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Tipos de Cancer / Cánceres Ginecológicos / Cáncer del Cuello Uterino / Recursos de NCI
National Cancer Institute
Ultima Vez Modificado: 3 de enero del 2013
Información general sobre el cáncer de cuello uterino
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Cálculo del nómero de casos nuevos y defunciones por cáncer de cuello uterino en los Estados Unidos en 2012: 1
El pronóstico de esta enfermedad depende en gran medida de lo avanzada que se encuentre en el momento del diagnóstico. Una gran mayoría de estos casos (>90%) podrían y deberían ser detectados temprano a través de la prueba de Papanicolaou y una prueba del papilomavirus humano (PVH). 2 La tasa de mortalidad actual es mucho más alta de lo que debería, lo cual refleja que, aón en la actualidad, no se efectóan las pruebas de Papanicolaou y la prueba del PVH en aproximadamente 33% de las mujeres que cumplen los requisitos para esta prueba. Sin embargo, el estadio clínico como factor pronóstico, debe complementarse mediante varios hallazgos macroscópicos y microscópicos en las pacientes sometidos a cirugía. Estos incluyen: volumen y grado tumoral, tipo histológico, diseminación linfática e invasión vascular.
En un estudio grande sobre estadificación quirurgicopatológica de pacientes con enfermedad de estadio clínico IB notificado por el Gynecologic Oncology Group (GOG) (GOG-49), los factores que predijeron de forma más prominente las metástasis de ganglio linfático y una disminución en cuanto a la supervivencia sin enfermedad fueron el compromiso del espacio linfático capilar por el tumor, el aumento del tamaío del tumor, y el aumento de la profundidad de la invasión estromal;, esta óltima fue la más importante y reproducible. 3 4 En un estudio con 1.028 pacientes tratadas con cirugía radical, las tasas de supervivencia se correlacionaron de manera más persistente con el volumen tumoral (segón se determinó mediante una volumetría tumoral precisa) que con el estadio clínico o histológico. 5
Un análisis muy diverso de variables pronósticas en 626 pacientes con enfermedad localmente avanzada (principalmente en estadios II, III, y IV) estudiadas por el GOG, identificó algunas variables que tenían una importancia significativa para lograr intervalos sin evolución y supervivencia. 6
El estudio confirmó la importancia crucial de los nódulos periaórticos positivos e indicó una evaluación más a fondo de estos ganglios en los cánceres del cuello uterino localmente avanzados. El estado de los ganglios pélvicos fue importante solo si los ganglios periaórticos eran negativos. Esto también fue cierto en cuanto al tamaío tumoral.
En una serie de numerosa de pacientes de cáncer de cuello uterino tratadas con radioterapia, la incidencia de metástasis a distancia (más frecuentemente a los pulmones, la cavidad abdominal, el hígado, y el tracto gastrointestinal) aumentó en la medida que aumentaba el estadio de la enfermedad de un 3% en el estadio IA a un 75% en el estadio IVA. 7 Un análisis multivariado de factores que influyen en la incidencia de metástasis a distancia mostró que el estadio, la extensión al endometrio del tumor, y el control del tumor pélvico son indicadores significativos de diseminación distante. 7
Los estudios del GOG indicaron que los factores pronósticos varían dependiendo de si se utiliza estadificación quirórgica o clínica y con el tratamiento. La demora en finalizar la administración de radiación está relacionada con una supervivencia sin evolución precaria cuando se usa la estadificación clínica. No resulta claro si el estadio, el grado tumoral, la raza y la edad tienen validez como factores pronósticos en los estudios en los que se utiliza quimiorradiación. 8
Carcinomas invasores del cuello uterino
Hay una polémica sobre si el adenocarcinoma del cuello uterino conlleva un pronóstico más precario que los carcinomas de células escamosas del cuello uterino. 9 Hay informes contradictorios acerca del efecto del tipo de célula adenoescamosa en el desenlace. 10 11 Un informe mostró que aproximadamente el 25% de los tumores aparentemente escamosos tienen producción de mucina demostrable y se comportan de manera más dinámica que los puramente escamosos, indicando que cualquier diferenciación adenomatosa puede conferir un pronóstico negativo. 12 La disminución de la supervivencia es principalmente el resultado de un estadio de la enfermedad más avanzada y del compromiso ganglionar, más que del tipo celular como una variable independiente. Las mujeres con el virus de la inmunodeficiencia humana tienen una enfermedad más dinámica y avanzada y un pronóstico más precario. 13 Un estudio de pacientes de carcinoma escamoso invasor del cuello uterino descubrió que la expresión excesiva del oncogén C-myc estaba relacionada con un pronóstico más desfavorable. 14 El nómero de células en la fase S podría también presentar importancia pronóstica en el carcinoma temprano de cuello uterino. 15 Se determinó que el ADN tipo 18 del PVH es un factor pronóstico molecular adverso independiente. Dos estudios mostraron un pronóstico más precario cuando se lo identifica en pacientes de cáncer de cuello uterino sometidas a histerectomía radical y linfadenectomía pélvica. 16 17
Infección por papilomavirus humano y cáncer de cuello uterino
Las técnicas moleculares para la identificación del ADN del PVH son altamente sensibles y específicas. Se estima que más de 6 millones de mujeres en los Estados Unidos tienen infección del PVH, por lo cual es importante la interpretación apropiada de estos datos. Algunos estudios epidemiológicos demuestran convincentemente que el factor de mayor riesgo para la presentación de carcinomas pre-invasores o invasores del cuello uterino es la infección por el PVH, el cual sobrepasa en gran medida otros factores conocidos de riesgo, tales como paridad alta, un nómero alto de compaíeros sexuales, la primera relación sexual con coito a una edad temprana, el estado socioeconómico bajo y antecedentes de fumadora. 18 19 Algunas pacientes con infección del PVH parecen tener un incremento mínimo del riesgo de presentar tumores del cuello uterino pre-invasores e invasores, mientras otras parecen correr un riesgo significativo y son idóneas para programas intensivos de detección o intervención temprana.
No es probable que las pruebas del ADN del PVH separen las pacientes con lesiones intraepiteliales escamosas de bajo grado de las que necesitan una evaluación más exhaustiva y los que no la necesitan. Un estudio entre 642 de estas mujeres, encontró que el 83% tuvo uno o más tipos tumorígenos de PVH cuando se analizaron especímenes citológicos del cuello uterino mediante una técnica sensible (captura híbrida). 20 Los autores del estudio y del grupo editorial que le acompaía, concluyeron que el uso de la prueba del ADN del PVH en este entorno no aíade ninguna información adicional que justifique el costo. 20 21 La prueba del ADN del PVH resultó ótil en la selección de pacientes con células escamosas atípicas de importancia no determinada, para la colposcopia y se integró en las pautas actuales para las pruebas de detección. 20 22 23 Los pacientes con citología anormal de alto riesgo (clasificación Bethesda) deben ser evaluadas exhaustivamente mediante colposcopia y biopsia.
Otros estudios muestran que las pacientes con citología de riesgo bajo y con infección de PVH de riesgo alto con tipos 16, 18, y 31 tienen más probabilidades de presentar neoplasia intraepitelial del cuello uterino (NIC) o histopatología microinvasora al realizarse la biopsia. 19 24 25 26 Hay un método que mostró que la integración de los tipos 16 y 18 de PVH en el genoma, que llevan a la trascripción de mensajes celulares y virales, podría pronosticar cuales pacientes corren un mayor riesgo de displasia de grado alto y cáncer invasor. 27 Algunos estudios indican que la infección aguda con tipos de PVH 16 y 18 confirió un riesgo de 11 a 16,9 veces de presentación rápida de NIC de grado alto, 19 28 pero hay datos en conflicto que requieren una mayor evaluación antes de que se haga ninguna recomendación. No se realizó suficiente seguimiento de las pacientes con citología de riesgo bajo y tipos de PVH de riesgo bajo para cerciorarse de su riesgo. Actualmente, se están llevando a cabo estudios para determinar cómo se puede usar la tipificación del PVH para ayudar a estratificar a las mujeres en grupos de seguimiento y tratamiento. La tipificación del PVH puede ser ótil, particularmente en pacientes con citología de grado bajo o citología de anomalía confusa. Actualmente no se estableció el modo en que se debe modificar el tratamiento y el seguimiento con el tipo de PVH de riesgo bajo frente al de riesgo alto.
Nota: el PDQ® también pone a su disposición sumarios adicionales relacionados con el cáncer de cuello uterino tales como:
Clasificación celular del cáncer de cuello uterino
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El carcinoma de células escamosas (epidermoide) comprende aproximadamente el 90% de los cánceres del cuello uterino, mientras que el adenocarcinoma comprende aproximadamente el 10% de estos. Los carcinomas adenoescamosos y carcinomas de células pequeías son relativamente poco frecuentes. Ocasionalmente, se describieron sarcomas primarios de cuello uterino y también se notificó la existencia de linfomas malignos de cuello uterino primarios y secundarios.
Información sobre los estadios del cáncer de cuello uterino
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El carcinoma del cuello uterino tiene sus orígenes en la unión escamosa columnar ya sea en el canal endocervical o en la porción del cuello uterino. La lesión precursora es displasia o carcinoma in situ (neoplasia intraepitelial del cuello uterino [NIC]), que posteriormente puede convertirse en cáncer invasor. Este proceso puede ser muy lento. Algunos estudios longitudinales revelaron que, en pacientes de cáncer de cuello uterino in situ que no se trataron, entre el 30 y el 70% presentarán carcinoma invasor en un período de 10 a 12 aíos. Sin embargo, en alrededor de 10% de las pacientes, las lesiones pueden evolucionar de in situ a invasoras en períodos inferiores a un aío. A medida que se vuelve invasor, el tumor irrumpe a través de la membrana basal e invade el estroma del cuello uterino. La extensión del tumor en el cuello uterino puede manifestarse en óltimo término como una ulceración, un tumor exofítico o la infiltración extensa del tejido subyacente incluyendo la vejiga o el recto.
Además de la invasión local, el carcinoma del cuello uterino puede diseminarse por vía de los linfáticos regionales o del torrente sanguíneo. La diseminación tumoral generalmente es una función de la extensión e invasión de la lesión local. A pesar de que, en general, el cáncer de cuello uterino evoluciona de manera ordenada, ocasionalmente se puede presentar un tumor pequeío con metástasis distante. Por este motivo, se debe evaluar cuidadosamente a las pacientes en bósqueda de enfermedad metastásica.
La estadificación quirórgica antes del tratamiento es el método más preciso para determinar la extensión de la enfermedad. 1 Puesto que existen pocos indicios que demuestren una mejor supervivencia general con el uso de la estadificación quirórgica de rutina, la estadificación quirórgica generalmente se deberá realizar sólo como parte de una prueba clínica. La estadificación quirórgica antes del tratamiento en enfermedad voluminosa pero localmente curable puede indicarse en casos seleccionados si los estudios no quirórgicos son negativos para enfermedad metastásica. Si se detectan ganglios anormales por tomografía computarizada o linfangiografía, la aspiración con aguja fina deberá ser negativa antes de que se lleve a cabo un procedimiento quirórgico de estadificación.
La Féderation Internationale de Gynécologie et d'Obstétrique (FIGO) y el American Joint Committee on Cancer (AJCC) designaron la estadificación para definir el cáncer de cuello uterino. El sistema FIGO es el que se usa con mayor frecuencia. 2 3
| Estadio | |
| I | El carcinoma esta estrictamente limitado al cuello uterino (no se debe tener en cuenta la extensión al cuerpo). |
| IA | Carcinoma invasor, que se puede diagnosticar sólo mediante microscopía con invasión muy profunda 5 mm y mayor extensión de 7 mm. |
| IA1 | Invasión estromal de 3,0 mm de profundidad y extensión de 7,0 mm. |
| IA2 | Invasión estromal de >3,0 mm y no >5,0 mm con extensión que no es >7,0 mm. |
| IB | Lesiones clínicamente visibles del cuello uterino o cánceres preclínicos más grandes que en el estadio IA.b |
| IB1 | Lesión clínicamente visible de 4,0 cm en su dimensión mayor. |
| IB2 | Lesión clínicamente visible de >4,0 cm en su dimensión mayor. |
| II | El carcinoma de cuello uterino invade más allá del ótero, pero no la pared pélvica ni el tercio inferior de la vagina. |
| IIA | Sin invasión paramétrica. |
| IIA1 | Lesión clínicamente visible 4,0 cm en su dimensión mayor. |
| IIA2 | Lesión clínicamente visible >4,0 cm en su dimensión mayor. |
| IIB | Con invasión paramétrica obvia. |
| III | El tumor se extiende a la pared pélvica o compromete el tercio inferior de la vagina, o causa hidronefrosis o disfunción renal.c |
| IIIA | El tumor compromete el tercio inferior de la vagina sin extensión hasta la pared pélvica. |
| IIIB | Extensión hasta la pared pélvica o hidronefrosis o disfunción renal. |
| IV | El carcinoma se diseminó más allá de la pelvis misma o comprometió (probado mediante biopsia) la mucosa de la vejiga o recto. Un edema de Bullar, como tal, no es suficiente para clasificar en estadio IV. |
| IVA | Diseminación del crecimiento hasta los órganos adyacentes. |
| IVB | Diseminación hasta los órganos distantes. |
| 2 | |
| El compromiso de espacios vasculares/linfáticos no debe cambiar la asignación del estadio. | |
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
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Los tratamientos estándares para los pacientes de cáncer de cuello uterino incluyen:
Cinco ensayos clínicos aleatorizados de fase III (GOG-85, RTOG-9001, GOG-120, GOG-123 y SWOG-8797) mostraron que hay una ventaja para la supervivencia general cuando se emplea una terapia con base en cisplatino administrado conjuntamente con radioterapia, 1 2 3 4 5 6 mientras que hubo un ensayo que examinó este mismo régimen y no encontró beneficio alguno. 7 La población de pacientes en este estudio de la Federation Internationale de Gynecologie et d'Obstetrique (FIGO) incluyó a mujeres en estadios IB2 a IVA de cáncer de cuello uterino tratado con radioterapia primaria y a mujeres en estadio de FIGO con enfermedad de I a IIA con un factor pronóstico precario (enfermedad metastásica en los ganglio linfáticos de la pelvis, enfermedad del parametrio o márgenes quirórgicos positivos) al momento de la cirugía primaria. A pesar de que los ensayos varían en el estadio de la enfermedad, dosis de la radiación y los horarios de cisplatinos y radiación, los ensayos mostraron de manera contundente una marcada ventaja de este enfoque de modalidad combinada. El riesgo de mortalidad por cáncer de cuello uterino disminuyó en un 30% para quedar en 50% mediante el uso conjunto de quimiorradioterapia. Sobre la base de estos resultados, se debe tomar seriamente en consideración la incorporación del uso de la quimioterapia a base de cisplatino con quimioterapia de forma concurrente en aquellas mujeres que requieren de radioterapia para el tratamiento del cáncer de cuello uterino. 1 2 3 4 5 6 7 8 9
La cirugía y la radioterapia son igualmente eficaces en la enfermedad de bajo volumen en estadio inicial. 10 Las pacientes más jóvenes pueden verse beneficiadas con la cirugía que preserva los ovarios y evita la atrofia y estenosis vaginal.
Los estudios sobre patrones de tratamiento demuestran claramente el efecto negativo en el pronóstico del volumen tumoral creciente. Por lo tanto, el tratamiento puede variar dentro de cada estadio segón lo definido actualmente por FIGO, y dependerá del volumen del tumor y del modelo de diseminación. 11
El tratamiento de pacientes de cáncer del muíón del cuello uterino es eficaz, dando resultados comparables a los que se observan en pacientes con el ótero intacto. 12
Los tratamientos bajo evaluación clínica para pacientes de cáncer de cuello uterino incluyen:
Cáncer de cuello uterino durante el embarazo:
Durante el embarazo, no se garantiza la terapia para lesiones preinvasoras del cérvix, incluyendo carcinomas in situ, aunque se recomienda la realización de una colposcopia con bastante pericia para excluir el cáncer invasor. El tratamiento de cáncer invasor del cuello uterino durante el embarazo depende del estadio del cáncer y de la edad de gestación en el momento del diagnóstico. La estrategia tradicional es recomendar terapia inmediata adecuada al estadio de la enfermedad cuando el cáncer se diagnostica antes de la madurez fetal, y retrasar la terapia solamente si el cáncer se detecta en el óltimo trimestre. 13 14 Sin embargo, otros informes indican que el retraso deliberado del tratamiento para permitir un mejor resultado fetal puede ser una opción razonable para pacientes de cáncer de cuello uterino en estadio IA y en principio de IB. 15
Cáncer de cuello uterino en estadio 0
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Las pautas para el manejo de la mujer con neoplasia intraepitelial intrauterina o adenocarcinoma in situ se establecieron por consenso. 1 Si se tratan adecuadamente, el control tumoral de carcinomas del cuello uterino in situ deberá estar cerca del 100%. Se requiere una biopsia dirigida con colposcopia o una biopsia en cono realizada por expertos para excluir la enfermedad invasora antes de iniciar terapia. También es necesaria la correlación entre una citología y una biopsia dirigida con colposcopia antes de comenzar la terapia local ablativa. Aun así, una enfermedad invasora no reconocida tratada con terapia ablativa inadecuada puede ser la causa más comón de fracasos. 2 El fallo en la identificación de la enfermedad, la falta de correlación entre la prueba de Papanicolaou y los resultados de la colposcopia, un adenocarcinoma in situ o la extensión de la enfermedad al canal endocervical hace que sea obligatoria una conización con láser, circular, o en frío. La selección de tratamiento también dependerá de varios factores de la paciente, incluyendo su edad, su deseo de preservar la fertilidad y su condición médica. Pero lo más importante es que se debe conocer la extensión de la enfermedad.
En casos selectos, el procedimiento de escisión electroquirórgica (LEEP), que se lleva a cabo sin necesidad de hospitalización, puede ser una alternativa aceptable a la conización en frío. Este procedimiento que se efectóa rápidamente en el consultorio requiere solamente anestesia local y evita los riesgos relacionados con la anestesia general de la conización en frío. 3 4 Sin embargo, hay polémica sobre la idoneidad del LEEP como remplazo de la conización. 5 Una prueba que compara el LEEP con la conización en frío no mostró ninguna diferencia en la posibilidad de una escisión completa de displasia. 6 Sin embargo, dos informes de casos sugieren que el uso de LEEP en pacientes de cáncer oculto invasor llevó a la inhabilidad de determinar exactamente la profundidad de la invasión cuando se cortó transversalmente un foco del cáncer. 7
Opciones de tratamiento estándar:
Los métodos para tratar lesiones ectocervicales incluyen los siguientes:
Cuando el canal endocervical está afectado, se puede utilizar el tratamiento con láser o la conización en frío en pacientes selectas para preservar su ótero y evitar la radioterapia o cirugía más extensa.
La histerectomía vaginal o abdominal total es una terapia aceptada para el grupo en edad posreproductiva y se recomienda particularmente cuando el proceso neoplásico se extiende al margen interno del cono. Para pacientes médicamente inoperables, se puede usar una sola inserción intracavitaria con tándem y ovoides de 5.000 mg horas (80 Gy dosis de superficie vaginal). 12
Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la bósqueda, usar el término en inglés stage 0 cervical cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.
Cáncer de cuello uterino en estadio IA
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Opciones equivalentes de tratamiento:
Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la bósqueda, usar el término en inglés stage IA cervical cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.
Cáncer de cuello uterino en estadio IB
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Tanto la radioterapia como la histerectomía radical y la disección bilateral de ganglios linfáticos, resultan en un porcentaje de curación de 85 a 90% en mujeres en estadios IA2 and IB1 de acuerdo con la Federation Internationale de Gynecologie et d'Obstetrique (FIGO) con enfermedad de poco volumen. La selección de uno de estos tratamientos dependerá de los factores particulares en la paciente y de la disponibilidad de expertos locales. Un estudio aleatorizado informó de tasas idénticas de supervivencia general (SG) y sin enfermedad a 5 aíos cuando se comparó la terapia de radiación con la histerectomía radical. 1 El tamaío del tumor primario es un factor importante de pronóstico y se debe evaluar con cuidado para escoger la terapia óptima. 2 Para adenocarcinomas que expanden el cérvix en más de 4 cm, el tratamiento primario deberá ser quimioterapia concomitante y radioterapia. 3
Después de la clasificación quirórgica, las pacientes a las que se les encuentra enfermedad ganglionar paraaórtica con volumen tumoral pequeío y enfermedad pélvica controlable pueden ser curadas por medio de la radioterapia pélvica y paraaórtica y quimioterapia concomitante. 4 La resección de ganglios pélvicos macroscópicamente complicados puede mejorar las tasas del control local con quimioterapia y radioterapia postoperatoria. 5 El tratamiento de pacientes con radioterapia y quimioterapia de campo extendido de los ganglios periaórticos no resecados conduce al control de la enfermedad por largo tiempo en aquellas pacientes con enfermedad ganglionar de bajo volumen (<2 cm) por debajo de L3. 6 Un estudio (RTOG-7920) reveló una ventaja de supervivencia en pacientes con tumores de más de 4 cm que recibieron radioterapia en los ganglios paraaórticos sin evidencia histológica de la enfermedad. 7 La toxicidad de la radioterapia paraaórtica es mayor que la de la radioterapia pélvica sola, pero se limitaron en su mayor parte a pacientes con cirugía abdominopélvica previa. 7 Las pacientes que se sometieron a un muestreo extraperitoneal de ganglios linfáticos tuvieron menos complicaciones intestinales que las que se sometieron a un muestreo transperitoneal de ganglios linfáticos. 6 8 9 Los pacientes con márgenes vaginales cerrados (<0,5 cm) podrían beneficiarse también de la radioterapia pélvica. 10
Cinco ensayos clínicos aleatorizados de fase III, mostraron que hay una ventaja para la SG cuando se emplea una terapia con base en cisplatino administrado conjuntamente con radioterapia, 11 12 13 14 15 16 17 mientras que un examen que evaluó este mismo régimen, no mostró beneficio alguno. 18 La población de pacientes en estos estudios de FIGO incluyó a mujeres en estadios IB2 a IVA de cáncer de cuello uterino tratado con radioterapia primaria y a mujeres en estadio de FIGO con enfermedad de I a IIA quienes al momento de la cirugía primaria, se encontró que tenían factores pronósticos precarios, que incluían los siguientes:
A pesar de que los ensayos varían en algo dependiendo del estadio de la enfermedad, dosis de la radiación y los horarios de cisplatinos y radiación, los estudios muestran de manera contundente una marcada ventaja de este enfoque de modalidad combinada. El riesgo de mortalidad por cáncer de cuello uterino disminuyó entre 30 y 50% mediante
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Cyclosporine (Neoral®, Sandimmune®, Restasis®, Gengraf®)
Cytarabine (Cytosar-U®, Ara-C)
Irinotecan (Camptosar®, CPT-11)
Leucovorin (Calcium Leucovorin, Citrovorum Factor, Folinic Acid)
Calcium Leucovorin, Citrovorum Factor, Folinic Acid
Leucovorin (Calcium Leucovorin, Citrovorum Factor, Folinic Acid)
Leuprolide Acetate (Lupron®, Lupron Depot®, Eligard®, Prostap®, Viadur®) - For Men
Leuprolide Acetate (Lupron®, Lupron Depot®, Eligard®, Prostap®, Viadur®) - For Women
Lupron®, Lupron Depot®, Eligard®, Prostap®, Viadur®
Lupron®, Lupron Depot®, Eligard®, Prostap®, Viadur®
Busulfan (Myleran®, Busulfex®)
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Mechlorethamine (Mustargen®, Nitrogen Mustard)
mechlorethamine, mustine, Mustargen®
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Mexate®, Folex®, Rheumatrex®, Amethopterin, MTX
Mitomycin (Mutamycin®, Mitomycin-C)
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Morphine Sulfate (MS Contin®, Avinza®, Kadian®, Oramorph SR®)
MS Contin®, Avinza®, Kadian®, Oramorph SR®
Mutamycin®, Mitomycin-C, given into the bladder
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Toposar®, VePesid®, Etopophos®,VP-16
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Triptorelin (Trelstar LA® and Trelstar Depot®)

