Pronunciado: len-VA-ti-nib
Clasificación: Inhibidor de la tirocina cinasa
El Lenvatinib es un tipo de tratamiento dirigido. Esto significa que ataca a un elemento específico de las células cancerosas, disminuyendo así los efectos secundarios causados por el daño a las células sanas. El lenvatinib actúa al bloquear dos procesos que permiten el crecimiento de las células cancerosas:
El lenvatinib está disponible en forma de cápsulas que se toman por vía oral. La cápsula debe ser tragada entera o puede disolverse en agua o jugo de manzana. La dosis que reciba dependerá del tipo de cáncer y del protocolo de tratamiento. Puede tomarse con o sin comida, y debe tomarse más o menos a la misma hora todos los días. Si olvidó tomar una dosis de lenvatinib, tómela tan pronto se acuerde. Si la siguiente dosis está programada dentro de las 12 horas, espere y tome la siguiente dosis como está programado regularmente. No tome una dosis extra para compensar la dosis omitida.
Para disolver las cápsulas, mida 1 cucharada de agua o jugo de manzana y colóquela en una taza con las cápsulas. Deje reposar en el líquido durante 10 minutos y, a continuación, revuelva durante 3 minutos. Beba la mezcla y luego agregue 1 cucharada de agua o jugo de manzana al vaso, revuelva el contenido por unos momentos y luego beba el líquido adicional.
Es importante asegurarse de que está tomando la cantidad correcta de medicamento cada vez. Antes de cada dosis, compruebe que lo que está tomando coincida con lo que le han prescrito.
El lenvatinib puede interactuar con ciertos medicamentos. Asegúrese de informar al médico sobre todos los medicamentos y suplementos que toma.
Conserve el medicamento en su envase original, etiquetado, a temperatura ambiente y en un lugar seco (a menos que su médico o farmacéutico le indiquen lo contrario). Este medicamento no debe guardarse en un pastillero. Mantenga los envases fuera del alcance de los niños y las mascotas.
Si un cuidador prepara la dosis por usted, este debe considerar usar guantes o verter las píldoras directamente del envase a la tapa, una taza pequeña o directamente en su mano (del paciente). El cuidador debe evitar tocar las píldoras. Siempre debe lavarse las manos antes y después de darle el medicamento. Las mujeres embarazadas o en período de lactancia no deben prepararle la dosis. Pregúntele al equipo de oncología dónde debe devolver la medicación no utilizada para desecharla. No debe desecharla por el inodoro ni tirarla a la basura.
El lenvatinib está disponible en farmacias de especialidades específicas. El equipo de oncología trabajará con su plan de medicamentos prescritos para identificar una farmacia de especialidades de la red para la distribución de este medicamento y su envío directamente a su casa.
Este medicamento puede estar cubierto por su plan de medicamentos con prescripción. Las personas sin cobertura de medicamentos prescritos que reúnan ciertos requisitos pueden tener asistencia para el paciente. También hay tarjetas de copago disponibles, que reducen la responsabilidad de copago para los pacientes asegurados elegibles comercialmente (no patrocinados por el gobierno).
Puede hacer diversas cosas para controlar los efectos secundarios del lenvatinib. Hable con el equipo de atención médica acerca de estas recomendaciones. Ellos pueden ayudarlo a decidir qué es lo que funcionará mejor para usted. Estos son algunos de los efectos secundarios más frecuentes o importantes:
Este medicamento puede causar presión arterial alta (hipertensión). Los pacientes deben controlar la presión arterial regularmente durante la terapia. La hipertensión debe ser tratada de manera adecuada. Si no es posible controlar la hipertensión, puede que sea necesario suspender el medicamento. Informe al equipo de atención oncológica si tiene dolor de cabeza, cambios en la vista o mareos.
Este medicamento puede causar niveles elevados de colesterol y/o triglicéridos. Esto puede controlarse con análisis de sangre. No hay síntomas inmediatos de colesterol alto o triglicéridos, pero cuando no se trata adecuadamente puede provocar un ataque cardíaco y un derrame cerebral.
La fatiga es muy frecuente durante el tratamiento del cáncer y es una sensación abrumadora de agotamiento que generalmente no se alivia con el reposo. Mientras esté en tratamiento contra el cáncer, y durante un tiempo después, es posible que necesite ajustar sus horarios para controlar la fatiga. Planee momentos para descansar durante el día y conserve energía para actividades más importantes. El ejercicio puede ayudar a combatir la fatiga; una simple caminata diaria con un amigo puede ayudar. Hable con el equipo de atención médica para obtener consejos útiles sobre cómo manejar este efecto secundario.
El equipo de atención oncológica puede recomendarle medicamentos para aliviar la diarrea. Además, trate de comer comidas livianas y con bajo contenido de fibras, como arroz blanco y pollo hervido u horneado. Evite las frutas y verduras crudas, los panes integrales, cereales y semillas. La fibra soluble se encuentra en algunos alimentos y absorbe líquidos, lo cual puede ayudar a aliviar la diarrea. Los alimentos ricos en fibra soluble incluyen: compota de manzana, plátanos (maduros), fruta enlatada, gajos de naranja, papas hervidas, arroz blanco, productos hechos con harina blanca, avena, crema de arroz, crema de trigo y harinas. Tome de 8 a 10 vasos al día de líquido sin cafeína y sin alcohol para prevenir la deshidratación.
El equipo de oncología le puede recomendar medicamentos y otras estrategias para ayudar a aliviar el dolor.
La nutrición es una parte importante de su cuidado. El tratamiento contra el cáncer puede afectar el apetito y, en algunos casos, los efectos secundarios del tratamiento pueden dificultar la alimentación. Pregúntele al equipo de atención oncológica acerca de los servicios de asesoría nutricional en su centro de tratamiento para que le ayuden con las opciones alimentarias.
Hable con el médico o enfermero/a para que le prescriban medicamentos que le ayuden a controlar las náuseas y los vómitos. Además, los cambios en la dieta pueden ayudar. Evite los productos que pueden empeorar los síntomas, como los alimentos pesados o grasosos, picantes o ácidos (limones, tomates, naranjas). Pruebe con antiácidos (p. ej., leche de magnesio, comprimidos de calcio como Tums), galletas saladas o refresco de jengibre para reducir los síntomas.
Llame al médico o enfermero/a si no tolera líquidos durante más de 12 horas o si siente mareos o aturdimiento en cualquier momento.
Ciertos tratamientos contra el cáncer pueden causar llagas o dolor en la boca o garganta. Informe al equipo de atención oncológica si la boca, la lengua, la parte interna de las mejillas o la garganta se vuelven de color blanco, ulceradas o si tiene dolor. Realizar un cuidado bucal frecuente puede ayudar a prevenir o controlar las úlceras bucales. Si las úlceras bucales son dolorosas, el médico o enfermero/a puede recomendarle un analgésico.
Este medicamento puede causar sangrado anormal serio. Es importante que informe a su médico si tiene algún exceso de hematomas o sangrado, por ejemplo, hemorragias nasales, encías sangrantes, dolor de cabeza o sangre en la orina o las heces.
El síndrome mano-pie (SMP) es una reacción cutánea que aparece en las palmas de las manos o en las plantas de los pies, como resultado de ciertos agentes quimioterapéuticos que son absorbidos por las células de la piel. El SMP puede comenzar como un leve hormigueo, entumecimiento, sensación parestésica, enrojecimiento o dolor o hinchazón de las manos o los pies. Esto puede evolucionar y convertirse en una hinchazón dolorosa, ampollas o descamación de la piel, que puede interferir en su capacidad para realizar las actividades habituales. Asegúrese de informar al equipo de oncología de inmediato si nota estos síntomas, ya que es posible que sea necesario ajustar la dosis de la quimioterapia o interrumpirla temporalmente para permitir que la piel sane. Algunos consejos para ayudar a prevenir el SMP incluyen:
Este medicamento puede causar proteinuria, la presencia de proteína en la orina. Esto puede ser un signo de daño renal. El equipo de oncología controlará periódicamente su orina para detectar la presencia de proteínas.
Este medicamento puede causar una cicatrización de heridas más lenta o incompleta, como una herida quirúrgica que no cicatriza o permanece cerrada. Asegúrese de informar al equipo que realiza el procedimiento quirúrgico que está tomando lenvatinib. También debe informar a su equipo de oncología que se planea un procedimiento quirúrgico. Se recomienda suspender este medicamento 6 días antes de cualquier cirugía. Además, cualquier incisión quirúrgica debe estar completamente curada antes de comenzar o reiniciar el medicamento. Si tiene una herida quirúrgica que no se ha curado o comienza a tener signos de infección (enrojecimiento, hinchazón, calor), infórmelo a su equipo de atención médica.
Este medicamento puede afectar el aparato reproductor al provocar irregularidad en el ciclo menstrual o la producción de espermatozoides, o detenerlos de manera permanente. Las mujeres pueden experimentar efectos menopáusicos como sofocos y sequedad vaginal. Además, el deseo sexual puede disminuir durante el tratamiento. Es posible que desee considerar la conservación de espermatozoides u óvulos si desea tener un hijo en el futuro. Analice estas opciones con el equipo de oncología.
La exposición del feto a este medicamento podría causar anomalías congénitas, por lo que no debe quedar embarazada ni engendrar un hijo mientras reciba este medicamento. Un anticonceptivo efectivo es necesario durante el tratamiento y durante los 30 días posteriores al tratamiento. Incluso si su ciclo menstrual se detiene o si cree que no está produciendo esperma, aún podría ser fértil y concebir. No debe amamantar mientras toma lenvatinib y durante una semana después de la dosis final.
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