Tratamiento de radiación para los cánceres ginecológicos

Autor: OncoLink
Fecha de la última revisión: 11 de octubre de 2018

La radioterapia a menudo se utiliza para tratar los cánceres ginecológicos. Las dosis de radiación utilizadas para destruir las células cancerosas también pueden dañar las células normales en el área circundante. El daño a estas células normales es la causa de los efectos secundarios comunes de la radioterapia. Por lo tanto, los posibles efectos secundarios de la radioterapia están directamente relacionados con el área del cuerpo que se está tratando. Los efectos secundarios son provocados por el efecto acumulativo de la radiación sobre las células; por lo tanto, la mayoría de los pacientes no experimentan ningún efecto secundario hasta unas pocas semanas después de su tratamiento. Aunque los efectos secundarios pueden ser desagradables, existen tratamientos para ayudar a controlarlos. La mayoría de los efectos secundarios son temporales y desaparecen gradualmente después de que se completa la terapia.

La mayoría de los radioncólogos ven a sus pacientes por lo menos una vez a la semana mientras el paciente está recibiendo tratamiento. Esta visita con el equipo de atención médica sirve como una oportunidad para hacer preguntas, evaluar algún efecto secundario e implementar toda intervención necesaria para ayudar a aliviar los efectos secundarios. Sin embargo, en cualquier momento puede informarle los síntomas a su equipo de tratamiento.

La siguiente lista incluye algunos de los efectos secundarios más comunes de la radioterapia para los cánceres ginecológicos, incluida la radioterapia de haz externo o braquiterapia. Recuerde que los tratamientos pueden afectar a cada paciente de manera diferente, y es posible que usted no experimente específicamente estos efectos secundarios. Hable con su radioncólogo y equipo de atención médica sobre lo que puede esperar de su tratamiento específico.

  • Irritación de la piel: la piel en el área de tratamiento puede enrojecerse, irritarse, secarse o volverse sensible. Esto puede progresar hasta parecerse a una quemadura solar. Trate la piel suavemente para evitar que se produzca más irritación y báñese con cuidado, usando sólo agua tibia y jabón suave. Evite las lociones o los jabones aromatizados o perfumados, ya que pueden causar más irritación.
  • Fatiga: esta sensación de cansancio es muy común con el tratamiento de radiación y tiende a comenzar unas pocas semanas después de la terapia. Generalmente, desaparece lentamente durante las semanas y meses posteriores al tratamiento.
  • Problemas urinarios como cistitis (inflamación de la vejiga), disuria (dolor al orinar), aumento de la frecuencia, urgencia, vacilación y aumento de la nicturia (despertarse por la noche para orinar). Hable con el equipo de atención médica sobre las formas de tratar estos síntomas.
  • La irritación del tejido rectal puede causar urgencia intestinal, diarrea o incomodidad con las deposiciones. Estos síntomas tienden a desaparecer a las pocas semanas de terminar el tratamiento. Hable con el equipo de atención médica sobre las formas de tratar estos síntomas. En algunos pacientes, estos problemas pueden persistir después del tratamiento.
  • Se pueden presentarnáuseas y/o vómitos . El equipo de atención médica puede recetarle medicamentos para manejar las náuseas. Los cambios en la dieta también pueden ayudar.
  • Caída de cabello en el área pélvica. Por lo general, el cabello comienza a crecer aproximadamente un mes después del tratamiento. Sin embargo, es posible que no vuelva a crecer exactamente como antes del tratamiento y, en algunos casos, se vuelve permanente.
  • Recuentos sanguíneos reducidos, incluyendo neutropenia (recuento bajo de glóbulos blancos), anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) o trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas).

Efectos secundarios a largo plazo

Los efectos secundarios analizados hasta ahora tienden a ocurrir durante el tratamiento hasta unos pocos meses después. Los efectos a largo plazo pueden ocurrir meses o muchos años después del tratamiento del cáncer. Los riesgos varían dependiendo de las áreas abarcadas en el campo de la radiación y las técnicas de radiación que se utilizaron, ya que estas continúan desarrollándose y mejorando. Algunos de los posibles efectos secundarios a largo plazo de la radiación para los cánceres ginecológicos incluyen:

  • Existe un bajo riesgo de desarrollar un segundo cáncer dentro o cerca del campo de radiación. Estos se denominan cánceres secundarios y se desarrollan como resultado de la exposición de los tejidos sanos a la radiación. Las técnicas modernas de radiación están diseñadas para limitar esta exposición, pero no siempre es posible prevenir toda la exposición y aun así lograr los resultados deseados.
  • La radioterapia para los cánceres ginecológicos puede afectar la fertilidad de la mujer. Hable con su equipo de oncología sobre las opciones para la preservación de la fertilidad si esto es motivo de preocupación.
  • Los campos de radiación que incluyen el útero pueden disminuir el tamaño y la elasticidad del útero, aumentando el riesgo de aborto espontáneo o nacimiento prematuro. Las mujeres que quedan embarazadas deben asegurarse de que su obstetra conozca su historial de tratamiento y se sienta cómodo cuidando de un embarazo de alto riesgo.
  • Después de la radioterapia en el área pélvica, se forma tejido cicatricial en la vagina, y se vuelve menos elástico y seco. Puede haber algún encogimiento de la vagina y de la apertura vaginal. La cicatrización del tejido vaginal puede resultar en "adherencias" o áreas donde se forma tejido cicatricial, sellando los lados de la vagina. Esto puede dificultarle el trabajo del proveedor de atención médica para realizar exámenes vaginales y hace que las relaciones sexuales sean difíciles e incómodas. Su equipo de oncología le enseñará a usar dilatadores vaginales para reducir la gravedad de este efecto secundario.
  • El daño al sistema de drenaje (linfático) en el área puede llevar a una inflamación crónica llamada linfedema, que puede ocurrir en cualquier momento después del tratamiento. Obtenga más información sobre la reducción del riesgo delinfedema. Notifique a su proveedor de atención médica si desarrolla cualquier hinchazón en las piernas o la pelvis. Un sobreviviente con linfedema que presente dolor o enrojecimiento en la(s) pierna(s), especialmente con fiebre, debe ser evaluado de inmediato, ya que estos signos pueden indicar infección.

Después del tratamiento, hable con su equipo de oncología sobre la posibilidad de recibir un plan de atención de supervivencia, que puede ayudarle a manejar la transición a la supervivencia y aprender sobre la vida después del cáncer. Puede desarrollar su propio plan de cuidado de sobrevivientes usando el Plan de atención de supervivencia OncoLife.

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