Los Fundamentos

Ryan P. Smith, MD and Eric T. Shinohara, MD
The Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 25 de enero del 2012

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¿Qué es el esófago?

El esófago es un tubo muscular que conecta la garganta con el estómago. La pared del esófago se compone de una serie de músculos que son responsables de la peristalsis, o del movimiento muscular que facilita el paso del alimento al estómago. El esófago está alineado con dos capas de tejidos conocidos como la mucosa y la submucosa, que son donde la mayoría de los cánceres del esófago se desarrollan. El esófago es un tubo largo, con una longitud media de 25 centímetros. La garganta (o faringe) es continua con el esófago, y aunque las dos son indistinguibles, se piensa que el esófago comienza algunos centímetros debajo del cartílago de la tiroides (manzana de Adán). El esófago viaja abajo hacia el pecho, entre los pulmones. Entonces pasa por un abierto en el diafragma para conectar con el estomago. Hay un anillo de músculos, también conocidos como el esfínter bajo del esófago, entre el estomago y el esófago que previene que comida con ácido estomacal regrese hacia el esófago.

¿Qué es el cáncer del esófago?

La definición de un tumor es una masa de células de crecimiento rápido y anormal. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos tienen el crecimiento de las células incontrolado, pero sin ninguna invasión a tejidos finos normales y sin esparcimiento. Un tumor maligno se llama cáncer cuando las células del tumor ganan la propensión de invadir tejidos finos y de esparcirse localmente así como a partes distantes del cuerpo. En este sentido, el cáncer del esófago ocurre cuando las células en la guarnición del esófago crecen incontrolablemente y forman tumores que pueden invadir tejidos finos normales y esparcirse a otras partes del cuerpo.

Los cánceres son descritos por los tipos de células de las cuales crecen. La mayoría extensa de cánceres del esófago se desarrollan de la guarnición interna (mucosa) del esófago y no de las células del músculo o del cartílago que se forman del resto del esófago. La guarnición del esófago es algo única pues cambia mientras que va de la garganta al estómago. En el esófago (próximo) superior, la guarnición del esófago se asemeja a la guarnición de la garganta, compuesta de células escamosas. Por lo tanto, cuando los cánceres se desarrollan en esta región, son generalmente carcinomas de célula escamosa. En el esófago más bajo (distal), el tipo de cáncer más común se llama adenocarcinoma, que es lo que se llama el cáncer cuando se convierte de una guarnición que contenga glándulas.

Además de cánceres invasores, diagnostican a los pacientes a veces con lesiones precancerosas, llamadas carcinoma-en-situ. Estas lesiones precancerosas se pueden ver antes del desarrollo del carcinoma de célula escamosa o del adenocarcinoma. Carcinoma-en-situ ocurre cuando la guarnición del esófago experimenta cambios similares a los cambios cancerosos sin ninguna invasión a los tejidos finos más profundos. Por lo tanto, mientras que las células mismas tienen calidades como el cáncer, no hay riesgo de extensión, pues no ha ocurrido ninguna invasión. Otro tipo de lesión que se considera ser un precursor al cáncer en sí mismo se llama el esófago de Barrett, que se explica con mas detalle abajo.

¿Estoy a riesgo para el cáncer del esófago?

El cáncer del esófago ocurre en aproximadamente 13,500 Americanos por año, causando cerca de 12,500 muertes. Diagnostican a la mayoría de los pacientes en sus 50s o 60s, con aproximadamente cuatro veces tantos hombres diagnosticados que mujeres. Habiendo dicho esto, hay una dicotomía de los pacientes que desarrollan el cáncer del esófago. En el pasado, la mayoría extensa (el ~85%) de los cánceres del esófago diagnosticados eran cánceres de célula escamosa que ocurrían en el esófago superior. Los factores de riesgo para este tipo de cáncer incluyen fumar y uso del alcohol. Aunque ambos se piensan ser factores de riesgo independientes (con fumar siendo el más fuerte), parece haber un efecto sinérgico entre los dos para el desarrollo del cáncer del esófago. Es decir, personas que fuman y beben están en un riesgo excepcionalmente más alto para desarrollar cáncer del esófago cuando se comparan a los que no fuman y no beben. Otros agentes carcinógenos potenciales para el desarrollo del carcinoma de célula escamosa del esófago son nitrosaminas, fibras del asbesto, y productos de petróleo.

Sin embargo, en años recientes, los casos de adenocarcinomas han estado aumentando, y ahora son el tipo más común de cáncer esofagal que se encuentra. En contraste con los carcinomas de células escamosas del esófago, los adenocarcinomas del esófago tienden a involucrar la parte más baja del esófago. El adenocarcinoma se piensa presentarse casi siempre con el esófago de Barrett, que es una condición en la cual la guarnición normal del esófago es substituida por una guarnición normalmente encontrada en el estómago. El esófago de Barrett es diagnosticado por endoscopia, cual es un procedimiento que utiliza una cámara fotográfica fibroóptica para mirar abajo en el esófago. Este procedimiento es usualmente llevado a cabo por un gastroenterólogo, y si hay lesiones sospechosas pueden obtener biopsias durante la endoscopia. El adenocarcinoma del esófago se piensa desarrollarse del esófago de Barrett debido a más cambios carcinogénicos en la guarnición anormal. Es esófago de Barrett es pensado ser causado por irritación crónica debido al ácido estomacal. Esto ocurre debido a un defecto en el esfínter, discutido arriba, que separa el estomago del esófago. Este esfínter está localizado aproximadamente al nivel del diafragma. Cuando no está funcionando correctamente, el ácido puede reflujar, o pasar, del estomago hacia el esófago. Esta condición es comúnmente conocida como enfermedad de reflujo gastroesofagal o GERD (por sus siglas en ingles). Esto puede resultar en síntomas de acidez, hinchazón, pérdida de apetito, y dolor estomacal. Además, algunas personas se quejan de tos crónica del reflujo debido a irritación de la caja de la voz debido al reflujo ácido. Los pacientes con GERD crónico están a riesgo de desarrollar el esófago de Barrett y por lo tanto están a un riesgo más alto de desarrollar el adenocarcinoma del esófago. No está claro si el GERD fuera de cuando causa el esófago de Barrett aumenta el riesgo del cáncer esofagal, aunque aparenta que una historia severa de reflujo puede aumentar el riesgo del cáncer esofagal. Hay varias condiciones que pueden causar o empeorar el GERD, incluyendo una condición conocida como una hernia hiatal, donde porciones del estomago forman una hernia o se mueven de manera impropia por el diafragma hacia el pecho, causando que el esfínter pare de funcionar y resultando en el reflujo. Además, la obesidad, el fumar, y ciertas comidas como el café y chocolate pueden potencialmente empeorar el reflujo.

¿Cómo puedo prevenir el cáncer del esófago?

No hay una conexión clara entre un historial medico familiar del cáncer del esófago y el riesgo de un individuo de desarrollar el cáncer esofagal. El fumar es el factor de riesgo en gran medida más fuerte asociado con el desarrollo del cáncer de célula escamosa del esófago, con el alcohol probablemente desempeñando un papel de apoyo. Por lo tanto, la cesación de fumar y disminuir el alcohol son los métodos en gran medida mejores de disminuir el riesgo de desarrollar el carcinoma de célula escamosa del esófago. También hay varios factores dietéticos que han sido conectados con el carcinoma de la célula escamosa del esófago, predominantemente, comidas que contienen componentes de N-nitroso, como se ven en comidas encurtidas, secadas o ahumadas. Condiciones pre-existentes del esófago pueden aumentar el riesgo de desarrollar el carcinoma de la célula escamosa del esófago. Condiciones como acalasia, cual es una condición donde hay un peristalsis inefectivo en el esófago, también como un trauma cáustico del esófago, por ejemplo con la ingestión de lejía, pueden aumentar el riesgo del cáncer esofagal.

Los adenocarcinomas del esófago tienden a ser mas comunes en hombre Caucásicos. Como se piensa que la mayoría de los adenocarcinomas se desarrollan del esófago de Barrett, la mejor prevención del adenocarcinoma sería disminuyendo el riesgo de GERD crónico, la causa del esófago de Barrett en el primer lugar. El fumar, particularmente cuando también hay el esófago de Barrett, puede aumentar el riesgo de desarrollar los adenocarcinomas del esófago. Como se ha dicho previamente, la obesidad puede también aumentar el riesgo de desarrollar el adenocarcinoma del esófago. Disminuir el alcohol, puede también disminuir el riesgo del adenocarcinoma esofagal. Adicionalmente, disminuir la ingestión de productos con cafeína, puede disminuir el riesgo del adenocarcinoma esofagal, pero esto es controversial. Ciertas condiciones genéticas, que pueden causar un aumento el la secreción de ácidos, tal como el síndrome Zollinger-Ellison, pueden aumentar el riesgo de los adenocarcinomas del esófago. Aunque los agentes farmacéuticos para la prevención de la secreción ácida (bloqueadores de la histamina, inhibidores de la bomba del protón) pueden ser eficaces para la prevención de los síntomas de GERD, no hay prueba que disminuyen la incidencia del esófago de Barrett. En hecho, muchos piensan que aumenta el riesgo, como disminuyen la presión de la esfinge entre el esófago y el estómago, haciéndolo más fácil para el ácido alcanzar el esófago. Más investigación en esto se requiere antes de que se sepa la respuesta. Una vez que el esófago de Barrett se haya desarrollado, hay también poca evidencia que los tratamientos médicos sintomáticos (los bloqueadores de la histamina y los inhibidores de la bomba del protón) previenen el desarrollo del cáncer. Algunos creen que los inhibidores de la bomba del protón pueden hacer el esófago de Barrett regresar y por lo tanto no convertirse en un cáncer. Una vez más, esto está principalmente no probado. La manipulación quirúrgica de la esfinge del esófago ya mencionada, haciendo más difícil que el ácido alcance el esófago, puede conducir a la regresión, aunque otra vez, esto no está probado. La recomendación más importante para alguien con el esófago de Barrett es la vigilancia persistente, que será discutida abajo 9debajo de detección temprana).

¿Cuáles exámenes de detección temprana hay disponibles?

No hay recomendaciones para exámenes de detección temprana para el público en general por sí mismo, y no existe ninguna prueba de detección temprana especifica para el carcinoma de la célula escamosa del esófago. Esto hace aún más importante reducir los factores de riesgo para el cáncer de la célula escamosa-principalmente el fumar y el uso pesado del alcohol. Sin embargo, exámenes de detección temprana y la vigilancia son muy importantes en pacientes con el esófago de Barrett para asegurar que no progrese al adenocarcinoma. Se ha estimado que hay aproximadamente 0.2%-2% de riesgo anual de que alguien con el esófago de Barrett desarrolle un cáncer esofagal. Como dicho antes, se pueden hacer varios procedimientos médicos o quirúrgicos para procurar revertir el esófago de Barrett, pero el efecto de éstos no esta sustanciado. Por lo tanto, la mejor manera de asegurar que el esófago de Barrett no cause ningún problema es hacer evaluaciones de repetición con biopsia vía la endoscopia. La meta primaria de la endoscopia es detectar la displasia temprana. Aunque el esófago de Barrett, por definición, es cuando la guarnición del esófago es anormal, puede haber niveles variados de “ anormal”. Esto se califica en términos de la displasia, que es un término que se refiere a cómo de probable el esófago de Barrett puede progresar al cáncer. En pacientes sin displasia, pero con simple reemplazo de la guarnición del esófago con la guarnición del estómago, la endoscopia se recomienda cada dos a tres años. En pacientes con displasia mínima o de grado bajo, por lo menos dos endoscopias se deben hacer seis meses de separado, después anualmente si ésas son aceptables. Los pacientes con el esófago de Barrett con displasia de grado alto deben ser seguidos por endoscopia cada 3 meses o actualmente experimentar tratamiento, como éstos se consideran los cambios pre-malignos que tienen una probabilidad alta de progresar al cáncer. Áreas de displasia pueden ser tratadas durante una endoscopia. Técnicas de ablación existen, tal como el láser. La terapia fotodinámica puede ser usada para tratar a lesiones de grados altos usando un compuesto para hacer los tumores mas sensitivos a una onda de luz especifica, seguido por exposición al tumor a luz. Resecciones quirúrgicas de una porción involucrada de mucosa pueden también ser usadas.

¿Cuáles son las señas de cáncer del esófago?

Sobre el 90% de personas con el cáncer del esófago presentan con problemas tragando, a menudo conduciendo a una cantidad significativa de pérdida de peso antes de la diagnosis. Una cantidad similar se quejan a menudo de una sensación de que el alimento "se pega" en alguna parte del pecho, donde el crecimiento del cáncer imposibilita el paso del alimento. Los problemas comienzan generalmente con el alimento, aunque igual eventualmente los líquidos podrían "pegarse" si el cáncer progresa y continúa creciendo en el tubo hueco que es el esófago. Esto es similar a un desaguadero del baño que se atasca-si algo está en el tubo que evita que el agua drene, él tubo devuelve el agua y no permite pasar nada. Personas con el cáncer esofagal muchas veces también tienen dolor al tragar. Aunque éstos son los síntomas más comunes, otros podrían existir, especialmente si el tumor crece a través de la pared del esófago o en otros órganos. El dolor de pecho puede ocurrir en los pacientes que tienen espasmo del esófago, otra vez de la irritación del tumor. Un tumor más grande puede erosionar la pared al punto donde causa la sangría. Esto puede causar que pacientes tosan sangre, o vomiten sangre. Además, si la sangre es tragada, se puede notar sangre en la excreta o excretas que se vean negras y como brea, que se conoce como melena. La tráquea (gaznate) está localizada directamente delante del esófago y de ella es posible que un cáncer del esófago se erosione enteramente a través de la pared del esófago y en la tráquea, creando lo qué se llama una fístula traqueoesofagal (respiratoria). Este causa tos, una sensación irritante con la respiración (especialmente con respiraciones profundas) y ronquera.

¿Cómo se diagnostica y se estadifica el cáncer del esófago?

Diagnosis

La obtención de información sobre un cáncer del esófago comienza generalmente después de que el paciente presenta con síntomas. En el caso del cáncer del esófago, esto significa generalmente problemas con tragar. El primer paso es establecer la diagnosis del cáncer esofagal. Exámenes iniciales a veces incluyen el trago de bario, donde la persona traga bario para permitir la visualización de los contornos del esófago en los rayos-x. Generalmente, el esófago es liso, y si hay un defecto en el contorno liso del esófago, esto puede sugerir un cáncer. Una endoscopia es comúnmente hecha cuando las personas primero se presentan con síntomas. Usando la endoscopia, la área de preocupación en el esófago puede ser vista directamente con una camera fibroóptica, y la localización de la anormalidad, la presencia o ausencia de sangría, y cuanta obstrucción hay se pueden todas ver. La endoscopia permite que la biopsia sea hecha. Una vez que se haga una biopsia, el patólogo puede determinar si hay un cáncer esofagal, y si es un adenocarcinoma o un carcinoma de célula escamosa. Una vez que se establezca una diagnosis, es importante determinar cuanto cáncer hay presente en el esófago como también si hay extensión a otras partes del cuerpo (metástasis). Esto se conoce como la estadificación del cáncer y forma un rol importante en la selección del tratamiento optimo para el cáncer. Si su doctor sospecha que el tumor puede haber crecido hacia la traquea, una broncoscopía puede ser ordenada, que permite que se visualicen las vías de aire. El estándar de cuidado también incluiría hoy la ejecución de un ultrasonido durante la endoscopia, llamada una examinación endoscópica con ultrasonido (EUS, por sus siglas en ingles). Esto permite la predicción de cuánta de la pared del esófago es implicada por el tumor, con sobre la exactitud del 90%, y la presencia de cualquier ganglio linfático que esté implicado con extensión del tumor, con sobre la exactitud del 75%. Una exploración de CT ("CAT") también se hace generalmente para determinar la cantidad de enfermedad en el pecho, aunque es aparentemente menos exacta que el EUS. La exploración de CT debe incluir proyección de imagen a través del abdomen superior, tal como el hígado, para asegurar que el hígado y los ganglios linfáticos en el área del estómago se puedan visualizar. Otras pruebas más rutinarias hechas antes de empezar el tratamiento incluyen exámenes de la sangre, para asegurar que las cuentas de sangre totales están dentro de límites normales, y que el hígado de un paciente, los riñones, y la salud total están normales. Otras pruebas pueden también ser incluidas, si los síntomas lo requieren. Concedido, estas son muchas pruebas, aunque todas son importantes para ofrecer el mejor tratamiento individual para cada persona.

Estadificación

Después de que todas estas pruebas se realicen, la etapa del cáncer se sabe. La estadificación de un cáncer describe cuánto cáncer ha crecido dentro del esófago también como si ha habido extensión del cáncer. Esto es a menudo extremadamente importante en términos de qué tratamiento se ofrece a cada paciente individual. Antes de que se introduzcan los sistemas de la estadificación, primero daremos un fondo de cómo los cánceres crecen y se extienden, y por lo tanto avanzan en etapa.

Los cánceres causan problemas porque se extienden y pueden interrumpir el funcionamiento de órganos normales. El cáncer del esófago unidireccional, puede esparcirse por la extensión local para invadir a través de las estructuras normales en el pecho y en las estructuras adyacentes. Éstos incluyen la tráquea, el diafragma, y aun en las venas y las arterias grandes que emanan del corazón. Todos los cánceres pueden esparcirse vía la extensión local, y es muy común para el cáncer del esófago esparcirse extensivamente localmente antes de que se obtenga la diagnosis. Esto es lo qué causa los muchos síntomas de cáncer del esófago, incluyendo dificultades con tragar, tos, sangría, y subsecuentes fatiga y pérdida de peso debido a la desnutrición.

El cáncer del esófago puede también esparcirse por acceso al sistema linfático. La circulación linfática es un sistema de circulación completa en el cuerpo (algo como el sistema circulatorio de la sangre) que drena en varios ganglios linfáticos. Cuando las células de cáncer tienen acceso a esta circulación linfática, pueden viajar a los ganglios linfáticos y comenzar sitios nuevos de cáncer. Esto se llama extensión linfática. Dentro de la pared del esófago, hay una red extensa de canales linfáticos, por lo tanto una proporción grande de pacientes presentan con ganglios linfáticos implicados ya con el cáncer.

Los primeros ganglios linfáticos a los cuales las células de cáncer se extienden son los ganglios linfáticos encontrados a lo largo del lado del esófago (ganglios linfáticos periesofagal). El cáncer puede entonces esparcirse al centro del pecho (ganglios linfáticos mediastinal) y en las áreas del cuello sobre el hueso del collar (ganglios linfáticos supraclavicular) o en el abdomen (ganglios linfáticos perigástricos y celiacos), dependiendo de donde se localiza el cáncer del esófago primario.

Los cánceres del esófago pueden también esparcirse a través de la circulación sanguínea. Las células de cáncer acceden a los órganos distantes vía la circulación sanguínea y los tumores que se presentan del recorrido de las células a otros órganos se llaman metastáticos. Los cánceres del esófago se esparcían generalmente localmente o a los ganglios linfáticos antes de esparcirse distantes a través de la circulación sanguínea. Por lo tanto, la incidencia de metástasis distantes en la diagnosis es bastante baja. Fue pensado previamente que el cáncer del esófago casi nunca se esparcía distantemente. Sin embargo, como más y más pacientes se curan de su enfermedad local con los adelantos en la terapia, esto desafortunadamente ahora se conoce no ser el caso.

El sistema de estadificación usado para el cáncer del esófago se diseña para describir el grado de la enfermedad dentro del esófago, en los ganglios linfáticos circundantes, y en áreas distantes. El sistema de estadificación usado para describir tumores del esófago es el "sistema de TNM", según lo descrito por la Comité Junta Americana sobre el cáncer. Los sistemas de TNM se utilizan para describir muchos tipos de cánceres. Tienen tres componentes: T-describir el grado del tumor "primario" (el tumor en el esófago en sí mismo); N-describir la extensión a los ganglios linfáticos ; M-describir la extensión a otros órganos (es decir, metástasis). El sistema de estadificación para el cáncer esofagal es complejo, particularmente en referencia a la extensión de los ganglios linfáticos, donde la localización del cáncer esofagal dentro del esófago afecta la estadificación.

La etapa “T” es como sigue:

  • Tis-carcinoma in situ
  • T1-tumor confinado a la capa interna de la pared del esófago (submucosa o lamina propia)
  • T2-tumor invade hasta la capa muscular de la pared
  • T3-tumor invade hasta la capa externa de la pared (adventicia)
  • T4-tumor invade hasta otras estructuras u órganos

La etapa “N” es como sigue para cualquier sub-sitio:

  • N0-no extensión a los ganglios linfáticos
  • N1-tumor se extiende a los ganglios linfáticos regionales
    • – ganglios linfáticos fuera del pecho se consideran "M1"

La etapa “M” es como sigue:

  • M0-tumor no esparcido a otros órganos
  • M1-tumor esparcido a otros órganos
  • Esto también es analizado por el sitio del tumor primario dentro del esófago:
  • Tumores del esófago más bajo:
    • M1a-cáncer esparcido a los ganglios linfáticos en el abdomen (llamado ganglios celiacos).
    • M1b-cáncer esparcido a otras partes del cuerpo.
  • Tumores del esófago superior:
    • M1a-cáncer esparcido a los ganglios linfáticos en el cuello (llamado ganglios cervicales o supraclaviculares).
    • M1b-cáncer esparcido a otras partes del cuerpo.

La etapa total se basa en una combinación de éstos parámetros T, N, y M:

  • Etapa 0: Cáncer in situ.
  • Etapa I: Cáncer en las dos capas interiores del esófago (T1N0M0)
  • Etapa IIA: Cáncer en cualquiera de las cuatro capas del esófago (T2-3N0M0)
  • Etapa IIB: Cáncer en cualquier capa del esófago, con extensión a los ganglios linfáticos cerca del tumor (T1-2N1M0)
  • Etapa III: Cáncer en la capa exterior del esófago, o a través de la pared. El cáncer está también en los ganglios linfáticos (T3-4N1M0)
  • Etapa IVA: El cáncer se esparció a los ganglios linfáticos del abdomen o del cuello (T1-4N0-1M1a)
  • Etapa IVB: El cáncer se esparció a otras partes del cuerpo (T1-4N0-1M1b)

Aunque está complicado, estos sistemas de estadificación ayuda a que los médicos determinen el grado del cáncer, y por lo tanto tomen decisiones sobre el tratamiento con respecto al cáncer de un paciente.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer del esófago?

El tratamiento elegido para una persona con cáncer del esófago es grandemente dependiente de dos factores principales: la extensión del cáncer y el estado general de la salud de la persona. En personas que tienen una etapa de la enfermedad muy temprana donde no se ha extendido a los ganglios linfáticos o profundamente dentro del esófago, cirugía solamente puede se apropiada. Sin embargo, comúnmente las personas se presentan con enfermedad en etapa más avanzada porque los síntomas se desarrollan frecuentemente solo después de que el tumor ha crecido a un tamaño grande o se ha extendido. Por lo tanto, hay a menudo una cantidad grande de tumor presente antes de que el tratamiento del cáncer pueda comenzar. Hay un numero de diferente modalidades que se pueden usar para tratar el cáncer esofagal incluyendo cirugía, radiación, y quimioterapia. Sin embargo, en personas que lo puedan tolerar, el tratamiento de modalidad combinada con cirugía, radiación y quimioterapia es preferido.

La cirugía (extirpando el esófago -una esofagectomía- y la exploración de los ganglios linfáticos regionales) es un procedimiento muy agresivo que no se procura a menudo en los pacientes que no están en bastante buena salud. Hay varios diferentes procedimientos quirúrgicos en cual se extirpa el esófago, pero, generalmente el esófago es extirpado o con la incisión por las costillas y el abdomen o el cuello y el abdomen. Cuando se extirpa el esófago, el estómago se levanta en el pecho para mantener el tubo para el alimento intacto. Hay no solamente un riesgo de infección y de sangría de la cirugía en sí misma, pero el período de la recuperación después de la cirugía puede ser difícil. Además, hay un riesgo de formar un escape en la conexión nueva que es formada entre el estomago y la porción restante del esófago (conocido como una anastomosis), que puede requerir mas cirugía y, potencialmente, llevar a complicaciones fatales. En el cáncer del esófago avanzado, todavía hay un alto porcentaje de fracasos con la cirugía sola. Estas faltas ocurren localmente (en la región del tumor primario o ganglios linfáticos regionales) o distante (en la extensión metastática del cáncer a través de la circulación sanguínea). Muchos estudios han investigado añadir radioterapia y quimioterapia a la esofagectomía para procurar agregar a la tarifa de la curación. Aunque los resultados de estos estudios son algo mezclados, se piensa que la radiación y la quimioterapia agregan una ventaja. Por lo tanto, la radioterapia (para el control local del tumor) y la quimioterapia (para el control distante así como para reforzar la eficacia de la radioterapia) casi siempre se recomiendan o antes o después de la cirugía.

La radioterapia hace uso de rayos de alta energía para matar las células de cáncer. Hace esto dañando el ADN en células del tumor. Las células normales en nuestro cuerpo pueden reparar el daño de la radiación mucho más aprisa que las células del tumor, así que mientras que las células del tumor son matadas por la radiación, muchas células normales no lo son. Ésta es la base para el uso de la radioterapia en el tratamiento del cáncer. Se da la radiación usando máquinas grandes que producen rayos de alta energía. Después de que los oncólogos de radiación escojan los campos de radiación (los "campos de radiación" son las áreas del cuerpo que van a ser tratados por la radiación), se comienza el tratamiento. La radiación se da 5 días a la semana por aproximadamente 5-7 semanas en un centro de radioterapia. El tratamiento toma apenas algunos minutos cada día y es totalmente sin dolor. Se diseña para matar las células del tumor en el área que está a riesgo para contener las células de cáncer, si está en el esófago o los ganglios linfáticos regionales. Los efectos secundarios típicos incluyen principalmente dolor de garganta, irritación de la piel (que se asemeja a una quemadura), y fatiga (cansancio).

La quimioterapia se define como medicinas que se utilizan para matar las células del tumor. La ventaja grande al usar la quimioterapia es que, puesto a que es una medicina, es recorrida a través del cuerpo entero. Por lo tanto, si algunas células del tumor se han esparcido fuera de donde la cirugía o radiación pueden tratar, pueden potencialmente ser matadas por la quimioterapia. La ventaja importante adicional de la quimioterapia en el tratamiento del cáncer del esófago es que trabaja con la radiación, dando por resultado más matanza de las células de cáncer. Similar a la radiación, algunas células normales se dañan durante el tratamiento, dando por resultado a efectos secundarios. Los efectos secundarios exactos dependen de qué tipo de quimioterapia se utiliza, aunque fatiga, cierta náusea, y una disminución en las cuentas de sangre pueden resultar de cualquier quimioterapia.

Hay algún debate sobre la orden optima en la cual se deben llevar a cabo estos tratamientos para el esófago. Diversas instituciones pueden variar la orden en la cual utilizan estas tres modalidades en la tentativa de curar el cáncer del esófago. Muchas utilizarán la radioterapia combinada con quimioterapia pre-operativamente. La ventaja de este método es que da lugar a la disminución de la cantidad de tumor que necesita ser extirpado y puede a menudo ser dado en un paciente que ya no ha tenido que experimentar un procedimiento extenso. Esto permite una tolerancia más fácil de la radiación y de la quimioterapia y también disminuye el tamaño del campo de radiación requerido que entonces reduce la toxicidad de la cirugía. Sin embargo, la toxicidad de combinar la radiación con quimioterapia es peor que cualquiera sola. Es muy importante que las personas mantengan su nutrición para que se puedan sanar bien en anticipación de la cirugía. La cirugía después de la quimioterapia y radiación parece mejorar el control local aun más. Pero, algunos centros recomiendan el tratamiento post-operatorio. La ventaja principal de este método es que la cirugía se puede realizar en un campo que no ha sido tratado con radiación, teniendo en cuenta una técnica quirúrgica mejor. Puesto que el retiro quirúrgico del tumor entero es el paso crucial de la terapia, esta consideración a menudo triunfa sobre cualquier otra.

En algunos casos, la persona está demasiado enferma para poder someterse a una cirugía o puede decidir no hacerse cirugía. En estos casos, un uso combinado, concurrente de la quimioterapia con radioterapia se emplea generalmente. Se ha probado este método ser mejor que la radiación sola, y algunos piensan que puede alcanzar tarifas de curación comparables a la cirugía, pero esto todavía se está estudiando. El uso combinado de la radioterapia y de la quimioterapia tiene toxicidades también - como irritación del esófago - que lo hace extremadamente doloroso y por lo tanto difícil de tragar hacia el final del tratamiento. Algunas personas están demasiados enfermas para poder tolerar el tratamiento combinado y son tratadas con radiación o quimioterapia solamente.

Alternativamente, las perronas pueden ser tratadas con técnicas para abrir el esófago en el caso de que estén muy enfermas para poder obtener radiación o quimioterapia. El cáncer del esófago avanzado que es incurable deja a menudo al paciente con dificultad para tragar o incapacidad de tragar en total. El dolor de pecho y la sangría son otros síntomas comunes que pueden requerir la paliación. La radioterapia se utiliza a menudo para alcanzar alivio, con éxito variable-especialmente con obstrucción, aunque estudios han divulgado alivio de la obstrucción de tragar en el aproximadamente 80% de pacientes. Stents mecánicos se pueden también realizar en este instante o quitar el tumor con láser puede ser procurado. Éstos pueden alcanzar el alivio de los síntomas más aprisa, aunque son procedimientos invasores con sus propios riesgos inherentes y son también solamente medidas temporales. Por lo tanto, éstos son seguidos generalmente por radioterapia.

Mientras que diferentes tratamientos pueden ser eficaces en tratar el cáncer de un paciente, mientras mejor educados mejor. Sin importar el tratamiento elegido, es muy importante trabajar con los médicos involucrados en el tratamiento así como los especialistas (nutricionistas, terapeutas del habla, etc.) para maximizar la ocasión de la curación y de la función después del tratamiento. Obviamente, el mejor tratamiento para el cáncer es la prevención de jamás desarrollar el cáncer. En gran medida, la mejor prevención es no fumar o la cesación inmediata de fumar y del alcohol.

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