Cáncer Endometrial: Los Fundamentos

Christopher Dolinsky, MD
Edited by: J Taylor Whaley
The Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 5 de agosto del 2013

Share article


Imprima English

¿Qué es el endometrio?

El endometrio es la capa interna que alinea el útero. El útero es un órgano que solamente las mujeres tienen, y es donde un bebé crece y se desarrolla cuando una mujer está embarazada. Durante el embarazo, el útero experimenta un aumento enorme en tamaño. Cuando una mujer no está embarazada, el útero es un órgano pequeño, en forma de pera que se sienta entre el recto de una mujer y su vejiga. La cerviz es el nombre para la pieza más baja del útero, y sirve como la entrada al útero. Hay dos capas al útero: el miometrio, que es la capa externa muscular y el endometrio, la capa interna. Cada mes que una mujer es fértil y no embarazada, sus ovarios lanzan un óvulo que viaja a su útero y  tiene el potencial de fertilizarse. Durante las pocas semanas que conduce a una ovulación, el endometrio de una mujer se pone espeso para proporcionar un lugar para un embrión fertilizarse, crecer y desarrollarse. Si el óvulo no se fertiliza la guarnición endometrial se suelta y junta con la sangre que no se necesita, pasa por el canal de nacimiento (la vagina de una mujer). Esto se llama menstruación. Dos hormonas muy importantes, estrógeno y progesterona, ayudan a regular el ciclo menstrual de una mujer y a hacer el endometrio crecer y espesarse cada mes.

¿Qué es el cáncer endometrial?

El cáncer endometrial se desarrolla cuando las células en el endometrio comienzan a crecer fuera de control y pueden después invadir tejidos finos próximos o esparcirse a través del cuerpo. Colecciones grandes de estos tejidos finos “fuera de control” se llaman los tumores. Sin embargo, algunos tumores no son canceres verdaderos porque no pueden esparcirse o amenazar la vida de alguien y se llaman los tumores benignos. Los tumores que pueden esparcirse a través del cuerpo o invadir tejidos finos próximos se consideran cánceres verdaderos y generalmente se llaman los tumores malignos. La distinción entre los tumores benignos y malignos es muy importante en el cáncer uterino porque hay muchos procesos benignos que afectan el útero y pueden confundirse con los cánceres. Los fibromas son tumores muy comunes, benignos del musculo del útero (miometrio) que no son cancerosos. Pueden causar de vez en cuando sangría vaginal creciente, descarga vaginal, o dolor. Su doctor puede sugerir que usted extirpe estos fibromas si le están molestando.

Los cánceres son caracterizados por las células normales de las cuales se originan. El tipo más común de cáncer endometrial se llama adenocarcinoma endometrioide; viene de las células que forman las glándulas en el endometrio y tiene un aspecto característico debajo del microscopio. El cáncer endometrial endometrioide compromete cerca de 75-80% de todos los cánceres endometriales. La segunda forma común es el adenocarcinoma seroso papilar (el cerca de 10% de todos los cánceres endometriales) y aun otra forma es el adenocarcinoma de célula clara (cerca de 4-5% de todos los carcinomas endometriales). Los adenocarcinomas serosos papilares y de células claras tienden ser más agresivos que los adenocarcinomas endometrioides, y se detectan a menudo en etapas avanzadas. Un cáncer endometrial tiene a veces características de más de un subtipo; esto se llama un adenocarcinoma mezclado y hacen el cerca de 10% de todos los cánceres endometriales. Hay algunos otros tipos raros como adenocarcinoma mucinoso y adenocarcinoma de célula escamosa que comprometen menos de 1% de los cánceres endometriales.

¿Estoy a riesgo de desarrollar el cáncer endometrial?

El cáncer endometrial es el cáncer ginecológico más común en los Estados Unidos. Hubo aproximadamente 39,000 casos nuevos diagnosticados y 7,400 muertes atribuidas al cáncer endometrial en el 2007. Hay un riesgo de 2.6% de una mujer desarrollar el cáncer endometrial durante su curso de vida y causa el aproximadamente 6% de todos los cánceres en mujeres. La mayoría de las mujeres diagnosticadas con el cáncer endometrial ha pasado ya por la menopausia, aunque puede ocurrir en mujeres más jóvenes también. La edad media de diagnosis es 60 años de edad. El cáncer endometrial no es común en mujeres menos de 40 años de edad (5-10% de los casos). Parece ser un poco mas común en mujeres Caucásicas, pero mujeres de todas las razas tienden a presentar con la enfermedad más avanzada.  

Aunque hay varios factores de riesgo conocidos para desarrollar el cáncer endometrial, nadie sabe exactamente porqué una mujer lo desarrolla y no lo hace otra. Uno de los factores de riesgo para desarrollar el cáncer endometrial es edad; cuanto más vieja una mujer llega a ser, más alto su riesgo de desarrollarlo. Aparecen haber dos tipos de cánceres endometriales: tipo I, que es relacionado al estrógeno y es más común (el 80% de casos), y el tipo II, que no aparece ser relacionado al estrógeno y no tiende presentar con una enfermedad más agresiva. Para las mujeres con el cáncer endometrial tipo I, parece que la cantidad de estrógeno al cual está expuesta una mujer en su curso de vida influencia los riesgos de contraer el cáncer endometrial. Las mujeres que se exponen a más estrógeno, naturalmente o de fuentes exteriores, son más probables de desarrollar el cáncer endometrial. Así cualquier factor que haga a una mujer tener altos niveles de estrógeno es también un factor de riesgo para el cáncer endometrial. Cuantos más ciclos menstruales una mujer tenga en su vida, más estrógeno al cual se expone su endometrio. Las mujeres que comenzaron a menstruar temprano, pasan a través de la menopausia tarde, no tienen ningunos niños, no amantan a sus bebes o no utilizan una forma de control de natalidad que pare la ovulación (como píldoras del control de la natalidad) son todas potencialmente más probables de desarrollar el cáncer endometrial. Otra condición que aumenta el estrógeno en el cuerpo de una mujer es la obesidad. El tejido fino grasoso convierte otras hormonas en los estrógenos, así que mujeres extremadamente gordas tienen niveles más altos de estrógeno que aquellas delgadas. Esto significa que la obesidad es también un factor de riesgo para el cáncer endometrial. La diabetes y la presión arterial alta (que también tiende ocurrir en personas obesas) parecen ser factores de riesgo para el cáncer endometrial también. Mujeres que toman terapia de reemplazo de hormona (HRT, por sus siglas en ingles) después de la menopausia están en un riesgo levemente creciente para el cáncer endometrial. Tamoxifeno es una droga que se utiliza en mujeres con el cáncer del seno para disminuir su riesgo de una recurrencia del cáncer. Porque tiene estrógeno-como características, el uso de tamoxifeno se liga a índices más altos del cáncer endometrial. Sin embargo, el peligro es relativamente pequeño y se prescribe el tamoxifeno porque las ventajas relativas de tomarlo (en términos de la prevención del cáncer del seno) compensan los riesgos crecientes aparentes de menor importancia de desarrollar el cáncer endometrial.

Otro factor de riesgo para el cáncer endometrial es antecedentes familiares con cáncer endometrial. El riesgo mas grande parecer ser en parientes de primer grado (miembros familiares directos). Un porcentaje pequeño de mujeres que desarrollan el cáncer endometrial llevan una mutación genética que causa un síndrome que aumenta su riesgo. El síndrome de Lynch se asocia al cáncer del colon y a los cánceres endometriales (también se llama síndrome hereditario del cáncer colorectal no poliposis - HNPCC, por sus siglas en ingles), las mujeres pueden heredar una mutación de sus padres y es de valor examinarse para las mutaciones si una mujer tiene antecedentes familiares particularmente fuertes de cáncer endometrial o colorectal (parientes múltiples significantes afectados, especialmente si son bajo de 50 años de edad cuando desarrollan la enfermedad). Tener una mutación no significa necesariamente que una mujer va a desarrollar la enfermedad, pero aumenta grandemente los riesgos sobre la población en general. Miembros de la familia pueden elegir ser examinados para considerar si llevan mutaciones también. Si una mujer tiene la mutación, ella puede obtener exámenes de detección más rigurosos o aún experimentar una histerectomía profiláctica (retiro preventivo de su útero) para disminuir los riesgos de contraer el cáncer. La decisión sobre ser examinada para las mutaciones es altamente personal y se debe discutir con un doctor que se entrene en el aconsejo de pacientes sobre la prueba genética.  La gente con una historia del cáncer del seno puede también estar en el riesgo creciente para el cáncer endometrial, pero esto es difícil de determinar como tanto de los factores de riesgo para el cáncer del seno y el cáncer endometrial traslapan. En fecha todavía, no ha habido ninguna asociación encontrada entre los genes asociados al cáncer del seno, tal como el gene BRCA1, y el cáncer endometrial, aunque los estudios están en curso,

Se ha demostrado que una dieta alta en grasas de animales y bajo en frutas y vegetales puede aumentar su riesgo para el cáncer endometrial. Recuerde que todos los factores de riesgo están basados en probabilidades, y aun alguien sin ningunos factores de riesgo puede desarrollar el cáncer endometrial. Hable con su doctor sobre sus factores de riesgo para el cáncer endometrial para entender sus recomendaciones para los exámenes de detección y prevención.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer endometrial?

Desafortunadamente, no hay métodos de investigación muy buenos para el cáncer endometrial, así que la prevención de él es un desafío particularmente importante. Si usted es una mujer sin un síndrome de la familia historial/genético, hay algunas cosas que están bajo su control y cuales pueden reducir el riesgo del cáncer endometrial. Las pastillas para el control de la natalidad (como píldoras anticonceptivas orales o depo-provera) que paran la ovulación/menstruación pueden reducir el riesgo de desarrollar ambos el cáncer endometrial y ovárico. Estudios múltiples han demostrado que las píldoras anticonceptivas orales reducen el riesgo de una mujer desarrollar el cáncer endometrial; cuanto más tiempo una mujer las usa, más ayudan en este respeto. La terapia combinada del reemplazo de la hormona con un estrógeno y un componente de la progesterona también aparece disminuir el riesgo del cáncer endometrial. Sin embargo, el control de la natalidad y el reemplazo combinado de la hormona tienen varios efectos secundarios así que consulte con su médico para ver si son apropiados para su situación específica. El ejercicio también aparece reducir el riesgo de desarrollar el cáncer endometrial.

Mientras que una dieta alta en las grasas animales ha estado implicada en el cáncer endometrial, una dieta rica en frutas y vegetales puede tener un efecto preventivo pequeño. Se ha sugerido que las dietas altas en los fitoestrogenos naturales (que son frecuentes en productos de la soja) y los pescados grasosos pueden disminuir su riesgo, solamente otros estudios necesitan ser realizados antes de que estas recomendaciones alimenticias particulares se puedan hacer con respecto a la prevención del cáncer endometrial.

Las mujeres quienes son portadoras del síndrome de Lynch, el síndrome genético antedicho, hacen frente a diversas decisiones. Necesitan generalmente tener exámenes de detección más rigurosos para el cáncer endometrial, y algunas de ellas pueden elegir extirpar su útero cuando aun está sano (llamado una histerectomía profiláctica). Esto debe ser hecho solamente cuando una mujer acaba de tener niños, y puede eliminar la posibilidad que una mujer desarrolle el cáncer endometrial. Antes de que una mujer decida hacer esto, ella debe tener la prueba genética y una cantidad significativa de aconsejo de un médico que tenga experiencia con enfermedades genéticas. Otra ocasión en la cual se le ofrece a algunas mujeres una histerectomía profiláctica es si ya acabaron de tener niños, han pasado ya a través de la menopausia, y están tomando los estrógenos como parte de la terapia de reemplazo de hormona. Discuta sus opciones con sus doctores para entender lo más mejor posible los diversos métodos de prevenir el cáncer endometrial en su caso particular.

¿Qué exámenes de detección temprana hay disponibles?

Las pacientes que se diagnostican con los cánceres endometriales tempranos tienden responder al tratamiento mejor que pacientes con cánceres más avanzados, así que es beneficioso detectar cánceres endometriales lo más pronto posible. Afortunadamente, muchos cánceres endometriales se encuentran en las primeras etapas, porque los cánceres endometriales tempranos causan a menudo la sangría vaginal (que es muy anormal en mujeres después de la menopausia). Cuando las mujeres posmenopáusicas experimentan la sangría vaginal, a menudo se preocupan bastante para ver a sus médicos que entonces pueden utilizar pruebas más invasivas para buscar cánceres endometriales. Recuerde, toda sangría vaginal posmenopáusica debe ser traída a la atención de un médico cuanto antes. La cantidad de sangría no correlaciona con el riesgo del cáncer, tan incluso una cantidad pequeña de sangría debe ser investigada. Además, la mujer pre-menopáusica, que tiene factores de riesgo para el cáncer endometrial (por ejemplo, el uso del tamoxifeno o de la terapia del reemplazo del estrógeno) que tengan sangría entre las menstruaciones, debe también ser evaluada por un médico.

Ahora mismo no hay ningunas recomendaciones para los exámenes de detección para el cáncer endometrial para la población en general (mujeres sin síndromes hereditarios del cáncer) porque no hay ningunos exámenes de detección eficaces disponibles. Las mujeres deben obtener exámenes pélvicos anuales para la detección del cáncer cervical y ovárico, pero para el cáncer endometrial no se hace  exámenes de detección rutinariamente en la población en general.

Las mujeres con antecedentes familiares fuertes y muchos factores de riesgo o quiénes tienen un síndrome hereditario probado del cáncer pueden necesitar obtener exámenes de detección rigurosos para el cáncer endometrial. Actualmente, la Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las mujeres que tienen el síndrome de Lynch (HNPCC) o que tienen una miembro de su familia con el síndrome de Lynch, o que tienen un historial familiar fuerte con cáncer del colon (aún con un examen genético negativo) obtengan biopsias endometriales anuales comenzando a la edad de 35. Las biopsias endometriales se pueden hacer en la oficina de su doctor. Son a menudo el primer paso que un doctor toma cuando una paciente posmenopáusica tiene sangría vaginal. Sin embargo, solamente las mujeres con un riesgo muy alto para desarrollar el cáncer endometrial, (como pacientes con un síndrome genético), deben obtener exámenes de detección de este modo. Hable con su doctor sobre su riesgo del cáncer endometrial, y si o no usted necesita obtener exámenes de detección.

¿Cuáles son las señas del cáncer endometrial?

Afortunadamente, las primeras etapas del cáncer endometrial pueden causar síntomas. Cuando una mujer posmenopáusica tiene sangría vaginal (presente en 90% de las mujeres en el tiempo de la diagnosis del cáncer endometrial), la primera cosa que debe ser evaluada es la posibilidad del cáncer endometrial. Sin embargo, algunos de los otros síntomas son de vez en cuando no específicos, y no apuntan siempre en la dirección de una diagnosis del cáncer endometrial. Mientras que un tumor crece de tamaño, puede producir una variedad de problemas incluyendo:

  • sangría vaginal (en una mujer posmenopáusica)
  • sangría anormal (incluyendo sangría entremedio de los períodos, o sangría menstrual más pesada/larga en duración)
  • descarga vaginal anormal (puede tener mal olor)
  • dolor pélvico o de espalda
  • dolor cuando orine
  • dolor durante las relaciones sexuales
  • sangre en la defecación o la orina

Todos estos síntomas son no específicos, y podrían representar una variedad de diversas condiciones; sin embargo, su doctor necesita verle si usted desarrolla cualquiera de estos problemas.

¿Cómo se diagnostica y se estadifica el cáncer endometrial?

Cuando una mujer posmenopáusica tiene sangría vaginal de nuevo inicio, o cualquier mujer tiene síntomas que sugieran una posibilidad del cáncer endometrial, sus doctores desearán obtener una muestra de su endometrio llamado una biopsia endometrial. Una biopsia es la única manera de saber de seguro si usted tiene cáncer, porque permite que sus doctores obtengan células que se pueden examinar debajo de un microscopio. Una vez que se quite el tejido fino, un doctor conocido como patólogo repasará el espécimen. El patólogo puede decir si es cáncer o no; y si es canceroso, entonces el patólogo lo caracterizará por cual tipo de tejido fino se desarrolló y qué subtipo del cáncer es, cómo de anormal se ve (conocido como el grado), y si o no está invadiendo los tejidos finos circundantes.

El método menos invasor para conseguir una biopsia es hacerla en la oficina de su doctor. Un tubo flexible fino se pasa a través de la vagina y de la cerviz de una mujer y de ahí a su útero. Una cantidad pequeña de endometrio se quita; esto puede ser algo incómodo y las medicaciones anti-inflamatorias a veces pueden ayudar con el dolor. De vez en cuando, su doctor no podrá conseguir bastante tejido fino endometrial con una biopsia hecha en la oficina. En este caso, usted necesitará tener una dilatación y un curetaje (D y C). Las D&Cs se hacen en el hospital, en el cuarto de operación bajo anestesia. Su doctor dilata la abertura de su útero y entonces raspa el tejido fino endometrial del interior del útero, que se puede entonces enviar a un patólogo que lo estudiará debajo de un microscopio. La D &C se hace a menudo con la ayuda de un alcance fino, conocido como histeroscopio, así que sus doctores pueden ver el interior del útero y específicamente tomar muestras de áreas que aparecen anormales.

Otra técnica que puede ayudar a hacer la diagnosis del cáncer endometrial se llama ultrasonido transvaginal. El ultrasonido es una modalidad de proyección de imagen que utiliza ondas acústicas las cuales se despide de los  tejidos finos y proporciona una imagen de lo que se está investigando. Insertando una sonda del ultrasonido en la vagina de una mujer, los doctores pueden conseguir un vistazo bastante bueno a lo grueso de su endometrio. Esta técnica puede ayudar a distinguir causas benignas (causas no-cancerosas de la sangría) de causas malignas de la sangría. Si el endometrio aparece demasiado grueso, entonces biopsias pueden ser tomadas. Sin embargo, puede ser más difícil determinar si el espesamiento es debido al cáncer en mujeres pre-menopáusicas, pues tienen normalmente una raya endometrial más gruesa. Otro tipo de ultrasonido conocido como sonofisterografía implica el colocar un líquido en el útero para conseguir una vista mejor de la raya endometrial.

El cáncer endometrial es un tipo de cáncer que necesita ser estadificado durante una cirugía; se estadifica y se trata generalmente durante la misma operación. Para dirigir el tratamiento y ofrecer una cierta penetración al pronóstico, el cáncer endometrial se estadifica en cuatro diversos grupos a la hora de la cirugía. Los cirujanos que especializan en malignidades ginecológicas pasan una inspección y  un muestreo de la pelvis de una mujer muy cuidadosamente durante este procedimiento, y especímenes de biopsia se envían a un patólogo mientras que el cirujano todavía está trabajando. El sistema de estadificación usado para el cáncer endometrial es el sistema de FIGO (Federación Internacional de Ginecólogos y de Obstétricos). El sistema de estadificación es algo complejo, pero aquí está una versión simplificada de él:

  • Etapa I -- cáncer endometrial confinado al cuerpo del útero (ninguna extensión cervical)
  • Etapa II - cáncer endometrial que se ha extendido a la cerviz (pero no fuera del útero)
  • Etapa III -- cáncer endometrial fuera del útero, pero confinado a la pelvis (pero no en la vejiga o el recto), cáncer pudo haberse extendido a los ganglios linfáticos pélvicos, la vagina, o adentro del fluido de la cavidad abdominal
  • Etapa IV - cáncer endometrial que se ha extendido a la vejiga o al recto, o tiene metástasis distante (extensión) a otros órganos

Generalmente, cuanta más alta es la etapa, más serio el cáncer es. Aunque la cirugía se requiere para la estadificación, sus médicos pueden desear pedir algunas otras pruebas para caracterizar mejor la masa/masas y para buscar por extensión distante. Las pruebas como las exploraciones (una radiografía 3-D) de CT (CAT) o MRIs (como una exploración de CT pero hecho con imanes) pueden examinar la pelvis y los ganglios linfáticos localizados. Una radiografía del pecho es hecha a veces para determinar si hay extensión de la enfermedad en el pecho. Usted puede también tener una colonoscopía, que utiliza una sonda con luz para examinar su recto y colon, o un enema de bario en el cual tinte se inserta en su recto y se toma una radiografía. Estas pruebas son para buscar la extensión del tumor a su colon y recto. Su doctor puede pedir un análisis de sangre llamado un CA-125, que si es positivo, predice que hay extensión del cáncer fuera de su útero. Cada paciente es un individuo así que las pruebas específicas que la gente tiene variarán; pero total, sus doctores desean saber tanto sobre su tumor particular como sea posible de modo que puedan planear los mejores tratamientos disponibles.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer endometrial?

Cirugía

Casi todas las mujeres con el cáncer endometrial tendrán cierto tipo de cirugía en el curso de su tratamiento. El propósito de la cirugía es primero para estadificar el cáncer, y después para quitar tanto del cáncer como sea posible. En los cánceres de primera etapa (etapa I e II), los cirujanos pueden quitar a menudo todo el cáncer visible. Generalmente, las mujeres con el cáncer endometrial tendrán una histerectomía (retiro del útero) y salpingo-ooforectomía bilateral (retiro de los ovarios y delos tubos de Falopio) como parte de su operación. Esto es porque hay siempre un riesgo de la enfermedad microscópica en ambos los ovarios y útero. Esta cirugía se hace generalmente con una incisión abdominal pero ha habido estudios que examinaron el uso de las aplicaciones laparoscopicas de la cirugía. La cirugía laparoscopica usa una cámara fotográfica pequeña, y una incisión más pequeña para insertar instrumentos pequeños en el abdomen. Hay estudios en curso para determinar si este método es tan eficaz como la cirugía con la incisión abdominal. La cavidad abdominal se examina cuidadosamente y líquido se recoge de la cavidad abdominal durante la cirugía. Biopsias de otra área del abdomen para buscar células malignas pueden también ser recogidas. Raramente, puede ser recomendado que los ovarios sean preservados en mujeres más jóvenes con un riesgo bajo de implicación ovárica. Esta estrategia requiere una discusión profundizada con su cirujano. La única circunstancia en la cual una mujer puede no tener una operación es si ella tiene un cáncer de muy primera etapa (IA) que se ve favorable debajo del microscopio (grado 1). Si el tumor de una mujer tiene estas características y ella desea mantener la capacidad de tener niños, entonces ella puede ser tratada con otras modalidades. Entonces, después de que haya tenido niños, ella necesitará extirpar su útero, tubos y ovarios. Con cualquier otra etapa o grado de tumor, o en pacientes que ya acabaron de tener hijos, la operación entera debe ser realizada para proporcionar la mejor oportunidad posible de una curación. Dependiendo de los detalles de su caso, su cirujano puede también quitar los ganglios linfáticos pélvicos durante la operación para buscar la posible extensión del cáncer.

Las mujeres que tienen la enfermedad avanzada (etapa III o IV) tendrán a menudo cirugías para “quitar bulto”, que significa que su cirujano procurará quitar tanta enfermedad como sea posible. Los datos recogidos en muchos estudios han demostrado que cuanto más bulto de tumor se saca, mejor es el resultado a largo plazo para la paciente. Las operaciones para el cáncer endometrial se deben realizar por los cirujanos que se entrenan en ocuparse de malignidades ginecológicas porque hay habilidades especiales y técnicas necesarias para tratar estos tumores. En pacientes con los cánceres muy avanzados, la cirugía se puede utilizar para paliación - que significa que los pacientes se operan con el intento de aliviar su dolor o síntomas, más bien que intentar curar su enfermedad. Hable con sus cirujanos sobre el tipo de operación que usted va exactamente a experimentar.

Radioterapia

El cáncer endometrial recibe comúnmente radioterapia así como cirugía, y la radiación ha probado ser muy eficaz en el tratamiento. La radioterapia utiliza rayos de energía alta (similares a las radiografías) para matar las células de cáncer. La radiación se ofrece generalmente después de una operación como terapia adyuvante a la cirugía. La radiación generalmente se utiliza en todos casos excepto en los casos más favorables (muy primeras etapas con grados bajos, y poca invasión). La radiación se utiliza para disminuir los riesgos de que regrese el cáncer. La radiación se puede también utilizar en lugar de cirugía en los pacientes que están demasiado enfermos para tomar el riesgo de tener anestesia, pero los mejores resultados vienen de la combinación de cirugía y radiación.

La radioterapia para el cáncer endometrial viene de una fuente externa (radiación externa) o de una fuente interna (braquiterapia). La radioterapia externa requiere pacientes venir 5 días a la semana por 6-hasta 8 semanas a un centro de tratamiento de radioterapia. El tratamiento toma apenas algunos minutos, y es sin dolor. Generalmente, ofrecerán a las pacientes también braquiterapia interna. Braquiterapia (también llamada irradiación intracavitaria) permite que su oncólogo de la radiación "alce" la dosis de la radiación a la cama del tumor. Esto proporciona un impacto agregado mientras que ahorra sus tejidos finos normales. Esto es hecho insertando un tubo hueco en su vagina. Entonces una fuente radiactiva pequeña se pone en el tubo. Una computadora ha calculado cuánto tiempo la fuente necesita estar allí, pero generalmente para lo qué se llama la tarifa de dosis baja (LDR, por sus siglas en ingles) braquiterapia, usted necesitará tener la fuente adentro por algunos días. Este procedimiento se hace en el hospital, porque por esos pocos días usted tiene que permanecer en cama. Otro tipo de braquiterapia, llamado tarifa de alta dosis (HDR, por sus siglas en ingles) braquiterapia, usa fuentes de más gran alcance que permanecen solamente adentro por algunos minutos. Aunque esta opción suena generalmente mejor a laos pacientes, no todas las instituciones la ofrecen. Hable con su oncólogo de radiación sobre sus opciones y su opinión en cuanto a HDR contra LDR para el tratamiento del cáncer endometrial en su caso. Su oncólogo de radiación puede recomendar la radiación sola, braquiterapia de la viga externa solamente, o puede recomendar una combinación de ambas, dependiendo de su situación. La radiación puede causar la irritación del intestino con diarrea y la irritación de la vejiga que puede causar orina frecuente. Además, la vagina puede formar cicatriz del tejido fino que puede hacer la relación sexual dolorosa. El uso de un dilatador para prevenir la formación de cicatriz del tejido fino puede parar que esto ocurra.

Quimioterapia

Quimioterapia es el uso de drogas anticáncer que van a través del cuerpo entero. La quimioterapia no es tan importante como la cirugía y la radiación para tratar el cáncer endometrial. Usualmente se utiliza en los cánceres endometriales que son muy avanzados o que recurren después del tratamiento definitivo con cirugía y radiación. Hay muchas diversas drogas de quimioterapia, y se dan a menudo en combinaciones. Las pacientes tendrán que generalmente ir a una clínica a recibir la quimioterapia porque muchas de las drogas tienen que ser dadas a través de una vena. Diversos regímenes de quimioterapia se utilizan para diversos propósitos. Algunas de las drogas usadas para el cáncer endometrial incluyen: Cisplatino, Carboplatino, Doxorubicina, y Paclitaxel. Hay ventajas y desventajas en cada uno de los diversos regímenes que su médico oncólogo puede discutir con usted. De acuerdo con su propia salud, sus valores y deseos personales, y efectos secundarios que usted puede desear evitar, usted puede hablar con sus doctores para buscar el mejor régimen para su cáncer y su forma de vida.

Terapia Hormonal

Cuando el patólogo examina su espécimen de tumor, él o ella descubre si el tumor está expresando los receptores de estrógeno y de progesterona. Pacientes quienes tumores expresan receptores de progesterona son candidatos para terapia con agentes como-progesterona tales como hidroxiprogesterona y medroxiprogesterona. Estos medicamentos se utilizan generalmente en pacientes con los cánceres endometriales muy avanzados o recurrentes cuando no tienen bastante salud para experimentar cirugía o radiación.

Exámenes de seguimiento

 

Una vez que hayan tratado a un paciente para el cáncer endometrial, necesitan ser seguidos de cerca para una recurrencia. Al principio, usted tendrá visitas de seguimiento bastante a menudo. La ocasión más alta para una recurrencia es en los primeros 3 años después de la diagnosis. No asombrosamente, el riesgo más alto de la repetición está en esas mujeres que tenían enfermedad de riesgo elevado. En mujeres con enfermedad poco arriesgada, tiende haber un riesgo muy pequeño de la repetición (menos del 5%). Las cerca de 40% de repeticiones son locales (cerca de donde estaba el tumor) y las 60% son distantes (a otros órganos). La mayoría de las repeticiones (el 70%) causa síntomas tales como sangría vaginal, dolor abdominal, o pérdida de peso, y estos síntomas deben ser divulgados a su médico inmediatamente si ocurren. Cuanto más largo usted este libre de enfermedad, menos menudo usted tendrá que ir para los chequeos. Su doctor le dirá cuando él o ella desea visitas de seguimiento, ultrasonidos pélvicos, niveles CA-125 y/o escán CT dependiendo de su caso. Sus doctores también realizarán exanimaciones pélvicas durante cada una de sus visitas a la oficina.  Durante estos exámenes pélvicos, sus doctores pueden conseguir muestras de sus células vaginales para buscar el cáncer recurrente. Generalmente, se recomienda que usted siga sus exámenes de seguimiento con su médico cada tres a seis meses después de ser tratada por los primeros dos años y entonces anualmente si todo aparece normal. Es muy importante que usted deje a su doctor saber sobre cualquier síntoma que usted esté experimentando y que usted guarde todas sus citas de seguimiento.

Los estudios clínicos son extremadamente importantes en fomentar nuestro conocimiento de esta enfermedad. Es por los estudios clínicos que sabemos lo que hacemos hoy, y muchas terapias nuevas  y excitantes se están probando actualmente. Hable con su doctor sobre participar en estudios clínicos en su área.

Este artículo fue hecho para darle una comprensión mejor del cáncer endometrial. Utilice este conocimiento al visitar a su médico, al tomar decisiones sobre su tratamiento, y al continuar su búsqueda para más información. Usted puede aprender más sobre el cáncer endometrial en OncoLink con los acoplamientos relacionados a la izquierda.

Referencias

  • The American Cancer Society All About Endometrial Cancer Detailed Guide www.cancer.org
  • Bristow RE (1999). Endometrial Cancer. Current Opinion in Oncology. 11:388-93
  • Elit L and Hirte H. (2002) Current status and future innovations of hormonal agents, chemotherapy and investigational agents in endometrial cancer. Current Opinion in Obstetrics and Gynecology. 14:67-73
  • Homesley, HD (1996) Management of endometrial cancer. American Journal of Obstetrics and Gynecology. 174(2): 529-34
  • Jemal, A. et. al (2002). Cancer Statistics, 2002. Ca: a Cancer Journal for Clinicians 52 (1):23-47
  • National Cancer Institute. What You Need To Know About Endometrial Cancer.www.cancer.gov
  • Naumann RW. The role of radiation therapy in early endometrial cancer. Current Opinion in Obstetrics and Gynecology. 14:75-79
  • Rubin, P. and Williams, J.P., (Eds): Clinical Oncology: A Multidisciplinary Approach for Physicians and Students 8th ed. (2001). W.B. Saunders Company, Philadelphia, Pennsylvania.

Imprima English
News
Standards of Care Evolving for Uncommon Uterine Cancer

Oct 30, 2014 - Uterine papillary serous carcinoma, the less common form of endometrial cancer, causes a disproportionate number of deaths, and more clinical trials are needed to develop evidence-based management strategies, according to a literature review in the October issue of Gynecologic Oncology.



I Wish You Knew

How cancer patients have changed my life

View More



Blogs and Web Chats

OncoLink Blogs give our readers a chance to react to and comment on key cancer news topics and provides a forum for OncoLink Experts and readers to share opinions and learn from each other.




OncoLink OncoPilot

Frente a un nuevo diagnóstico de cáncer o de cambiar el curso de su tratamiento actual? Deje que nuestro personal de enfermería cáncer que ayudan a pasar!

Más información