Fertilidad masculina y tratamiento del cáncer

Autor: OncoLink Team
Fecha de la última revisión: 25 de octubre de 2019

¿Qué es la fertilidad masculina y cómo puede afectarle el tratamiento del cáncer? 

Ser capaz de engendrar un hijo se conoce como fertilidad. El cáncer y su tratamiento pueden afectar las posibilidades de un hombre de engendrar un hijo. Infertilidad es no tener capacidad para engendrar un hijo. Es vital hablar abiertamente con su equipo de atención médica sobre la forma en que su cáncer y su plan de tratamiento podrían llevar a la infertilidad. 

Un hombre necesita generar esperma sano para poder engendrar un hijo. Los espermatozoides crecen y maduran en los túbulos seminíferos, que están en los testículos. Un hombre tiene dos testículos, ubicados en el escroto. El semen es el líquido en el que viven los espermatozoides. El esperma se produce siempre, lo que los convierte en un blanco para el daño por la quimioterapia. Antes de la pubertad, no se produce esperma. Las células germinales (de donde provienen los espermatozoides) siguen ahí reproduciéndose, lo que las convierte en un objetivo de la quimioterapia también. Las células germinales y los espermatozoides también pueden verse perjudicados por la radiación, incluso en dosis bajas.  

Otro grupo de células en los testículos son las células de Leydig. El trabajo de estas células es producir la hormona sexual masculina, la testosterona. Sin testosterona, un niño no alcanza la pubertad. Un hombre adulto con baja testosterona puede tener pérdida de los rasgos sexuales secundarios (vello facial, genitales maduros y voz profunda) o funcionamiento sexual anormal. Las células de Leydig pueden dañarse con la radiación, pero no son tan sensibles a ella como los espermatozoides y las células germinales. Las células de Leydig no suelen ser dañarse con la quimioterapia. Tener azoospermia (falta de espermatozoides en el semen) debido a un daño en las células germinales no afecta la función sexual pero sí la fertilidad. 

La glándula pituitaria, que se encuentra en el cerebro, produce hormonas (LH y FSH). Estas ayudan a los testículos a producir esperma y testosterona.  La radioterapia al cerebro puede dañar la glándula pituitaria y afectar la producción de esperma y testosterona. 

El cáncer en sí mismo puede hacer que los hombres tengan una mala calidad de esperma, incluso antes del tratamiento. No es raro que los hombres con la enfermedad de Hodgkin o  cáncer testicular tengan un bajo recuento de esperma al momento del diagnóstico. Afortunadamente, los avances en la preservación de la fertilidad (que se analizan en Preservación de la fertilidad en el hombre) han permitido que los hombres con esperma pobre tengan hijos después del tratamiento. 

Quimioterapia y fertilidad 

La quimioterapia funciona matando células que se dividen rápidamente. Estas pueden ser células cancerosas o células normales. Muchas células de nuestro cuerpo se dividen rápidamente, como las que recubren el intestino, los folículos pilosos y las células germinales (como los espermatozoides y los ovocitos u óvulos). Cuando estas células se dañan por la quimioterapia, esto causa efectos secundarios. Estos incluyen diarrea, llagas en la boca, pérdida del cabello y la incapacidad para tener hijos. 

Es muy difícil determinar qué hombres se volverán infértiles como resultado de los tratamientos de quimioterapia. Los efectos dependen del tipo y del número de fármacos de quimioterapia recibidos, así como de la dosis total. Se sabe que el grupo de quimioterapias llamado agentes alquilantes afecta a la producción de espermatozoides, pero esto depende de la dosis. Otras quimioterapias que afectan enormemente la producción de espermatozoides son el clorambucilo y la ciclofosfamida cuando se administran solos y la procarbazina y el cisplatino en altas dosis, entre otras. En algunos casos, se pueden cambiar los regímenes para proteger la fertilidad del hombre.  

Es posible que la azoospermia (ausencia de espermatozoides) u oligospermia (bajo recuento de espermatozoides) no sea permanente. La producción de espermatozoides puede tardar de meses a años en mejorar. El recuento de espermatozoides es, a menudo, más bajo después de la quimioterapia. También puede haber daño a la composición genética (ADN) de los espermatozoides después de la quimioterapia. Las investigaciones han descubierto que este daño se repara después de que termina la terapia, aunque no está claro cuánto tiempo toma esto.  

Cada situación es única. Debe hablar abiertamente con su equipo de atención médica sobre la quimioterapia que está recibiendo y cómo podría cambiar su fertilidad. Pregunte al equipo de atención médica cuánto tiempo debe esperar después de terminar la quimioterapia antes de engendrar un hijo. El efecto sobre la fertilidad aún no se conoce para muchos tipos nuevos de quimioterapia y otras terapias para el cáncer, como las terapias dirigidas e inmunológicas.  

Radioterapia y fertilidad 

La radioterapia es el uso de rayos X de alto poder para matar a las células cancerosas y puede afectar la fertilidad. La radiación a los testículos, o a las partes del cuerpo cercanas a los testículos, puede dañar las células que producen los espermatozoides. La probabilidad de infertilidad después de la radiación depende de la dosis a los testículos, el blindaje y el fraccionamiento (dosis única vs. dosis múltiples). Las dosis más pequeñas pueden llevar a una incapacidad temporal para producir espermatozoides. Dosis más altas pueden llevar a una infertilidad permanente. Las células de Leydig son menos sensibles a los efectos de la radiación, pero aun así pueden sufrir daños.  

Hay dos maneras de tratar de prevenir los problemas de fertilidad producidos por la radioterapia. Si los testículos no son el objetivo, es posible que se pueda utilizar blindaje. Esto protege los testículos de la exposición a la radiación. El fraccionamiento divide la dosis total de radiación en muchas dosis más pequeñas. El fraccionamiento se utiliza para disminuir la mayoría de los efectos secundarios. En el caso de la fertilidad, el fraccionamiento (muchas dosis menores) causa más daño a los espermatozoides que una dosis única de radiación más grande. 

La irradiación corporal total se utiliza antes de los trasplantes de células madre y médula ósea. Como su nombre lo indica, es la radiación de todo el cuerpo. Alrededor del 80 % de los hombres que se someten a irradiación corporal total tendrán azoospermia permanente. El blindaje no es una opción en este tipo de radiación.  

Para aquellos con azoospermia temporal después de la radiación, los recuentos de esperma están en su nivel más bajo de 4 a 6 meses después del tratamiento. Los recuentos, a menudo, vuelven a sus niveles previos al tratamiento entre 10 y 24 meses después del tratamiento. Esto puede tomar más tiempo en aquellos que recibieron dosis más altas de radiación. 

Cirugía y fertilidad 

Si una cirugía de cáncer requiere la extirpación de ambos testículos, la fertilidad se ve afectada porque el cuerpo no puede producir espermatozoides. La cirugía de próstata, vejiga, uretra o colon puede provocar una condición llamada eyaculación retrógrada. En la eyaculación normal, el semen se envía a través de la uretra (el mismo tubo que transporta la orina desde la vejiga) y la abertura de la vejiga se cierra, dejando que el semen salga del pene. En la eyaculación retrógrada, la abertura de la vejiga no se cierra, lo que permite que el semen entre en la vejiga en lugar de salir del pene. Aunque esto no es perjudicial, sí afecta la fertilidad. El esperma se puede recuperar de la orina recolectada después de la eyaculación y se puede usar para fertilizar un óvulo. 

Si un hombre sigue produciendo esperma, ¿existe algún peligro o riesgo en engendrar un hijo después de la terapia? 

Una preocupación común es si un niño tendrá defectos de nacimiento causados por la exposición del esperma a las terapias contra el cáncer. Los estudios no han descubierto aumentos de defectos de nacimiento en los hijos de sobrevivientes de cáncer. Estos niños tampoco tienen tasas más altas de cáncer (esto no incluye a las familias con síndromes de cáncer genético). 

El ADN de los espermatozoides puede ser dañado por las terapias contra el cáncer, pero este daño se repara por sí mismo. Usted debe hablar con su equipo de atención médica antes de engendrar un niño después del tratamiento para el cáncer. 

Puede ser difícil, pero es importante hablar abiertamente con su equipo de cuidados de salud sobre su fertilidad. También puede solicitar que lo deriven a un especialista en fertilidad. También puede obtener más información sobre opciones para preservar la fertilidad y encontrar enlaces a recursos para obtener más información. 

Referencias

The National Infertility Association(RESOLVE) has a lot of helpful information regarding infertility and family building options.

Devita Jr, V. T., Lawrence, T. S., & Rosenberg, S. A. (2015). DeVita, Hellman, and Rosenberg's cancer: principles & practice of oncology. Lippincott Williams & Wilkins.

Lee SJ, Schover LR, Partridge AH, et al: American Society of Clinical Oncology recommendations on fertility preservation in cancer patients. Journal of Clinical Oncology 24:2917-31, 2006

Meistrich, ML. The Effects of Chemotherapy and Radiotherapy on Spermatogenesis in Human. Fertility and Sterility. Nov 1, 2014.  

Nieman CL, Kazer R, Brannigan RE, et al: Cancer survivors and infertility: a review of a new problem and novel answers. Journal of Supportive Oncology 4:171-8, 2006

The Oncofertility Consortium. Found at: http://oncofertility.northwestern.edu/for-patients

Save My Fertility. Found at: http://www.savemyfertility.org/pocket-guides/providers/fertility-preservation-men-diagnosed-cancer

Simon B, Lee SJ, Partridge AH, et al: Preserving fertility after cancer. CA: A Cancer Journal for Clinicians 55:211-28; quiz 263-4, 2005

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