Nutrición durante el tratamiento del cáncer

Equipo OncoLink
Última Vez Revisión: 6 de julio de 2017

Beneficios de una buena nutrición durante el tratamiento del cáncer

Los tratamientos para el cáncer, y a veces el cáncer en sí, pueden hacer que sea difícil mantener una dieta nutritiva. Los efectos secundarios como las náuseas, la fatiga, los cambios de sabor y la sequedad de boca pueden afectar lo que puede comer y tener un efecto en su estado nutricional general. Las necesidades nutricionales de cada paciente de cáncer son únicas. Su equipo de cuidados de salud y, en particular, su dietista, pueden ayudarlo a identificar sus metas de nutrición y planear estrategias para ayudarlo a alcanzarlas.

Hay muchos beneficios en mantener una buena nutrición durante el tratamiento. Algunos de estos incluyen:

  • Combatir la fatiga
  • Mantener la reserva de nutrientes de su cuerpo y su peso, o al menos minimizar la pérdida de peso
  • Ayuda en el manejo de los efectos secundarios relacionados con el tratamiento
  • Disminuir el riesgo de infección y promover la curación y la recuperación

Una nutrición adecuada requiere comer una variedad de alimentos que le proporcionen los nutrientes que necesita para mantener su salud. Estos nutrientes incluyen proteínas, carbohidratos, grasa, agua, vitaminas y minerales. Cada uno de ellos se explica con más detalle a continuación.

Nutrientes

Proteína: La proteína ayuda a mantener el crecimiento y reparar el tejido corporal, mantener un equilibrio adecuado de fluidos y mantener un sistema inmunológico saludable. Después de la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, generalmente se necesitan proteínas adicionales para sanar los tejidos y ayudar a prevenir la infección. Las buenas fuentes de proteínas incluyen la carne magra, el pescado, las aves, los productos lácteos, las nueces, los frijoles secos, los guisantes y las lentejas, y los alimentos de soya.

Carbohidratos y grasas: Los carbohidratos y las grasas suministran al cuerpo la mayoría de las calorías que necesita. Las calorías son utilizadas por el cuerpo como energía. El número de calorías que cada persona necesita depende de su edad, tamaño y nivel de actividad física. Las fuentes de carbohidratos incluyen frutas, verduras, pan, pasta, granos y productos de cereales, frijoles secos, arvejas y lentejas. Las fuentes de grasa incluyen mantequilla, margarina, aceites, nueces, semillas, productos lácteos, carnes, pescado y aves.

Vitaminas y minerales: Las vitaminas y los minerales ayudan a asegurar un crecimiento y desarrollo adecuados. Además, permiten que el cuerpo utilice la energía (calorías) suministrada en los alimentos. Una persona que consume una dieta balanceada con suficientes calorías y proteínas por lo general recibe muchas vitaminas y minerales. Su médico o dietista puede recomendarle un suplemento multivitamínico y mineral diario si usted no puede mantener una dieta balanceada. No tome Vitaminas o Minerales sin antes consultar con su proveedor de atención médica.

Agua: El agua y los líquidos sin cafeína son vitales para la salud. Usted debe consumir aproximadamente 8 vasos de líquido cada día. Tenga en cuenta que las sopas, los helados, las paletas y el hielo de agua se consideran líquidos. Si usted no toma suficientes líquidos o si está vomitando o tiene diarrea, puede deshidratarse. Pregunte a su equipo médico cuánto líquido necesita cada día para prevenir la deshidratación.

Cómo controlar los efectos secundarios que pueden afectar la nutrición

Poco apetito

  • Elija alimentos que le proporcionen la mayor cantidad de calorías por porción. Evite las dietas y los alimentos bajos en grasa.
  • Beba bebidas altas en calorías como jugos, néctares de frutas, leche, cacao, leche malteada, batidos, batidos, batidos, Ovaltine®, Carnation Instant Breakfast® y bebidas nutricionales comerciales como Ensure® y Boost®.
  • Haga varias comidas pequeñas al día en lugar de 3 comidas grandes. Trate de comer de 5 a 6 mini-comidas. Programe estas comidas y refrigerios. Coma unos cuantos bocados, incluso si no tiene hambre.
  • Coma bocadillos altos en calorías como mantequilla de maní, queso, helado, pudines, nueces, mezcla de frutos secos, barras de desayuno, cereales, yogur, queso cottage, huevos rellenos y huevos duros.
  • Haga un batido con fruta y helado o yogur (¡el yogur griego tiene más proteínas que el yogur normal!
  • Lleve consigo los bocadillos cuando vaya a las citas médicas o haga recados.
  • Pruebe diferentes alimentos y bebidas. Los alimentos que no le gustan un día pueden ser atractivos otro día.
  • No se desanime si los alimentos que siempre ha amado no le atraen en este momento. Esto no es raro durante el tratamiento. Usted puede encontrar nuevos alimentos interesantes y una y otra vez, sólo siga intentándolo ya que las cosas pueden cambiar de un día para otro.

Cambios de sabor

  • Enjuague su boca antes de las comidas con agua salada (1/4 cucharadita de sal con 1 taza de agua), agua con gas o gaseosa de jengibre, o cepille sus dientes.
  • Evite fumar cigarrillos o puros, ya que esto puede empeorar los cambios en el gusto.
  • Trate de hacer que los sabores de su comida sean más fuertes con la adición de especias, hierbas, marinadas, jugo de limón, salsas o alimentos encurtidos.
  • Elija alimentos con sabores fuertes, por ejemplo, limón (merengue de limón, marinada de limón, etc.).
  • Evite cualquier aditivo ácido si tiene llagas en la boca. Aunque parece lógico que los alimentos picantes deben evitarse con las úlceras bucales, la investigación ha encontrado que la capsaicina (que se deriva de los chiles) puede usarse para tratar el dolor de las úlceras bucales, por lo que puede ser útil para algunos.
  • Trate de dominar un sabor metálico con gotas de limón, caramelos duros sin azúcar, mentas o chicles. Para las personas que se enfrentan a la xerostomía (sequedad bucal), esto también puede ayudar a estimular la saliva.
  • Si lo que le preocupa es el sabor metálico, use utensilios de plástico y beba bebidas de botellas, no de latas.
  • La carne de res es particularmente propensa a tener un sabor metálico, así que puede reemplazarla con otras formas de proteína como pollo, huevos o productos lácteos.
  • Sirva los alimentos fríos o a temperatura ambiente. Esto puede disminuir el sabor y el olor de los alimentos, haciéndolos más fáciles de tolerar.

Estreñimiento

  • Si usted tiene estreñimiento, trate de comer alimentos ricos en fibra que puedan estimular sus intestinos para que se muevan. Ejemplos de alimentos ricos en fibra incluyen panes y cereales integrales, frutas y verduras crudas, frutas secas, semillas, frijoles, legumbres y nueces. También se pueden usar suplementos de fibra (como Metamucil).
  • Habitualmente, el aumento de fibra en la alimentación no es efectivo si su estreñimiento es causado por medicamentos para el dolor. En esos casos, debe tomar un laxante después de hablar con su proveedor de atención médica acerca de cuál es el adecuado para usted.
  • Beba de 6 a 8 vasos de líquido al día. Pruebe con líquidos tibios o calientes, especialmente por la mañana.
  • Aumente la cantidad de actividad física tanto como sea posible. Hasta las caminatas cortas ayudarán a reducir el estreñimiento.
  • Intente defecar a una hora específica cada día, preferiblemente después del desayuno.
  • Los néctares o jugos de pasas de uva, manzana, durazno y pera pueden ser útiles, ya que poseen un laxante efectivo. Sin embargo, la efectividad varía según la persona y pueden causar diarrea.

Mucositis

  • Aumente su consumo de líquidos, a menos que su médico o enfermera le digan que no lo haga.
  • Enjuagarse la boca regularmente con una cucharadita de bicarbonato de sodio y ocho onzas de agua o agua salada puede ayudar a prevenir infecciones y mejorar la curación del dolor de boca y garganta.
  • Incluya alimentos ricos en proteínas como frijoles secos, carne de aves de corral, huevos, mantequilla de maní, carne de vaca, pescado y productos lácteos, como leche, queso y yogur (el yogur griego es más rico en proteínas que otros). Los batidos de suplementos nutricionales como Ensure® o Boost® también pueden aportar calorías y proteínas.
  • Evite comer alimentos calientes, picantes, grasosos o fritos.
  • Evite tomar alcohol.
  • Evite consumir cítricos y jugos como naranjas, limones, limas y tomates, ya que pueden ser demasiado ácidos. En su lugar, pruebe con damascos, peras o melocotones.
  • Evite comer alimentos duros o crocantes como panes crujientes, galletas saladas, verduras crudas, papas fritas, tortillas fritas y pretzels.
  • Evite tomar bebidas carbonatadas.
  • Pruebe alimentos blandos como budines, gelatina, puré de papas, sopas, etc.
  • Las golosinas frías como las paletas heladas y los helados de agua pueden ser calmantes para las llagas bucales.
  • Coma cuando tenga hambre, incluso si no es hora de comer.
  • Coma comidas más pequeñas y de manera frecuente durante todo el día, en lugar de tres comidas grandes. Cuando vaya a comer, cree un ambiente agradable para estimular su apetito.

Diarrea

  • Coma alimentos suaves y fáciles de digerir como pollo, pescado, huevos, budines, puré de papas, fideos, arroz, yogur, queso cottage, crema de trigo, sémola, mantequilla de maní suave, pan blanco, plátanos, compota de manzana, frutas enlatadas y verduras bien cocidas.
  • Evite consumir frutos secos, verduras crucíferas (brócoli, coliflor, repollo, guisantes), verduras crudas, cereales integrales, frijoles y legumbres.
  • Evite los alimentos fritos y grasosos, ya que pueden promover la diarrea.
  • La fibra soluble es un tipo de fibra que se encuentra en algunos alimentos y absorbe líquidos, lo cual puede ayudar a aliviar la diarrea. Los alimentos ricos en fibra soluble incluyen los siguientes:
    • Frutas: puré de manzana, bananas (maduras), frutas enlatadas, naranja y pomelo.
    • Verduras: papas hervidas.
    • Panes y pastas: arroz blanco y productos elaborados con harina blanca.
    • Cereales: avena, crema de arroz, crema de trigo y sémola.
  • Coma pequeñas cantidades de alimentos, entre 5 y 6 veces al día, en lugar de tres comidas grandes.
  • Agregue nuez moscada a las comidas para disminuir el movimiento de materia fecal a través de los intestinos.
  • Beba al menos entre 6 a 8 vasos de líquido sin cafeína al día para prevenir la deshidratación. Además del agua, considere líquidos que reemplacen los minerales y electrolitos perdidos por la diarrea, como bebidas deportivas (Gatorade®) o caldo de sopa.
  • Es posible que los líquidos claros sean más fáciles de tolerar. Pruebe con jugos de frutas claros como los de manzana o arándano, gaseosa de jengibre y gelatina.
  • Evite la cafeína (cola, café, té), el alcohol, la leche o los productos lácteos, el chocolate, los frutos secos, los frijoles o las palomitas de maíz, así como también los alimentos grasosos, fritos, mantecosos o picantes.
  • Evite las bebidas muy calientes y frías.

Náusea

  • Tome de 6 a 8 vasos al día de líquido sin cafeína para prevenir la deshidratación.
  • Coma alimentos secos y sosos, como galletas saladas, tostadas, cereales, pretzels y galletas de jengibre.
  • Coma alimentos fríos como cereales, ensaladas, fiambres y postres. El olor de los alimentos calientes puede empeorar las náuseas.
  • Haga 6 comidas pequeñas al día en vez de 3 comidas grandes.
  • Mastique bien la comida.
  • Pruebe con menta o té de jengibre, refrescos sin gas o ginger ale.
  • Intente que otros cocinen por usted.
  • Enjuague su boca con frecuencia y antes de comer para evitar sentir un sabor agrio desagradable.
  • Coma mentas, caramelos duros o caramelos de jengibre.
  • Después de comer, aflójese la ropa, tome aire fresco y siéntese derecho durante 1 a 2 horas.
  • Coma en ambientes frescos al aire libre.
  • Cuando haya dejado de vomitar, trate de comer alimentos fáciles de digerir como líquidos claros, galletas saladas, gelatina y tostadas simples

Boca seca o saliva espesa

  • tenga a mano agua para mantener la boca húmeda en todo momento. Beba agua de a sorbos o rocíela en la boca regularmente.
  • Enjuáguese con sal y solución de bicarbonato de sodio entre 4 y 6 veces al día (1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de bicarbonato de soda y 1 cuarto de galón de agua).
  • Evite los enjuagues bucales con alcohol y bebidas alcohólicas, ya que pueden resecar e irritar aún más la boca.
  • Mastique chicles sin azúcar, coma caramelos duros sin azúcar o beba gaseosa de jengibre dietética para estimular la producción de saliva.
  • Evite líquidos y alimentos con alto contenido de azúcar.
  • Limite el café, té y alcohol, ya que esto empeorará la sequedad bucal. Los productos de cafeína como el café, el té y las colas también actúan como diuréticos.
  • Evite consumir alimentos secos, como pan, carne seca, tostadas, galletas saladas y bocadillos secos y salados.
  • Agregue a los alimentos aderezos o salsas para que estén más húmedos.

 

Las personas que se someten a un tratamiento contra el cáncer pueden experimentar pérdida de peso en momentos de disminución del apetito u otros efectos secundarios relacionados con el tratamiento que afectan la capacidad de comer. Aunque una dieta saludable es lo mejor, es importante comer lo que funcione durante este tiempo para mantener el peso corporal y las reservas de proteínas. Además, sus requerimientos de nutrición pueden cambiar durante el curso de su tratamiento. Si le resulta difícil comer, está perdiendo peso o no puede mantener una buena dieta, pida reunirse con un dietista que pueda ayudarle a manejar estas preocupaciones.

Preguntas frecuentes


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