Vacunoterapia contra el cáncer

Autor: Marisa Healy, BSN, RN
Contribuidor de contenido: S. Jack Wei, MD, Lara Bonner Millar, MD, and Allyson Van Horn, MPH
Fecha de la última revisión: Junio 29, 2026

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¿Cómo funciona el sistema inmunitario?

El sistema inmunitario está compuesto por órganos, células y proteínas. Ayuda a mantenerle sano atacando a invasores externos y combatiendo bacterias, virus, parásitos y hongos que pueden entrar en su organismo y causarle daño. Su sistema inmunitario también puede combatir células propias que hayan sufrido alteraciones con el tiempo debido a una enfermedad. Cuando entran células extrañas en el organismo (por ejemplo, durante una infección), el sistema inmunitario reacciona y las elimina. Sin embargo, el sistema inmunitario no siempre reconoce a las células cancerosas como elementos extraños, por lo que el organismo no reacciona ante ellas.

Los glóbulos blancos, también llamados leucocitos, buscan a estos invasores externos y los eliminan. Existen dos tipos de leucocitos:

  • Linfocitos B: Estas células ayudan a detectar patógenos y también producen anticuerpos. Los anticuerpos son proteínas del organismo que combaten infecciones a las que el cuerpo ya ha estado expuesto.
  • Linfocitos T: Estas células eliminan patógenos.

¿Qué son las vacunas?

Existen vacunas para enfermedades infecciosas, como el sarampión y la hepatitis. Estas vacunas utilizan formas debilitadas o inactivas de virus, bacterias u otros gérmenes para desencadenar una respuesta inmunitaria en el organismo. Las vacunas contra el cáncer enseñan al sistema inmunitario a detectar, atacar y destruir las células cancerosas.

Las vacunas contra el cáncer ayudan a que el sistema inmunitario reconozca las células cancerosas como elementos extraños. De este modo, el sistema inmunitario puede atacar dichas células. Estas vacunas representan una forma de utilizar el sistema inmunitario del propio organismo para combatir el cáncer.

¿Cómo funcionan las vacunas contra el cáncer?

Una vacuna contra el cáncer contiene células cancerosas, fragmentos de células o antígenos puros. Los antígenos puros son los que ayudan al sistema inmunitario a combatir agentes nocivos. La vacuna contribuye a generar una respuesta inmunitaria contra las células cancerosas que ya están presentes en el organismo. Esto difiere de otras vacunas que se utilizan para prevenir infecciones. Las vacunas contra el cáncer ayudan al sistema inmunitario a reconocer las células tumorales como invasores extraños para que puedan ser eliminadas.

Las células tumorales suelen presentar antígenos asociados a tumores (TAA). La mayoría de los TAA también se encuentran en células normales. Dado que el sistema inmunitario percibe estos antígenos como "normales", no se desencadena ninguna respuesta inmunitaria. Si se logra enseñar al sistema inmunitario a reconocer los TAA como elementos extraños, es posible iniciar una respuesta inmunitaria contra el tumor. Se han identificado ciertos TAA en determinados tipos de cáncer, pero no en células normales. Al dirigir las vacunas contra el cáncer hacia estos TAA, el sistema inmunitario puede atacar las células cancerosas sin afectar mayormente a las células sanas y normales. Actualmente se están realizando ensayos clínicos con vacunas contra el cáncer dirigidas a tumores de mama, próstata, hígado, riñón, páncreas, pulmón y piel, así como a ciertos tipos de leucemia y linfoma.

¿Existen vacunas que prevengan el cáncer?

Se sabe que algunos tipos de cáncer son causados ​​por virus.

  • La infección por el virus del papiloma humano (VPH) puede causar cáncer de cuello uterino, así como ciertos cánceres de cabeza y cuello, pene, ano, vulva y vagina.
  • Se sabe que los virus de la hepatitis B y C causan cáncer de hígado.

Las vacunas que previenen la infección por estos virus ayudarían a prevenir dichos cánceres. Si bien estas vacunas pueden prevenir el cáncer, no son lo mismo que las vacunas contra el cáncer; estas vacunas actúan contra los virus, y no contra el cáncer en sí.

¿Funcionan las vacunas contra el cáncer?

Se han realizado numerosos ensayos clínicos para probar vacunas contra el cáncer. El sipuleucel-T (Provenge®) es un tipo de inmunoterapia. Los medicamentos de inmunoterapia estimulan (activan) el sistema inmunitario del organismo para que ataque a las células cancerosas. Se ha comprobado que esta vacuna contra el cáncer mejora la supervivencia general.

Otra terapia vírica aprobada para su uso es el talimogén laherparepvec, empleado para tratar el melanoma que no puede extirparse mediante cirugía. El fármaco consiste en una forma atenuada del virus del herpes simple tipo 1. Se administra directamente en el tumor de melanoma, ya sea en la piel o en un ganglio linfático, lo que provoca que las células cancerosas se rompan y mueran.

Una terapia vírica denominada Bacillus Calmette-Guérin (BCG) utiliza una cepa atenuada de *Mycobacterium bovis*. Actúa contra el cáncer como un modificador de la respuesta biológica; esto significa que puede inducir al sistema inmunitario a atacar los tumores. Se cree que la BCG funciona desencadenando una respuesta inmunitaria y provocando una inflamación de la pared de la vejiga que elimina las células cancerosas presentes en ella.

Ensayos clínicos

Las vacunas contra el cáncer constituyen un ámbito importante y en expansión de la investigación oncológica. Se están llevando a cabo numerosos ensayos para probar estas vacunas. Seguimos investigando estas vacunas con el objetivo de que, algún día, puedan utilizarse en la atención habitual de los pacientes con cáncer. La investigación de nuevas formas de tratar el cáncer, como las vacunas, es una parte fundamental de la búsqueda de una cura.