Cómo tratar la fatiga

Autor: OncoLink Team
Fecha de la última revisión: 30 de enero de 2020

¿Qué es la fatiga?

La fatiga es uno de los efectos secundarios más comunes comunicados por las personas que reciben tratamientos para el cáncer (cirugía, quimioterapia, radioterapia u otra terapia con medicamentos). Se ha descrito como una sensación de agotamiento, de cansancio total, de que su cuerpo está "pesado" y es difícil de moverlo, o de incapacidad para concentrarse. La fatiga puede causar agotamiento físico, emocional y mental. Esta fatiga no es provocada por la hiperactividad y, por lo general, no se alivia con el reposo. Sin embargo, muchas personas sugieren reposar como una manera para disminuirla. Aquellos que se encuentran bajo terapia contra el cáncer pueden tener altibajos, días buenos y días malos en términos de niveles de energía.

¿Qué causa la fatiga relacionada con el cáncer y cómo se trata?

Desafortunadamente, los proveedores de atención médica no saben exactamente qué causa la fatiga. La fatiga probablemente tiene varias causas diferentes, lo que dificulta el manejo de sus efectos. Para tratar la fatiga, hay dos maneras que han demostrado ser efectivas en los estudios: el ejercicio y el tratamiento de la anemia.

Ejercicio

  • Se ha demostrado sistemáticamente que el ejercicio mejora los niveles de fatiga y la calidad de vida.
  • Esto no implica correr una maratón; algo tan simple como caminar puede ser muy útil.
  • Comience con lo que le resulte cómodo, tal vez dar una vuelta a la manzana, y aumente la cantidad lentamente con el tiempo. Tener un compañero con quien hacer ejercicio puede ayudar a sentir motivación y disfrutarlo más.
  • Ejercítese con un plan de ejercicios constante que incluya ejercicios de resistencia (caminar, trotar, nadar) y fuerza (pesas, pilates).
  • Un programa de rehabilitación para el cáncer o un fisioterapeuta pueden ayudarle a planificar un régimen apropiado para su salud.

Tratamiento de la anemia

  • La anemia ocurre cuando su nivel de glóbulos rojos (hemoglobina) en su cuerpo es demasiado bajo.
  • La anemia se define como un nivel de hemoglobina menos de 12 g/dL. La hemoglobina es responsable de transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Este oxígeno es el combustible para los músculos, y los bajos niveles de oxígeno pueden provocar fatiga.
  • El tratamiento para la anemia depende de la causa y de cómo se ve afectado por el bajo nivel de hemoglobina.. Los posibles tratamientos incluyen los siguientes: píldoras de hierro, transfusión de glóbulos rojos o factores de crecimiento para estimular la producción de glóbulos rojos.
  • Su proveedor de atención médica puede analizar qué tratamiento, si corresponde, es el adecuado para usted.

Otros consejos para controlar la fatiga

  • Permítase descansar, pero no se exceda, ya que demasiado descanso puede empeorar la fatiga. Una siesta durante el día no debe durar más de 45 minutos o una hora, y usted no quiere que esto interfiera con el sueño nocturno.
  • Conserve la energía para cuando más la necesite o desee (a la mañana, tómese las cosas con calma para que a la tarde pueda asistir al partido de fútbol del nieto). Elimine las tareas innecesarias (¿realmente necesita armar la cama todos los días?).
  • ¡Pida ayuda! Las personas quieren ayudar, pero no saben qué hacer. Pídale a un amigo que limpie, prepare una comida, le haga un recado, recoja a los niños o simplemente siéntese y converse. Considere la personalidad y las fortalezas de la persona cuando le asigne una tarea, y acepte que puede hacerlo de manera diferente a usted. Piense en quién le gusta cocinar, quién es bueno con los niños o a quién no le molesta limpiar.
  • Conozca sus días malos. Si sabe que el día posterior a la terapia es un mal día, no haga planes para ese día. Si trabaja todos los días, programe el tratamiento para el viernes a la tarde para recuperarse el fin de semana.
  • Los amigos y la familia necesitan saber que, aunque haga planes, habrá algunos días en los que simplemente no podrá hacerlos y puede que tenga que cancelar el plan o cambiarlo.
  • Los problemas para dormir pueden aumentar la fatiga. Trate de mantener un horario normal de descanso (acostarse y despertarse al mismo tiempo), evite la cafeína y, si está teniendo problemas, hable con su médico acerca de tomar un somnífero.
  • Una mala alimentación puede empeorar la fatiga. Los carbohidratos y las proteínas proporcionan la mayor cantidad de energía. Evite las comidas ricas en grasa y haga 4 o 5 comidas más pequeñas en lugar de 3 más grandes.
  • Tómese el tiempo para revitalizarse con actividades agradables como visitar a sus amigos, salir a comer con su pareja, escuchar música o hacer una actividad que disfrute.
  • Si trabaja, es crucial que hable acerca de la fatiga con su empleador. Refiéralos a sitios web sobre la fatiga. Es posible que pueda adaptar su horario para trabajar de acuerdo a la energía que tenga o ajustar sus responsabilidades mientras le administren el tratamiento. Hable con su representante de recursos humanos sobre laLey para estadounidenses con discapacidades (Americans with Disabilities Act, ADA) y la Ley de licencia médica familiar (Family Medical Leave Act, FMLA), el tiempo de la enfermedad y la cobertura de atención médica.
  • Se ha demostrado que las terapias complementarias como los masajes, las técnicas de relajación, la meditación y el yoga ayudan a aliviar la fatiga.
  • Asegúrese de que sus cuidadores se tomen su tiempo para sí mismos. Ellos también se fatigan y necesitan sentirse óptimos para poder ayudarle a usted.
  • Si siente dolor, el tratamiento apropiado para el dolor también puede ayudar a aliviar la fatiga.

Asegúrese de informarle a su equipo de atención si no está notando ningún alivio de la fatiga o si comienza a sentirse deprimido, siente una pérdida de interés o experimenta una mayor ansiedad, ya que esto podría ser un signo de otros problemas.

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