Cáncer Cervical: Los Fundamentos

Christopher Dolinsky, MD and Christine Hill-Kayser, MD
Updated By Lara Bonner Millar, MD
Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 18 de diciembre del 2013

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¿Qué es la cérvix?

La cérvix es el nombre que se le da a la parte más baja del útero. El útero es un órgano que sólo las mujeres tienen, y es el sitio donde los bebés crecen y se desarrollan cuando una mujer está embarazada. Durante el embarazo, el útero aumenta de tamaño enormemente. Cuando una mujer no está embarazada, el útero es un órgano pequeño, en forma de pera que se encuentra entre el recto y la vejiga de la mujer. La cérvix conecta el útero con el canal del nacimiento (la vagina). La cérvix puede ser visualizada y examinada por su médico durante un examen pélvico de rutina.

¿Qué es el cáncer de la cérvix?

El cáncer de la cérvix se desarrolla cuando las células en la cérvix comienzan a crecer sin control y pueden luego invadir tejidos cercanos o esparcirse a través del cuerpo. Grandes colecciones de células que crecen anormalmente se llaman tumores. Algunos tumores no son realmente cáncer porque no pueden esparcirse o no amenazan la vida de las personas. Estos son llamados tumores benignos. Los tumores que pueden esparcirse a través del cuerpo o invaden tejidos cercanos son considerados cáncer y son llamados tumores malignos. Usualmente el cáncer de la cérvix es muy lento en crecer aunque en algunas circunstancias puede crecer y esparcirse rápidamente.

Los cánceres son caracterizados por las células de las cuales se originan. El tipo de cáncer cervical más común es llamado carcinoma de célula escamosa. Este tipo de cáncer se origina en las células que se encuentran en la superficie de la cérvix, llamadas células escamosas. El cáncer cervical de célula escamosa constituye cerca del 80% de todos los cánceres cervicales.  La segunda forma más común es el adenocarcinoma que se origina de las células que forman las glándulas en la cérvix. El porcentaje de cánceres de la cérvix que son adenocarcinomas se ha aumentado desde los años 1970s, aunque nadie sabe exactamente porque. Cerca del 3% al 5% de los cánceres cervicales tienen características de ambos escamosos y adenocarcinomas y son llamados carcinomas adenoescamosos. Existen otros tipos raros como el carcinoma neuroendocrino y de célula pequeña que son tan infrecuentes que no van a ser discutidos en éste artículo.

¿Estoy a riesgo de desarrollar el cáncer cervical?

El cáncer cervical es mucho más común en países en vía de desarrollo que en países desarrollados, y es relativamente raro en los Estados Unidos. En los Estados Unidos se espera que para el año 2002, 13,000 mujeres desarrollarán el cáncer de la cérvix, y 4,100 mujeres morirán del cáncer cervical. Esto coloca el cáncer cervical como el 12avo cáncer más común en mujeres, y el 14avo más común de causar la muerte en mujeres en los Estados Unidos. Sin embargo, el cáncer cervical es el segundo cáncer más común de causar la muerte en los países en vía de desarrollo, con cerca de 370,000 casos nuevos anualmente, y un 50% de tasa de mortalidad. Ha habido una disminución de incidencia y mortalidad de cáncer de la cérvix del 75% en los últimos 50 años. La mayor parte de ésta disminución es atribuida a la efectiva institucionalización de los programas de detección temprana en los países desarrollados.

Aunque hay varios factores de riesgo asociados al cáncer cervical, nadie sabe exactamente porque una mujer lo adquiere y otra mujer no. Uno de los factores de riesgo más importantes para el cáncer cervical es la infección con un virus llamado VPH (virus del papiloma humano). El VPH es una enfermedad transmitida sexualmente bastante común en la población; muchos hombres y mujeres en edad de atender la universidad han sido expuestos al VPH. El VPH es el virus que causa verrugas genitales, pero el tener verrugas genitales no necesariamente significa que usted va a tener cáncer cervical. Hay diferentes subtipos o cepas de VPH. Únicamente ciertos subtipos causan cáncer, y los subtipos que causan verrugas tienen pocas posibilidades de causar cáncer. Frecuentemente, la infección con el VPH no causa síntomas hasta que la mujer desarrolla una lesión pre-cancerosa en la cérvix. Debe enfatizarse que sólo un porcentaje pequeño de mujeres que tienen el VPH desarrollarán cáncer cervical; por lo tanto, simplemente teniendo el VPH no significa que usted se va a enfermar. Sin embargo, casi todos los cánceres cervicales muestran evidencia del virus VPH,  por lo tanto, infección es un factor de riesgo importante para desarrollar el cáncer de la cérvix.

Debido a que infección con una enfermedad transmitida sexualmente es un factor de riesgo para el cáncer cervical, cualquier factor de riesgo para desarrollar enfermedades de transmisión sexual son también factores de riesgo para desarrollar el cáncer cervical. Mujeres que han tenido múltiples compañeros sexuales masculinos, comenzaron a tener relaciones sexuales a edad temprana, o han tenido compañeros sexuales masculinos de alto riesgo (o sea que han tenido muchos compañeros sexuales y/o comenzaron relaciones sexuales a edad temprana) están a un riesgo más alto de desarrollar el cáncer cervical. También, el contraer cualquier otra enfermedad de transmisión sexual (como herpes, gonorrea, sífilis, o clamidia) aumenta el riesgo de una mujer. La infección con el VIH es otro factor de riesgo para el cáncer cervical, pero puede ser por otra razón diferente. Parece que cualquier condición que debilita el sistema inmune también aumenta el riesgo de desarrollar el cáncer cervical. Las condiciones que debilitan su sistema inmune incluyen el VIH, haber tenido un trasplante de órgano, y la enfermedad de Hodgkin. Otro factor de riesgo importante para desarrollar el cáncer cervical es fumar. Las fumadoras tienen por lo menos dos veces más el riesgo de desarrollar el cáncer de la cérvix que las no fumadoras. El fumar también puede aumentar la importancia de otros factores de riesgo del cáncer.  Finalmente, el ser de un grupo socioeconómico bajo parece aumentar la posibilidad de desarrollar y morir del cáncer cervical. Esto puede ser causado por los altos índices de fumar, o de pronto porque pueden haber otras barreras que impiden tener los chequeos anuales de detección temprana. El cáncer cervical es uno de los pocos cánceres que afecta a las mujeres jóvenes (en los 20s ó incluso en la adolescencia), por lo tanto, ninguna mujer que es sexualmente activa es demasiada joven para empezar los chequeos de detección temprana. Adicionalmente, el riesgo del cáncer cervical nunca disminuye, por lo tanto nadie es demasiada vieja para continuar con los chequeos. Recuerde que todos los factores de riesgo están basados en probabilidades, e incluso alguien con ningún factor de riesgo puede desarrollar el cáncer cervical. Un adecuado chequeo de detección temprana es la mejor arma para reducir la mortalidad asociada con ésta enfermedad.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer cervical?

Afortunadamente, hay varias acciones que una mujer puede tomar para disminuir el riesgo de morir del cáncer de la cérvix. La primera de estas es el tener la prueba Papanicolaou (Pap) regularmente. La prueba Pap será discutida más tarde en ésta sección, pero la razón por la cual las mujeres han tenido una drástica disminución en el número de casos de cáncer cervical y muertes en éste país ha sido por la prueba Pap y el chequeo anual.

Recientemente, una vacuna llamada Gardasil se ha desarrollado. Se ha demostrado ser eficaz contra el cáncer cervical cuando está dada antes de que una mujer sea expuesta al VPH. Por esta razón, la Gardasil se recomienda y se aprueba en muchachas y mujeres jóvenes entre las edades de 11 - 26 años. Gardasil representa la primera vacuna del cáncer disponible comercialmente, y se debe discutir con cualquier paciente femenina que está en las edades apropiadas. El uso del Gardasil en muchachos y hombres se está investigando actualmente.

Para más prevención, las mujeres deberían de tratar de reducir los factores de riesgos tanto como sea posible. No comience a fumar, y si usted es una fumadora, es el momento de dejar de fumar. Las mujeres pueden poner límite en el número de compañeros sexuales, y pueden demorar la iniciación de las relaciones sexuales. Desafortunadamente, los condones no la protegen de desarrollar el VPH, por lo tanto aunque pueden protegerla de otras enfermedades de transmisión sexual y del VIH, no pueden ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar el cáncer cervical.

Muchas personas están interesadas en prevenir el cáncer cervical con vitaminas o dietas. Estudios investigando el beta-caroteno y el ácido fólico para prevenir el cáncer cervical no han mostrado ningún beneficio. Algunas personas piensan que los anti-oxidantes (como la vitamina A y la vitamina E) pueden jugar un papel en la prevención del cáncer cervical, pero no hay ningún dato convincente que pueda sugerir esto. Más estudios necesitan ser realizados antes de que se hagan recomendaciones nutricionales para la prevención del cáncer cervical.

¿Qué exámenes de detección temprana hay disponibles?

El cáncer de la cérvix es considerado una enfermedad prevenible. Usualmente le toma mucho tiempo a las lesiones pre-cancerosas el progresar a cánceres invasivos, además tenemos métodos efectivos de detección temprana que pueden detectar lesiones pre-cancerosas que pueden, por lo general, ser curadas sin causar serios efectos secundarios. Los programas efectivos de detección temprana en los Estados Unidos han llevado a una disminución drástica en el número de muertes por cáncer de la cérvix en los últimos 50 años. En aquellas mujeres que terminan desarrollando el cáncer cervical en países desarrollados, 60% de ellas nunca han tenido un examen de detección ó no tuvieron un examen de detección en los últimos cinco años. La importancia de los exámenes rutinarios de detección temprana nunca será exagerada.

El sello de la detección temprana del cáncer cervical es la prueba Pap. Pap es la abreviación para Papanicolaou, quien fue el inventor de la prueba y publicó el primer libro sobre éste tópico en 1941. La prueba Pap es realizada fácilmente en el consultorio de su doctor. Durante el examen pélvico, su médico usa una espátula de madera y/ó un cepillo para obtener muestras de células cervicales. Estas células son colocadas sobre una placa de vidrio, fijadas, y enviadas al laboratorio donde un experto en examinar células bajo el microscopio puede buscar por cambios cancerosos. Muchas mujeres encuentran éste examen incómodo, pero raramente doloroso. Dependiendo de los resultados del examen, su doctor puede realizar otros exámenes adicionales.

Aunque la prueba Pap es altamente efectiva, no es una prueba perfecta. Algunas veces, la prueba puede fallar en encontrar células que tienen el potencial de convertirse en cáncer invasivo. La prueba no debe ser realizada cuando usted está menstruando, y si la colección se realiza perfectamente, incluso los mejores laboratorios pueden equivocarse de ver células anormales. Por esto es que las mujeres necesitan hacerse chequear con la prueba Pap regularmente. Puede que se escape de encontrar células anormales un año, pero las posibilidades de equivocarse dos años seguidos son muy bajas. 

Las mujeres deben comenzar a chequearse con la prueba Pap una vez que son sexualmente activas, ó a los 18 años, lo que ocurra primero. La mayoría de las mujeres deben continuar chequeándose con la prueba Pap cada año; sin embargo, hay ciertas mujeres que pueden ser chequeadas cada dos o tres años con aprobación de su médico.  Mujeres en grupos de riesgo bajo (monógamas con compañeros monógamos) que han tenido tres pruebas Pap normales pueden discutir con su médico la posibilidad de tener la prueba Pap cada dos o tres años. Sin embargo, después de comenzar relaciones con un nuevo compañero sexual, estas mujeres necesitan volver a chequearse con la prueba Pap cada año. Las mujeres que han tenido histerectomía todavía necesitan chequearse con la prueba Pap. Las mujeres que han tenido una “histerectomía subtotal o supracervical” todavía tienen cérvix y necesitan ser chequeadas anualmente. Las mujeres que han tenido una histerectomía total necesitan chequear el tejido de la vagina con una prueba Pap cada 3 a 5 años. Las mujeres que son pos-menopáusicas también necesitan hacerse la prueba Pap, pero la frecuencia dependerá del criterio médico basado en las necesidades particulares de las mujeres.

Una nueva modalidad de detección temprana del cáncer cervical que puede volverse importante en el futuro es la prueba de VPH. La prueba de VPH teóricamente puede encontrar una vasta mayoría de mujeres que están a riesgo de desarrollar el cáncer cervical. Con un moderno análisis de ADN, tenemos la habilidad de decir con que subtipo o cepa de VPH una persona ha sido infectada. El subtipo de VPH predice la posibilidad de desarrollar el cáncer cervical. Algunas de las ventajas de la prueba VPH es que puede realizarse en la casa, en privado, por la misma mujer quien colecta la muestra y la envía al laboratorio a través del correo. También, se necesita menos experiencia técnica para examinar una prueba VPH que una prueba Pap. Esto corta el riesgo de errores y también los costos.  Sin embargo, la prueba no es perfecta porque la mayoría de las mujeres con VPH no van a desarrollar el cáncer cervical, y una prueba positiva crea la necesidad de realizar más exámenes costosos e innecesarios. Aunque éste examen por si sólo actualmente no está en uso para la detección del cáncer cervical, en el futuro el examen VPH puede algún día reemplazar la prueba Pap como método primario para detectar el cáncer cervical. Otro posible beneficio del examen VPH viene con la combinación de la prueba Pap con el examen VPH para detectar incluso mayor número de casos de lesiones pre-cancerosas.  Hable con su médico acerca de sus posibilidades de ser chequeada con el examen VPH en su área.

¿Cuáles son las señas del cáncer cervical?

Desafortunadamente, las etapas tempranas del cáncer cervical no tienen ningún síntoma. Por esto es que es importante hacerse chequeos con la prueba Pap. A medida que el tumor crece en tamaño, puede producir una variedad de síntomas incluyendo:

  • Sangrado anormal (incluyendo sangrado después de tener relaciones sexuales, entre menstruaciones, sangrado menstrual más abundante y prolongado, ó sangrado después de la menopausia)
  • Flujo vaginal anormal (puede tener mal olor)
  • Dolor de espalda ó pélvico
  • Dolor al orinar
  • Sangre en la orina ó materia fecal

Muchos de estos síntomas no son específicos y podrían representar una variedad de condiciones diferentes; sin embargo, su doctor necesita verla si usted tiene cualquiera de éstos problemas.

¿Cómo es el cáncer cervical diagnosticado y estadificado?

La razón más común por la cual su doctor quiere perseguir el diagnóstico del cáncer cervical es si usted tiene una prueba Pap anormal. La prueba Pap existe para encontrar lesiones pre-cancerosas en su cérvix. Una lesión pre-cancerosa significa que hay células cancerosas anormales, pero ellas no han invadido más allá de un tejido que sirve de barrera en su cérvix; de modo que la lesión pre-cancerosa no puede esparcirse y hacerle daño. Sin embargo, si es dejada sin tratamiento, una lesión pre-cancerosa puede desarrollarse a un cáncer invasor. Las pruebas de Pap se divulgan como ningunas células anormales, células anormales de significado indeterminado, células anormales de riesgo bajo o células anormales de riesgo elevado. Dependiendo de su caso específico, su doctor decidirá cómo proceder.

Un reporte de células no anormales es igual a una prueba negativa, es decir, que usted simplemente necesita hacerse seguimiento en un año. Las células anormales de significancia indeterminada pueden ser manejadas en tres diferentes maneras.  Las mujeres pueden, ya sea, repetir otra prueba Pap en 4-6 meses, pueden ser examinadas para VPH, ó pueden ser referidas para una colposcopia. La colposcopia es un procedimiento realizado durante un examen pélvico con la ayuda de un colposcopio, que es como un microscopio. Aplicando ácido acético en la cérvix y examinándola con un colposcopio, su doctor puede buscar áreas anormales en su cérvix. Luego las áreas más anormales son biopsiadas. Una biopsia es la única forma de saber si usted tiene cáncer, porque le permite a su médico el obtener células que pueden ser examinadas bajo el microscopio. Una vez que el tejido es removido, un doctor conocido como patólogo, revisará el espécimen. La colposcopia es incómoda, pero no es dolorosa, y puede ser realizada en el consultorio de su ginecólogo. Su médico decidirá cómo proceder con la evaluación de una prueba Pap que muestra células anormales de significancia indeterminada dependiendo de los detalles de su caso. Si la siguiente prueba Pap no es normal, usted será referida para una colposcopia. Si su prueba es positiva para el VPH, usted será referida para una colposcopia. Generalmente,  la mayoría de las pacientes con células anormales de riesgo bajo ó células anormales de riesgo alto serán remitidas inmediatamente para una colposcopia. Si usted está embarazada, es adolescente, es VIH positiva, ó es pos-menopáusica, su doctor puede darle unas recomendaciones un poco diferentes. También, algunas veces su prueba Pap mostrará células que parecen anormales pero podrían haber venido de un sitio más alto en el útero. Existe la posibilidad de que si esto pasa, usted necesitará tener una biopsia del útero. Hable con su doctor acerca de los resultados de su prueba Pap, y lo que usted necesita hacer después de una prueba Pap anormal.

Si usted está teniendo síntomas (sangrado/flujo) del cáncer cervical, probablemente puede ser visualizado durante el examen pélvico. En cualquier momento que su doctor puede ver un tumor cervical en el examen pélvico, éste será biopsiado inmediatamente. Cuando tejido anormal es visualizado en la colposcopia, también necesita ser biopsiado. Hay diferentes formas de hacer una biopsia. Una biopsia punzante puede ser usada para remover una sección pequeña de la cérvix. Un LEEP (excisión electro-quirúrgica en lazo) es otro método de hacer una biopsia cuando un pedazo delgado de la cérvix es removido. Finalmente, una conización ó una biopsia en cono, puede ser realizada. Una biopsia en cono remueve una sección más gruesa de la cérvix, y permite al patólogo ver si algunas células malignas han invadido por debajo de la superficie. La biopsia en cono tiene un agregado valor de que algunas veces puede curar lesiones pre-cancerosas localizadas en un área pequeña.  Los tratamientos para el cáncer cervical y las lesiones pre-cancerosas serán discutidos más tarde en ésta sección.

Para guiar el tratamiento y ofrecer información sobre el pronóstico, el cáncer cervical es estadificado en diferentes grupos. Hay unos pocos sistemas de estadificación, pero el más popular para el cáncer cervical es el sistema FIGO (Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras). El sistema FIGO es un sistema de estadificación clínico, lo cual significa que el cáncer es estadificado por el examen físico realizado por el doctor y los resultados de la biopsia. El sistema de estadificación FIGO es para cánceres cervicales invasivos, no para lesiones pre-cancerosas. Una versión simplificada del sistema de estadificación FIGO es:

  • Etapa IA – Cáncer microscópico confinado al cervix
  • Etapa IB – Cáncer visible al ojo humano, confinado al cervix
  • Etapa II – Cáncer cervical invadiendo más allá del útero, pero no a la pared pelviana ni al tercio inferior de la vagina
  • Etapa III – Cáncer cervical invadiendo la pared pelviana y/o el tercio inferior de la vagina y/o produciendo un riñón que no funciona
  • Etapa IVA – Cáncer cervical que invade la vejiga o el recto, o se extiende más allá de la pelvis
  • Etapa IVB – Metástasis distante

Debido a que el examen físico es tan importante para la estadificación del cáncer cervical, su médico puede querer realizar una exanimación tan minuciosa como sea posible mientras usted está bajo anestesia. Otro examen importante es llamado pielografía intravenosa (IVP), el cual toma una radiografía de sus riñones después de que usted reciba un tinte dado por la vena para permitir la evaluación de la función renal. En otras ocasiones los doctores pueden querer los resultados de otros exámenes radiológicos para caracterizar mejor su tipo de cáncer. Exámenes como el escán CAT (radiografías tridimensionales) o resonancias magnéticas (como el CAT pero hecho con magnetos) pueden examinar la cérvix y localizar ganglios linfáticos. También le pueden tomar radiografías de sus huesos y/o su tórax. Algunas veces, sus doctores pueden querer mirar su vejiga y para esto realizan una cistoscopia, en la cual un tubo con luz es insertado a través de su uretra hasta la vejiga. Usted también puede tener una protosigmoidoscopia, que usa un tubo con luz para examinar su recto y colon. Cada paciente es individual, de modo que exámenes específicos que son realizados a las personas pueden variar; pero en general sus doctores quieren saber lo más que puedan acerca de su tumor particular, para poder planear los mejores tratamientos.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer cervical?

Lesiones Pre-Cancerosas

Las mujeres que tienen lesiones pre-cancerosas demostradas por biopsia después de una colposcopia, tienen diferentes opciones de como proceder. Una mujer puede decidir una opción específica dependiendo en si ella planea tener hijos en el futuro, su estado de salud y su expectativa de vida, y sus preocupaciones con respecto al futuro y a la posibilidad de que el cáncer regrese. Usted debe hablar con su doctor acerca de sus miedos, preocupaciones y preferencias. Algunas veces, las mujeres con lesiones de bajo grado pueden decidir no tener ningún tratamiento, especialmente si la biopsia removió la totalidad de la lesión. Si usted decide hacer esto, usted necesita tener exámenes pélvicos y pruebas Pap frecuentes. Existen varias formas diferentes de remover lesiones pre-cancerosas sin necesidad de remover el útero ( y de ésta forma preservando la habilidad de la mujer para tener bebés en el futuro). Las mujeres pueden tener criocirugía (la lesión anormal se remueve con congelación), una LEEP ( el mismo tipo de procedimiento electroquirúrgico usado para las biopsias), una conización (el tipo de biopsia que remueve una parte gruesa de tejido debajo de la superficie), o usando laser para remover las células malignas. Su doctor puede discutir con usted los beneficios y las desventajas de cada una de estas modalidades. Las mujeres que no tienen planes de tener hijos en el futuro y están particularmente preocupadas de tener cáncer invasivo pueden escoger realizarse una histerectomía (una cirugía que remueve el útero y la cérvix). Este procedimiento es mucho más invasivo que cualquiera de las otras  modalidades de tratamiento descritas anteriormente, pero puede proveer tranquilidad a las mujeres que ya no están en edad de procrear.

Cirugía

La cirugía por lo general es únicamente usada en etapas tempranas del cáncer cervical. El propósito de la cirugía es remover la mayor cantidad posible de tumor, pero usualmente so es usada a menos que todo el cáncer pueda ser removido en el momento de la cirugía. Los cánceres que tienen una posibilidad alta de haber invadido los ganglios linfáticos no son tratados con cirugía (los ganglios linfáticos son pequeños, pedazos de tejido del tamaño de una alverja que filtran y limpian la linfa que es un producto liquido de deshecho). Existen diferentes tipos de cirugía que pueden ser realizadas. Los tumores en etapas más tempranas, etapa IA, pueden ser tratados con histerectomía únicamente (resección del útero y la cérvix). Una etapa IA más avanzada, etapa IB, y ocasionalmente tumores en etapa IIA pueden ser tratados con histerectomías más extensas en combinación con linfadenectomías (procedimientos que remueven los ganglios linfáticos en la pelvis). Dependiendo de la cantidad de enfermedad, su cirujano puede tener que remover los tejidos alrededor del útero, como también, parte de la vagina y de las trompas de Falopio. Uno de los beneficios de la cirugía en mujeres jóvenes es que algunas veces sus ovarios pueden ser dejados, de modo que ellas no tienen que entrar en menopausia a una edad temprana. Etapas avanzadas de la enfermedad son usualmente tratadas con radioterapia y quimioterapia, pero algunas veces la cirugía es usada si el cáncer cervical regresa después de haber sido tratado. Una exenteración pélvica es una cirugía mayor en la que el útero, la cérvix, las trompas de Falopio, los ovarios, la vagina, la vejiga, el recto y parte del colon son removidos. Esta cirugía no es usada comúnmente, pero es usada ocasionalmente para cánceres recurrentes.

Radioterapia

La radioterapia ha probado ser muy efectiva en el tratamiento del cáncer cervical. La radioterapia usa rayos de energía alta para matar las células cancerosas. La radioterapia es otra opción, además de la cirugía para la etapa temprana del cáncer cervical; y cuando el cáncer cervical en etapa avanzada necesita ser tratado, usualmente se hace con radioterapia. La cirugía y la radiación han mostrado ser tratamientos equivalentes para etapas tempranas del cáncer cervical, y la radiación ayuda a evitar la cirugía en pacientes que están muy enfermas para recibir anestesia. La radiación tiene la ventaja de tener la capacidad de tratar toda la enfermedad que está en el campo de radiación, de modo que los ganglios linfáticos pueden ser tratados, a la vez que el tumor primario, en el curso del mismo tratamiento.

La radioterapia para el cáncer cervical viene ya sea de una fuente externa (afuera del paciente, conocida como radiación externa) o de una fuente interna (adentro del paciente, conocida como braquiterapia). La radioterapia externa requiere que los pacientes vengan al centro de radioterapia, 5 días a la semana por 6-8 semanas. El tratamiento toma sólo unos pocos minutos y no es doloroso. Para todos los cánceres cervicales mayores de etapa IB, el tratamiento corriente con radioterapia es el uso de radiación externa en combinación con braquiterapia interna.  La braquiterapia (también llamada irradiación intracavitaria) le permite a su radio-oncólogo “aumentar” la dosis de radiación en el sitio del tumor. Esto provee un impacto agregado al tumor, mientras se protegen los tejidos normales. Esto se hace a través de la inserción de un tubo de metal hueco con dos cartuchos en forma de huevo dentro de la vagina. Luego una fuente radioactiva pequeña es colocada en el tubo y los cartuchos. Un computador ha calculado por cuanto tiempo la fuente necesita estar allí, pero usualmente para lo que es llamado braquiterapia de baja dosis (LDR), usted necesitará tener la fuente adentro por algunos días. Este procedimiento es hecho en el hospital porque por aquellos pocos días usted tiene que mantenerse en cama. Otro tipo de braquiterapia, llamada braquiterapia de dosis alta (HDR), usa fuentes más poderosas que únicamente están por pocos minutos. Aunque ésta opción usualmente suena mas apelante para las pacientes, hay debate en cuanto a que tipo es más efectivo, y algunas instituciones prefieren una en vez de la otra. Hable con su radio-oncólogo acerca de sus opciones y la opinión de su medico sobre la HDR contra la LDR para el tratamiento del cáncer cervical.

Otro uso de la radioterapia es para paliación, es decir, que las pacientes con casos muy avanzados del cáncer cervical son tratadas con la intención de aliviar el dolor o los síntomas, en lugar de curar la enfermedad.

Algunas veces, mujeres con cánceres en etapas tempranas son tratadas con cirugía, pero después de los resultados de la cirugía, es claro que necesitan también radioterapia. En cualquier lugar, la radioterapia es frecuentemente combinada con quimioterapia, y dependiendo de su caso, su doctor decidirá cual es el mejor tratamiento posible considerando su estilo de vida y sus deseos.

Quimioterapia

A pesar del hecho de que los tumores son removidos con cirugía o tratados con radiación, hay siempre un riesgo de recurrencia porque puede haber células cancerosas microscópicas dejadas en el cuerpo. Para disminuir el riesgo de recurrencia en las pacientes, a ellas se les puede ofrecer la quimioterapia. La quimioterapia consiste en el uso de drogas anti-cancerosas que viajan a través de todo el cuerpo. Prácticamente a todas las pacientes que están en una condición médica buena y están recibiendo radioterapia para el cáncer cervical en etapa IIA o mayor, se les ofrecerá quimioterapia además de la radioterapia. Incluso puede ser ofrecida en casos de etapas más tempranas dependiendo de aspectos individuales de la paciente y la enfermedad.  Ha habido muchos estudios que demuestran los beneficios de adicionar la quimioterapia a la radioterapia en términos de disminuir la mortalidad por el cáncer cervical.

Existen muchas drogas de quimioterapia, y con frecuencia son dadas en diferentes combinaciones por varios meses. Dependiendo del tipo de régimen de quimioterapia que usted recibe, usted puede recibir medicamentos cada semana o varias semanas; y usted usualmente tiene que ir a la clínica para recibir la quimioterapia porque muchas de las drogas tienen que ser dadas a través de la vena. Los regímenes más comúnmente empleados usan una droga llamada Cisplatino, pero otras drogas como el 5-FU, Hidroxiurea, Ifosfamida, y Paclitaxel también pueden ser usadas. Hay ventajas y desventajas para cada régimen diferente que su ginecólogo-oncólogo o médico oncólogo discutirá con usted. Basado en su salud, sus valores personales y deseos, y los efectos secundarios que usted quiere evitar, usted puede trabajar con su doctor para recibir el mejor tratamiento que se acomoda a su estilo de vida.

Estudios de seguimiento

Una vez que una paciente ha sido tratada para el cáncer de la cérvix, ella necesita ser seguida cercanamente por una recaída. Al principio, usted tendrá visitas de seguimiento bastante seguidas. Entre más tiempo pasa libre de enfermedad, con menos frecuencia tiene que ir a chequeos. Su doctor le dirá con que frecuencia se realizarán las visitas de seguimiento, las pruebas Pap, las radiografías o tomografías dependiendo de su caso. Su doctor también le realizará exámenes pélvicos regularmente durante las visitas. Es muy importante que usted le cuente a su doctor sobre cualquier síntoma que usted está teniendo y que usted cumpla con todas las citas de seguimiento.

Los estudios clínicos son extremadamente importantes para avanzar el conocimiento de la enfermedad. Es a través de los estudios clínicos que nosotros sabemos lo que hoy es efectivo como tratamiento, y muchas terapias nuevas están siendo investigadas actualmente. Hable con su médico acerca de participar en estudios clínicos en su área.

Este artículo tiene el propósito de darle un mejor entendimiento acerca del cáncer cervical. Use éste conocimiento cuando se encuentre con su médico y haga decisiones relacionadas con su tratamiento, y continúe la búsqueda de información. Usted puede aprender más acerca del cáncer cervical en OncoLink a través de los enlaces sobre la izquierda.

Referencias

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