Vida sana después del cáncer infantil

Autor: OncoLink Team
Última Vez Revisión: 6 de junio de 2018

En general, los sobrevivientes se preguntan qué medidas pueden tomar para vivir de manera más saludable después de tener cáncer. No hay ningún suplemento o alimento específico que pueda ingerir para asegurarse tener una buena salud, pero hay cosas que puede hacer para vivir de manera más saludable, prevenir otras enfermedades y detectar cualquier cáncer subsecuente de manera temprana.

Además de los problemas médicos y las pruebas de detección, los sobrevivientes de cáncer a veces también tienen problemas con el seguro, el empleo, las relaciones, el desempeño sexual, la fertilidad y los problemas emocionales debido a su tratamiento. Le animamos a que los analice con su equipo de atención médica, que puede ayudarle a encontrar recursos de apoyo.

Haga lo que haga, es importante tener un plan para saber quién le proporcionará la atención médica de seguimiento centrada en el cáncer (un oncólogo, un médico de supervivencia o un médico de atención primaria). Puede acceder a los beneficios de consultar con un proveedor especialista en supervivencia del cáncer para revisar los riesgos que corre y cualquier inquietud que tenga. Si desea encontrar un proveedor de supervivencia, puede comunicarse con los centros de cáncer de su área para ver si tienen una clínica para sobrevivientes o buscar una clínica en la lista de clínicas de supervivencia del sitio web de OncoLink.

Fatiga

Algunos sobrevivientes declaran haber tenido fatiga años después de terminar la terapia, lo cual puede ser extremadamente frustrante para el sobreviviente y los que lo rodean. Es importante recordar que la fatiga puede tener muchas causas y, sobre todo, si empeora o es reciente, debe analizarse con su equipo de atención médica para descartar causas tratables.

Aunque puede parecer abrumador comenzar a hacer ejercicio, muchos estudios han demostrado que realizar ejercicio de ligero a moderado puede combatir la fatiga y mejorar el nivel de energía. El ejercicio puede adoptar varias formas, desde caminar, hacer jardinería o natación, hasta asistir a clases más estructuradas en un gimnasio. Comience lentamente y aumente de manera gradual la cantidad e intensidad de sus actividades. Consiga a un amigo para que lo acompañe a hacer ejercicio, lo anime y apoye en los días en que no tenga motivación.

  • Después de asegurarse de que la fatiga no está siendo provocada por otro problema, busque maneras de enfrentarla y manejarla. Realizar ejercicio de manera regular, la aceptación y volver a establecer prioridades ayudarán.
  • Comuníquele a su proveedor de atención médica si la fatiga empeora o aparece un nuevo síntoma.

Atención médica de seguimiento

Después de recibir tratamiento para el cáncer, su equipo de oncología le hará un seguimiento minucioso. En general, estos exámenes, visitas y pruebas se realizan con frecuencia (es decir, mensualmente) justo después de finalizar la terapia y se espacian (por ejemplo, cada 3 meses, 6 meses y, luego, anualmente) a lo largo del tiempo. Habitualmente, cuanto más tiempo haya pasado desde el tratamiento, menor será el riesgo de recurrencia. Usted y su equipo de atención médica deben comenzar a analizar cómo mantenerse saludable a largo plazo ("atención médica de supervivencia"). La atención médica de supervivencia puede implicar consultar con otros equipos de atención médica que se especializan en la atención de sobrevivientes. Después de un tiempo, algunos sobrevivientes ya no necesitarán ver al equipo de oncología.

Genética

Muchos sobrevivientes tienen preguntas sobre la genética de su cáncer y lo que eso significa para ellos o para sus familiares. Es común que las familias tengan más de una persona afectada por el cáncer. La mayoría de las veces, esto representa un patrón aleatorio, pero hay algunos tipos de cáncer que se sabe que están relacionados con genes específicos (parte del ADN de una persona) que pueden ser transmitidos de un miembro de la familia a la siguiente generación.

Los proveedores de atención médica evaluarán este riesgo preguntando acerca de sus antecedentes personales y familiares de cáncer. Si le preocupa que el cáncer "que está presente en su familia", debe hablar con su proveedor y éste puede ayudarle a determinar si existe un riesgo conocido para usted. La información que debe averiguar para su proveedor incluye lo siguiente: los tipos de cáncer de su familia, la edad aproximada en la que tuvieron cáncer, los miembros de la familia que tienen varios tipos de cáncer, y si influyeron otros factores de riesgo (como fumar).

Tenga en cuenta que solo algunos tipos de cáncer tienen este tipo de factor de riesgo (menos del 10 %). Si sus proveedores tienen problemas, será referido a un asesor en genética para que le realicen pruebas adicionales.

Con frecuencia, los sobrevivientes de cáncer infantil tendrán preguntas adicionales sobre el riesgo que sus hijos tienen de contraer cáncer (u otros problemas como defectos congénitos) debido a sus antecedentes de cáncer y su tratamiento para esta enfermedad. Afortunadamente, al observar grandes grupos de sobrevivientes adultos, no se conoce un aumento en el riesgo de cáncer infantil o defectos congénitos en los hijos de sobrevivientes de cáncer sólo porque sus padres tuvieron cáncer.

¿Tienen los sobrevivientes de cáncer mayor riesgo de tener cáncer?

Algunos estudios han descubierto que los sobrevivientes de cáncer son más propensos a desarrollar otro tipo de cáncer en comparación con alguien que nunca ha tenido cáncer. En algunos casos, un tratamiento (determinados tipos de quimioterapia o radioterapia) puede aumentar el riesgo de tener otro tipo de cáncer. En este caso, se los denomina "cánceres secundarios" porque se desarrollan como consecuencia de la terapia. El aumento del riesgo de desarrollar otro tipo de cáncer también puede estar relacionado con la exposición a factores de riesgo (fumar, por ejemplo) o una predisposición genética en determinadas personas. Sin embargo, en muchos casos, no está clara la razón del aumento del riesgo. Aunque esto pueda parecer aterrador, es un recordatorio de la importancia que tienen las pruebas de detección de cáncer y mantener un estilo de vida saludable después del cáncer.

Para cualquier persona que haya sido tratada por un tipo de cáncer, ¡un objetivo de la atención médica debe ser prevenir otros tipos de cáncer o detectarlos a tiempo!

Pruebas de detección y prevención general del cáncer

Las pruebas de detección del cáncer están diseñadas para reconocer el cáncer o las áreas precancerosas antes de que aparezcan los síntomas y, en general, es cuando los tratamientos son más exitosos. Varias organizaciones han desarrollado pautas para las pruebas de detección del cáncer en los lugares donde hay exámenes disponibles. Para otros tipos de cáncer, determinados comportamientos de salud pueden disminuir el riesgo de tener cáncer.

La prevención del cáncer y las pruebas de detección para el público en general (y para todos los sobrevivientes, a menos que necesiten pruebas de detección adicionales) incluyen lo siguiente:

  • Vacuna contra el VPH: el virus del papiloma humano (VPH) es un virus que causa cáncer cervical y otros tipos de cáncer. Por lo tanto, todos los que sean elegibles (niños y niñas) deben recibir la vacuna contra el VPH.
  • Protección solar: el cáncer de piel es uno de los tipos más comunes de cáncer. Protegerse del sol, que incluye no tomar sol al aire libre ni en camas de bronceado, y usar protector solar y ropa protectora, puede reducir el riesgo de tener cáncer de piel. Cabe destacar que las personas con pigmentación más oscura de la piel aún corren riesgo de contraer cáncer de piel. Las personas que han recibido radiación se encuentran en mayor riesgo.
  • Cáncer de colon: la mayoría de los hombres y mujeres mayores de 45 o 50 años deben someterse a pruebas de detección de rutina para reconocer el cáncer de colon y recto. Esto se puede hacer con una colonoscopia (lo más común) u otros exámenes de imágenes o heces. Es posible que las pruebas sean adecuadas para personas más jóvenes con antecedentes de salud personales o familiares de alto riesgo.
  • Vida Saludable. Se cree que la alimentación (incluido el consumo mínimo de alcohol) y la actividad física son buenas para una serie de afecciones de salud, incluido el cáncer.
  • ¡No fume! El tabaco es adictivo y está relacionado con varios tipos de cáncer (no sólo con el cáncer de pulmón). Todos los tipos de cigarrillos, incluidos los electrónicos, deben evitarse para prevenir el cáncer.

Especialmente para mujeres

Las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino son importantes y comienzan de más joven que la mayoría de las otras pruebas de detección de cáncer. Las mujeres deben empezar a hacerse la prueba de Papanicolaou a los 21 años (según la Sociedad Americana del Cáncer [American Cancer Society, ACS] y el Grupo de trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos). La frecuencia del examen dependerá de si el resultado es anormal o normal y de otros factores, como la edad.

La prueba de detección del cáncer de mama es importante para todas las mujeres. Dependiendo de las pautas que se sigan, la mamografía comienza a los 40 años (Sociedad Americana del Cáncer) o a los 50 años (Grupo de trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos). Los exámenes clínicos o autoexámenes de los senos pueden ser parte de un plan de detección según las pautas y el riesgo individual.

Hay algunas mujeres (debido a antecedentes familiares, tendencia genética o exposición a la radiación) que, además de las mamografías, necesitan ser examinadas con imágenes por resonancia magnética (IRM). Es baja la cantidad de mujeres que se clasifican en esta categoría, pero las sobrevivientes de cáncer que recibieron radiación en el pecho sí entran dentro de este grupo de mayor riesgo.

Especialmente para hombres

Prueba de detección del cáncer de próstata: hay dos maneras de detectar el cáncer de próstata. La primera implica un análisis de sangre denominado antígeno prostático específico (Prostate Specific Antigen, PSA) y la otra es un examen rectal para palpar la próstata. Ambas tienen la ventaja de detectar el cáncer de próstata en un estadio temprano, pero cuentan con la desventaja de dar como resultado varios falsos positivos (cuando la prueba indica que el paciente tiene cáncer, pero en realidad no lo tiene). Por esta razón, la Sociedad Americana del Cáncer (ACS) y la Red Nacional Integral del Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) recomiendan que los hombres evalúen con su médico los riesgos y beneficios de las pruebas de detección del cáncer de próstata y que tomen una decisión informada acerca de si se deben realizar las pruebas de detección o no. Los hombres que tienen un riesgo promedio de tener cáncer de próstata deberían tener esta conversación a partir de los 50 años. Aquellos con un padre o hermano con cáncer de próstata antes de los 65 años, así como todos los hombres afroamericanos, deben tener esta conversación a partir de los 45 años.

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