Cáncer de la Laringe: Los Fundamentos

Ryan P. Smith, MD and Christine Hill-Kayser, MD
The Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 26 de febrero del 2008

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¿Qué es la laringe?

La laringe, o la caja de la voz, es un área en la garganta que contiene una mezcla complicada de cartílago y músculos. Esta no solamente es responsable de la producción de la voz, sino también de realizar funciones complejas tales como proteger su vía aérea durante el tragar. La laringe está dividida en tres regiones separadas: la laringe supraglótica, la glotis, y la laringe subglótica. La glotis es la región que contiene las cuerdas vocales verdaderas, tiras delgadas de cartílago que vibran juntas para producir el sonido. Esta está protegida al frente por el gran cartílago de la tiroides que se puede sentir como la "manzana de Adán" en su cuello. Cuando usted toca su manzana de Adán, directamente debajo de ese gran pedazo de cartílago firme está la caja de la voz o porción glótica de la laringe donde las cuerdas vocales verdaderas están ubicadas. Directamente enzima de la caja de la voz está la laringe supraglótica o supraglotis. Esta área contiene algo de la cubierta de la garganta, cartílago y músculos que controlan el movimiento de las cuerdas vocales, y la epiglotis que es una solapa de cartílago que se cierra sobre la caja de la voz para proteger la vía aérea durante el tragar. Debajo de las cuerdas vocales está la laringe subglótica o subglotis. Esta área es el área de la garganta y vía aérea debajo de las cuerdas vocales pero por encima de la tráquea. Estas tres áreas juntas son consideradas la laringe.

¿Qué es el cáncer de la laringe?

La definición de un tumor es una masa de células que crecen anormalmente. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos tienen un crecimiento celular incontrolado pero sin ningúna invasión en tejidos normales y sin esparcimiento. Un tumor es llamado maligno (cáncer) cuando las células tumorales ganan la capacidad de invadir tejidos y de esparcirse localmente, como también, a partes distantes del cuerpo. En éste sentido, el cáncer de la laringe ocurre cuando células del cubrimiento de la garganta crecen incontrolablemente y forman tumores que pueden invadir tejidos normales y esparcirse a otros sitios del cuerpo.

Los cánceres son descritos de acuerdo a los tipos de células de las cuales se originan. Más del 95% de los cánceres laríngeos crecen de la capa que cubre la garganta (no de las células de los músculos o cartílago) y son llamados carcinomas de célula escamosa. Aproximadamente 5% de éstos son llamados carcinomas verrugosos; que tienen una apariencia de verruga y con frecuencia son menos agresivos y de crecimiento lento. Aunque hay otros cánceres que pueden crecer en la laringe (tumores de las glándulas salivares pequeñas contenidas en la laringe, linfomas de la laringe, y sarcomas de células musculares y de cartílago), la vasta mayoría son carcinomas de célula escamosa. Por lo tanto, éstos son los más comúnmente estudiados.

Además de los cánceres invasivos, los pacientes algunas veces son diagnosticados con lesiones precancerosas llamadas carcinoma in-situ. Estos ocurren más comúnmente en la glotis misma (donde las cuerdas vocales verdaderas se encuentran), pues ésta área tiene mayores probabilidades de producir señas tempranas de la enfermedad. El carcinoma in-situ ocurre cuando la cubierta de la garganta sufre cambios similares a los cambios cancerosos sin ningúna invasión en los tejidos más profundos. Por lo tanto, mientras las células mismas tienen cualidades parecidas a las del cáncer, no hay riesgo de esparcimiento, pues no ha ocurrido ningúna invasión.

¿Estoy a riesgo de tener cáncer de la laringe?

El cáncer de la laringe ocurre en aproximadamente 12,000 americanos por año, causando cerca de 4,200 muertes. Esto hace un cuarto a un tercio de todos los cánceres de la garganta. Clásicamente se ha pensado que es una enfermedad que afecta a hombres de edad. La mayoría de los pacientes son diagnosticados cuando tienen 50 o 60 años de edad, y raramente ocurre en gente joven. En los Estados Unidos, los negros tienen una mucha mayor incidencia de cáncer de la laringe que los blancos. Entre los años 1950 y 1960, por cada 15 hombres con cáncer de la laringe, una mujer tenía la enfermedad. Sin embargo, esta proporción está disminuyendo, y en estudios más recientes cerca de cinco a seis hombres son diagnosticados con cáncer de la laringe por cada mujer. Esto certeramente refleja los efectos tardíos de las mujeres que están empezando a fumar tanto como los hombres.

Muchos factores de riesgo han sido implicados en el desarrollo del cáncer de la laringe. Estos incluyen irritación crónica de laringitis o abuso de la voz, reflujo gástrico crónico, y exposición a ciertos químicos tales como polvo de madera, mostaza nitrogenada, y asbestos. Sin embargo, el mayor factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de la laringe es fumar. Fumar pipa, cigarro y cigarrillo ha sido fuertemente asociado con el desarrollo del cáncer de la laringe. También hay una asociación entre consumo excesivo de alcohol y cáncer de la laringe. Aunque tradicionalmente se ha pensado que éste es como un co-factor de riesgo que únicamente aumenta el riesgo de fumar, estudios recientes han mostrado que el consumo excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo del cáncer de la laringe. Se ha estimado que el consumo excesivo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer de la laringe de 2-6 veces mientras que el fumar aumenta el riesgo entre 5-25 veces dependiendo de cuanto uno fuma. En una persona que fuma y bebe, el riesgo se aumenta a 40 veces al riesgo de alguien que no fuma y no bebe. Las medidas de salud pública nacional se han implementado en los Estados Unidos en un intento para disminuir el abuso de tabaco y alcohol. Aunque una disminución específica no se ha visto todavía, hay esperanza de que éstas medidas lleven a una disminución en la incidencia de los cánceres de la laringe en los siguientes 15 años.

Aunque hay algo de mejoramiento en las tasas de fumar en la gente joven en los Estados Unidos, todavía hay una proporción muy grande usando tabaco sin fumar. Esto los coloca a un riesgo más alto para cáncer de la cavidad oral, lengua y labio. Las personas que usan el tabaco sin fumar pueden también estar en riesgo creciente para desarrollar el cáncer de la laringe supraglótica, aunque este riesgo no es probablemente tan alto como para la gente que fuma los cigarrillos, los cigarros, o una pipa.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer de la laringe?

Fumar es el factor de riesgo más importante asociado con el desarrollo del cáncer de la laringe. Como es relativamente raro que un no fumador sea diagnosticado con cáncer de la laringe, el dejar de fumar es la mejor forma de prevenir el cáncer de la laringe. De hecho, el no usar tabaco de ningúna clase, ya sea para fumar o sin fumar, es la cosa más saludable que alguien puede hacer en términos de prevenir el cáncer de la laringe, como también, para prevenir otros cánceres de la garganta, cánceres del pulmón y muchos otros problemas serios de la salud.

La reducción del consumo del alcohol puede también ser provechosa en la prevención del cáncer laringeal, especialmente para la gente que fuma. La reducción de otros factores de riesgo, tales como irritación vocal crónica y reflujo gastroesofagal, puede también ser beneficiosa. Un profesional del cuidado de la salud debe ser consultado para los problemas de salud crónicos tales como laringitis o el acido estomacal crónico.

Se han realizado estudios en el pasado, investigando el acido 13-cis-retinoico (encontrado en la vitamina A) para la prevención de cánceres secundarios después de que los pacientes se han curado de su primer cáncer. Hubo una gran disminución en la incidencia de éstos cánceres secundarios en pacientes que usaron el acido cis-retinoico. Sin embargo, esto no ha sido substanciado y actualmente está siendo probado en pacientes sin historia de cáncer. A pesar de los resultados, el tomar el acido 13-cis-retinoico, de ningúna manera sustituye el dejar de fumar.

¿Que exámenes de detección temprana hay disponibles?

El cáncer de la laringe afecta a cerca de 15,000 personas al año, que es mucho menos que el cáncer del seno, cáncer del pulmón, y cáncer de la próstata. Por lo tanto, no es un problema de salud suficientemente grande que amerite hace exámenes de detección temprana en la población en general. Algunos médicos han favorecido la detección temprana en pacientes de alto riesgo (fumadores pesados), aunque los exámenes de detección temprana no han mostrado ser beneficiosos incluso en ésta población.

La ronquera es con frecuencia un síntoma temprano del cáncer de la laringe, especialmente en el cáncer de las cuerdas vocales verdaderas. Por lo tanto, los médicos deben chequear regularmente a sus pacientes por quejas de ronquera o cambios en la calidad de la voz, y los pacientes deben traer a la atención de sus médicos estos síntomas. En éstos casos, los pacientes deben ser remitidos a un otorrinolaringólogo (un médico de oído-nariz-garganta) para evaluación. La tasa de detección del cáncer de la laringe en estas situaciones es usualmente entre 3-5%.

¿Cuáles son las señas del cáncer de la laringe?

Las señas y síntomas del cáncer de la laringe son algo dependientes de donde el cáncer está creciendo (supraglotis, glotis, subglotis). Los pacientes con cáncer de la glotis o cáncer que crece en las cuerdas vocales verdaderas, con frecuencia se presentan con el síntoma temprano de la ronquera. Esto ocurre porque incluso una ligera interferencia con la función de vibración de las cuerdas vocales puede producir cambios en la voz. Por lo tanto, una ronquera de larga duración o cambios en la voz deben llevar a un pronto examen de la laringe. Si la ronquera es ignorada o si ocurre enfermedad avanzada, puede resultar en obstrucción de la vía aérea, dolor, o dificultad al tragar.

Los cánceres supraglóticos usualmente no producen señas y síntomas, de modo que los cánceres supraglóticos con más frecuencia están en etapas avanzadas en el momento del diagnóstico. La ronquera también puede ocurrir con el cáncer supraglótico, aunque usualmente más tarde en la etapa de la enfermedad. También en pacientes con cáncer supraglótico, los cambios en la voz llamados "voz de papa caliente" pueden ocurrir. Esta puede ser descrita como el tipo de voz que alguien podría hablar si tuviera un pedazo de papa caliente en la boca. Además del cambio en la voz, los pacientes también pueden presentar dolor, dificultad al tragar, o incluso dolor de oído, que puede resultar del envolvimiento de los nervios en la garganta por el tumor. Los cánceres supraglóticos se separan a menudo a los ganglios linfáticos en el cuello, y muchos pacientes notan una masa en el cuello como la primera muestra del cáncer. Cualquiera masa o bulto en el cuello que no desaparece dentro de algunos días se debe evaluar por un médico.

Los cánceres subglóticos son relativamente raros, aunque éstos también fallan en presentar síntomas tempranos. Por lo tanto, éstos también se presentan en etapas más avanzadas y los pacientes pueden tener señas de la enfermedad similares a aquellas de los cánceres supraglóticos.

Estas señas y síntomas no son específicas y podrían representar una variedad de diferentes condiciones benignas y malignas. Sin embargo, si usted tiene algunos de estos síntomas, especialmente si éstos son de largo tiempo o si usted es un fumador, usted debe ver a su médico.

¿Cómo es el cáncer de la laringe diagnosticado y estadificado?

Estadificación

La estadificación de un cáncer básicamente describe cuanto este ha crecido antes de que el diagnóstico haya sido hecho, documentando la extensión de la enfermedad. El cáncer glótico frecuentemente produce ronquera temprana, haciendo que sea diagnosticado tempranamente. Desafortunadamente, el cáncer de la laringe supraglótico y subglótico con frecuencia se presentan como una enfermedad más avanzada debido a la falta de un diagnóstico temprano, debido principalmente a la falta de síntomas específicos que están asociados con éste. Antes de presentar los sistemas de estadificación, primero discutiremos algo sobre como los cánceres crecen y se esparcen.

Los cánceres causan problemas porque se esparcen y pueden interrumpir el funcionamiento de órganos normales. Una forma en que los cánceres de la laringe pueden esparcirse es por extensión local invadiendo a través de las estructuras normales en la garganta y hacia las estructuras adyacentes en el cuello. Estas incluyen las cuerdas vocales mismas, las estructuras que controlan la voz y el tragar, la epiglotis (que es necesaria para evitar atorarse durante el tragar), e incluso el cartílago y los músculos alrededor de la laringe. Todos los cánceres pueden esparcirse vía extensión local, aunque este método de separación es particularmente importante en el cáncer de la laringe y otros cánceres de la garganta. El crecimiento del tumor por extensión local en la laringe puede ocasionar compromiso de la vía aérea del paciente o interrupción de la función con el tragar (que lleva a problemas de alimentación y subsecuente malnutrición), como también a ocasionar la pérdida de la protección de la vía aérea durante el tragar que lleva a atoramiento e infección. Tenga en cuenta que los cánceres de la laringe cuando se esparcen vía extensión local, con frecuencia se esparcen de un sub-sitio a otro (por ejemplo los cánceres de la glotis pueden esparcirse localmente e invadir la supraglotis). Algunas veces, si los canceres están avanzados localmente, puede ser difícil decidir de que parte de la laringe originalmente crecieron.

El cáncer de la laringe también puede esparcirse a través del sistema linfático. La circulación linfática es un sistema de circulación completo en el cuerpo (parecido al sistema circulatorio sanguíneo) que drena hacia varios ganglios linfáticos. Cuando las células cancerosas llegan a ésta circulación linfática, éstas pueden viajar a los ganglios linfáticos y empezar nuevos sitios de cáncer. Esto es llamado esparcimiento linfático. Los cánceres de la laringe difieren en su capacidad de esparcimiento, basado en el sitio de la laringe que el tumor está afectando. Los cánceres supraglóticos se han esparcido a los ganglios linfáticos en más del 50% de los pacientes en el momento en que un diagnóstico ha sido hecho. Esto es en contraste a un cáncer glótico puro (uno que no se ha esparcido a la supraglotis o a otros sitios dentro de la garganta por extensión local) que se esparce a los ganglios linfáticos en menos del 5% de los pacientes en el momento del diagnóstico. Sin embargo, tenga en cuenta que una vez que el cáncer se esparce de la glotis (las cuerdas vocales verdaderas) a otro sub-sitio, éste puede esparcirse a los ganglios linfáticos, tanto como un cáncer que se ha originado en ese otro sub-sitio. Los primeros ganglios linfáticos a los cuales las células cancerosas se esparcen son los ganglios linfáticos de la "cadena yugular" que se encuentran a los lados del cuello. Estos pueden ser encontrados en frente de los grandes músculos en cada lado del cuello que se contraen cuando la cabeza se voltea de un lado a otro. Las células tumorales que se esparcen a los ganglios linfáticos yugulares pueden luego esparcirse a los ganglios linfáticos "supraclaviculares" (encontrados detrás del hueso del cuello) y a otros ganglios linfáticos en el cuello.

Los cánceres de la laringe también pueden esparcirse a través de la corriente sanguínea. Las células cancerosas ganan acceso a órganos distantes por la corriente de la sangre y los tumores que crecen de estos viajes a otros órganos son llamados metástasis. Los cánceres de la laringe generalmente se esparcen localmente o a ganglios linfáticos antes de esparcirse a distancia a través de la corriente sanguínea. Por lo tanto, la incidencia de metástasis distante es generalmente del 10% o menos. Sin embargo, a medida que más pacientes son curados de su enfermedad local o de los ganglios linfáticos, ésta incidencia de metástasis distante puede aumentar. Aunque ésta aumenta con extensión de la enfermedad en la garganta y el cuello y es más común en tumores supraglóticos (y subglóticos), las metástasis distantes todavía se encuentran en solo un numero pequeño de pacientes diagnosticados con el cáncer de la laringe (15% o menos). Si el esparcimiento a través de la corriente sanguínea ocurre, los pulmones son el sitio más común seguido por los huesos como el siguiente sitio más común.

El sistema de estadificación usado en el cáncer de la laringe fue diseñado para describir la extensión de la enfermedad en ambos, la garganta y el cuello (con esparcimiento a los ganglios linfáticos). Ambos son importantes para el tratamiento y necesitan ser considerados algo separados, como será anotado en la sección de tratamiento. El sistema de estadificación usado para describir los tumores laríngeos es el "sistema TNM", descrito por el Comité Unido Americano del Cáncer. Los sistemas TNM son usados para describir muchos tipos de cánceres. Estos tienen tres componentes: T - que describe la extensión del tumor "primario" (el tumor en la garganta misma); N - que describe el esparcimiento a los ganglios linfáticos; M - que describe el esparcimiento a otros órganos ( metástasis). Como los diferentes sub-sitios de la laringe tienen diferentes estructuras, la porción "T" (o extensión local de la enfermedad) es descrita separadamente para cada una.

La etapa "T" es como sigue:

Glotis:

  • T1 - el tumor está limitado a las cuerdas vocales
  • T1a - el tumor está limitado a una cuerda vocal
  • T1b - el tumor involucra ambas cuerdas vocales
  • T2 - el tumor se extiende a la supraglotis y/o subglotis y/o impedimento de la movilidad de la cuerda vocal
  • T3 - tumor con fijación de la cuerda vocal (una cuerda vocal no se puede mover)
  • T4 - el tumor invade afuera de la laringe (tráquea, tejidos blandos del cuello, etc.)

Supraglotis:

  • T1 - el tumor está limitado a un sub-sitio de la supraglotis con movilidad normal de la cuerda vocal
  • T2 - el tumor invade un sitio adyacente a la supraglotis o glotis o una región afuera de la supraglotis sin fijación de las cuerdas vocales
  • T3 - el tumor está limitado a la laringe con fijación de las cuerdas vocales o invasión al área detrás de la laringe o en frente de la laringe
  • T4 - el tumor invade afuera de la laringe (tráquea, tejidos blandos del cuello, etc.)

Subglotis:

  • T1 - el tumor está limitado a la subglotis
  • T2 – el tumor se extiende a las cuerdas vocales con movilidad normal o deteriorada.
  • T3 – el tumor está limitado a la laringe con la fijación de la cuerda vocal.
  • T4 -  el tumor invade fuera de la laringe (tráquea, tejidos finos suaves del cuello).

La etapa "N" es como sigue para cada sub-sitio:

  • N0 -  no esparcimiento a los ganglios linfáticos
  • N1 - el tumor se esparce a un ganglio linfático en el mismo lado donde está el tumor en la garganta. El ganglio linfático debe ser < 3 cm
  • N2a - el tumor se esparce a un ganglio linfático en el mismo lado donde está el tumor en la garganta. El ganglio linfático es entre 3 y 6 cm
  • N2b - el tumor se esparce a más de un ganglio linfático en el mismo lado donde está el tumor en la garganta, con ninguno siendo > 6 cm
  • N2c - el tumor se esparce a los ganglios linfáticos a ambos lados del cuello, con ninguno siendo > 6 cm
  • N3 - el tumor se esparce a un ganglio linfático cuando el ganglio linfático es > 6cm

La etapa "M" es como sigue:

  • M0 - no esparcimiento de tumor a otros órganos
  • M1 - el tumor se esparce a otros órganos

La etapa general es basado en la combinación de éstos parámetros T, N, M:

  • Etapa I - T1N0M0
  • Etapa II - T2N0M0
  • Etapa III - T1-3N1M0 o T3N0M0
  • Etapa IVA - T4N0-1M0 o Cualquier T, N2M0
  • Etapa IVB -  cualquier T, N3M0
  • Etapa IV- cualquier M1

Aunque complicado, estos sistemas de estadificación ayudan a los médicos a determinar la extensión del cáncer y por lo tanto a tomar decisiones sobre el tratamiento con respecto al cáncer del paciente. La etapa del cáncer o extensión de la enfermedad, es basada en información recogida a través de varios exámenes hechos a medida que el diagnóstico y evaluación del cáncer son realizados.

Diagnóstico

La evaluación clínica del cáncer laríngeo debe incluir una evaluación de la garganta. Este puede ser hecho con un espejo, aunque es más comúnmente hecho usando un tubo de fibra óptica llamado nasofaringolaringoscopio. Este es una cámara unida a un endoscopio largo de fibra óptica que es insertado en la nariz del paciente para ver la garganta. Medicina diseñada para adormecer la parte interior de la nariz del paciente es rociada adentro de la nariz antes del procedimiento para mantener la comodidad durante el corto examen mientras el paciente está despierto. Se evalúa la garganta entera hasta un nivel abajo de las cuerdas vocales con especial atención a las superficies de la garganta y el movimiento de las cuerdas vocales. Esto es seguido por una laringoscopia directa, que es hecha en la sala de operaciones bajo anestesia. Como el paciente está dormido durante el examen, un examen más completo puede ser hecho, con biopsias hechas en ese momento. Un examen cuidadoso del cuello también es requerido para detectar el esparcimiento del tumor a los ganglios linfáticos.

Otros procedimientos son necesarios para determinar la etapa del tumor en un paciente. Exámenes de CT (“escán de CAT”) o algunas veces resonancias magnéticas del cuello son hechos para determinar mejor la extensión de la enfermedad, tanto en la garganta como en el cuello. Una radiografía del tórax también es ordenada para descartar metástasis del tumor a los pulmones. Otros exámenes más rutinarios hechos antes del tratamiento incluyen exámenes sanguíneos para asegurar que el conteo de la sangre está dentro de los límites normales, y que el hígado y los riñones del paciente, y la salud en general están normales.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de la laringe?

El tratamiento del cáncer laríngeo ha tenido cambios en los últimos 10 años, principalmente para reflejar el deseo de preservar la caja de la voz del paciente. Con respecto a otros aspectos del cáncer de la laringe, el tratamiento puede también diferir grandemente dependiendo del sub-sitio. Además, hay diferentes tratamientos disponibles para enfermedades en etapas tempranas que no serían usados en alguien con enfermedad más avanzada. Finalmente, el tratamiento del cáncer de la laringe debe ser pensado en dos partes: el tratamiento de la garganta misma (tumor primario) y el tratamiento del cuello (por el esparcimiento a los ganglios linfáticos). Su médico necesitará manejar éstos separadamente, con una preocupación constante con respecto al esparcimiento a través de la corriente sanguínea, o a la enfermedad metastática distante.

Cáncer Glótico

Como se mencionó antes, el cáncer glótico (cáncer de las cuerdas vocales verdaderas) produce síntomas tempranos. Por lo tanto, los pacientes pueden presentar con lesiones tempranas, o incluso lesiones pre-cancerosas (cáncer in-situ, o cáncer que no ha invadido a los tejidos). El cáncer in-situ de las cuerdas vocales es altamente curable y puede ser tratado por microexcisión, vaporización de laser, o radioterapia. Aunque todos los tratamientos producen suficientes tasas de curación, el tratamiento de escogencia es usualmente la microexcisión, con radioterapia siendo reservada para lesiones más difusas.

Como se dijo antes, en pacientes con tumores glóticos tempranos (T1 o T2 temprano - aquellos sin esparcimiento importante afuera de las cuerdas vocales), tienen poca probabilidad de esparcirse a los ganglios linfáticos del cuello (<5%). Por lo tanto, el manejo puede enfocarse únicamente a las cuerdas vocales, y en la mayoría de los casos, si el tumor es erradicado de las cuerdas vocales puede haber curación. Esto es especialmente cierto en pacientes con tumores T1 que, por definición, están limitados a las cuerdas vocales mismas. En pacientes con tumores T1, el tratamiento puede ser, ya sea radioterapia o un procedimiento quirúrgico menor (excisión laser o una laringectomía parcial - donde una porción de la cuerda vocal es removida). Ya sea la radioterapia o los procedimientos quirúrgicos tienen tasas de curación de aproximadamente 90%. Sin embargo, para pacientes con tumores pequeños de curación alta, la calidad de la voz después de la terapia es también un factor importante en la selección de la terapia. Muchos médicos piensan que la radiación ofrece a los pacientes la mejor oportunidad de preservar la calidad de la voz, aunque todavía no es el tratamiento de preferencia sobre la cirugía para cada caso. La decisión sobre que modalidad escoger debe ser una decisión individual del paciente y debe de ser guiada por las opiniones de los médicos de tratamiento.

El manejo de los cánceres glóticos T2 es similar a ese como el de los de tumores pequeños (T1). Sin embargo, esto es más complicado porque un cáncer glótico T2 puede significar cualquier cosa desde un tumor pequeño afuera de las cuerdas vocales hasta un tumor grande que causa alguna disminución en el movimiento de la cuerda vocal. Porque probablemente ofrece la mejor tasa de preservar la voz, la radiación es una excelente escogencia en lesiones tempranas T2. Para tumores más grandes, o si el movimiento de la cuerda vocal está impedido por un tumor, una cirugía llamada hemilaringectomía frecuentemente es necesaria. Una hemilaringectomía remueve una porción de las cuerdas vocales, pero todavía deja suficiente de la cuerda vocal para mantener una voz ronca, pero aceptable.

Supraglotis

Muchos de los aspectos de los cánceres supraglóticos en etapa temprana son los mismos que aquellos de las lesiones glóticas en etapa temprana. En lo que se refiere al tumor primario de la garganta, con frecuencia la curación puede ser alcanzada con radioterapia sola o con cirugía con conservación de voz, tal como la laringectomía supraglótica, un procedimiento quirúrgico especializado que remueve el tumor pero deja mucho de las cuerdas vocales intactas.

Una mayor diferencia entre el cáncer glótico en etapa temprana y el cáncer supraglótico en etapa temprana es la oportunidad de esparcirse a los ganglios linfáticos. Como se dijo antes, el cáncer glótico tiene poco riesgo de esparcirse a los ganglios linfáticos mientras que un paciente con cáncer supraglótico tiene una mayor probabilidad de esparcirse el tumor a los ganglios linfáticos. Por lo tanto, el tratamiento del cuello también debe ser realizado. Este es hecho en cualquiera de dos formas: ya sea usando radioterapia liberada al cuello entero, o con un procedimiento quirúrgico llamado disección del cuello. Cualquier modalidad puede ser usada, y con frecuencia, ésta depende del tratamiento usado para tratar el tumor primario. Si la radioterapia es usada para tratar el tumor en la garganta, entonces la radiación será recomendada como tratamiento del cuello. Lo mismo sucede con la cirugía. Algunos pacientes que han tenido cirugía pueden también requerir radiación al cuello, si muchos ganglios linfáticos son encontrados afectados con tumor u otras características del tumor ameritan tratamiento adicional.

Cáncer de la laringe avanzado

Muchas veces el cáncer de la laringe crece demasiado para considerar un procedimiento quirúrgico menor para curación. Para pacientes con tumores mas avanzados, la radioterapia sola no es también probable para alcanzar la curación. En el pasado todos éstos pacientes requerirían una laringectomía total, un procedimiento quirúrgico que remueve toda la caja de la voz. Esto deja al paciente con un hueco en el cuello para respirar y sin la habilidad de hablar normalmente. Esto es todavía un tratamiento muy aceptable y el único tratamiento disponible en pacientes con tumores muy avanzados de la garganta. Obviamente, éste deja al paciente con incapacidades funcionales, pero es eficaz en el tratamiento del cáncer si mismo.

Algunos centros están haciendo uso actualmente de procedimientos quirúrgicos robóticos de investigación, designados “cirugía robótica transoral” (TORS, por sus siglas en ingles). Estos procedimientos permiten que los cirujanos tengan acceso a las regiones supraglóticas y glóticas por la boca, para reducir la morbosidad quirúrgica. Pueden también permitir que los cirujanos realicen procedimientos quirúrgicos más limitados que la laringectomía total; sin embargo, las indicaciones para la cirugía robótica siguen siendo dependientes del paciente individual y del tumor individual.

Muchos médicos han investigado tratamientos "con conservación de órgano" para los cánceres avanzados de la laringe. El acercamiento para la preservación del órgano hace uso de la radiación en combinación con quimioterapia en un intento para curar al paciente de su cáncer sin requerir una laringectomía total. Este tipo de tratamiento fue primero investigado por un estudio grande conducido por el Centro Medico de los Asuntos de los Veteranos. En este estudio, seleccionaron al azar a los pacientes con el cáncer laringeal avanzado a uno de dos tratamientos - laringectomía total o quimioterapia seguida por radioterapia. Los pacientes en los dos grupos tenían tarifas y supervivencia similares de curación, pero el índice de la preservación de la voz era más alto para el grupo que tenía radioterapia y quimioterapia. Recientemente, un estudio grande fue presentado en el cual los pacientes que tuvieron quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo tuvieron incluso una tasa más alta en la conservación de su laringe. Por lo tanto, esto es lo que muchos médicos ofrecen a sus pacientes que desean intentar conservar la laringe intacta.

El tratamiento para la preservación del órgano, el cual generalmente consiste del uso de la radiación y la quimioterapia juntas, no se debe emprender ligeramente. El uso combinado de la radioterapia y de la quimioterapia puede tener efectos secundarios severos, durante el tratamiento y después. La mayoría de los pacientes que experimentan este tratamiento tendrán dolor severo al tragar durante su radioterapia. El dolor puede ser bastante severo para causar la desnutrición, así que muchos pacientes requieren un tubo de alimentación durante el tratamiento. Los síntomas del dolor mejoran después de que se termine el tratamiento, y los tubos de alimentación se pueden quitar generalmente en los meses después de que la radioterapia esté completa.

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