Cáncer Ovárico: Los Fundamentos

Christopher Dolinsky, MD and Carolyn Vachani, MSN, RN, AOCN
Updated By: Lara Bonner Millar, MD
Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 14 de enero del 2012

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¿Qué es el ovario?

Los ovarios son dos órganos pequeños que solamente tienen las mujeres. Estos se encuentran en la pelvis de una mujer, uno a cada lado del útero (el órgano donde crece el bebé y se desarrolla cuando una mujer está embarazada). Cada ovario es del tamaño de un maní M&M, y pueden ser palpados por su médico durante el examen pélvico usando las dos manos. Los ovarios de una mujer son responsables de dos funciones importantes del cuerpo: producir las hormonas femeninas y producir los óvulos. Cada mes que la mujer es fértil pero no embarazada, los ovarios liberan un óvulo que viaja al útero y tiene el potencial de ser fertilizado. Los ovarios también producen hormonas importantes, estrógeno y progesterona, que regulan los ciclos menstruales de la mujer, influencian el desarrollo del cuerpo de la mujer durante la pubertad, y mantienen la fertilidad de la mujer.

¿Qué es el cáncer del ovario?

El cáncer del ovario se desarrolla cuando las células de los ovarios comienzan a crecer sin control y pueden invadir tejidos cercanos o esparcirse a través del cuerpo. Grandes colecciones de éstos tejidos sin control se llaman tumores. Sin embargo, hay algunos tumores que no son realmente cáncer porque no pueden esparcirse o no pueden amenazar la vida de una persona. Estos son llamados tumores benignos o masas. Los tumores que pueden esparcirse a través del cuerpo o invadir tejidos cercanos son considerados cánceres invasivos verdaderos y son llamados tumores malignos. La distinción entre tumores malignos y benignos es muy importante en el cáncer del ovario porque muchos tumores ováricos son benignos. También, algunas veces las mujeres (especialmente mujeres jóvenes) pueden desarrollar quistes ováricos, que son colecciones de líquido en los ovarios que ocasionalmente pueden crecer y causar dolor.  Sin embargo, los quistes ováricos no son cancerosos y no deben ser confundidos con cáncer del ovario.  Su doctor puede sugerir que usted se haga remover un quiste ovárico, si éste se vuelve muy problemático.

Los cánceres se caracterizan por las células de las cuales se originalmente forman. El tipo más común de cáncer del ovario es llamado cáncer ovárico epitelial, que se origina de las células que yacen sobre la superficie del ovario, conocidas como células epiteliales. El cáncer ovárico epitelial compromete cerca del 90% de todos los cánceres del ovario y usualmente ocurre en mujeres de edad avanzada. Alrededor del 5% de los cánceres del ovario se llaman cánceres ováricos de célula germinal que se originan en las células ováricas que producen los óvulos. Los cánceres ováricos de célula germinal afectan con mayor frecuencia a las mujeres jóvenes. Otro 5% de los cánceres del ovario son conocidos como cánceres ováricos estromales que se desarrollan de las células en el ovario que aguantan al ovario junto y producen las hormonas. Estos tumores pueden crear síntomas produciendo un exceso grande de hormonas femeninas. Cada uno de éstos tres tipos de cáncer del ovario (epitelial, célula germinal, estromal) incluye muchos otros subtipos de cáncer que se distinguen dependiendo de como se ven bajo el microscopio. Discuta con su médico la categoría exacta de cáncer del ovario que usted tiene, de modo que usted pueda aprender acerca de los detalles de su caso particular.

Un tipo de cáncer raro, llamado cáncer peritoneal primario, es un tumor maligno que se origina del peritoneo, la capa de la cavidad abdominal. Tienden de portarse en una manera muy similar al cáncer ovárico, y pueden parecer idénticos debajo del microscopio. Los tratamientos usados son muchas veces los mismos que esos usados para el cáncer ovárico. Este tipo de cáncer puede desarrollarse en mujeres con los ovarios intactos o en aquellas que tuvieron los ovarios extirpados.

¿Estoy a riesgo de desarrollar el cáncer del ovario?

A medida que las mujeres envejecen, su riesgo de desarrollar cáncer del ovario aumenta. En los Estados Unidos se estima que 21,650 mujeres desarrollaran el cáncer del ovario en el 2008 y 15,520 mujeres morirán debido al cáncer del ovario en el 2008. El cáncer del ovario cuenta con hasta 3% de los canceres en las mujeres, y es la quinta causa mas común de muerte debido al cáncer en las mujeres en los Estados Unidos. Desafortunadamente, la mayoría de los casos de cáncer del ovario son encontrados en etapas avanzadas porque las etapas tempranas de cáncer del ovario raramente causan síntomas.  Hay buenas noticias sin embargo. Del 1985 al 2002 (las estadísticas mas recientes disponibles), la incidencia del cáncer del ovario ha bajado por 0.7% cada año.

Aunque hay varios factores de riesgo conocidos para desarrollar cáncer del ovario, nadie sabe exactamente porque unas mujeres lo desarrollan y otras no. El factor de riesgo más importante para desarrollar cáncer del ovario es la edad, entre más avanzada sea la edad de una mujer, más alto el riesgo de desarrollarlo. La mayoría de los cánceres ováricos son diagnosticados en mujeres después de que han entrado en la menopausia, en los últimos años cincuentas o en los sesentas. El promedio de edad para una mujer desarrollar cáncer del ovario esporádico (significando que no es parte de un síndrome familiar) es 63 años, aunque mujeres con factores de riesgo familiares ó genéticos tienden a desarrollar cáncer del ovario a una edad más joven (el promedio de edad en el momento de diagnóstico es 54 años).  Menos de 15% de los canceres del ovario son diagnosticados en mujeres bajo la edad de 50. Muchos de estos casos no son epiteliales (el tipo más común) y no son encontrados con los exámenes de detección con el CA125.

Además de la edad, el siguiente factor de riesgo más importante para el cáncer del ovario es la historia familiar de cáncer del ovario, especialmente si sus familiares fueron afectados a una edad temprana. Si su madre, hermanas, o hijas han tenido cáncer del ovario, usted está a un riesgo alto de desarrollar la enfermedad. Los científicos estiman que el 7% al 10% de todos los cánceres ováricos son el resultado de síndromes hereditarios genéticos. Las mutaciones genéticas en el cáncer del ovario se han convertido últimamente en un tema muy caliente en la investigación. Actualmente, hay tres síndromes genéticos que son reconocidos de aumentar el riesgo de desarrollar cáncer del ovario: cánceres de ovario asociados con cánceres de colon y endometrio (llamado síndrome de cáncer colorectal no-poliposo hereditario – HNPCC), síndrome de cáncer del ovario y seno (asociado con mutaciones en el gene BRCA1 o el gene BRCA2), y el síndrome de cáncer ovárico de sitio específico (que produce un riesgo aumentado para cáncer del ovario por si sólo). Las mujeres pueden heredar éstas mutaciones de sus padres, y podría ser beneficioso hacerse chequear por éstas mutaciones, si la mujer tiene particularmente una historia familiar muy fuerte de cáncer de seno y cáncer del ovario (es decir que muchas familiares han sido afectadas, especialmente si tenían menores de 50 años en el momento del diagnóstico). El hecho de tener la mutación no necesariamente significa que la mujer va a desarrollar la enfermedad, pero si aumenta su riesgo significativamente si se compara con la población general.  Miembros de la familia pueden elegir el hacerse examinar para saber si ellas tienen la mutación también. Si una mujer tiene la mutación, ella debe hacerse un chequeo de detección temprana mucho más riguroso, tomar medicina preventiva o incluso someterse a ooforectomía profiláctica (la extirpación preventiva de los ovarios) para disminuir el riesgo de desarrollar el cáncer. La decisión de hacerse examinar por mutaciones es altamente personal, la cual debe ser discutida con un médico que sea experto en conserjería sobres los exámenes genéticos, conocido como un consejero genético.

El resto de los factores de riesgo del cáncer del ovario no son tan importantes como la edad y los síndromes genéticos e historia familiar, pero son mencionados porque algunos de ellos pueden ser controlados. Parece que entre más ciclos menstruales (y por lo tanto ovulaciones) una mujer tenga en toda su vida, más alto es el riesgo de desarrollar cáncer del ovario.  De modo que mujeres que empezaron a menstruar tempranamente y llegan a la menopausia tardíamente, no tienen hijos (o tienen hijos después de los 30), no usan ningún método de control natal que detiene la ovulación (como las pastillas anticonceptivas), y/o que no amamantan a sus bebes, están todas más propensas a desarrollar el cáncer del ovario. También parece que el tener ligación de las trompas (procedimiento en el que se ligan las trompas de Falopio) y/o histerectomía (tener extirpación del útero quirúrgicamente) disminuye su riesgo de desarrollar cáncer ovárico. El uso prolongado de la droga para la infertilidad, citrato de clomifeno, sin haber quedado embarazada, puede también aumentar ligeramente el riesgo del cáncer del ovario. Finalmente, se ha sugerido que una dieta alta en grasas animales puede aumentar su riesgo de cáncer del ovario. Recuerde que los factores de riesgo están basados en probabilidades, e incluso alguien sin ningún factor de riesgo todavía puede desarrollar cáncer del ovario. Hable con su doctor acerca de sus factores de riesgo para cáncer del ovario, para así entender las recomendaciones para prevenir y detectar temprano la enfermedad.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer del ovario?

Desafortunadamente no existen métodos buenos para la detección temprana del cáncer del ovario, por lo tanto, prevenirlo es un reto de mucha importancia. Si usted es una mujer sin ninguna historia familiar ó síndrome genético, entonces la mejor forma de prevenir el cáncer del ovario es alterar cualquiera de los factores de riesgo sobre los cuales usted tiene control.  Considere usar métodos de control natal (como pastillas anticonceptivas o Depo-Provera) que detienen la ovulación/menstruación, o piense en ligación de trompas/ histerectomía para esterilización permanente cuando el tiempo sea apropiado. Si usted planea quedar embarazada, trate de hacerlo antes de los 30 años y considere amamantar a su bebé.

Las mujeres que tienen uno de los síndromes genéticos mencionados anteriormente, encaran diferentes decisiones. Ellas por lo general necesitan tener un método más riguroso de detección temprana para el cáncer del ovario, ellas pueden decidir tomar tamoxifeno para reducir su riesgo, y algunas de ellas pueden elegir el sacarse los ovarios cuando están todavía saludables (se llama ooforectomía profiláctica).  Esto únicamente debe ser hecho cuando una mujer ha terminado de tener los hijos que quiere, y este procedimiento puede reducir drásticamente el riesgo de la mujer de desarrollar cáncer ovárico (pero el riesgo no es reducido a cero). Antes de que una mujer se decida a hacer esto, ella debe hacerse un examen genético y someterse a una cantidad suficiente de consejería con un médico con experiencia en enfermedades genéticas.

Mientras que una dieta alta en grasas de animales ha sido implicada en cáncer del ovario, una dieta rica en frutas y vegetales puede tener un pequeño efecto preventivo.  Se ha sugerido que tomar vitaminas A, C, y E puede disminuir su riesgo, pero más estudios necesitan ser realizados antes de establecer algún tipo de recomendación nutricional para prevenir el cáncer del ovario.

¿Qué exámenes de detección temprana hay disponibles?

Un examen ideal para la detección temprana del cáncer del ovario podría salvar muchas vidas. La vasta mayoría de los cánceres del ovario son encontrados en etapas avanzadas, porque en etapas tempranas, los cánceres del ovario pequeños son asintomáticos y usualmente no pueden ser encontrados por un examen médico.  Las pacientes diagnosticadas con etapas tempranas de cáncer del ovario tienden a responder mejor al tratamiento que las pacientes con cánceres más avanzados. Actualmente no hay ningún método efectivo para la detección temprana del cáncer ovárico.  Existen algunos exámenes que han sido estudiados, pero se necesita mayor información antes de que ellos se conviertan en exámenes rutinarios de detección temprana para el cáncer del ovario.

Actualmente el único examen de detección temprana que es recomendado para la población general (mujeres sin síndromes hereditarios) es un examen pélvico anual. Su médico usualmente puede sentir sus ovarios durante la porción bimanual del examen, y si se sienten algunas anormalidades, usted será remitida para tener más exámenes. La mayor limitación de éste método es que los cánceres ováricos tempranos usualmente no son apreciados en ésta examinación, y con frecuencia se escapan de ser detectados.

Hay otros exámenes que actualmente están siendo estudiados para la detección temprana del cáncer ovárico. Uno es un examen de sangre que busca una proteína llamada CA-125. CA-125 es una proteína que se desprende de las células ováricas dañadas y frecuentemente está elevada en el cáncer del ovario. Hay unos pocos problemas con el uso del examen CA-125 como un examen de detección temprana. Se encuentra elevado en muchas otras enfermedades, además del cáncer del ovario, incluyendo otros canceres, endometriosis, fibromas, menstruación, colitis, diverticulitis, pancreatitis, lupus y infamación de la capa del pulmón o corazón. Solo 50% de los canceres del ovario de etapa temprana causan una elevación en el CA125, y los tumores del ovario no-epiteliales no producen el CA125. 

Una posible forma de usar el CA-125 para la detección temprana del cáncer del ovario es chequearlo y después re-chequearlo 6 meses más tarde. Si hay una elevación drástica durante este tiempo, entonces es una mayor sugestión de cáncer del ovario. La preocupación es que muchas pacientes sin cáncer del ovario tendrán niveles altos de CA-125 y necesitarán más exámenes sin necesidad (que muchas veces significa ir a cirugía sin necesidad). Puede ser peligroso enviar muchas mujeres a cirugía innecesariamente, por lo tanto, necesitamos un examen que sea más específico para el cáncer del ovario antes de que sea recomendado como método de detección temprana para la población general.

Otro método investigativo para la detección temprana de cáncer del ovario es la ultrasonografía transvaginal. El ultrasonido es una técnica de imagen que usa ondas de sonido que rebotan desde los tejidos y producen una imagen de lo que sea que se esté investigando. A través de la inserción de una sonda de ultrasonido dentro de la vagina de una mujer, los doctores pueden obtener una relativamente buena mirada a sus ovarios. Si los ovarios lucen sospechosos, otros exámenes deben ser hechos. El mayor problema de usar el ultrasonido transvaginal para la detección temprana del cáncer ovárico es el mismo problema de usar el CA-125; ambos exámenes ocasionan que muchas mujeres saludables tengan que someterse a procedimientos innecesarios porque los exámenes no son suficientemente específicos para el cáncer del ovario. Los médicos esperan que tal vez una combinación del CA-125 y ultrasonido transvaginal sea un método efectivo para la detección temprana del cáncer del ovario, y estudios grandes están corrientemente bajo investigación examinando la factibilidad y utilidad de éste método.  Esto envolverá combinar los dos estudios, seguido por un algoritmo de cursos definiendo que resultados necesitan ser seguidos por un procedimiento quirúrgico.

Resultados tempranos de uno de estos estudios grandes (Estudio del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos de la Próstata, Pulmón, Colorectal y Ovario) que combina ambos estudios encontró que de 571 mujeres que requerían un procedimiento quirúrgico como seguimiento de los exámenes de detección temprana, solo 18 canceres fueron encontrados. Esto no es aceptable para un examen de detección temprana general, pero esto puede mejorar mientras el estudio sigue en pie, como muchos de los resultados falsos eran condiciones pre-existentes que fueron encontrados en el examen de detección temprana inicial. El segundo grande estudio que esta en pie es el Estudio Colaborativo de los Reinos Unidos de la detección Temprana del Cáncer del Ovario.

Un examen de orina que identifica los niveles de una proteína llamada Bcl-2 está en estudios clínicos tempranos. Los investigadores han encontrado que esta proteína estaba 10 veces más alta en mujeres con el cáncer del ovario cuando comparadas a individuales en buena salud y aquellas con enfermedad del ovario benigna. En estudios tempranos, el examen detecto 92% de los canceres del ovario.

Actualmente, la población general únicamente debe ser examinada para la detección temprana de cáncer del ovario con el examen pélvico. Sin embargo, mujeres con una historia familiar importante o que han sido diagnosticadas con síndrome de cáncer hereditario pueden necesitar exámenes más rigurosos con exámenes seriados de CA-125 y/o ultrasonidos transvaginales. Hable con su doctor acerca de su riesgo de desarrollar cáncer ovárico, y cual es la mejor forma de chequearse para la detección temprana de cáncer del ovario, en su caso particular. 

¿Cuáles son las señas del cáncer del ovario?

Por muchos años, el cáncer del ovario ha sido llamado el “matador silencioso” porque se pensaba que los síntomas no se desarrollaban hasta que la enfermedad estaba avanzada. Recientemente, los expertos del cáncer del ovario encontraron que esto no era verdad, y muchas mujeres tenían síntomas tempranos que fueron descartados por ellas mismas o por sus proveedores de cuidado medico. Los expertos colaboraron para desarrollar la Declaración de Consenso sobre los Síntomas de cáncer del Ovario.

Los síntomas que son más probables de ser vistos en mujeres con cáncer del ovario que en mujeres sanas incluyen:

  • Aventacion abdominal
  • Dolor pélvico o abdominal
  • Dificultad comiendo o sentimiento de llenura rápida
  • Síntomas urinarios (urgencia o frecuencia)

Mientras que estos síntomas pueden ser causados por otros problemas, las mujeres con el cáncer del ovario reportan que los síntomas persisten y representan un cambio de su normal. La frecuencia y número de estos síntomas son también factores clave en la diagnosis.

Las mujeres que experimentan estos síntomas casi diariamente por más de unas pocas semanas deberían de ver a su proveedor de cuidado medico (preferiblemente un ginecólogo) para evaluación.

¿Cómo es el cáncer del ovario diagnosticado y estadificado?

La razón más común para un médico sospechar cáncer del ovario es si el siente una masa durante el examen pélvico. Cuando una masa pélvica es encontrada, ya sea en una mujer posmenopáusica, o en una niña o adolescente que aún no ha comenzado a menstruar, ellas necesitan ser sometidas a una cirugía para hacer el diagnóstico final. La posibilidad de que una masa en una niña joven o en una adolescente que aún no ha comenzado a menstruar sea cáncer es muy alta (usualmente un cáncer del ovario de célula germinal). Sin embargo, únicamente 5% de masas sentidas en el examen pélvico en mujeres menstruantes son malignas, y ciertas características de la masa la hacen más o menos factible de ser cáncer.  Por ejemplo, si la masa es sólida, irregular ó fija, existe una mayor posibilidad de que sea cáncer. Con frecuencia, si usted es una mujer menstruante, su médico estudiará la masa con mayor detalle usando un ultrasonido transvaginal. Si la masa es pequeña, tiene huecos (es cística), es en únicamente un ovario, se puede mover fácilmente, y tiene contornos regulares, entonces es menos posible de que sea cáncer. Masas con éstas cualidades pueden ser seguidas con un examen clínico porque hay una buena posibilidad de que sean quistes ováricos y que desaparezcan por si solas.  Sin embargo, si estas masas persisten o se agrandan, entonces necesitan ser exploradas quirúrgicamente. Mujeres con una masa pélvica y un CA-125 elevado irán directamente a cirugía, y mujeres con una masa pélvica y otros síntomas sugestivos de cáncer (como tener acumulación de líquido en el abdomen) pueden ir también directamente a cirugía.

El cáncer del ovario es un tipo de cáncer que necesita ser diagnosticado y estatificado con cirugía. Con frecuencia, el cáncer es diagnosticado y tratado durante el mismo procedimiento. Las cirugías para el diagnóstico y tratamiento del cáncer del ovario deben ser hechas por un cirujano especializado en cánceres ginecológicos. La cirugía es hecha de modo que muestras de la masa y de los tejidos circundantes pueden ser removidos para evaluar con biopsia y analizados. Una biopsia es la única forma de saber con seguridad si usted tiene cáncer, porque les permite a los doctores obtener células que pueden ser examinadas bajo el microscopio. Una vez que el tejido es removido, un médico conocido como patólogo examinará el espécimen. El patólogo puede decir si es cáncer o no, y si es canceroso, el patólogo lo caracterizará por el tipo de tejido del cual se originó y el subtipo de cáncer del ovario que es, que tan anormal aparece (conocido como grado), y si está invadiendo o no otros tejidos cercanos.

Para guiar el tratamiento y ofrecer alguna opinión sobre el pronóstico, el cáncer del ovario es estatificado en cuatro diferentes grupos en el momento de la cirugía. Los cirujanos que se especializan en cánceres ginecológicos realizan una inspección cuidadosa y toman muestras de la pelvis de la mujer durante éste procedimiento, y especimenes para biopsia son enviados al patólogo mientras el cirujano está todavía en cirugía. El sistema de estadificación para el cáncer del ovario es el sistema FIGO (Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras). El sistema de estadificación es algo complejo, pero aquí está una forma simplificada de él:

  • Etapa I – Cáncer del ovario confinado a uno o ambos ovarios
  • Etapa II – Cáncer del ovario que se ha extendido más allá de los ovarios, pero está confinado a la pelvis (puede estar en el útero, vejiga ó recto)
  • Etapa III – Cáncer del ovario que ha invadido el peritoneo (la capa que cubre el abdomen) y/o los ganglios linfáticos
  • Etapa IV – Cáncer del ovario que ha invadido a órganos distantes (metástasis)

Generalmente entre más alta la etapa, el cáncer es más serio.  Aunque cirugía es requerida para la estadificación, su médico puede ordenar otros exámenes para caracterizar mejor la masa/masas y buscar metástasis. Exámenes como tomografías (radiografía tridimensional) o MRIs (como la tomografía pero usa magnetos) pueden examinar la pelvis y ganglios linfáticos. Algunas pacientes con dolor en los huesos son remitidas a un escán óseo, que es un examen que usa un medio radioactivo para buscar metástasis en cualquiera de sus huesos. Usted también puede ser sometida a una colonoscopía, que usa un tubo con luz para examinar su recto y colon, o un enema de bario en el cual un tinte es insertado en su recto seguido por unas radiografías. Estos exámenes son para buscar por metástasis en su colon. Cada paciente es diferente, de modo que los exámenes pueden variar de persona a persona, pero por lo general, sus médicos quieren saber lo más posible acerca de su tumor particular, de modo que puedan planear los mejores tratamientos disponibles.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer del ovario?

Cirugía

Casi todas las mujeres con cáncer del ovario serán sometidas a algún tipo de cirugía en el curso de su tratamiento. El propósito de la cirugía es primero, diagnosticar y estatificar el cáncer, y después, remover la mayor cantidad de cáncer posible. En canceres en etapas tempranas (etapa I y II), los cirujanos pueden remover con frecuencia todo el cáncer que es visible.  Generalmente, las mujeres con cáncer del ovario tendrán una histerectomía (resección del útero) y salpingo-ooforectomía bilateral (resección de ambos ovarios y las trompas de Falopio) como parte de su operación. Esto es porque siempre hay un riesgo de enfermedad microscópica en ambos ovarios y en el útero. La única circunstancia en que una mujer puede no tener ésta cirugía completa es si ella tiene una etapa muy temprana (IA) y luce favorable bajo el microscopio (grado 1). Este es frecuentemente el caso en los tumores ováricos de célula germinal. Si el tumor de una mujer tiene éstas características y ella desea conservar la habilidad de tener hijos, entonces los cirujanos pueden remover únicamente el ovario y tubo enfermos. Luego, después de que ella no quiere tener más hijos, ella necesita sacarse el útero y el otro ovario y trompa.  Con cualquier otra etapa o grado de tumor, o en pacientes que ya terminaron de tener hijos, la operación completa debe ser realizada para ofrecer la mejor posibilidad de cura.

Mujeres con una enfermedad más avanzada (etapa III o IV) con frecuencia tendrán cirugías para "quitar bulto", lo cual significa que el cirujano intentará remover la mayor cantidad de tejido canceroso posible. Datos colectados en muchos estudios han demostrado que entre mayor sea la cantidad de tumor removido, mejor serán los resultados a largo tiempo para la paciente. Algunas veces el cáncer del ovario está esparcido difusamente a través de toda la pelvis y el abdomen, y le puede tomar bastante tiempo al cirujano el remover todo el tejido maligno adecuadamente.

Las operaciones para el cáncer del ovario deben ser realizadas por cirujanos que han sido entrenados en el manejo de cánceres ginecológicos porque se necesitan habilidades y técnicas especiales para tratar éstos tumores. Los estudios han enseñado mejores resultados y sobrevivencia para pacientes operados por ginecólogos oncólogos certificados. Algunas veces una paciente tendrá una cirugía completa y luego el cáncer regresara. Puede ser útil el operar a esa paciente una segunda vez para remover el tumor, especialmente si ella ha tenido al menos un año entre la cirugía inicial y la recurrencia. En pacientes con cánceres del ovario muy avanzados, la cirugía puede ser usada como paliación, es decir, que las pacientes son operadas con la intención de aliviar el dolor o los síntomas en lugar de tratar de curar la enfermedad.

Otra forma en que la cirugía es ocasionalmente usada en cáncer del ovario es para monitorizar muy de cerca a una paciente, por señas de recurrencia de la enfermedad. Esta es llamada cirugía de segunda mirada, y puede ser hecha con una incisión abdominal (una laparotomía) o usando tubos de fibra óptica e instrumentos largos y delgados que le permiten al cirujano operar menos invasivamente (laparoscopicamente).  Este procedimiento se usó mucho en el pasado, pero datos recientes mostraron que las cirugías de segunda mirada tienen poco beneficio de importancia. Por eso, este procedimiento debería de ser hecho solamente en el contexto de un estudio clínico.

Quimioterapia

A pesar del hecho de que los tumores son removidos durante la cirugía, siempre hay un riesgo de recurrencia porque puede haber células cancerosas microscópicas remanentes que el cirujano no puede remover.  Para disminuir el riesgo de recurrencia de las pacientes, se les recomienda quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicinas anti-cancerosas que viajan a través de todo el cuerpo.  A la vasta mayoría de pacientes con cáncer del ovario se les debe ofrecer quimioterapia después de la cirugía. Entre más avanzada la etapa del cáncer que usted tiene, más importante es que usted reciba quimioterapia. Generalmente, únicamente etapas muy tempranas de cáncer del ovario (etapa I) que aparecen favorables bajo el microscopio (grado 1 o 2) pueden ser tratadas con cirugía solamente. A cualquier mujer con una etapa más avanzada y grado de cáncer más avanzado se le debe ofrecer quimioterapia.

Existen muchos diferentes tipos de medicinas de quimioterapia disponibles, y los tratamientos con frecuencia combinan varias drogas para llegar a un régimen. Para el tratamiento de los canceres del ovario, la quimioterapia es típicamente dada intravenosa (en las venas) o directamente adentro del abdomen (intraperitoneal) y se puede dar en una clínica o un hospital. La combinación más común usada para el cáncer epitelial del ovario es Paclitaxel además de Cisplatino ó Carboplatino (drogas que contienen platino), dadas intravenosas. Hay otras drogas que pueden ser usadas, como Gemcitabina y Doxorubicina, y algunas veces nuevas combinaciones son tratadas, si no hay respuesta con la combinación original.  Hay ventajas y desventajas para cada uno de los diferentes regímenes que su médico oncólogo discutirá con usted. Dependiendo de su estado de salud, sus valores y deseos personales, y efectos secundarios que usted desee evitar, usted puede discutir con su médico acerca del mejor régimen para su cáncer y su estilo de vida.

Otra manera de administrar la quimioterapia para el cáncer ovárico es darla directamente al abdomen, dejar que permanezca en el abdomen por varias horas, y después drenar el fluido del abdomen. Este método se llama quimioterapia intraperitoneal y se ha convertido más común dado los resultados positivos vistos en los estudios. Varios estudios grandes han enseñado significantes ventajas en la sobrevivencia en mujeres con resultados de cirugía de extirpación buenos seguido por quimioterapia intraperitoneal dada con o sin quimioterapia intravenosa. Preocupaciones sobre la calidad de vida, dificultad técnicas con el procedimiento y falta de reembolso para el procedimiento han limitado el uso mayor de la terapia intraperitoneal.

Radioterapia

En los Estados Unidos el cáncer del ovario no es tratado comúnmente con radioterapia. La radioterapia usa rayos de alta energía (similar a rayos X) para matar células cancerosas. Esta viene de una fuente externa, y requiere que los pacientes vengan al centro de radioterapia 5 días a la semana, por 6-8 semanas. El tratamiento toma sólo unos pocos minutos y no es doloroso. La radioterapia es ocasionalmente combinada con la cirugía en pacientes con poca cantidad de tumor, etapa II. La radiación también puede ser usada para aliviar el dolor causado por metástasis y para detener el sangrado de los tumores. Generalmente, los doctores tratan de limitar la cantidad de radiación que sus órganos vitales puedan recibir, y no les gusta tratar porciones grandes del intestino y la pelvis. Esto hace que la radioterapia sea menos útil en el cáncer del ovario, donde la enfermedad se encuentra con frecuencia, difusamente esparcida en el abdomen y la pelvis.  Esto hace la radioterapia de menos beneficio en el cáncer del ovario, donde la enfermedad es frecuentemente difusamente esparcida por el abdomen y pelvis. Un radio-oncólogo puede contestar sus  preguntas acerca de la utilidad, proceso, y efectos secundarios, en su caso particular.

Exámenes de Seguimiento

Una vez que una paciente ha sido tratada para cáncer del ovario, ella necesita ser seguida muy de cerca por una recurrencia. Al principio, usted tendrá visitas de seguimiento bastante frecuentes.  Entre más tiempo haya pasado libre de enfermedad, con menos frecuencia necesita ser vista para chequeos. Su médico le dirá con que frecuencia usted necesita ser examinada en el consultorio, los niveles de CA-125, ultrasonidos pélvicos y/o tomografías dependiendo de su caso. Su doctor realizará un examen pélvico durante cada visita al consultorio. Es muy importante que usted le informe a su doctor acerca de cualquier síntoma que usted pueda estar presentando y que usted cumpla con todas sus citas de seguimiento.

Los estudios clínicos son extremadamente importantes para mejorar nuestro conocimiento de ésta enfermedad. Es a través de los estudios clínicos que nosotros aprendimos lo que sabemos hoy, y muchas nuevas terapias excitantes están siendo investigadas actualmente. Algunas de las áreas que están bajo estudio incluyen exámenes nuevos para la detección temprana, terapias de vacuna derivadas de las células de tumor de un paciente y quimioterapias nuevas y terapias biológicas. Hable con su médico acerca de participar en un estudio clínico en su área o visite el sistema de emparejar con los estudios clínicos de OncoLink para aprender sobre estudios corrientes.

Este artículo fue hecho con el propósito de darle a usted un mayor entendimiento acerca del cáncer del ovario. Use éste conocimiento cuando visite a su médico, haga decisiones de tratamiento, y continué su búsqueda de información. Usted puede aprender más acerca del cáncer del ovario en OncoLink a través de los enlaces a la izquierda.

Pacientes nuevas pueden encontrar nuestro Guía Para Pacientes Nuevos de ayuda. También, visite la Red Comprensiva Nacional de cáncer para una guía interactiva sobre los estándares del cuidado para todos los tipos de cáncer.

Referencias y Otras Fuentes Para Leer

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