¿Qué es el trauma?
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El trauma es una respuesta emocional a un evento o serie de eventos estresantes, perturbadores o que ponen en peligro la vida. El trauma no se trata solo de lo que sucedió, sino de cómo se vivió y se afrontó. El trauma ocurre cuando nuestra capacidad de adaptación se ve superada por lo que nos sucede.
Una experiencia traumática no tiene por qué ser un suceso trascendental. Lo que importa es cómo te hizo sentir. Cada persona experimenta el trauma de forma diferente. También podemos traumatizarnos por cosas que vemos a nuestro alrededor. El trauma no es un signo de debilidad, sino una respuesta natural ante una experiencia muy difícil.
Una forma sencilla de pensar en el trauma es usar las 3 E.
- Evento - Se trata de una situación o experiencia que resulta perjudicial física o emocionalmente, o que pone en peligro la vida. Ejemplo: un diagnóstico de cáncer.
- Experiencia - Esto significa cómo te sentiste durante el evento y qué significó para ti. Ejemplo: “Tengo miedo. ¿Significa esto que voy a morir?”
- Efectos - Estas son las formas duraderas en que el evento y la experiencia impactan tu vida. Ejemplo: “No puedo dormir porque sigo escuchando esas palabras… tienes cáncer”.
Un trauma puede tener efectos a corto, largo y tardíos que pueden afectar su bienestar mental, físico, emocional, social o espiritual.
- Corto plazo: ¿Qué sucede justo después del evento? Por ejemplo: muchas citas con el equipo oncológico, contárselo a mis hijos, pedir una licencia laboral y planificar el tratamiento.
- A largo plazo: El impacto del evento en los 6 a 12 meses posteriores. Por ejemplo: cicatrices de cirugía, pérdida del empleo, efectos secundarios del tratamiento, soledad.
- Efectos tardíos: Puede ocurrir años después de una experiencia traumática. Ejemplo: Preocupación por las revisiones anuales para detectar una posible recurrencia.
¿Cuáles son algunos de los síntomas del trauma?
El trauma puede afectarte de muchas maneras diferentes. Aquí tienes algunas cosas comunes que debes tener en cuenta:
- Síntomas emocionales: Sentirse preocupado, triste, enojado, apático y abrumado. Puede sentirse nervioso, tener cambios de humor o que le resulte difícil disfrutar de cosas que antes le gustaban.
- Síntomas físicos: Dificultad para dormir, cansancio, dolores corporales, sudoración, taquicardia, problemas estomacales. Puede que sientas tensión, dolor o malestar general sin motivo aparente.
- Síntomas cognitivos: Sensación de confusión mental, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, pesadillas, recuerdos intrusivos y dificultad para tomar decisiones.
- Síntomas conductuales: Mayor consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias, evitar personas, lugares o situaciones que le recuerden el suceso, aislarse de los demás, sobresaltarse con facilidad, sentirse irritable o nervioso, perder el interés en las actividades y no poder cumplir con las tareas diarias.
Cómo afecta el trauma a su salud
El trauma no se limita a las emociones; puede afectar a todo el cuerpo y a la salud en general. Con el tiempo, este trauma puede aumentar el estrés, debilitar el sistema inmunitario y hacer difícil el tratamiento o la recuperación. Los cuidadores también pueden experimentar un mayor estrés al apoyar a una persona con cáncer. Esto puede tener un gran impacto en su bienestar. Por eso, reconocer el trauma y aprender a afrontarlo son aspectos importantes del tratamiento oncológico.
Cáncer y traumatismos
Para muchas personas, un diagnóstico de cáncer es una experiencia traumática. Si ha pasado por otros eventos difíciles o traumáticos en el pasado, el estrés del cáncer puede ser aún más difícil de manejar. Estas experiencias pueden afectar la sensación de seguridad, apoyo y control que experimenta durante su tratamiento oncológico. Puede resultarle difícil confiar en sus profesionales de la salud, expresar sus necesidades o sentirse plenamente involucrado en su atención. Por eso, comprender el trauma es importante. Cuando puede identificar lo que está viviendo, puede ser el primer paso para sentirse más empoderado, conectado y apoyado durante este difícil momento. Cuidar su seguridad y bienestar emocional es una parte importante de su tratamiento oncológico.