Cáncer de la Vejiga: Los Fundamentos

Ryan P. Smith, MD and Christine Hill-Kayser, MD
Modified By: Lara Bonner Millar, MD
Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 6 de febrero del 2013

Share article


Imprima English

¿Qué es la vejiga?

La vejiga sirve como reservorio de orina en nuestros cuerpos. Esta permite el almacenamiento de orina por un periodo de tiempo antes de ser liberada cuando orinamos. Se puede pensar que es como un balón muscular; es una estructura aplanada cuando no hay ningúna orina (inmediatamente después de que una persona orina), pero es capaz de llenarse de hasta un litro de orina cuando es necesario, aunque esto sería muy incomodo. Normalmente, cuando la vejiga tiene cerca de 500 cc (1/2 litro), nosotros sentimos la urgencia de orinar. La estructura muscular de la vejiga también ayuda a otros músculos pélvicos a empujar la orina hacia afuera cuando es liberada. La vejiga está localizada profundamente en la pelvis, encima de la sínfisis púbica, que es un hueso que puede ser sentido en la línea media en frente de la pelvis. De hecho, cuando la vejiga está sobre-distendida, puede ser palpada por un médico. Los uréteres vacían la orina que viene de los riñones en la vejiga, y la uretra la dirige hacia afuera de la vejiga, desocupando la orina fuera de nuestros cuerpos.

¿Qué es el cáncer de la vejiga?

Un tumor es una masa de células que crece anormalmente. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos pueden crecer en una manera incontrolada, pero sin ningúna invasión en los tejidos normales y sin ningún riesgo de extensión a partes distantes del cuerpo. Los tumores son malignos (o cáncer), cuando las células tumorales ganan la tendencia de invadir tejidos y a extenderse localmente, como también, a extenderse a otras partes del cuerpo. En éste sentido, el cáncer de la vejiga ocurre cuando las células que recubren la vejiga crecen incontrolablemente y forman tumores que pueden invadir los tejidos normales y pueden esparcirse a otras partes del cuerpo.

Los cánceres son descritos por los tipos de células de las cuales se desarrollan. Los cánceres de la vejiga se desarrollan casi exclusivamente del recubrimiento de la vejiga. En los Estados Unidos, 98% de los cánceres de la vejiga son llamados carcinomas de célula transicional. Esto simplemente significa que el cáncer empezó en el recubrimiento de la vejiga, que es hecho de células transicionales que aparecen elípticas bajo el microscopio. Menos comúnmente, otros tipos de cánceres pueden yacer del recubrimiento de la vejiga, llamados adenocarcinomas, carcinomas de la célula escamosa, y carcinomas de célula pequeña.

Comúnmente, los canceres de la vejiga crecen en un patrón de crecimiento “papilar”. Cuando un cáncer de la vejiga crece de ésta manera, puede ser no invasivo, es decir, no invade de ningúna manera a otros tejidos, y por lo tanto, no tiene ningún riesgo de esparcirse a distancia (siempre y cuando sea tratado). Además de otros cánceres invasivos, los pacientes algunas veces son diagnosticados con lesiones precancerosas, llamadas carcinoma-en-situ. El carcinoma-en-situ ocurre cuando el recubrimiento de la vejiga tiene cambios similares a los cambios cancerosos sin ningúna invasión en los tejidos profundos. Por lo tanto, mientras las células mismas tienen cualidades similares al cáncer, no hay riesgo de que se extienda porque no ha ocurrido ningúna invasión. Sin embargo, tanto los cánceres papilares de la vejiga como los cánceres en-situ pueden volverse invasivos, así que el tratamiento es muy importante.

¿Estoy a riesgo de desarrollar el cáncer de la vejiga?

El cáncer de la vejiga es el cuarto cáncer más común en los hombres y el octavo cáncer más común en las mujeres. Más de 50,000 casos son diagnosticados cada año en los Estados Unidos, con más de 12,000 muertes. Internacionalmente, la incidencia del cáncer de la vejiga de la célula transicional varía substancialmente, con las tasas más altas en Europa y América del Norte. En la África del Norte, donde la infección con un tipo de parásito llamado Schistosoma haematobium es común, los carcinomas de la célula escamosa de la vejiga son más común. Tradicionalmente, en los Estado Unidos, se piensa que el cáncer de la vejiga es una enfermedad que afecta a hombres viejos, siendo los hombres más afectados que las mujeres en una proporción 3:1 y 2/3 de los casos diagnosticados en personas mayores de 65 años de edad.

Fumar cigarrillo es el factor de riesgo más grande para el cáncer de la vejiga (además otra razón para dejar de fumar). Los fumadores tienen 2-4 veces el riesgo de tener el cáncer de la vejiga, y contribuye en un 50% de todos los cánceres de la vejiga que son diagnosticados. La irritación crónica de la vejiga, debido a piedras o al uso a largo plazo del catéter, puede aumentar el riesgo del cáncer de la vejiga. Las exposiciones ocupacionales, tales como hidrocarburos policromáticos (benceno, bencidina), pueden aumentar el riesgo del cáncer de la vejiga. Recientemente, una asociación se ha hecho entre el agua potable tratada con cloro y el cáncer de la vejiga. Aunque ha habido sugerencias de que el consumo alto de la sacarina y de la grasa dietética y el colesterol es causativo para el cáncer de la vejiga, esto todavía tiene que ser verificado.  La infección con el Haematobium de Schistosoma mencionada previamente, puede también aumentar el riesgo del carcinoma de la célula escamosa de la vejiga; este parásito está presente principalmente en regiones de África del Norte tales como Egipto.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer de la vejiga?

Fumar es el factor de riesgo más importante asociado con el desarrollo del cáncer de vejiga. Por lo tanto, dejar de fumar es la mejor forma de prevenir el cáncer de la vejiga. También, reducir la exposición a componentes carcinogénicos debe disminuir el riesgo de desarrollar el cáncer de la vejiga. Además de éstas medidas preventivas, la disminución del riesgo del cáncer de la vejiga depende de la detección temprana de síntomas y posiblemente de examinar a individuos en alto riesgo.

¿Qué exámenes de detección temprana hay disponibles?

La meta de los exámenes de detección temprana es detectar cánceres tempranamente e iniciar tratamiento cuando el cáncer está en una etapa temprana, o incluso antes de que se convierta en invasivo. El examen citológico de orina (busca células anormales en la orina) ha sido el examen de detección temprana más comúnmente usado. Este consiste en examinar la orina en busca de células anormales que indican la posibilidad de cáncer. Este método no es costoso y no tiene ningún riesgo para el paciente. Si se encuentran células anormales en más del 95% de las veces, éste predice con certeza la presencia del cáncer de vejiga. Sin embargo, un número de cánceres pueden no ser detectados usando éste método. También, la incidencia del cáncer de la vejiga pre-clínico (muy pequeño para causar síntomas) en la población general es baja para que el examen citológico de orina sea útil como instrumento de detección temprana en masa.  También, el examen rutinario de orina para la detección de sangre (la presentación más común del cáncer de la vejiga), ha sido examinado y también parece ser inadecuado para la detección temprana en masa. Un urinálisis rutinario, hecho como parte del mantenimiento de la salud normal, detectaría cualquier presencia de sangre en la orina. Si se detecta sangre y no es debido a otra causa (tal como infección), exámenes de seguimiento deberían de ser hecho. 

¿Cuáles son los signos del cáncer de la vejiga?

El signo más común del cáncer de la vejiga es la presencia de sangre en la orina, llamado hematuria. La sangre en la orina puede ser notada ya sea sólo con mirarla, llamada hematuria macroscópica, ó notada únicamente cuando la orina es analizada en el laboratorio, llamada hematuria microscópica. Ya sea la hematuria macroscópica ó la microscópica está presente en más del 80% de los casos de cáncer de la vejiga. Por lo tanto, cuando alguien nota sangre en la orina, los exámenes de seguimiento son muy importantes.

Otros signos del cáncer de la vejiga pueden incluir síntomas de irritación urinaria tales como frecuencia urinaria, sensación de urgencia de orinar, dolor al orinar (quemadura), y sensación de incompleto vaciamiento de la vejiga. Todos éstos son causados por irritación de la pared de la vejiga por el tumor.

En casos avanzados del cáncer de la vejiga, el tumor puede realmente obstruir la entrada de la orina en la vejiga ó la salida de la orina de la vejiga. Esto causa dolor severo del costado, infección y daño a los riñones.

¿Cómo es el cáncer de la vejiga diagnosticado y estadificado?

Diagnóstico

Cualquier individuo con hematuria macroscópica o microscópica debe someterse a una serie de exámenes para asegurarse de que los síntomas no son causados por un cáncer de la vejiga. Con frecuencia, la primera cosa que es hecha es una citología de orina, que se mencionó anteriormente, y que consiste en mirar la orina bajo el microscopio para detectar células cancerosas. Nuevamente, si éstas células son vistas, un diagnosis de cáncer puede ser hecho. Sin embargo éste examen no detecta todos los casos de cáncer de la vejiga. Una radiografía del tracto urinario alto (incluyendo uréteres y riñones) puede ser hecha para diagnosticar el cáncer de la vejiga o después de una diagnosis de cáncer de la vejiga, para excluir la posibilidad de invasión del cáncer en éstas estructuras. El ultrasonido puede ser usado para estudiar los riñones y un TAC es frecuentemente muy bueno para estudiar todo el tracto urinario. Un método más simple de estudiar el tracto urinario (alto) es con un pielograma intravenoso (PIV). Este consiste en la administración de un medio de contraste a través de la vena del paciente y en tomar radiografías regulares un poco más tarde. El medio de contraste puede ser visto en las radiografías, mostrando la extensión completa del sistema colector del riñón, uréteres y con frecuencia la vejiga.

Aunque los exámenes de arriba son útiles, la principal forma de diagnosticar y estadificar es la evaluación endoscópica con cistoscopía.  Esto consiste en colocar una cámara de fibra óptica en la vejiga, a través de la uretra. La cistoscopía permite la visualización directa de la vejiga entera y también permite hacer biopsia si hay alguna lesión sospechosa. Si la biopsia revela cáncer, la cistoscopía es repetida y una resección es hecha (llamada resección transuretral (RTU)) para completamente evaluar el tumor y la extensión y profundidad de la enfermedad.

Cuando el diagnóstico de cáncer de la vejiga se ha hecho, un examen físico completo es realizado, como también los exámenes radiológicos mencionados anteriormente para evaluar completamente el tracto urinario, la extensión local de la enfermedad, y enfermedad metastásica.

Estadificación

La estadificación de un cáncer describe cuanto el tumor ha crecido y extendido antes de que el diagnostico se haya hecho, documentando el grado de la enfermedad. El cáncer de la vejiga con frecuencia se presenta en una etapa  temprana porque produce hematuria temprana en el curso de la enfermedad. Desafortunadamente, algunas veces el cáncer de la vejiga puede avanzar a una enfermedad invasiva antes de causar síntomas. Como será discutido en la sección de tratamiento, una distinción grande es si el cáncer de la vejiga es superficial o invasivo al músculo, porque los tratamientos son muy diferentes. Antes de presentar los sistemas de estadificación, primero se describirá cómo los cánceres crecen y se esparcen, y por lo tanto avanzan en etapa.

Los cánceres causan problemas porque se esparcen y pueden interrumpir el funcionamiento de los órganos normales. Los cánceres de la vejiga frecuentemente empiezan muy superficiales, involucrando únicamente el recubrimiento de la vejiga. Sin embargo, eventualmente los cánceres de la vejiga pueden invadir dentro de la pared de la vejiga, involucrando las capas musculares de la pared. Si un cáncer de la vejiga se le permite crecer, puede eventualmente invadir la vía entera a través de la pared y en la grasa alrededor de la vejiga ó incluso a otros órganos (próstata, útero, vagina). Esta extensión local es la forma más común en que el cáncer de la vejiga se esparce.

El cáncer también puede esparcirse a través del sistema linfático. La circulación linfática es un sistema de circulación completa en el cuerpo (algo parecido al sistema circulatorio de la sangre) que drena en varios ganglios linfáticos. Cuando las células cancerosas entran esta circulación linfática, estas pueden viajar a los ganglios linfáticos y comenzar nuevos sitios de cáncer. Esta es llamada invasión linfática. El cáncer de la vejiga puede esparcirse de esta forma. Si lo hace, usualmente primero se esparce a los ganglios linfáticos que están rodeando la vejiga (ganglios linfáticos perivesiculares). De aquí, puede esparcirse a ganglios linfáticos que están en proximidad cercana a las arterias y venas iliacas externas e iliacas internas, que son los grandes vasos que van a la pierna y la pelvis respectivamente. La presencia de invasión linfática es mejor evaluada con el TAC o una exploración quirúrgica.

El cáncer de la vejiga también puede esparcirse a través de la corriente sanguínea. Las células cancerosas ganan acceso a órganos distantes vía la corriente sanguínea, y los tumores que crecen de éstas células viajeras son llamados metástasis. Los cánceres de la vejiga generalmente se esparcen localmente o a ganglios linfáticos antes de esparcirse a distancia a través de la corriente sanguínea, sin embargo, éste no siempre es el caso. Si se esparce a través de la sangre, los pulmones y los huesos son los sitios más comúnmente afectados.

El sistema de estadificación usado para describir los tumores de la vejiga es el “sistema TNM”, descrito por el Comité Americano Unido de Cáncer. Los sistemas TNM son usados para describir muchos tipos de canceres. Estos tienen tres componentes: T-describe la extensión del tumor “primario” (en si el tumor en la vejiga); N – describe el esparcimiento a los ganglios linfáticos; M- describe la invasión a otros órganos (metástasis).

Hay dos etapas “T” que son reportadas frecuentemente: el estadio clínico, que es basado en el examen físico del médico, y el estadio patológico que es determinado después de que el tumor es resecado ó sacado quirúrgicamente.

Estadificación clínica

  • T1 - El médico no siente nada en el examen antes de la resección transuretral (RTU)
  • T2  El médico no siente nada en el examen después de la RTU
  • T3a - Cualquier RTU visualmente incompleta o persistente tumor sentido después de la RTU
  • T3b - Cualquier tumor que se extiende más allá de la vejiga en el examen
  • T4 - El tumor involucra otros órganos

Estadificación Patológica

  •  Ta - tumor papilar no invasivo
  •  Tis - carcinoma-en-situ (explicado arriba)
  • T1 - tumor que invade la mucosa (guarnición de la vejiga)
    Los de arriba se consideran “superficial”
  • T2 - tumor que invade en el músculo de la pared de la vejiga
  • T2a - tumor que invade el músculo superficial (la mitad interna)
  • T2b - tumor que invade el músculo profundo (la mitad externa)
  • T3 – tumor que está presente en el exterior de la vejiga
  • T3a - células microscópicas están presentes en el exterior de la vejiga.
  • T3b - células macroscópicas (vistas con el ojo desnudo) están presentes en el exterior de la vejiga.
  • T4 - tumor que invade otros órganos
  • T4a - tumor que implica la próstata, el útero, o la vagina
  • T4b - tumor que invade la pared pélvica o abdominal

 La etapa  “N” es como sigue:

  • N0 - no invasión a los ganglios linfáticos
  • N1 - el tumor invade a un ganglio linfático, pero este ganglio linfático tiene que ser menos de 2 cm
  • N2 - el tumor invade a ganglios linfáticos de un tamaño de 2-5 cm
  • N3 - el tumor invade a ganglios linfáticos más grandes de 5 cm

La etapa  “M” es como sigue:

  • M0 - no hay invasión a otros órganos
  • M1 - el tumor invade a otros órganos (excepto esos próximos a la vejiga tales como la próstata, matriz o vagina)

La etapa general es basada en la combinación de éstos parámetros T, N, M. Aunque complicados, estos sistemas de estadificación ayudan a los médicos a determinar la extensión del cáncer, y por lo tanto tomar decisiones sobre el tratamiento del paciente con cáncer. La etapa del cáncer, ó la extensión de la enfermedad, es basada en la información recogida de los diferentes exámenes hechos como parte del diagnóstico y evaluación del cáncer. Una distinción importante en el cáncer de la vejiga es entre la enfermedad superficial (Ta, Tis, T1) y enfermedad invasiva muscular. Hay grandes implicaciones en el tratamiento, que serán discutidas a continuación.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de la vejiga?

Cáncer de la Vejiga Superficial

El cáncer de la vejiga superficial es aquel que no ha invadido el músculo. Como se anotó arriba, la extensión de la enfermedad es basada principalmente en la resección transuretral (RTU). De la misma manera, el principal tratamiento para la enfermedad superficial es la RTU. Dado el hecho de que el cáncer es superficial, es posible remover todo el tumor con la RTU. Aunque la RTU se utiliza casi siempre para tratar cánceres superficiales de la vejiga, los tumores de la vejiga se repetirán (crecerán de nuevo) en el cerca de 30% de casos después de la RTU. Por esta razón, otros tratamientos se pueden utilizar además de la RTU. El tratamiento más común es un compuesto conocido como BCG. BCG se coloca en la vejiga varias veces sobre 1-2 meses. BCG es de uso frecuente además de la RTU para los pacientes con los tumores de grado alto, tumores grandes, tumores superficiales con múltiples recurrencias, o cualquier tumor que invade el recubrimiento de la vejiga (Tumores T1). Aunque BCG es exitoso, no lo es sin efectos secundarios, causando espasmos de la vejiga e irritación, frecuentemente con cada instilación.

Cáncer de la Vejiga Invasivo del Músculo

El cuidado aceptado en el tratamiento de la mayoría de los cánceres avanzados siempre ha involucrado la resección completa de la vejiga en un procedimiento llamado cistectomía. La mayor preocupación al realizar esta cirugía es como desviar la orina, de modo que el paciente todavía pueda excretarla. En el pasado, esto fue hecho usando una “desviación ileal”, donde la orina drena a través de una porción del intestino grueso y hacia afuera a través de la piel en una bolsa. Más recientemente, se han desarrollado técnicas para reconstruir la vejiga. Esto permite a los uréteres ser implantados en la nueva vejiga y uretra que se ha creado para conducir fuera de la nueva vejiga. Estas técnicas pueden permitir que el paciente sea continente y excrete la orina normalmente. A menudo, la quimioterapia se puede utilizar además de la cirugía, antes de la cirugía o después de la cirugía. Los datos recientes han demostrado que el uso de la quimioterapia puede prolongar la supervivencia y disminuir el riesgo de la repetición del cáncer; la quimioterapia consiste en generalmente una droga llamada cisplatino, conjuntamente con otras drogas.

A veces, la radiación y la quimioterapia se pueden utilizar para permitir que el paciente evite una cistectomía; se refiere esto como “acercamiento para ahorrar la vejiga”. Los regímenes que tienen los mejores resultados, todos comienzan con la resección máxima del tumor de la vejiga vía la RTU, igual que como con los cánceres de la vejiga superficial. El paciente luego empieza un tratamiento de radiación con quimioterapia (usualmente con la droga cisplatino) durante 4-5 semanas. Los pacientes son luego re-evaluados con cistoscopía para determinar si la quimioterapia y la radiación han hecho desaparecer el tumor completamente. Si el tumor ya no está presente por exanimación, más quimioterapia y radiación son dadas por 2-3 semanas adicionales. Este método tiene tasas de sobrevida comparables a la cistectomía y tiene la ventaja de permitir al paciente el conservar su vejiga. Si el tumor permanece después de la quimioterapia y radiación, el paciente puede ser aconsejado experimentar una cistectomía, a pesar de esfuerzos de evitar esto. La cistectomía se realiza para los pacientes que no tienen respuesta adecuada a la quimioterapia y a la radiación para eliminar el cáncer y reducir el riesgo de la muerte del cáncer. Aun cuando los pacientes no necesitan experimentar una cistectomía, pueden experimentar efectos secundarios significativos de la radiación y de la quimioterapia. Los más preocupantes son la capacidad disminuida de la vejiga (llevando a una mayor frecuencia urinaria), espasmos de la vejiga, sensación crónica de quemadura o dolor al orinar, y hematuria causada por el daño hecho por la quimioterapia y la radiación.

En sumario, hay diferentes métodos de tratamiento disponibles para el cáncer de la vejiga. Todos tienen un potencial curativo. Como es de verdad para muchos otros tipos de cánceres, se han desarrollado regímenes que permiten una calidad de vida más alta después de que el tratamiento se ha completado. El método exacto de tratamiento debe ser escogido individualmente por el paciente, después de discutirlo con un equipo médico experto en tratar el cáncer de la vejiga, para maximizar la oportunidad de curación y funcionamiento adecuado de la vejiga.

Imprima English

I Wish You Knew

How cancer patients have changed my life

View More



Blogs and Web Chats

OncoLink Blogs give our readers a chance to react to and comment on key cancer news topics and provides a forum for OncoLink Experts and readers to share opinions and learn from each other.




OncoLink OncoPilot

Frente a un nuevo diagnóstico de cáncer o de cambiar el curso de su tratamiento actual? Deje que nuestro personal de enfermería cáncer que ayudan a pasar!

Más información