Instituto Nacional del Cáncer


Resumen de información revisada por expertos acerca del tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos.

Resumen de información revisada por expertos acerca del tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos.

Tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos

¿Qué es el cáncer de hígado?

El cáncer de hígado (cáncer primario de hígado) es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del hígado. El cáncer que se forma en otras partes del cuerpo y se disemina al hígado no es cáncer primario de hígado. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Está detrás de las costillas en la parte superior derecha del abdomen y tiene dos lóbulos. Las funciones principales de este órgano son las siguientes:

  • Producir la bilis, una sustancia que ayuda a digerir la grasa de los alimentos.
  • Almacenar glucógeno (azúcar), que el cuerpo usa para obtener energía.
  • Filtrar sustancias dañinas de la sangre para que salgan del cuerpo en las heces y la orina.

Anatomía del hígado; en la figura se muestran los lóbulos derecho e izquierdo del hígado. También se observan los conductos biliares, la vesícula biliar, el estómago, el bazo, el páncreas, el intestino delgado y el colon.Anatomía del hígado. El hígado está en la parte superior del abdomen, cerca del estómago, los intestinos, la vesícula biliar y el páncreas. El hígado tiene un lóbulo derecho y un lóbulo izquierdo. Cada lóbulo se divide en dos secciones (que no se muestran).

Tipos de cáncer de hígado

El cáncer de células hepáticas (carcinoma hepatocelular) y el cáncer de vías biliares (colangiocarcinoma) son los tipos principales de cáncer primario de hígado en adultos.

El carcinoma hepatocelular es el tipo de cáncer de hígado más común en adultos. Este tipo de cáncer es la tercera causa principal de muerte por cáncer en el mundo.

El cáncer primario de hígado se presenta en niños y adultos. Sin embargo, el tratamiento de los niños es diferente al de los adultos. Para obtener más información, consulte Cáncer de hígado infantil.

Signos y síntomas del cáncer de hígado

Es posible que el cáncer primario de hígado en adultos y otras afecciones causen signos y síntomas. Consulte con el médico si tiene alguno de los siguientes signos o síntomas:

  • Masa o bulto duro en el lado derecho debajo de las costillas.
  • Malestar en la parte superior derecha del abdomen.
  • Hinchazón del abdomen.
  • Dolor alrededor de la escápula derecha o en la espalda.
  • Ictericia (la piel y la parte blanca de los ojos se vuelven amarillentos).
  • Moretones o sangrados que aparecen con facilidad.
  • Cansancio y debilidad anormales.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida del apetito o sensación de estar lleno después de comer porciones pequeñas.
  • Pérdida de peso por motivos desconocidos.
  • Heces blancas, parecidas al yeso y orina oscura.
  • Fiebre.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de hígado?

Algunas pruebas que examinan el hígado y la sangre se usan para detectar y diagnosticar el cáncer de hígado. No todas las personas tendrán que hacerse cada una de las pruebas que se describen a continuación.

Es posible que se usen las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes de salud: se hace un examen físico para revisar el estado de salud de una persona e identificar signos de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. También se obtiene información sobre los hábitos de salud, los antecedentes de enfermedades y los tratamientos anteriores.
  • Prueba del marcador tumoralalfafetoproteína (AFP): los órganos, los tejidos o las células tumorales del cuerpo liberan marcadores tumorales en la sangre. El aumento de la concentración de AFP en sangre, en ocasiones, es un signo de cáncer de hígado. Es posible que otros tipos de cáncer y ciertas afecciones no cancerosas, como la cirrosis y la hepatitis también aumenten las concentraciones de AFP. Algunas veces las concentraciones de AFP son normales incluso cuando hay un cáncer de hígado.
  • Pruebas del funcionamiento hepático: estas pruebas de sangre miden la cantidad de ciertas sustancias que el hígado libera en la sangre. Una cantidad más alta que la normal de una sustancia, a veces, es un signo de cáncer de hígado.
  • Tomografía computarizada (TC): procedimiento en el que se usa una computadora conectada a una máquina de rayos X para tomar una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, como el abdomen, desde ángulos diferentes. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere para que los órganos o los tejidos se destaquen de forma más clara. Este procedimiento también se llama tomografía computadorizada, tomografía axial computarizada (TAC) o exploración por TAC. Después de inyectar el tinte, a veces se toman imágenes en tres momentos diferentes para obtener la mejor imagen posible de las áreas anormales del hígado. Este tipo de procedimiento se llama tomografía computarizada trifásica. Una tomografía computarizada en espiral o helicoidal permite tomar una serie de imágenes muy detalladas del interior del cuerpo con una máquina de rayos X que gira alrededor de este como un espiral.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM): procedimiento en el que se usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas del interior del cuerpo, como el hígado. Se inyecta un tinte en una vena para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos en el hígado y cerca de este. Este procedimiento se llama angiografía con resonancia magnética. Después de inyectar el tinte, a veces se toman imágenes en tres momentos diferentes para obtener la mejor imagen posible de las áreas anormales del hígado. Este procedimiento se llama IRM trifásica.
  • Ecografía: procedimiento en el que se hacen rebotar ondas de alta energía (ultrasónicas) en el hígado para producir ecos. Los ecos forman una imagen del hígado que se llama ecograma.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio y determine si hay signos de cáncer. Los procedimientos que se usan para recoger muestras de células o tejidos son los siguientes:
    • Biopsia por aspiración con aguja fina: extracción de una muestra de líquido, tejido o células con una aguja fina.
    • Biopsia por punción con aguja gruesa: extracción de una muestra de líquido, tejido o células con una aguja un poco más ancha.
    • Laparoscopia: procedimiento quirúrgico para observar los órganos del interior del abdomen y determinar si hay signos de enfermedad. Se hacen pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (tubo delgado con una luz) en una de ellas. Se introduce otro instrumento por la misma u otra incisión para extraer (sacar) muestras de tejido.

    No siempre es necesario hacer una biopsia para diagnosticar el cáncer de hígado. Algunas veces, los médicos diagnostican el cáncer de hígado por los resultados de los procedimientos por imágenes, como las TC o IRM.

Después del diagnóstico de cáncer primario de hígado, se hacen pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron dentro del hígado o a otras partes del cuerpo. La estadificación es el proceso que se usa para determinar el tamaño del cáncer, la ubicación de este y la cantidad (grado) de diseminación, en caso de haberla.

Algunas de las pruebas y procedimientos que se usaron para el diagnóstico del cáncer de hígado, como las TC o IRM, quizás se usen durante el proceso de estadificación. También es posible hacer una tomografía por emisión de positrones.

  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): este procedimiento se usa para encontrar células de tumores malignos en el cuerpo. Una cantidad pequeña de glucosa radiactiva (azúcar) se inyecta en una vena. El escáner de la TEP rota alrededor del cuerpo y crea una imagen de los lugares que usan la glucosa. Las células de tumores malignos se ven más brillantes en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.

¿Qué afecta el pronóstico del cáncer de hígado?

Una vez que se diagnostica cáncer de hígado, el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

  • Estadio del cáncer (tamaño del tumor, si afecta parte o todo el hígado, o se diseminó a otras partes del cuerpo).
  • Qué tan afectado está el funcionamiento del hígado.
  • Estado de salud general del paciente, incluso si tiene o no cirrosis del hígado.

La detección y el tratamiento tempranos del cáncer de hígado tal vez prevengan la muerte por este tipo de cáncer.

Para obtener información en inglés sobre las perspectivas y estadísticas del cáncer de hígado, consulte Cancer Stat Facts: Liver and Intrahepatic Bile Duct Cancer.

Estadios del cáncer de hígado

En esta página, se explican los estadios (etapas) del cáncer de hígado en adultos. El estadio describe la extensión del cáncer en el cuerpo. El médico planifica un mejor tratamiento cuando sabe en qué estadio está el cáncer de hígado.

Para obtener información sobre los estadios del cáncer de hígado en niños, consulte Estadios del hepatoblastoma.

Para obtener información sobre las pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer primario de hígado, consulte Diagnóstico del cáncer de hígado.

Hay muchos sistemas de estadificación para el cáncer de hígado. El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer (BCLC) se usa mucho para determinar el estadio del cáncer de hígado. Este sistema se usa para pronosticar las probabilidades de recuperación del paciente y para planificar el tratamiento, según lo siguiente:

  • Diseminación del cáncer en el hígado o a otras partes del cuerpo.
  • Qué tan afectado está el funcionamiento del hígado.
  • Salud y bienestar generales del paciente.
  • Síntomas que causa el cáncer.

El sistema de estadificación BCLC se divide en los siguientes cinco estadios:

  • Estadio 0: muy temprano.
  • Estadio A: temprano.
  • Estadio B: intermedio.
  • Estadio C: avanzado.
  • Estadio D: terminal.

En el cáncer de hígado en adultos, los estadios también se agrupan según el posible tratamiento, como se describe a continuación:

  • Cáncer de hígado localizado: no hay diseminación fuera del hígado y es posible extraer (sacar) el cáncer mediante cirugía. Esto incluye los estadios 0, A y B según el sistema BCLC.
  • Cáncer de hígado localmente avanzado: no hay diseminación a partes lejanas del cuerpo, pero no es posible extraer el cáncer de forma segura mediante cirugía. Esto incluye el estadio C según el sistema BCLC.
  • Cáncer de hígado metastásico: hay diseminación a partes lejanas del cuerpo. El cáncer no se puede extraer por completo mediante cirugía. Esto incluye el estadio D según el sistema BCLC. Para obtener más información sobre el cáncer metastásico, consulte Cáncer metastásico.
  • Cáncer de hígado recidivante (recurrente): cáncer que regresa después del tratamiento. El cáncer a veces reaparece en el hígado o en otras partes del cuerpo. Para obtener más información sobre el cáncer recidivante, consulte Cáncer recurrente: cáncer que regresa.

Para obtener información sobre otras formas de describir los estadios del cáncer, consulte Estadificación del cáncer.

Para obtener más información sobre las opciones de tratamiento, consulte Tratamiento del cáncer de hígado.

Tratamiento del cáncer de hígado

Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con cáncer de hígado. Algunos tratamientos son estándar (se usan en la actualidad) y otros se están probando en ensayos clínicos.

Tipos de tratamiento

Vigilancia

La vigilancia se usa para las lesiones menores de 1 cm que se encuentran mediante los exámenes de detección. El seguimiento suele hacerse cada 3 meses. La vigilancia es la observación detallada del estado de salud de un paciente sin darle tratamiento; a menos, que hayan cambios en los resultados de las pruebas que demuestren que la afección empeora. Durante la vigilancia activa se hacen ciertos exámenes (pruebas) y procedimientos siguiendo un programa regular.

Cirugía

Es posible hacer una hepatectomía parcial (cirugía para retirar la parte del hígado con cáncer). Se quita un trozo de tejido en forma de cuña, un lóbulo completo o una parte más grande del hígado y un poco del tejido sano que lo rodea. El tejido que queda del hígado se encarga de las funciones de este órgano y a veces vuelve a crecer.

Trasplante de hígado

En un trasplante, se extirpa todo el hígado y se reemplaza con uno sano de un donante. Este procedimiento es posible cuando la enfermedad solo está en el hígado y se obtiene un hígado donado. Si el paciente debe esperar por el hígado de un donante, se usa otro tratamiento según sea necesario.

Terapia de ablación

En la terapia de ablación, se extrae o se destruye tejido. Los diferentes tipos de terapia de ablación que se usan para el cáncer de hígado son los siguientes:

  • Ablación por radiofrecuencia: en este procedimiento, se introducen agujas especiales en la piel o en una incisión del abdomen para llegar al tumor. Después, se usan ondas de radio de alta energía que calientan las agujas y el tumor para destruir células cancerosas.
  • Terapia con microondas: en este procedimiento, se usan microondas para exponer el tumor a temperaturas altas. De esta manera, las células cancerosas se destruyen o se vuelven más sensibles a la radioterapia y a ciertos medicamentos contra el cáncer.
  • Inyección percutánea de etanol: en este procedimiento, se usa una aguja pequeña para inyectar etanol (alcohol puro) en el tumor y destruir células cancerosas. Es posible que se necesiten varios tratamientos. Por lo general, se usa anestesia local, pero si el paciente tiene muchos tumores en el hígado, quizás se administre anestesia general.
  • Crioablación: en este procedimiento, se usa un instrumento para congelar y destruir células cancerosas. También se llama crioterapia y criocirugía. En ocasiones, el médico hace al mismo tiempo una ecografía para guiar el instrumento. Para obtener más información, consulte Crioterapia para tratar el cáncer.
  • Terapia de electroporación: en este procedimiento, se generan pulsos eléctricos mediante un electrodo que se coloca en un tumor para destruir células cancerosas. Esta terapia está en estudio en ensayos clínicos.

Terapia de embolización

La terapia de embolización se usa en pacientes a los que no se les puede extraer (sacar) el tumor mediante cirugía ni terapia de ablación, y cuyo tumor no se ha diseminado fuera del hígado. En este procedimiento, se usan sustancias para obstruir o disminuir el flujo de sangre de la arteria hepática al tumor. El tumor deja de crecer cuando no recibe el oxígeno y los nutrientes que necesita.

La vena porta y la arteria hepática llevan la sangre al hígado. La sangre que llega al hígado por la vena porta suele dirigirse al tejido hepático sano. La sangre que llega al hígado por la arteria hepática suele dirigirse al tumor. El tejido sano del hígado continúa recibiendo sangre de la vena porta cuando se obstruye la arteria hepática con la terapia de embolización.

Los dos tipos principales de terapia de embolización son los siguientes:

  • Embolización transarterial (ETA): en este procedimiento, se hace una pequeña incisión (corte) en la parte interna del muslo y se introduce un catéter (tubo delgado y flexible) hasta la arteria hepática. Una vez que el catéter está en el lugar adecuado, se inyecta una sustancia que obstruye la arteria hepática y se detiene el flujo de sangre al tumor.
  • Quimioembolización transarterial (QETA): en este procedimiento, se hace lo mismo que en la embolización transarterial, pero con la diferencia de que, además, se administra un medicamento contra el cáncer. A veces, el medicamento se adhiere a perlas pequeñas que se inyectan en la arteria hepática. Otras veces, se administra por el catéter en la arteria hepática y después se inyecta la sustancia que obstruye la arteria. La mayoría del medicamento contra el cáncer queda retenido cerca del tumor y solo una cantidad pequeña llega a otras partes del cuerpo. También se llama quimioembolización.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas. Por lo general, las terapias dirigidas causan menos daño a las células normales que la quimioterapia o la radioterapia. Los medicamentos de terapia dirigida que se usan para el tratamiento del cáncer de hígado son los siguientes:

Para obtener más información sobre las terapias dirigidas y sus efectos secundarios, consulte Terapias dirigidas contra el cáncer.

Inmunoterapia

La inmunoterapia es un tratamiento en el que se usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se usan sustancias elaboradas por el cuerpo o en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer.

Los inhibidores de puntos de control inmunitario son un tipo de inmunoterapia. Los que se usan en el tratamiento del cáncer de hígado son los siguientes:

Para obtener más información sobre la inmunoterapia y sus efectos secundarios, consulte Inmunoterapia para tratar el cáncer y Efectos secundarios de la inmunoterapia.

Radioterapia

En la radioterapia externa, se usa una máquina que envía rayos X de alta energía u otros tipos de radiación desde el exterior del cuerpo hacia el área con cáncer. Esto destruye las células cancerosas o impide que se multipliquen. Algunas formas de administrar la radioterapia externa ayudan a evitar que la radiación dañe el tejido sano. Los tipos de radioterapia externa son los siguientes:

  • Radioterapia conformada: tipo de radioterapia en la que se usa una computadora para crear una imagen tridimensional del tumor y dirigir haces de radiación que se adapten a la forma del tumor. Esto permite que una dosis alta de radiación llegue al tumor y cause menos daño al tejido normal que lo rodea.
  • Radioterapia corporal estereotáctica: tipo de radioterapia en la que se usa un equipo especial que ubica al paciente en la misma posición durante todos los tratamientos de radiación. Una vez al día durante varios días, una máquina envía directo al tumor una dosis de radiación mayor que la dosis habitual. Cuando el paciente está en la misma posición durante todos los tratamientos, se daña menos el tejido sano que rodea al tumor. También se llama radioterapia estereotáctica de haz externo y radioterapia estereotáxica.
  • Radioterapia con haz de protones: tipo de radioterapia externa de alta energía en la que se usan corrientes de protones (partículas minúsculas con carga positiva) para destruir células tumorales. Este tipo de tratamiento disminuye el daño que la radiación causa al tejido sano que rodea un tumor.

Para obtener más información sobre la radioterapia y sus efectos secundarios, consulte Radioterapia para tratar el cáncer y Efectos secundarios de la radioterapia.

Ensayos clínicos

Un ensayo clínico de tratamiento es un estudio de investigación. Estos se hacen con el fin de mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para los pacientes de cáncer. La mejor opción de tratamiento para algunos pacientes es participar en un ensayo clínico.

Use el buscador de ensayos clínicos en inglés para encontrar los ensayos clínicos que el NCI patrocina y que aceptan pacientes en este momento. La información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones, se encuentra en el portal de Internet ClinicalTrials.gov.

Para obtener más información sobre ensayos clínicos, consulte la página Información sobre estudios clínicos para pacientes y cuidadores.

Tratamiento del cáncer de hígado localizado

El tratamiento del cáncer de hígado localizado incluye las siguientes opciones:

  • Vigilancia de lesiones menores de 1 cm.
  • Hepatectomía total y trasplante de hígado.
  • Hepatectomía parcial.
  • Ablación del tumor por uno de los siguientes métodos:
    • Ablación por radiofrecuencia.
    • Terapia con microondas.
    • Inyección percutánea de etanol.
    • Crioablación.

Tratamiento del cáncer de hígado localmente avanzado o metastásico

El tratamiento del cáncer de hígado localmente avanzado o metastásico incluye las siguientes opciones:

  • Terapia de embolización con embolización transarterial o quimioembolización transarterial.
  • Terapia dirigida con sorafenib, lenvatinib, regorafenib, cabozantinib, bevacizumab o ramucirumab.
  • Terapia con inhibidores de puntos de control inmunitario como pembrolizumab, nivolumab con ipilimumab o atezolizumab con el medicamento de terapia dirigida bevacizumab.
  • Radioterapia.

Tratamiento del cáncer de hígado recidivante

Las opciones de tratamiento del cáncer de hígado recidivante son las siguientes:

  • Hepatectomía total y trasplante de hígado.
  • Hepatectomía parcial.
  • Ablación.
  • Quimioembolización transarterial y terapia dirigida con sorafenib, como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
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