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Cáncer Cervical: Los Fundamentos
Christopher Dolinsky, MD and Christine Hill-Kayser, MD
Affiliation:
Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 17 de abril del 2009
¿Qué es la cérvix?
La cérvix es el nombre que se le da a la parte más baja del útero. El útero es un órgano que sólo las mujeres tienen, y es el sitio donde los bebés crecen y se desarrollan cuando una mujer está embarazada. Durante el embarazo, el útero aumenta de tamaño enormemente. Cuando una mujer no está embarazada, el útero es un órgano pequeño, en forma de pera que se encuentra entre el recto y la vejiga de la mujer. La cérvix conecta el útero con el canal del nacimiento (la vagina). La cérvix puede ser visualizada y examinada por su médico durante un examen pélvico de rutina.
¿Qué es el cáncer de la cérvix?
El cáncer de la cérvix se desarrolla cuando las células en la cérvix comienzan a crecer sin control y pueden luego invadir tejidos cercanos o esparcirse a través del cuerpo. Grandes colecciones de células que crecen anormalmente se llaman tumores. Algunos tumores no son realmente cáncer porque no pueden esparcirse o no amenazan la vida de las personas. Estos son llamados tumores benignos. Los tumores que pueden esparcirse a través del cuerpo o invaden tejidos cercanos son considerados cáncer y son llamados tumores malignos. Usualmente el cáncer de la cérvix es muy lento en crecer aunque en algunas circunstancias puede crecer y esparcirse rápidamente.
Los cánceres son caracterizados por las células de las cuales se originan. El tipo de cáncer cervical más común es llamado carcinoma de célula escamosa. Este tipo de cáncer se origina en las células que se encuentran en la superficie de la cérvix, llamadas células escamosas. El cáncer cervical de célula escamosa constituye cerca del 80% de todos los cánceres cervicales. La segunda forma más común es el adenocarcinoma que se origina de las células que forman las glándulas en la cérvix. El porcentaje de cánceres de la cérvix que son adenocarcinomas se ha aumentado desde los años 1970s, aunque nadie sabe exactamente porque. Cerca del 3% al 5% de los cánceres cervicales tienen características de ambos escamosos y adenocarcinomas y son llamados carcinomas adenoescamosos. Existen otros tipos raros como el carcinoma neuroendocrino y de célula pequeña que son tan infrecuentes que no van a ser discutidos en éste artículo.
¿Estoy a riesgo de desarrollar el cáncer cervical?
El cáncer cervical es mucho más común en países en vía de desarrollo que en países desarrollados, y es relativamente raro en los Estados Unidos. En los Estados Unidos se espera que para el año 2002, 13,000 mujeres desarrollarán el cáncer de la cérvix, y 4,100 mujeres morirán del cáncer cervical. Esto coloca el cáncer cervical como el 12avo cáncer más común en mujeres, y el 14avo más común de causar la muerte en mujeres en los Estados Unidos. Sin embargo, el cáncer cervical es el segundo cáncer más común de causar la muerte en los países en vía de desarrollo, con cerca de 370,000 casos nuevos anualmente, y un 50% de tasa de mortalidad. Ha habido una disminución de incidencia y mortalidad de cáncer de la cérvix del 75% en los últimos 50 años. La mayor parte de ésta disminución es atribuida a la efectiva institucionalización de los programas de detección temprana en los países desarrollados.
Aunque hay varios factores de riesgo asociados al cáncer cervical, nadie sabe exactamente porque una mujer lo adquiere y otra mujer no. Uno de los factores de riesgo más importantes para el cáncer cervical es la infección con un virus llamado VPH (virus del papiloma humano). El VPH es una enfermedad transmitida sexualmente bastante común en la población; muchos hombres y mujeres en edad de atender la universidad han sido expuestos al VPH. El VPH es el virus que causa verrugas genitales, pero el tener verrugas genitales no necesariamente significa que usted va a tener cáncer cervical. Hay diferentes subtipos o cepas de VPH. Únicamente ciertos subtipos causan cáncer, y los subtipos que causan verrugas tienen pocas posibilidades de causar cáncer. Frecuentemente, la infección con el VPH no causa síntomas hasta que la mujer desarrolla una lesión pre-cancerosa en la cérvix. Debe enfatizarse que sólo un porcentaje pequeño de mujeres que tienen el VPH desarrollarán cáncer cervical; por lo tanto, simplemente teniendo el VPH no significa que usted se va a enfermar. Sin embargo, casi todos los cánceres cervicales muestran evidencia del virus VPH, por lo tanto, infección es un factor de riesgo importante para desarrollar el cáncer de la cérvix.
Debido a que infección con una enfermedad transmitida sexualmente es un factor de riesgo para el cáncer cervical, cualquier factor de riesgo para desarrollar enfermedades de transmisión sexual son también factores de riesgo para desarrollar el cáncer cervical. Mujeres que han tenido múltiples compañeros sexuales masculinos, comenzaron a tener relaciones sexuales a edad temprana, o han tenido compañeros sexuales masculinos de alto riesgo (o sea que han tenido muchos compañeros sexuales y/o comenzaron relaciones sexuales a edad temprana) están a un riesgo más alto de desarrollar el cáncer cervical. También, el contraer cualquier otra enfermedad de transmisión sexual (como herpes, gonorrea, sífilis, o clamidia) aumenta el riesgo de una mujer. La infección con el VIH es otro factor de riesgo para el cáncer cervical, pero puede ser por otra razón diferente. Parece que cualquier condición que debilita el sistema inmune también aumenta el riesgo de desarrollar el cáncer cervical. Las condiciones que debilitan su sistema inmune incluyen el VIH, haber tenido un trasplante de órgano, y la enfermedad de Hodgkin. Otro factor de riesgo importante para desarrollar el cáncer cervical es fumar. Las fumadoras tienen por lo menos dos veces más el riesgo de desarrollar el cáncer de la cérvix que las no fumadoras. El fumar también puede aumentar la importancia de otros factores de riesgo del cáncer. Finalmente, el ser de un grupo socioeconómico bajo parece aumentar la posibilidad de desarrollar y morir del cáncer cervical. Esto puede ser causado por los altos índices de fumar, o de pronto porque pueden haber otras barreras que impiden tener los chequeos anuales de detección temprana. El cáncer cervical es uno de los pocos cánceres que afecta a las mujeres jóvenes (en los 20s ó incluso en la adolescencia), por lo tanto, ninguna mujer que es sexualmente activa es demasiada joven para empezar los chequeos de detección temprana. Adicionalmente, el riesgo del cáncer cervical nunca disminuye, por lo tanto nadie es demasiada vieja para continuar con los chequeos. Recuerde que todos los factores de riesgo están basados en probabilidades, e incluso alguien con ningún factor de riesgo puede desarrollar el cáncer cervical. Un adecuado chequeo de detección temprana es la mejor arma para reducir la mortalidad asociada con ésta enfermedad.





