La salud ósea después del cáncer

OncoLink Team
Última Vez Revisión: 4 de agosto de 2017

Las personas que han recibido o están recibiendo de manera activa determinadas terapias contra el cáncer tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis. La osteoporosis y la osteopenia (el precursor de la osteoporosis) son términos médicos para referirse a la disminución de la densidad ósea o al "afinamiento" o debilitamiento de los huesos. Esto aumenta el riesgo de fractura (rotura) de los huesos. Con mayor frecuencia, afecta las caderas, la columna vertebral y las muñecas, y es la causa de 2 millones de fracturas de huesos al año en los Estados Unidos. Los sobrevivientes de cáncer que corren el riesgo de sufrir osteoporosis deben obtener más información para tomar las medidas necesarias para prevenirla y someterse a las pruebas de detección adecuadas.

Nuestros huesos proporcionan soporte y estructura a nuestro cuerpo, y funcionan como almacenamiento de nutrientes esenciales. Sus huesos son dañados y reparados de manera constante por un sistema complejo que involucra osteoclastos, células que descomponen el hueso viejo, y osteoblastos, células que forman hueso nuevo. El cuerpo mantiene un delicado equilibrio entre la descomposición del hueso viejo o dañado y la formación de hueso nuevo, para mantener la fuerza ósea. Las hormonas estrógeno, testosterona y hormona paratiroidea juegan un papel crítico en la regulación del remodelado óseo. En la osteoporosis, se destruye más hueso del que se está formando, lo que provoca el debilitamiento de los huesos.

¿Quién corre riesgos?

  • Mujeres que tienen menopausia prematura (temprana) o disminución de la producción de estrógeno debido a la terapia del cáncer (es decir, mujeres que se someten a una terapia hormonal, como inhibidores de aromatasa o leuprolida; o que tienen menopausia inducida por cirugía, quimioterapia o radiación). Cabe destacar que el tamoxifeno aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis en las mujeres premenopáusicas, pero en realidad puede aumentar la densidad ósea en las mujeres menopáusicas, disminuyendo así la posibilidad de padecer osteoporosis.
  • Hombres que han disminuido la producción de testosterona. Esta es un problema común para los hombres a los que se les brinda tratamiento con terapia de privación de andrógenos (ADT) u orquiectomía (cirugía para extirpar los testículos) para el cáncer de próstata.
  • Personas con tratamiento con algunos medicamentos de quimioterapia, radiación al cerebro o a huesos que soportan peso (columna vertebral, caderas, piernas), o trasplante de células madre alogénicas o de médula ósea.
  • Sobrevivientes de cáncer infantil.
  • Uso prolongado de corticosteroides (dexametasona y prednisona, más de 5 mg al día durante 2 meses o más).
  • Pacientes a los que se les ha extirpado el estómago quirúrgicamente (gastrectomía).

Hay factores de riesgo adicionales que no son específicos del cáncer, que incluyen fumar, consumir alcohol en exceso, llevar un estilo de vida inactivo, ser de talla pequeña y delgada, mantener una dieta baja en calcio y vitamina D y no tener períodos menstruales. La osteoporosis es más común en las mujeres (80 % en mujeres, 20 % en hombres), aquellas que tienen antecedentes familiares, las caucásicas y las de ascendencia asiática o latina, aunque todas las razas corren algún riesgo. Para obtener más información sobre otros factores de riesgo, visite la Fundación Nacional de Osteoporosis.

¿Cómo se detecta la osteoporosis?

La detección de la osteoporosis se realiza con una prueba de densidad mineral ósea (DMO). Una absorciometría con rayos X de doble energía (Dual-Energy X-ray Absorptiometry, DEXA) es la prueba que se utiliza con mayor frecuencia. La Fundación Nacional de Osteoporosis recomienda que las mujeres se realicen la prueba a los 65 años y los hombres a los 70, cuando no hay factores de riesgo presentes. Sugieren que las personas más jóvenes con factores de riesgo se hagan la prueba de detección. El examen también se utiliza para controlar la salud ósea de las personas con osteopenia u osteoporosis.

Los expertos recomiendan que se realicen la prueba de detección todos los pacientes con cáncer que corren mayor riesgo debido a su edad o a los tratamientos que recibieron. Los sobrevivientes de cáncer deben analizar con su equipo de atención médica el riesgo específico que corren y la necesidad de someterse a una prueba de detección. El riesgo puede evaluarse utilizando la herramienta FRAX®, desarrollada por la Organización Mundial de la Salud para evaluar el riesgo de fractura en las personas.

¿Qué puedo hacer para proteger mi salud ósea?

Si bien es posible que no pueda cambiar sus antecedentes familiares y de salud, hay algunas medidas que puede tomar para proteger sus huesos.

  • Ingiera entre 1000 y 1200 mg de calcio al día, idealmente en su dieta (ver más abajo).
  • Tome 800-1000 unidades internacionales (UI) de vitamina D3 todos los días.
  • No fume ni beba alcohol en exceso (no más de 2 bebidas al día).
  • Controle el consumo de cafeína: los estudios han demostrado que grandes cantidades de cafeína aumentan el riesgo de fracturas (huesos rotos). En su lugar, ¡beba leche!
  • ¡Entrene con ejercicios de levantamiento de pesas y de fuerza o resistencia! Esto fortalece los huesos y músculos (obtenga más información abajo).
  • Hágase un examen de salud ósea apropiado.

Consejos para su dieta

Calcio

Nuestros cuerpos no pueden producir calcio, así que debemos asegurarnos de consumir lo suficiente en nuestra dieta para mantener sanos nuestros huesos. Usted debe tratar de ingerir entre 1000 y 1200 mg de calcio por día. Es mejor consumir calcio a través de una dieta equilibrada, que incluya de 4 a 8 porciones de alimentos ricos en calcio al día.

Los productos lácteos, como la leche, el yogur y el queso, son los más ricos en calcio. El pescado enlatado (las sardinas y el salmón con espinas), las verduras oscuras y verdes, como el brócoli, el repollo rizado y la acelga, también contienen calcio. Algunos alimentos están fortificados con calcio, pero lea las tablas de información nutricional para tener una idea de la cantidad que contienen. El jugo de naranja fortificado con calcio es una buena fuente.

La espinaca y el ruibarbo contienen calcio, pero también contienen grandes cantidades de oxalato y fitato, que impiden que el cuerpo absorba el calcio. Sin embargo, no interfieren con la absorción del calcio de otros alimentos. Otras buenas fuentes de calcio incluyen las almendras, las semillas de girasol, los damascos y los higos. Un nutricionista puede asesorarlo(a) para que elija alimentos ricos en calcio.

Si no puede ingerir la cantidad recomendada de calcio a través de los alimentos, tome suplementos de calcio. Si su cuerpo no absorbe bien los suplementos de calcio, distribuya la dosis tomando 1 comprimido varias veces al día. Si usted toma sintetroides (hormona tiroidea), separe la ingesta de las dosis de calcio por al menos 4 horas.

Vitamina D

La vitamina D generalmente se la conoce como la "vitamina del sol" porque nuestra piel convierte los rayos ultravioletas del sol en vitamina D. En general, la cantidad necesaria se produce entre 10 y 15 minutos de exposición al sol en las manos, los brazos y la cara. Sin embargo, es difícil medir cuánta vitamina D se obtiene con este método, y la cantidad puede variar según la estación o el lugar. Además, evitar el sol y usar protector solar limitan la cantidad de exposición a los rayos UV que recibimos.

Muy pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural; entre ellos se encuentran ciertos pescados (salmón, atún, caballa) y aceites de hígado de pescado, mientras que las yemas de huevo y el hígado de vaca contienen pequeñas cantidades. Muchos alimentos están fortificados con vitamina D. Lea las tablas de información nutricional para conocer la cantidad. A menudo, la leche se fortifica con vitamina D, pero tenga en cuenta que no se hace lo mismo con los alimentos producidos con leche (queso, helado).

La vitamina D está disponible en dos formas: D2 y D3. Los suplementos generalmente contienen D3. Los estudios han descubierto que ambas formas son beneficiosas para la salud ósea. Una taza de leche fortificada contiene aproximadamente 100 unidades internacionales (UI) de vitamina D. Un multivitamínico contiene 400 UI y algunos suplementos de calcio también incluyen vitamina D. Usted debe aspirar a consumir entre 800 y 1000 UI por día. Su proveedor de atención médica puede revisar sus niveles de vitamina D en sangre para ver si debe tomar un suplemento.

Cómo leer las tablas de información nutricional de los alimentos

Las tablas de información nutricional de los alimentos pueden ser difíciles de decodificar, pero se está implementando una nueva tabla, y la mayoría de los alimentos las utilizarán para el verano de 2018. En la etiqueta antigua, el contenido de calcio se indicaba como porcentaje de la cantidad diaria recomendada (CDR o valor diario). ¿Cuántas personas conocen realmente el valor diario de un nutriente determinado? Las nuevas tablas de información nutricional requieren que los fabricantes indiquen la cantidad real de calcio, vitamina D, hierro y potasio, además del valor diario de estos alimentos. Este cambio facilitará la determinación de la cantidad de calcio y vitamina D que ingiere en los alimentos envasados.

Terapia Médica

Si su equipo de atención médica determina que tiene osteoporosis u osteopenia, es posible que le recomienden medicamentos para evitar que empeore. La principal categoría de medicamentos utilizados para tratar la osteoporosis se denomina medicamentos antirresortivos, que funcionan disminuyendo la velocidad de descomposición ósea. A pesar de que la descomposición es lenta, la formación de hueso ocurre a la misma velocidad, lo que puede permitir que mejore la densidad ósea. Los medicamentos antirresortivos incluyen bifosfonatos (como alendronato, ácido zoledrónico, etc.), raloxifeno (un modulador selectivo del receptor estrogénicode o MSRE) y calcitonina. La PTH (teriparatida) es un tipo de hormona paratiroidea, que aumenta la velocidad de formación ósea, lo que permite que los huesos se fortalezcan, pero se utiliza con mucha menos frecuencia debido a los efectos secundarios significativos que tiene. Si está tomando un bifosfonato, asegúrese de hablar con su proveedor de atención médica si tiene planeado recibir procedimientos dentales, ya que es posible que deba suspender temporalmente este medicamento.

Todos los medicamentos implican algún riesgo de sufrir efectos secundarios y pueden no ser apropiados para todos los pacientes. Analice con su equipo de atención médica las opciones médicas que tiene para el tratamiento de la osteoporosis.

Recursos

Fundación Nacional de Osteoporosis

Fundación Internacional de Osteoporosis

Herramienta FRAX® de la OMS (para calcular el riesgo de desarrollar una fractura ósea)

Recursos sobre el calcio, la vitamina D y la alimentación:

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