Gliomas en adultos: los fundamentos

Autor: OncoLink Team
Fecha de la última revisión:

¿Qué es un glioma?

Un glioma es un tipo de tumor cerebral que comienza en el cerebro. Es un "tumor cerebral primario". Es diferente a un tumor cerebral que se ha propagado desde otra área del cuerpo, lo cual se llama metástasis. Hay varios tipos diferentes de gliomas que se nombran según el tipo de células de las que surgen: glioblastoma, astrocitoma, oligodendrogliomas y ependimomas.

Los gliomas son tumores que surgen de las células "gliales". Mientras que las neuronas son las células que transportan las señales, las células gliales son las células de apoyo en el cerebro que ayudan a mantener las neuronas en su lugar y funcionando bien. Hay muchas más células gliales que neuronas. Hay muchos tipos de células gliales, como los astrocitos, los oligodendrocitos y las células ependimarias. Todos los tipos de células gliales surgen de una célula madre común del cerebro (las células madre son un tipo de célula que puede convertirse en muchos tipos diferentes de células). Los gliomas se forman cuando estas células madre inmaduras mutan y crecen sin control.

¿Qué causa los gliomas? ¿Estoy en riesgo?

Según la Asociación Americana de Tumores Cerebrales, cada año se diagnostican más de 79 000 nuevos casos de tumores cerebrales, pero solo unos 23 880 de ellos son tumores malignos (cancerosos) del cerebro o la médula espinal. Los gliomas constituyen alrededor del 74 % de los tumores cerebrales malignos. Los hombres tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar un tumor cerebral maligno. La incidencia de los tumores cerebrales malignos es pequeña, con un riesgo de por vida de menos del 1 %.

Hay pocos factores de riesgo conocidos para los gliomas. La exposición previa a la radiación ionizante, ya sea para tratar una condición médica (por ejemplo, un cáncer infantil) o como resultado de la exposición a un arma nuclear, aumenta el riesgo de glioma. También hay varias condiciones genéticas que predisponen a los individuos a desarrollar múltiples tipos de cáncer, incluidos los gliomas. Los individuos con estos síndromes genéticos, a menudo, tienen familiares con antecedentes de múltiples cánceres. Algunos de estos síndromes genéticos incluyen el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de melanoma-astrocitoma, la neurofibromatosis (tipos 1 y 2), el síndrome de Turcot (tipos 1 y 2) y el síndrome de BRCA. Si se le han diagnosticado múltiples tipos de cáncer o si hay múltiples tipos de cáncer en su familia, considere preguntar a su proveedor de atención médica si debe hacer una prueba genética. 

A pesar de la prensa que se le ha dado, no se ha demostrado que el uso de teléfonos celulares aumente el riesgo de desarrollar un tumor cerebral. De manera similar, no hay evidencia concluyente que sugiera que el aspartamo (un sustituto del azúcar), los cables de energía eléctrica o las sustancias químicas industriales incrementen su riesgo de desarrollar un tumor cerebral.

¿Cómo puedo prevenir el glioma?

No se conocen prácticas ni cambios en el estilo de vida para prevenir un glioma.

¿Qué pruebas de detección hay disponibles?

No hay recomendaciones de exámenes estandarizados en este momento.

¿Cuáles son los signos del glioma?

Los signos y síntomas de un glioma son similares a los de todos los tumores cerebrales. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Confusión.
  • Convulsiones.
  • Pérdida de memoria.
  • Pérdida de visión o visión borrosa/doble.
  • Cambio en el habla o el lenguaje.
  • Debilidad en un lado del cuerpo.
  • Dificultad para caminar o para mantener el equilibrio.
  • Cambios en la personalidad.

Estos síntomas suelen aparecer gradualmente en un período de días a meses. Según la parte del cerebro en la que se encuentre el glioma, los síntomas pueden variar. Los pacientes con tumores cerebrales también corren un riesgo mayor de desarrollar coágulos de sangre en la pierna (trombosis venosa profunda, TVP), el pulmón (embolia pulmonar, EP) o el cerebro (accidente cerebrovascular). Los síntomas de un tumor cerebral son bastante generales y también pueden ser causados por varias otras afecciones no cancerosas. Si usted tiene los síntomas que se mencionaron, debe ser visto por su proveedor de atención médica.

¿Cómo se diagnostican los gliomas?

Cuando un paciente tiene los signos y síntomas anteriores, se utiliza una resonancia magnética con contraste del cerebro para ver si hay un tumor cerebral y para caracterizarlo. La RM ha reemplazado en gran medida a las tomografías computarizadas (TC) porque la RM proporciona imágenes más detalladas del cerebro y del tumor cerebral y no utiliza radiación. Sin embargo, las tomografías computarizadas se pueden utilizar en pacientes que no pueden someterse a una resonancia magnética (por ejemplo, pacientes con objetos metálicos en el cuerpo).

El tipo de tumor cerebral que tiene una persona se determina mediante una biopsia. Se obtiene un pedazo del tumor, generalmente durante una craneotomía o a través de una biopsia (de aguja) estereotáctica y, luego, se lo observa con un microscopio. Esto lo realiza un patólogo, un médico que se especializa en examinar los tejidos bajo el microscopio y en hacer un diagnóstico. Para diagnosticar un tumor cerebral como un glioma, se necesita una biopsia o la extirpación quirúrgica del tumor.

¿Cómo se estadifican los gliomas?

Los gliomas se clasifican como de grado bajo o alto, según su apariencia bajo el microscopio. El grado del glioma se basa en la clasificación de la Organización Mundial de la Salud y considera el tipo de célula que compone el tumor y cuán agresivo se ve bajo el microscopio. El término "anaplásico" se utiliza para describir los tumores agresivos, que pueden crecer más rápidamente, invadir el cerebro circundante y tender a volver después del tratamiento. Los gliomas se clasifican en una escala de I a IV, donde los tumores de grado I crecen más lentamente y los de grado IV son los de peor pronóstico. (No sé si me gusta que digamos el peor pronóstico) Los gliomas de grado I, llamados astrocitomas pilocíticos, rara vez se encuentran en los adultos, y no se habla de ellos en este artículo. (Más información sobre tumores cerebrales pediátricos).

El sistema de clasificación detallado de la Organización Mundial de la Salud es el siguiente:

Grado I

  • Crecimiento lento.
  • Apariencia casi normal bajo el microscopio.

Grado II

  • Células de crecimiento relativamente lento
  • Apariencia ligeramente anormal.
  • Puede invadir el tejido normal.
  • Puede reaparecer como un tumor de grado superior.

Grado III

  • Células anormales que se reproducen activamente.
  • Aspecto anormal bajo el microscopio.
  • Invasiones de tejido normal adyacente.
  • El tumor tiende a reaparecer de un grado superior.

Grado IV

  • Células anormales que se reproducen rápidamente.
  • Apariencia muy anormal bajo el microscopio.
  • Forma nuevos vasos sanguíneos para mantener el crecimiento.
  • Áreas de tumor necrótico (tejido muerto) en el centro del tumor.

*La cirugía es necesaria para determinar el grado y el tipo de glioma.

¿Cuáles son los tratamientos para los gliomas?

La cirugía es el tratamiento principal para los gliomas, ya que se necesita cirugía para su estadificación. A menudo, se utilizará una combinación de terapias para el tratamiento, conocida como tratamiento multimodal. Vea a continuación los detalles de cada tipo de tratamiento.

Cirugía

Hay 3 objetivos principales de la cirugía: 

  • Estadificar el glioma.
  • Mejorar los síntomas al reducir el tamaño del glioma.
  • Extirpar todo el tumor si es posible. De no ser así, extirpar la mayor parte posible del tumor. 

La cirugía para diagnosticar y tratar un tumor cerebral se conoce como craneotomía. La mayoría de los síntomas de los gliomas se deben ya sea al aumento de la presión en el cerebro o a la compresión del tejido cerebral normal. Al extirpar parte (si no todo) del tumor, la presión y la compresión disminuye, lo que mejora los síntomas.

El hecho de que se pueda o no extirpar todo el tumor se determina en parte por el lugar del cerebro donde se encuentra el tumor. Si un tumor se localiza en el centro del habla y el lenguaje o en el centro motor, por ejemplo, la extirpación completa del tumor puede no ser posible sin dañar el habla, el lenguaje o el movimiento. En otras áreas del cerebro, puede ser seguro extirpar todo el tumor cerebral. Consulte con un neurocirujano si tiene preguntas acerca de si un tumor se puede extirpar con seguridad en su totalidad.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia puede ser una píldora que se toma de forma oral o un líquido que se administra por vía intravenosa en el torrente sanguíneo (intravenoso). Para que la quimioterapia sea capaz de matar las células del glioma, debe ser capaz de pasar del torrente sanguíneo al cerebro. El cerebro está protegido por la barrera hematoencefálica, una defensa especializada que impide que muchas toxinas y sustancias químicas (incluidos algunos medicamentos) ingresen al cerebro y lo dañen. Solo algunos medicamentos quimioterapéuticos pueden cruzar la barrera hematoencefálica.

Los tipos de quimioterapia disponibles para tratar los gliomas se basan en el tipo de glioma que se trata. En el caso del astrocitoma y el oligodendroglioma de bajo grado, los medicamentos utilizados pueden incluir procarbazina,lomustina,vincristina (PCV) o temozolomida (TMZ). Los gliomas anaplásicos también se tratan con PCV y TMZ; pero los gliomas anaplásicos recidivantes también pueden tratarse con otros medicamentos quimioterapéuticos, como bevacizumabirinotecáncarboplatinociclofosfamida y etopósido. Los medicamentos quimioterapéuticos utilizados para tratar el glioblastoma incluyen TMZ, bevacizumab, irinotecán, carmustina, lomustina, carboplatino, PCV, ciclofosfamida y/o cisplatino. Los ependimomas suelen tratarse con regímenes a base de carboplatino/cisplatino, etopósido, lomustina o carmustina, bevacizumab y/o temozolomida. Pregunte a su médico acerca de qué quimioterapia (si hay alguna) puede ser la adecuada para usted.

Radioterapia

La radioterapia (terapia por radiación) se utiliza comúnmente para tratar muchos tipos diferentes de tumores cerebrales. La radioterapia es una terapia "local", lo que significa que la radiación solo se dirige a la parte del cerebro que se está tratando. Los gliomas se tratan con radiación fraccionada, que es el tipo de radioterapia en la que se administra una pequeña dosis de radiación al área del tumor cerebral 5 días a la semana, durante varias semanas. Durante el período de tratamiento, la cantidad de radiación al tumor se acumula y hace que las células tumorales mueran. 

Los efectos secundarios más comunes de la radiación en el cerebro son fatiga, pérdida de cabello y pérdida de la memoria. Otros efectos secundarios dependerán de la ubicación del tumor. La fatiga y la pérdida de cabello típicamente ocurren durante el tratamiento de radiación y duran alrededor de 4 a 6 semanas después de que el tratamiento de radiación ha terminado. La pérdida de memoria se produce a lo largo de los años después de la radioterapia, aunque usted puede notar algunos cambios de inmediato. A menudo, se dice que la radiación al cerebro es "como el envejecimiento, pero más rápido", lo que significa que los cambios cognitivos que normalmente ocurren con el envejecimiento ocurren mucho más pronto si usted ha recibido radiación. Pregunte a su radiooncólogo sobre los detalles de su tratamiento y sobre los efectos secundarios a los que puede estar expuesto.

Otros tratamientos

Los esteroides, como la prednisona o la dexametasona, pueden formar parte de su tratamiento para el glioma. Los esteroides son medicamentos antiinflamatorios que se utilizan para disminuir la hinchazón en el cerebro que puede desarrollarse a partir del tumor mismo o de su tratamiento. Algunos efectos secundarios comunes de los esteroides son infección, úlceras o sangrado estomacal, aumento de peso, dificultad para dormir y cambios en el estado de ánimo.

Otra categoría de tratamientos utilizados para los gliomas (especialmente los gliomas de grado alto y recidivantes) son los implantes. Se utilizan después de la resección quirúrgica. Los implantes son generalmente pequeñas "semillas" u "barritas" que contienen quimioterapia o radiación. Los implantes están diseñados para evitar la barrera hematoencefálica, ya que administran el tratamiento directamente en el sitio del tumor. Los implantes de barritas de quimioterapia (llamados Gliadel®) son pequeñas barras de gel que contienen el agente de quimioterapia carmustina (BCNU). Durante la cirugía, un neurocirujano coloca hasta 8 barritas en el área donde estaba el tumor (la llamada "cavidad tumoral"). Durante los días siguientes, las barritas liberan la quimioterapia directamente en el sitio del tumor. Las barritas se disuelven completamente en 2 a 3 semanas.

Braquiterapia es la radioterapia "interna", lo que significa que la fuente de radiación está dentro del cuerpo, muy cerca del tumor. En el caso de los gliomas, la braquiterapia puede presentarse de varias formas y las más comunes son las semillas de yodo 125 (125I) y el GliaSite®. GliaSite® es un sistema de administración de radiación utilizado para gliomas. Durante la cirugía cerebral, un neurocirujano coloca un pequeño globo en la cavidad del tumor. Unas semanas después de la implantación del globo, este se llena de radiación líquida, la cual administra radiación al tumor circundante por un período de 3 a 6 días. Después de ese tiempo, el globo y el líquido se retiran del cerebro. Las semillas de yodo 125 son similares a las de GliaSite®; también las coloca un neurocirujano en la cavidad del tumor durante una cirugía cerebral. Las semillas también administran radiación al tumor circundante, pero, a diferencia de GliaSite®, no es necesario retirar las semillas de yodo 125.

¿Qué tratamiento(s) es el adecuado para mí?

El tratamiento depende de si el glioma es de grado bajo o alto, y del tamaño y la ubicación del tumor. Hay diferentes tratamientos que se utilizan para los gliomas de grado alto recidivantes, aquellos gliomas que regresan a pesar del tratamiento.

Glioma de grado bajo

Si no se tratan, los gliomas de grado bajo progresarán hasta convertirse en gliomas de alto grado. No existe un tratamiento estándar para los gliomas de bajo grado, aunque se recomienda la cirugía para extirpar la mayor parte posible del tumor en la mayoría de los pacientes. Si a un paciente joven (menos de 40 años) se le ha realizado una extirpación completa de su tumor, generalmente no se necesita ningún tratamiento adicional. Si un paciente es mayor de 40 años o se ha realizado una extirpación quirúrgica incompleta del tumor, a menudo, se recomienda radiación. Con frecuencia, los médicos intentan retrasar la radioterapia lo más posible porque los pacientes con gliomas de bajo grado tienden a ser más jóvenes. Al retrasar (o evitar) la radioterapia se intenta evitar a los pacientes la pérdida de memoria y los problemas cognitivos que suelen desarrollarse después de la radiación al cerebro. La quimioterapia se recomienda a veces para los oligodendrogliomas, que tienden a responder mejor a la quimioterapia que los astrocitomas.

Glioma de grado alto

Los tipos más comunes de glioma de alto grado son el glioblastoma y el astrocitoma anaplásico. Los gliomas de alto grado no se pueden curar. Es importante tener en cuenta los aspectos relacionados con la calidad de vida en el tratamiento de los pacientes con glioma de alto grado. Algunos temas de calidad de vida a tener en cuenta son la fatiga, la salud general, la función cognitiva, la función social, la función emocional, la carga financiera, la incertidumbre sobre el futuro y el insomnio. El manejo de los síntomas y las preocupaciones sobre la comodidad deben ser parte de la conversación sobre el plan de tratamiento general. La medición de la calidad de vida es importante para comprender plenamente el impacto de un tratamiento en la enfermedad; si bien el objetivo es mejorar la supervivencia, no debe ser a expensas de la calidad de vida.

Un estudio fundamental (conocido como el ensayo Stupp) sobre el tratamiento del glioblastoma descubrió que el tratamiento combinado con temozolomida y radioterapia mejoró significativamente la supervivencia. Estos investigadores encontraron un grupo de pacientes que respondieron especialmente bien a la temozolomida; todos estos pacientes tenían una mutación similar de sus tumores, lo que hizo que el gen MGMT se desactivara. El gen MGMT es el responsable de reparar el ADN cuando se daña. Cuando este gen se desactiva, el daño del ADN causado por la temozolomida (a través del proceso de alquilación) no se puede reparar, lo que lleva a la muerte celular. El ensayo Stupp estableció el tratamiento estándar para el glioblastoma. Si bien no se ha establecido tan claramente un tratamiento estándar para el astrocitoma anaplásico a partir de estudios de investigación, la mayoría de los médicos tratan los astrocitomas anaplásicos como glioblastomas.

Con base en el ensayo Stupp, los gliomas de alto grado se tratan primero con cirugía, donde se extirpa tanto tumor como sea seguro. Después de la cirugía, el tratamiento estándar es una combinación de radioterapia fraccionada durante seis semanas y temozolomida (Temodar). La temozolomida se administra hasta que el tumor comienza a crecer de nuevo (lo que se denomina progresión del tumor). En el marco de la progresión del tumor, se utiliza comúnmente quimioterapia con bevacizumab (Avastin), aunque se pueden probar otros medicamentos quimioterapéuticos, incluidos los tratamientos experimentales.

Glioma de grado alto recidivante

Los gliomas de grado alto, a menudo, son resistentes al tratamiento o recidivan después del tratamiento. De hecho, más del 90 % de los pacientes con glioblastoma experimentarán, por lo menos, una recidiva. Los pacientes cuyos tumores no mejoran con la radiación y la temozolomida son candidatos para participar en un ensayo clínico. Las opciones de tratamiento para el glioma de alto grado recidivante son la cirugía y la quimioterapia. A algunos pacientes se les ofrece la resección junto con barritas de quimioterapia (Gliadel) o implantes radioactivos (por ejemplo, GliaSite). Las opciones de quimioterapia son bevacizumab, irinotecán, carmustina, lomustina o agentes basados en el platino (p. ej., cisplatino, carboplatino).

Ensayos clínicos

Existen ensayos de investigación clínica para la mayoría de los tipos de cáncer y todas las etapas de la enfermedad. Los ensayos clínicos están diseñados para determinar el valor de tratamientos específicos. Por lo general, los ensayos están diseñados para tratar una determinada etapa del cáncer, ya sea la primera forma de tratamiento ofrecida o una opción de tratamiento después de que otros tratamientos no hayan funcionado. Se pueden utilizar para evaluar medicamentos o tratamientos para prevenir el cáncer, detectarlo más temprano o ayudar a controlar los efectos secundarios. Los ensayos clínicos son extremadamente importantes para ampliar nuestros conocimientos sobre esta enfermedad. Es a través de los ensayos clínicos que hoy sabemos lo que hacemos, y actualmente se están probando muchas terapias nuevas y emocionantes. Hable con su proveedor sobre la participación en ensayos clínicos en su área. También puede explorar los ensayos clínicos actualmente abiertos utilizando el Servicio de emparejamiento de ensayos clínicos OncoLink.

Atención de seguimiento y supervivencia

Una vez que un paciente ha sido tratado por un tumor cerebral, debe recibir seguimiento atento por una recidiva. Al principio, el paciente tendrá visitas de seguimiento con bastante frecuencia. Cuanto más tiempo esté libre de la enfermedad, menos frecuentemente tendrá que ir a chequeos con exámenes. El proveedor decidirá cuándo realizar resonancias magnéticas de seguimiento. 

El miedo a la recurrencia, el impacto financiero del tratamiento del cáncer, los problemas de empleo y las estrategias de afrontamiento son problemas emocionales y prácticos comunes que experimentan los sobrevivientes del tumor cerebral. Su equipo de atención médica puede identificar recursos para el apoyo y manejo de estos desafíos prácticos y emocionales que se enfrentan durante el cáncer y después de él.

La supervivencia al cáncer es un enfoque relativamente nuevo de la atención oncológica. Con unos 15 millones de sobrevivientes de cáncer solo en los Estados Unidos, existe la necesidad de ayudar a los pacientes a pasar del tratamiento activo a la supervivencia. ¿Qué pasa después, cómo se vuelve a la normalidad, qué se debe saber y hacer para vivir de manera saludable en el futuro? Un plan de atención de supervivencia puede ser un primer paso para educarse a sí mismo sobre cómo navegar por la vida después del cáncer y ayudarle a comunicarse con sus proveedores de atención médica. Cree un plan de atención de supervivencia hoy mismo en OncoLink.

Recursos para obtener más información

Sociedad Nacional de Tumores Cerebrales

El objetivo es mejorar la comprensión de todos los tumores cerebrales y transformar la investigación en tratamientos nuevos y efectivos, lo más rápido posible. Ofrece información sobre los tumores cerebrales, noticias relacionadas y un blog. http://braintumor.org/

Asociación Americana de Tumores Cerebrales

Proporciona recursos integrales que apoyen las complejas necesidades de los pacientes de tumores cerebrales y sus cuidadores, así como la financiación crítica de la investigación en la búsqueda de avances en el diagnóstico, tratamiento y cuidado de los tumores cerebrales. http://www.abta.org

Fundación de Ciencias del Cerebro

Dedicada a encontrar una cura para el meningioma y otros tumores cerebrales primarios y a avanzar en la comprensión de la función cerebral en lo que se refiere a estos tumores. Ofrece información sobre una variedad de tipos de tumores cerebrales así como iniciativas de investigación. http://www.brainsciencefoundation.org/Default.aspx

Referencias

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