Rituximab-abbs (Truxima®)

Equipo OncoLink
Última Vez Revisión: 4 de diciembre de 2018

Pronunciado: ri-TUX-i-mab -abbs

Clasificación: Anticuerpo monoclonal biosimilar

Acerca de: Rituximab-abbs (Truxima®)

Los anticuerpos monoclonales se crean en un laboratorio para adherirse a los objetivos que se encuentran en tipos específicos de células cancerosas. El anticuerpo “incita”; al sistema inmunitario a atacar la célula a la que está unido, lo que provoca que el sistema inmunitario destruya la célula. Estos anticuerpos pueden funcionar de diferentes maneras, por ejemplo, mediante la estimulación del sistema inmunitario para destruir la célula, el bloqueo de la proliferación celular u otras funciones necesarias para la proliferación celular. El rituximab-abbs actúa contra una proteína llamada CD20, que se encuentra en la superficie de las células B normales y cancerosas, que forman parte del sistema inmunitario. Una vez que el rituximab-abbs se adhiere a las células B que expresan el CD20, provoca que el sistema inmunitario del cuerpo ataque y destruya esas células.

Este es un medicamento biosimilar. Es decir, es un medicamento que ha sido aprobado por la FDA porque es muy similar a un medicamento aprobado por la FDA (llamado producto de referencia o el medicamento con el que se está comparando). No hay diferencias significativas entre el producto biosimilar y el producto de referencia, y actúan de la misma manera.

Cómo tomar el rituximab-abbs

El rituximab-abbs se administra a través de una infusión intravenosa (i.v., en una vena). Pueden pasar varias horas o más hasta que reciba su primera dosis de rituximab-abbs. Según cómo tolere el medicamento, puede recibir dosis posteriores más rápidamente. La dosis y el horario se determinan según la talla de la persona, el tipo de cáncer y la posología del tratamiento. Antes de cada dosis, el paciente puede recibir medicamentos, incluyendo acetaminofén y un antihistamínico (como difenhidramina), para disminuir el riesgo de una reacción a la infusión. 

Usted, o cualquier persona con quien viva, debe evitar las vacunas elaboradas con microbios vivos o vacunas atenuadas mientras esté recibiendo este medicamento. Estas incluyen la del herpes zóster (Zostavax) para la prevención del herpes zóster, la de la poliomielitis oral, el sarampión, la vacuna antigripal nasal (FluMist®), la del rotavirus y vacunas contra la fiebre amarilla.

Posibles efectos secundarios del rituximab-abbs

Puede hacer diversas cosas para controlar los efectos secundarios del rituximab-abbs. Hable con el equipo de atención médica acerca de estas recomendaciones. Ellos pueden ayudarlo a decidir qué es lo que funcionará mejor para usted. Estos son algunos de los efectos secundarios más frecuentes o importantes:

Reacciones alérgicas y reacciones a la infusión

Pueden ocurrir reacciones alérgicas o a la infusión durante el tratamiento, por lo general, entre 30 minutos y 2 horas después de comenzar la primera infusión. Esto es menos frecuente después del primer tratamiento.

Durante la infusión, si experimenta dificultad para respirar o tragar, dolor en el pecho, tos o sibilancia, hinchazón de los labios o de la cara, picazón, sarpullido o urticaria, aturdimiento, fiebre, escalofríos o temblores, informe inmediatamente al enfermero/a. Se pueden administrar medicamentos adicionales para aliviar su malestar. Es posible que la infusión se administre más lentamente o se detenga de forma temporal.

Infección y recuento bajo de glóbulos blancos (neutropenia)

Los glóbulos blancos (GB) son importantes para combatir las infecciones. Mientras esté recibiendo tratamiento, el recuento de glóbulos blancos puede disminuir, lo que aumenta el riesgo de contraer una infección. Debe informar de inmediato al médico o enfermero/a si tiene fiebre (temperatura mayor a 100.4 °F), dolor de garganta o resfriado, falta de aliento, tos, ardor al orinar o un dolor persistente.

Consejos para prevenir infecciones:

  • Lavarse las manos, tanto usted como quienes lo visitan, es la mejor manera de prevenir la propagación de una infección.
  • Evite las multitudes y las personas enfermas (es decir, que tengan un resfriado, fiebre o tos, o que vivan con alguien con estos síntomas).
  • Cuando trabaje en su jardín, use ropa de protección, por ejemplo, pantalones largos y guantes.
  • No manipule desechos de mascotas.
  • Mantenga limpios los cortes o rasguños.
  • Dúchese o báñese diariamente y realice un cuidado bucal frecuente.
  • No corte cutículas ni uñas encarnadas. Puede usar esmalte de uñas, pero no uñas postizas.
  • Pregunte al equipo de atención oncológica antes de programar citas o procedimientos dentales.
  • Pregúntele al equipo de atención oncológica antes de vacunarse o de que se vacune alguien con quien vive.

Fatiga

La fatiga es muy frecuente durante el tratamiento del cáncer y es una sensación abrumadora de agotamiento que generalmente no se alivia con el reposo. Mientras esté en tratamiento contra el cáncer, y durante un tiempo después, es posible que necesite ajustar sus horarios para controlar la fatiga. Planee momentos para descansar durante el día y conserve energía para actividades más importantes. El ejercicio puede ayudar a combatir la fatiga; una simple caminata diaria con un amigo puede ayudar. Hable con el equipo de atención médica para obtener consejos útiles sobre cómo manejar este efecto secundario.

Náuseas o vómitos

Hable con el equipo de atención oncológica para que le prescriban medicamentos que le ayuden a controlar las náuseas y los vómitos. Además, los cambios en la dieta pueden ayudar. Evite los productos que pueden empeorar los síntomas, como los alimentos pesados o grasosos, picantes o ácidos (limones, tomates, naranjas). Pruebe con galletas saladas o refresco de jengibre para reducir los síntomas.

Llame al equipo de atención oncológica si no tolera los líquidos durante más de 12 horas o si siente mareos o aturdimiento en cualquier momento.

Los efectos secundarios menos frecuentes pero importantes pueden incluir:

  • Reacciones graves de la piel y la boca: Notifique a su médico si desarrolla llagas o ampollas dolorosas, en la piel, los labios o dentro de la boca, sarpullido o descamación de la piel.
  • Obstrucción o desgarro gastrointestinal: Este medicamento puede causar sangrado o desgarro en la pared intestinal. Los signos de estos problemas incluyen: sangrado inesperado, sangre en las heces o heces negras, tos con sangre, vómitos con sangre, vómitos con aspecto de granos de café, fiebre, dolor intenso en el abdomen o hinchazón abdominal reciente. Si experimenta alguno de estos síntomas, comuníquese de inmediato con su equipo de atención oncológica o acuda a la sala de urgencias.
  • Reactivación de la hepatitis B: Este medicamento también puede causar la reactivación de la hepatitis B en pacientes que han tenido hepatitis previamente. Asegúrese de que el médico tenga conocimiento del diagnóstico y tratamientos previos de la hepatitis B. También se le harán pruebas para detectar el virus de la hepatitis B antes de comenzar el tratamiento con este medicamento.
  • Síntomas seudogripales: Puede experimentar síntomas seudogripales, incluyendo dolores musculares y corporales, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos. El acetaminofén puede ayudar a aliviar estos síntomas. Sin embargo, la fiebre puede ser un signo de infección y debe notificarse al médico.
  • Síndrome de lisis tumoral: Si hay una gran cantidad de células tumorales en el cuerpo antes del tratamiento, corre riesgo de padecer el síndrome de lisis tumoral. Esto sucede cuando las células tumorales mueren demasiado rápido y los desechos saturan el organismo. Se le puede administrar un medicamento (alopurinol) y líquidos por vía intravenosa para ayudar a prevenirlo. Si tiene náuseas, vómitos, diarrea o letargo (somnolencia, pereza), informe al equipo de oncología de inmediato. El SLT puede afectar la función renal. El médico supervisará la función renal con análisis de sangre. Debe notificar al médico si la diuresis es baja o nula.
  • LMP: La leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) es una infección cerebral rara pero muy seria que se ha informado con este medicamento. Los signos de LMP pueden desarrollarse durante varias semanas o meses. Pueden incluir cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento habitual, confusión, problemas para pensar, pérdida de la memoria, cambios en la vista, el habla o la forma de caminar, y disminución de la fuerza o debilidad en un lado del cuerpo. Si desarrolla alguno de estos signos, notifique al equipo de atención oncológica inmediatamente.
  • Problemas cardíacos: El rituximab-abbs puede causar dolor en el pecho o latidos irregulares del corazón. Notifique al médico si desarrolla síntomas cardíacos.
  • Problemas renales: Este medicamento puede causar problemas renales, incluido un aumento en el nivel de creatinina, que el equipo de oncología puede supervisar con análisis de sangre. Debe notificar al médico si observa disminución en la diuresis, sangre en la orina, hinchazón en los tobillos o pérdida del apetito.

Problemas en la reproducción

La exposición del feto a este medicamento podría causar anomalías congénitas, por lo que no debe quedar embarazada ni engendrar un hijo mientras reciba este medicamento. Es necesario utilizar un método anticonceptivo eficaz durante el tratamiento y al menos durante 12 meses después del tratamiento. Incluso si su ciclo menstrual se interrumpe o si cree que no está produciendo espermatozoides, aún podría ser fértil y concebir. Debe consultar al equipo de atención médica antes de amamantar mientras tome este medicamento.

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