Cómo tratar la fatiga

Autor: Marisa Healy, BSN, RN
Contribuidor de contenido: Emilie Boisedu-Poggi, BSW
Fecha de la última revisión: Marzo 17, 2026

¿Qué es la fatiga?

La fatiga es uno de los efectos secundarios más frecuentes del tratamiento del cáncer. Puede estar causada por la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia u otros medicamentos utilizados para tratar el cáncer. Es una sensación de agotamiento, de fatiga total, de que su cuerpo está “pesado” y es difícil moverlo, o de incapacidad para concentrarse. La fatiga puede causar agotamiento físico, emocional y mental.

La fatiga relacionada con el cáncer no es un cansancio habitual y, a menudo, no desaparece con el descanso. Los profesionales de la salud no saben exactamente qué causa la fatiga relacionada con el cáncer. Algunas afecciones que pueden agravar la fatiga incluyen la anemia, el dolor, el insomnio, la depresión, la ansiedad, los problemas nutricionales y las infecciones.

Existen muchas formas de tratar o controlar los síntomas de la fatiga, entre ellas, tratar la anemia y realizar ejercicio físico.

Ejercicio

Se ha demostrado que el ejercicio mejora la fatiga y la calidad de vida.

  • Empiece despacio si es necesario, tal vez dando un paseo alrededor del barrio, y luego aumente el tiempo o la distancia a medida que se sienta más cómodo.
  • Tener un compañero con quien hacer ejercicio puede ayudarle a sentir motivación y disfrutarlo más.
  • Trate de incluir ejercicios de resistencia (caminar, correr, nadar) y fuerza (pesas, Pilates).
  • Un programa de rehabilitación del cáncer o un fisioterapeuta pueden ayudarle a elaborar un plan adecuado para usted.

Tratamiento de la anemia

La anemia se produce cuando el nivel de glóbulos rojos (hemoglobina) en el organismo es demasiado bajo. La hemoglobina ayuda a transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Este oxígeno es el combustible para los músculos, y unos niveles bajos del mismo pueden provocar fatiga.

  • El tratamiento para la anemia depende de la causa y de sus síntomas. Los posibles tratamientos incluyen pastillas de hierro, transfusiones de glóbulos rojos o factores de crecimiento para estimular la producción de glóbulos rojos.
  • Su proveedor puede hablar con usted sobre cuál es el tratamiento más adecuado.

Descanso y rutina

  • Permítase descansar y establezca un horario para dormir. Descansar demasiado puede empeorar la fatiga, así que mantenga los tiempos de descanso de 45 a 60 minutos. Trate de mantener un horario normal para dormir (acostarse y despertarse al mismo tiempo), limite las siestas a 45 a 60 minutos, evite la cafeína y, si está teniendo problemas, hable con su proveedor acerca de tomar un somnífero.
  • Ahorre energía para cuando más la necesite o desee. Si hay algo que desea hacer por la tarde, asegúrese de tomarse el tiempo para descansar por la mañana y por la noche. Evite tareas que no tenga que hacer.
  • Lleve un registro de sus días malos. Si sabe que el día después del tratamiento es un mal día, no haga planes para ese día. Si trabaja todos los días, programe el tratamiento para el viernes en la tarde, para que pueda descansar el fin de semana.
  • Informe a los amigos y la familia que, aunque haga planes, habrá algunos días en los que simplemente no podrá hacerlos y puede que tenga que cancelar los o cambiarlos.
  • Es posible que pueda modificar su horario de trabajo mientras recibe tratamiento. Hable con el departamento de recursos humanos sobre las adaptaciones laborales bajo la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) o la Ley de Licencia Familiar y Médica (FMLA), los días por enfermedad y la cobertura médica.

Otros consejos para manejar la fatiga

  • ¡Pida ayuda! Las personas quieren ayudar, pero no siempre saben qué hacer. Pídale a un amigo que limpie, prepare una comida, le haga un recado, o simplemente siéntese y converse. Piense en la personalidad y las fortalezas de la persona cuando le pida ayuda, y acepte que puede hacerlo de manera diferente a usted.
  • Asegúrese de seguir una dieta equilibrada con hidratos de carbono y proteínas para obtener energía, evite las comidas grasas pesadas y pruebe 4 o 5 comidas más pequeñas en lugar de 3 más grandes.
  • Dedique tiempo a actividades que le den energía, como visitar amigos, comer fuera, escuchar música o practicar un pasatiempo que le guste.
  • Las terapias complementarias como los masajes, las técnicas de relajación, la meditación y el yoga ayudan a aliviar la fatiga.
  • Si siente dolor, el tratamiento apropiado para el dolor puede ayudar a aliviar la fatiga. 
  • Pregunte cómo controlar otros efectos secundarios del tratamiento que afectan el sueño, como náuseas, vómitos, diarrea, mucositis y problemas cutáneos.

Asegúrese de comunicarles a su proveedor si no observa ninguna disipación de la fatiga o si comienza a sentirse deprimido, siente pérdida de interés o tiene un aumento de ansiedad, ya que esto podría ser una señal de otros problemas.