¿Qué puedo hacer ANTES de mi primera cita con el oncólogo?

Autor: Equipo OncoLink
Última Vez Revisión: 14 de junio de 2018

Cuando escucha por primera vez la palabra cáncer, puede sentir pánico, impotencia o pérdida de control. Luego, se da cuenta de que pueden pasar varios días o semanas antes de que pueda reunirse con un especialista para conocer más sobre su diagnóstico. Este tiempo puede estar repleto de ansiedad y miedo. Este artículo fue creado para ayudarle a controlar sus preocupaciones durante ese tiempo.

¡Es una emergencia!

La palabra cáncer hace que su adrenalina (y la de su familia) se acelere. ¡Hagamos que controlen esto AHORA MISMO! Aunque se siente como una emergencia, en la mayoría de los casos, aparte de la leucemia aguda o los cánceres que están causando síntomas graves, no lo es. Puede tomarse unas semanas para recopilar información, informarse sobre sus opciones y tomar una decisión sobre el tratamiento con el que se sienta cómodo(a).

Puede empezar por encontrar un especialista. Puede ser una persona recomendada por el proveedor que detectó el cáncer por primera vez, un especialista con el que un amigo o familiar haya consultado o puede llamar a un centro local de cáncer y solicitar ayuda para encontrar un oncólogo. Es importante recordar que el cáncer no es una enfermedad, que hay muchos, muchos tipos diferentes de cáncer y que un médico puede no ser el adecuado para cada cáncer. Por ejemplo, su vecino tuvo cáncer de mama y el Dr. X le hizo la cirugía. Usted tiene cáncer de próstata. Necesita un cirujano que trate el cáncer de próstata. Sin ofender a su vecino, pero el Dr. X no para su caso. Obtenga más información sobre cómo encontrar un especialista de oncología en OncoLink.

Cómo aprender más

Se acabaron los días en que el proveedor le decía exactamente lo que había que hacer. En muchos casos, se le darán opciones de tratamiento y tendrá que elegir, con la orientación de su equipo de oncología, lo que le resulte mejor. Si sabe un poco sobre su cáncer, estará mejor preparado(a) para tomar estas decisiones. Visite un sitio web de información confiable sobre el cáncer como OncoLink, la Sociedad Americana del Cáncer o el Instituto Nacional del Cáncer. Lea sobre su cáncer y las posibles opciones de tratamiento. Haga una lista de preguntas. Vaya a su cita con estos conocimientos y podrá comprender mejor lo que se le informa y aprovechar más la visita.

¿Qué necesita el oncólogo?

Cuando vaya a la consulta inicial con un oncólogo (quirúrgico, médico o de radiación), querrán revisar su historial médico, todo registro relacionado con el diagnóstico, las radiografías y las diapositivas e informes de patología. A muchos centros les gusta tener esta información antes de que acuda a la cita. Pregunte sobre esto cuando la programe. Es probable que tenga que firmar formularios para que se divulgue su información. Es posible que pueda hacer que los registros se envíen directamente al oncólogo o tenga que recogerlos y enviarlos. De esta manera, puede acudir a aquellos amigos y familiares que quieren ayudarle: que recojan o entreguen los registros. El consultorio del médico que detectó el cáncer puede ayudarle a poner las cosas en marcha. Recuerde obtener todas las referencias necesarias si su seguro las requiere para evitar que se cancele su cita.

¿A quién debo contárselo?

Es una muy buena idea llevar a su cita a un amigo o familiar de confianza, una persona que pueda ser imparcial y ayudarle a tomar decisiones con la cabeza y no con el corazón. Pueden tomar notas, hacer preguntas y ayudarle a recordar lo que se dijo una vez que esté en su hogar. Es una buena idea no contarles a demasiadas personas acerca del diagnóstico antes de que usted tenga más información. La gente tiene buenas intenciones, pero le contarán historias sobre amigos y familiares que tuvieron cáncer, sin importar qué tipo de cáncer o qué tan malo fue el resultado para esas personas. Recuerde que cada cáncer es diferente y cada caso también. Escuchar una historia sobre tal o cual persona que también tuvo cáncer no le va a ayudar en este momento y puede hacer que aumente su ansiedad.

Segundas opiniones

Una segunda opinión puede presentar diferentes opciones de tratamiento que no conocía o que el primer médico no le ofreció, o puede servir como un control de calidad para confirmar el primer tratamiento sugerido. Las segundas opiniones también son una manera de aprender acerca de las opciones. Si un médico dice que el tratamiento A es el mejor, pero el médico número 2 no está de acuerdo, pídale que le explique por qué. Muchos pacientes temen ofender a su médico al obtener una segunda opinión. Un buen médico comprende la necesidad de investigar todas sus opciones, particularmente cuando se trata de algo tan aterrador como el cáncer. Si su médico lo disuade de recibir una segunda opinión o infiere que usted no puede obtener una mejor atención en otro lugar, con mayor razón busque otra opinión. No necesita el permiso de su médico para obtener una segunda opinión, excepto en el caso de necesitar una referencia de su médico de cabecera para una compañía de seguros u organización para el mantenimiento de la salud (Health Maintenance Organization, HMO).

Cuando busque una segunda opinión, considere la posibilidad de encontrar un centro de cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, NCI), incluso si esto significa salir de su área local. Estos centros tienen médicos que se especializan en tipos específicos de cáncer y ofrecen los últimos tratamientos y ensayos clínicos. Obtener una segunda opinión en un principal centro médico no significa necesariamente que tenga que recibir su tratamiento allí. En muchos casos, pueden proporcionarle recomendaciones para el tratamiento que usted puede llevarle a su médico local. Puede valer la pena un largo viaje en auto o una visita nocturna para obtener una segunda opinión sobre sus opciones. Obtenga más información sobre las segundas opiniones en OncoLink.

Cómo sobrellevar la ansiedad

Es normal (¡o lógico!) tener sentimientos de ansiedad, preocupación y nerviosismo mientras espera su visita al especialista. Para muchas personas, aprender más acerca de con qué están lidiando puede ayudar a aliviar un poco de ansiedad. Encuentre maneras de controlar su ansiedad, como con lo siguiente: meditación, ejercicio, paseos panorámicos, pasatiempos. Reoriente sus pensamientos leyendo un buen libro, viendo una película, pasando tiempo con su familia y amigos y yendo a un partido de fútbol. El hecho de que tenga cáncer no significa que su vida como la conocía haya terminado. Es importante intentar mantener algo de tranquilidad y continuar aceptándolo, ya que esto puede ayudarle a manejar la ansiedad previa a la cita. Además, no se olvide de armarse un grupo de apoyo para que le ayuden a lidiar con los nervios antes de la cita. Un oído de confianza, una mano que sostener, una persona con la que reírse, pueden hacer GRAN diferencia al ayudarnos a superar algunos de nuestros momentos más difíciles.

Una pequeña advertencia: investigue los fundamentos de su diagnóstico en sitios web de confianza, pero no pierda demasiado tiempo leyendo en Internet sobre su diagnóstico, tratamiento, pronóstico y efectos secundarios del tratamiento. Cada caso es diferente y, sin orientación médica sobre la información que ha obtenido, se somete a preocuparse por muchas cosas que es posible que NUNCA le sucedan. ¿Por qué abrir esa caja de Pandora? Fortalézcase recopilando información, pero no deje que dirija su vida y sus pensamientos mientras espera su cita con el especialista.

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