Procedimientos quirúrgicos: cirugía y estadificación del cáncer de vesícula biliar

Autor: OncoLink Team
Última Vez Revisión: 22 de febrero de 2018

Las células cancerosas de la vesícula biliar se llaman cáncer de vesícula biliar. La vesícula biliar se encuentra debajo del hígado en el cuadrante superior derecho del abdomen. Tiene forma de pera y es responsable del almacenamiento de la bilis. La bilis es un líquido digestivo que digiere la grasa y es producida por el hígado y almacenada en la vesícula biliar hasta que está lista para ser liberada a través del conducto colédoco de la vesícula biliar. El conducto colédoco es lo que conecta la vesícula biliar y el hígado a la primera parte del intestino delgado.

El cáncer de vesícula biliar es poco común, pero algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los factores de riesgo incluyen:

  • Ser mujer.
  • Ser de ascendencia nativa americana.
  • Edad avanzada.
  • Tener sobrepeso. 
  • Antecedentes personales de cálculos biliares, vesícula biliar en porcelana, quiste coledocócico e infección crónica de la vesícula biliar.

Con mayor frecuencia, los cánceres de vesícula biliar comienzan en la mucosa o revestimiento interno de la vesícula biliar, dentro de las células glandulares. Estos cánceres se clasifican como adenocarcinoma

¿Qué es la estadificación y cómo se realiza?

La clasificación en estadios es una manera de averiguar qué tan lejos se ha diseminado el cáncer en su cuerpo. Su proveedor le hará algunas pruebas para determinar el estadio de su cáncer. Estos exámenes pueden incluir los siguientes: 

Examen físico: Este es un examen general para examinar su cuerpo y hablar sobre sus problemas de salud anteriores. 

Imágenes: Las pruebas de radiología pueden mirar dentro de su cuerpo para observar el cáncer y determinar si se ha propagado. Estos exámenes pueden incluir los siguientes:

  • Ecografía.
  • Radiografía de tórax.
  • TAC. 

Pruebas de laboratorio: Exámenes de sangre como análisis de la función hepática, análisis bioquímico de la sangre y evaluación de antígeno carcinoembrionario (CEA) y CA 19-9.

Procedimientos: Estos pueden incluir:

  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP): El tinte se inyecta en el hígado o los conductos biliares a través de una aguja que se inserta en el abdomen por debajo de las costillas. Después de inyectar el medio de contraste, se toma una radiografía para buscar obstrucciones, que puedan requerir la colocación de un stent para permitir el drenaje de la bilis del hígado. A veces, puede ser necesario drenar la bilis en una bolsa colectora externa.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Se pasa un adendoscopio a través de las partes superiores del tracto digestivo, la boca, el esófago y el estómago, y se coloca en la primera porción del intestino delgado donde se pasa un tubo más pequeño a través de los conductos biliares. Se obtiene una radiografía después de inyectar el medio de contraste para buscar cualquier obstrucción, en la cual se puede colocar un stent para mantener el conducto abierto o patente.
  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (MRCP): Durante una MRCP, la evaluación del hígado, la vesícula biliar, los conductos biliares, el páncreas y el conducto pancreático se examinan utilizando tecnología de resonancia magnética especializada.
  • Biopsia: Extracción de tejido que se observará bajo un microscopio para verificar la presencia de células cancerosas.
  • Laparoscopia: Se hacen pequeñas incisiones en el abdomen y el cirujano inserta herramientas quirúrgicas en el abdomen para buscar anormalidades y obtener muestras para biopsias y/o extirpar órganos según sea necesario. Este procedimiento le permite al cirujano ver si el cáncer de vesícula biliar está contenido o ha hecho metástasis en otras áreas.

El cáncer de vesícula biliar se disemina a otras partes del cuerpo a través de los tejidos y los sistemas linfático y sanguíneo. El estadio del cáncer determina qué tan extenso es el cáncer, qué tan lejos se ha diseminado y qué curso de tratamiento se recomendará. El cáncer de vesícula biliar se describe de un estadio 0 (carcinoma localizado) hasta un estadio IV. La enfermedad en estadio I se localiza en la pared de la vesícula biliar, mientras que la enfermedad en estadio de II a IV se describe como no extirpable, recurrente o metastásica. Estas descripciones en etapas determinarán cómo se puede tratar el cáncer.

En algunos casos, se utiliza cirugía para tratar el cáncer de vesícula biliar. 

Procedimientos quirúrgicos para el cáncer de vesícula biliar

Existen diferentes cirugías para tratar el cáncer de vesícula biliar, según etapa y situación particular e incluyen cirugías curativas y paliativas. Estos procedimientos quirúrgicos incluyen lo siguiente:

  • Laparoscopia de estadificación: Esto se hace antes de otras cirugías para evaluar la metástasis de la enfermedad y para ver qué opciones quirúrgicas existen. Durante una laparoscopia de estadificación, las pequeñas incisiones hechas dentro del abdomen, permiten la colocación de un laparoscopio (tubo iluminado), que le da al cirujano una mejor visualización del abdomen. A veces, si el cáncer se considera extirpable u operable, las áreas cancerosas pueden ser extirpadas durante este procedimiento.
  • Colecistectomía simple: Durante este procedimiento, se extirpa la vesícula biliar y parte del tejido circundante; sin embargo, esto se reserva para los cánceres en etapa temprana o diagnósticos no cancerosos. Con frecuencia, el cáncer de vesícula biliar se encuentra durante un procedimiento para una afección benigna (no cancerosa). El procedimiento puede ser abierto o laparoscópico:
    • Colecistectomía abierta: Extirpación de la vesícula biliar a través de una gran incisión abdominal. Este no es el método preferido cuando se sabe o se sospecha que hay cáncer. La mayoría de los pacientes serán sometidos a una colecistectomía extendida en estos casos.
    • Colecistectomía laparoscópica: Se hacen pequeñas incisiones hechas dentro del abdomen para la colocación de un laparoscopio (tubo iluminado) que le da al cirujano una mejor visualización del abdomen. Este método no se utiliza cuando se conoce o se sospecha la presencia de cáncer de vesícula biliar.
  • Colecistectomía extendida (radical): Con frecuencia, se recomienda para pacientes con cáncer de vesícula biliar con el fin de minimizar el riesgo de recurrencia de la enfermedad. Este procedimiento implica la extirpación de la vesícula biliar, parte del tejido hepático de alrededor y varios ganglios linfáticos circundantes. En algunos casos, puede ser necesaria una operación más extensa para extirpar una porción más grande del hígado (resección en cuña) o de un lóbulo hepático completo (lobectomía hepática), el conducto colédoco, ciertos ligamentos, ganglios linfáticos adicionales, el páncreas, el duodeno y cualquier otra área donde se encuentre la enfermedad.

Los procedimientos paliativos (para aliviar el dolor y los síntomas) incluyen los siguientes:

  • Derivación biliar quirúrgica: La vesícula biliar o conducto biliar se seccionará y se unirá al intestino delgado para permitir que el flujo biliar, bloqueado por un tumor, fluya más libremente.
  • Colocación endoscópica de stents: Se puede colocar un stent en el conducto biliar para permitir el drenaje biliar. Esto se hace cuando hay un tumor que bloquea el conducto y no permite que la bilis fluya libremente. Según la situación, la bilis puede drenar hacia el intestino delgado o hacia el exterior, fuera del cuerpo, hacia una bolsa de recolección.
  • Drenaje biliar percutáneo transhepático: Este procedimiento se realiza generalmente en presencia de ictericia prequirúrgica. Durante este procedimiento, una radiografía del hígado y de las vías biliares localiza la presencia de una obstrucción. Luego, se completa la colocación de un stent guiada por ultrasonido para aliviar la obstrucción biliar en el intestino delgado o en una bolsa de recolección externa.

¿Cuáles son los riesgos asociados con la cirugía de vesícula biliar?

Como con cualquier cirugía, existen riesgos y posibles efectos secundarios. Estos pueden ser:

  • Reacción a la anestesia. (La anestesia es la medicación que se le administra para ayudarle a dormir durante la cirugía, no recordarla y controlar el dolor. Las reacciones pueden incluir respiración sibilante, sarpullido, hinchazón y presión arterial baja.)
  • Sangrado.
  • Coágulos de sangre.
  • Infección.
  • Neumonía.
  • Filtración de bilis en el abdomen.
  • Lesión del conducto biliar y/o el hígado.
  • Insuficiencia hepática.
  • Cicatrices y/o entumecimiento de la incisión.
  • Hernia incisional.
  • Problemas digestivos postoperatorios, como problemas con la alimentación.

¿Cómo es la recuperación?

La recuperación de la cirugía de cáncer de vesícula biliar dependerá de la extensión del procedimiento que se haya realizado. Es posible que tenga un tubo en la nariz que se apoya en el estómago para eliminar el aire incorporado. Además, es posible que también se le coloquen drenajes en las heridas quirúrgicas.

Se le indicará cómo cuidar su incisión quirúrgica antes de salir del hospital.

Su equipo médico discutirá con usted los medicamentos que tomará, tales como aquellos para el dolor, la prevención de coágulos sanguíneos y/u otras condiciones.

Su proveedor de atención médica discutirá sus restricciones particulares de actividad dependiendo de la cirugía que haya tenido.

Contáctese con su equipo de atención médica en caso de:

  • Fiebre o escalofríos.
  • Hinchazón/inflamación/calambres/dolor abdominal.
  • Dolor que no se alivia con medicamentos.
  • Náuseas o vómitos.
  • Supuración, inflamación, sangrado y/o enrojecimiento de la incisión.
  • Dificultad para comer o beber.
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y/o la esclerótica de los ojos).
  • 3 días de no evacuar gases o de tener una evacuación intestinal.
  • Dolor localizado detrás del esternón, falta de aliento y/o tos persistente.
  • Heces grises.
  • Cualquier otro síntoma preocupante.

¿Cómo puedo cuidarme?

Es posible que necesite que un familiar o amigo lo ayude con sus tareas diarias hasta que se sienta mejor. Puede tomar algún tiempo antes de que su equipo le diga que está bien volver a su actividad normal.

Asegúrese de tomar los medicamentos recetados según las indicaciones para prevenir el dolor, la infección y/o el estreñimiento. Llame a su equipo por cualquier síntoma nuevo o que empeore.

Hay maneras de controlar el estreñimiento después de la cirugía. Usted puede cambiar su dieta, beber más líquidos y tomar medicamentos de venta libre. Antes de tomar laxantes, consulte con su equipo de atención médica. 

Respirar profundamente y descansar pueden ayudar a controlar el dolor, mantener los pulmones sanos después de la anestesia y promover un buen drenaje del líquido linfático. Trate de hacer ejercicios de respiración profunda y relajación varias veces al día durante la primera semana, o cuando note que está más tenso.

  • Ejemplo de un ejercicio de relajación: Siéntese, cierre los ojos y respire profundamente de 5 a 10 veces. Relaje los músculos. Lentamente gire la cabeza y los hombros.

Este artículo contiene información general. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre su plan específico y su recuperación.

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