Cáncer de la Trompa de Falopio: Los Fundamentos

Neha Vapiwala, MD and Christine Hill-Kayser, MD
The Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 1 de julio del 2010

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¿Qué son las trompas de Falopio?
Las trompas de Falopio son un par de conductos flacos que transportan los óvulos (ova) de una mujer de sus ovarios (donde se contienen) a su útero ("matriz", donde son fertilizados por la esperma masculina o desechados durante la menstruación). Típicamente, un óvulo sale de uno de los ovarios hacia la trompa de Falopio adyacente una vez al mes durante la ovulación, que ocurre en mujeres de edad reproductiva.  La trompa ayuda a mover el óvulo a lo largo de su viaje al útero con proyecciones que parecen pelos llamados los cilios que alinean los interiores de la trompa.
Las trompas se nombran después de un médico italiano famoso llamado Gabriele Falopio (1523-1562), que primero las describió.
¿Qué es el cáncer de las trompas de Falopio?
El cáncer de las trompas de Falopio es un crecimiento anormal de células malignas (neoplasma, tumor) en una o en ambas trompas de Falopio de una mujer.
¿Cuáles son los diversos tipos de cáncer de la trompa de Falopio?
La mayoría extensa (el >95%) de cánceres de la trompa de Falopio son adenocarcinomas serosos papilares. Estos cánceres crecen de las células que alinean las trompas de Falopio que se han vuelto anormales. Cuando las células comienzan a dividirse anormalmente y a ganar la capacidad de invadir otros órganos o de extenderse a otras partes del cuerpo, los tumores se pueden formar. Muy de vez en cuando, los tumores pueden formarse del músculo liso en las trompas de Falopio, en este caso se llaman los sarcomas (leiomiosarcomas), o de otras células que alinean las trompas de Falopio, en este caso se llaman carcinomas de células transitorias.
¿Como de común es el cáncer de la trompa de Falopio?
El cáncer primario de la trompa de Falopio es el más raro (el solamente cerca de 1%) de todo los cánceres ginecológicos. La incidencia anual es de cerca de 3.6 por millón de mujeres por año.
¿Quién desarrolla el cáncer de la trompa de Falopio?
La incidencia máxima es en mujeres de 60 - 64 años de edad, pero puede continuar ocurriendo en mujeres que están en tempranos a mediados años 80. La diagnosis es más común en mujeres caucásicas que en mujeres negras, aunque la causa para esto no está bien entendida.
¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de la trompa de Falopio?
Dado su rareza, las causas y los factores de riesgo para desarrollar el cáncer primario de la trompa de Falopio no se definen claramente. Ha habido una cierta asociación del cáncer con la infección y/o la inflamación crónica de las trompas de Falopio (debido a las enfermedades transmitidas sexualmente y no tratadas, por ejemplo), aunque una relación de la causa-efecto no se ha establecido definitivamente.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de la trompa de Falopio?
Los síntomas más comunes son sangría vaginal, descarga vaginal, y/o dolor pélvico. Como regla general, cualquier sangría vaginal en mujeres posmenopáusicas debe ser rápidamente y cuidadosamente evaluada.   Una descarga vaginal teñida con sangre que no responde al tratamiento con antibiótico puede significar la presencia de cáncer. Finalmente, el dolor pélvico puede ocurrir debido al líquido atrapado que bloquea y que dilata la trompa de Falopio.
Hay un síndrome llamado "hydrops tubae profluens" que consiste en: 1) una masa pélvica, 2) descarga vaginal acuosa o miel-coloreada profusa, y 3) dolor pélvico que esencialmente desaparece con la desaparición repentina de la masa. Aunque esta tríada se encuentra raramente en la práctica, es un síndrome de diagnóstico clásico para la enfermedad de la trompa de Falopio.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de la trompa de Falopio?
Ambos en luz de su rareza y de la dificultad de ver algún crecimiento anormal adentro de un tubo, el cáncer de la trompa de Falopio puede ser una diagnosis difícil de hacer.
Uno de los pasos más importantes en evaluar a cualquier paciente con una queja ginecológica es una exanimación pélvica apropiada. El proveedor de cuidado de salud (HCP, por sus siglas en ingles) debe examinar el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, y la vagina. Una masa pélvica es el encuentro físico más común visto en cerca de dos tercios de pacientes. El líquido pélvico (ascitis) junto con una masa no es tan común, ocurriendo solamente en cerca del 15%.
Teniendo dicho esto, los cánceres de la trompa de Falopio son tan raros que el encontrar una masa pélvica no es bastante para hacer una diagnosis del cáncer de la trompa de Falopio. Los estudios radiológicos de los tractos genitourinarios y gastrointestinales tampoco son de mucha ayuda para obtener la diagnosis.
El análisis microscópico (como se hace para buscar el cáncer cervical, por ejemplo) del líquido cervical y/o vaginal no es en sí mismo una técnica muy confiable, con informes de solamente 40 - 60% de mujeres con el cáncer de la trompa de Falopio que tienen untos anormales. Una herramienta mejor es la combinación de encontrar células de adenocarcinoma en las muestras fluidas cervical/vaginal junto con un examen negativo profundo y una biopsia del útero ("dilatación y curetaje").
Sobre los últimos 10 años o así pues, ha estado aumentando el uso del ultrasonido, buscando el típico encuentro de una masa en forma de salchicha con crecimientos dentro del centro lleno de fluido del tubo (aspecto supuesto de la "rueda dentada"). El uso de los ultrasonidos transvaginales en color y del pulsado de Doppler parece ser una estrategia especialmente prometedora.
En última instancia, la mayoría de los médicos sienten que la diagnosis requiere cirugía, evaluar los tubos y obtener especímenes definitivos del tejido fino.
* Los niveles del líquido seroso de un marcador llamado CA-125 pueden ser anormalmente alto en pacientes con enfermedades ginecológicas, en tipos con cáncer y con no-cáncer (es decir: enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, embarazo temprano). Aunque el CA-125 no es específico, y puede estar elevado debido a muchos problemas que no son relacionados al cáncer, la comprobación de un nivel pre-operativo se recomienda a menudo en una mujer posmenopáusica con una masa pélvica, si por ninguna otra razón que establecer un valor de línea de fondo para una comparación más adelante y el gravamen de la respuesta a la terapia.
¿Una vez que se diagnostique, cómo se estadifica el cáncer de la trompa de Falopio?
Lo que sigue se adapta de la Federación de Ginecología y Obstetria (FIGO) para el carcinoma de la trompa de Falopio.

Etapa 0
Carcinoma in situ (limitado a la mucosa tubal)
Etapa I
Crecimiento limitado a las trompas de Falopio
Etapa IA
Crecimiento limitado a una trompa con la extensión en la submucosa y/o muscularis pero no penetra la superficie serosal, ninguna ascitis. La ascitis se refiere a una acumulación del líquido abdominal que puede ocurrir como resultado del cáncer o de otra enfermedad.  
Etapa IB
Crecimiento limitado a las trompas con la extensión en la submucosa y/o a los muscularis pero no penetra la superficie serosal, ninguna ascitis
Etapa 1C
Tumor de etapa 1A o 1B con la extensión del tumor con o sobre el serosa tubal O con ascitis que contienen las células malignas O con lavados peritoneales positivos. Los lavados peritoneales son realizados inculcando líquido en la cavidad abdominal y retirándolo para determinar la presencia de las células del tumor en la cavidad abdominal.
Etapa II
Crecimiento que implica una o ambas ttrompas de Falopio con la extensión pélvica
Etapa IIA
Extensión y/o metástasis al útero y/o a los ovarios
Etapa IIB
Extensión a otros tejidos finos pélvicos
Etapa IIC
Etapa IIA del tumor u o IIB Y con ascitis que contienen las células malas O con el lavado peritoneal positivo.
Etapa III
Tumor que implica una o ambas ttrompas con implantes peritoneales fuera de la pelvis, la implicación del intestino pequeño, el epiplón, o la superficie del hígado, y/o ganglios retroperitoneales o inguinales positivos.  Los implantes peritoneales son sementales de tumores implantados en la pared abdominal.
Etapa IIIA
Tumor limitado gruesamente a la pelvis verdadera con ganglios negativos pero con sembradura microscópica a las superficies peritoneales abdominales confirmada histológicamente (intestino pequeño, epiplón o superficie del hígado).
Etapa IIIB
Tumor que implica una o ambas trompas con implantes confirmados histológicamente, visualizados en las superficies peritoneales abdominales (intestino pequeño, epiplón, o superficie del hígado), ninguno que excede 2 centímetros de diámetro. Ganglios linfáticos negativos para tumor.
Etapa IIIC
Implantes abdominales mayor de 2 centímetros de diámetro y/o ganglios retroperitoneales o inguinales positivos
Etapa IV
Crecimiento que invade una o ambas trompas de Falopio con metástasis distantes, incluyendo metástasis parenquimal del hígado. La enfermedad del hígado parenquimal se refiere al cáncer en el interior del hígado; se diferencia de enfermedad en la superficie del hígado, que puede calificar como enfermedad de la etapa III. El líquido en los pulmones (efusión pleural) se puede clasificar como enfermedad de la etapa IV, pero solamente si las células de cáncer se encuentran estar presentes en el líquido.

¿Cómo se trata el cáncer de la trompa de Falopio?
Como siempre, el régimen de tratamiento óptimo se debe en última instancia individualizar tanto como sea posible. Debe considerarse la etapa de enfermedad del paciente, otro historial médico, y preferencia personal, entre otras cosas.
Cirugía
Como mencionado anterior, el cáncer de la trompa de Falopio se diagnostica típicamente con cirugía. El nuevo sistema de la estadificación de FIGO requiere un procedimiento quirúrgico extenso muy similar al que está usado para el cáncer ovárico. Incluye el muestreo del líquido pélvico, lavados pélvicos y abdominales, retiro transabdominal del útero (histerectomía), retiro de los ovarios y de las trompas de Falopio (salpingo-ooforectomía bilateral), retiro del tejido fino conectivo (omentectomía), retiro selectivo de los ganglios linfáticos pélvicos (linfadenectomía), y biopsias selectivas de la guarnición de las paredes abdominales y de los órganos (peritoneo).
En casos de enfermedad muy avanzada, la meta de la cirugía es sobre todo quitar tanto bulto del tumor como con seguridad sea posible (citoreduccíon). Algunos cirujanos también abogan la ejecución de una  cirugía para "segundo-mirar", en la cual una cirugía abdominal se repite para buscar enfermedad residual o recurrente en un tiempo más adelante.
Radioterapia
Según un estudio retrospectivo nacional que comparó la quimioterapia postoperatoria a la radioterapia del abdomen-pelvis entera postoperatoria en pacientes con enfermedad en etapa temprana, no había diferencia significativa en supervivencia entre los dos grupos del tratamiento. Sin embargo, esto no es un estudio seleccionado al azar, así que la capacidad de hacer conclusiones de estos datos es limitada. Desafortunadamente, no hay estudios clínicos seleccionados al azar que comparan la eficacia de la radioterapia abdominopelvica y quimioterapia que contiene cisplatino en el ajuste postoperatorio; dado la rareza de este cáncer, los datos seleccionados al azar pueden nunca estar disponibles. El tratamiento después de la cirugía se debe determinar por el paciente y los médicos juntos, basado en la localización de cualquier enfermedad restante, así como la forma de vida del paciente y la salud total.
Quimioterapia
El cáncer de la trompa de Falopio es bastante responsivo a los regímenes de la multi-droga que contienen el agente cisplatino, comparados con regímenes de agentes solos o de aquellos con multi-droga que no contienen cisplatino. Una vez más, un régimen quimioterapéutico individual se debe desarrollar por un oncólogo con las necesidades específicas del paciente en mente.
Terapia Hormonal
El papel del tratamiento hormonal para el cáncer de la trompa de Falopio no está claro, aunque el acetato del medroxiprogesterona y el acetato del megestrol se han utilizado junto con la quimioterapia con grados que variaban de éxito.
Modalidad Combinada
El más último de los acercamientos usando modalidades combinadas para la enfermedad avanzada consiste en cirugía citoreductiva, la quimioterapia postoperatoria para reducir carga restante del tumor a los niveles microscópicos, y posiblemente la radiación al abdomen y pelvis después de la quimioterapia.
¿Cuál es el pronóstico?
Los resultados dependen mucho en la etapa, cuanta enfermedad residual hay después de la cirugía, y el tratamiento.
El carcinoma de la trompa de Falopio es una forma muy rara de cáncer ginecológico y por eso, hay pocas pacientes para desarrollar una prognosis general. Un estudio reciente basado en la población (una manera de combinar todos los casos conocidos para tener números mas grandes) encontró que la sobrevivíencía de 5 años (el porcentaje de pacientes vivos 5 años después de su prognosis) era 95% para pacientes con enfermedad en Etapa I, 75% para Etapa II, 69% para etapa III, y 45% para Etapa IV. En general, las pacientes con cáncer de la trompa de Falopio tienen una prognosis un poco mejor que aquellas con cáncer del ovario.

Kosary C, Trimble EL. Treatment and survival for women with Fallopian tube carcinoma: a population-based study. Gynecol Oncol 2002;86: 190–191.

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Sep 20, 2014 - Uterine papillary serous carcinoma, the less common form of endometrial cancer, causes a disproportionate number of deaths, and more clinical trials are needed to develop evidence-based management strategies, according to a literature review in the October issue of Gynecologic Oncology.



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