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Módulo 5: Resultados Clínicos por Sitio de Enfermedad - El Uso de la Terapia de Protón en el Tratamiento de los Cánceres del Sistema Gastrointestinal

Eric Shinohara MD, MSCI
The Abramson Cancer Center of the University of Pennsylvania
Ultima Vez Modificado: 15 de octubre del 2009

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Cánceres del esófago

El cáncer del esófago se ha tratado históricamente con una combinación de cirugía (cuando es posible), radioterapia de fotón, y quimioterapia. Las dosis de la radioterapia al esófago son limitadas por las estructuras críticas próximas incluyendo la médula espinal, los pulmones, y el corazón, que pueden conducir a toxicidades agudas y crónicas. La escalada de la dosis en la radioterapia definitiva del cáncer del esófago es algo polémica, pues el estudio de RTOG tuvo muertes excesivas en el brazo de tratamiento de dosis alta (aunque varias de estas muertes fueron en pacientes que no recibieron la dosis completa de radiación). Las dosis de radiación actualmente usadas se asocian a un control local pobre. La radioterapia de protón ofrece una manera de aumentar la dosis total del tumor (y esperanzadamente el control local) sin toxicidad excesiva para la radioterapia definitiva del cáncer del esófago. Hay estudios múltiples que han demostrado que el tratamiento de los cánceres del esófago con terapia de protón es factible y con mayor ahorramiento de los tejidos finos normales que le rodean y menos toxicidad, conforme a los estudios repasados abajo.

Enlaces a revisiones de extractos y de presentaciones recientes con respecto a la terapia de protón para los cánceres del esófago:

Cánceres del páncreas

El cáncer pancreático es la cuarta causa principal de muerte relacionada con el cáncer en los Estados Unidos y la mayoría de pacientes presentan con enfermedad no resecable. La sobrevivencia de cinco años es pobre, incluso en pacientes que pueden ser resecados (sobrevivencia de 5 años el 10%) y es incluso peor en pacientes que son no resecables (la sobrevivencia de 2 años el 15%). Dado estos resultados pobres, la quimioterapia y la radiación se pueden utilizar para mejorar el control local y la sobrevivencia total. Sin embargo, han habido resultados contradictorios con respecto a la eficacia de la radiación en el cáncer pancreático. Estas diferencias en resultados entre los estudios pueden ser en parte debido a las toxicidades relacionadas con el tratamiento que conducen a roturas crecientes que comprometen el tratamiento. Para disminuir el tratamiento relacionado con los efectos secundarios, ha habido un movimiento hacia la reducción de volúmenes del tratamiento y reducción de las dosis de la quimioterapia de los agentes más activos en un esfuerzo de combinar la terapia. La terapia de protón puede disminuir potencialmente más aun la toxicidad, limitando la dosis de salida y disminuyendo el volumen de los tejidos finos normales que reciben la radiación. Esto puede permitir el uso de dosis más potentes o más altas de quimioterapia concurrente con la radiación así como permitir la escalada de la dosis de radiación.  

El planeamiento de tratamiento comparativo realizado en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania para el tratamiento del cáncer pancreático demostró reducciones de dosis significativas a las estructuras normales. La tolerancia de los tejidos finos normales ha prevenido la escalada de la dosis efectiva para esta malignidad. La Tabla 3 (Hsiung-Stripp DC et al. Med Dosim. 2001 Fall;26(3):255-9) demuestra cómo los protones pueden reducir perceptiblemente la dosis a los tejidos finos normales y permitir la escalada de la dosis.

Tabla 3. Comparación entre la radiografía y las dosis de protón para el cáncer pancreático

Estructura
Dosis de radiografía (Gy)
Dosis de protón (Gy)
Reducción de la dosis
Valor p
Médula espinal
27
6
78%
.003
Hígado
22
10
55%
.061
Riñón derecho
14
8
43%
.059
Riñón izquierdo
11
3
73%
.025

Enlaces a revisiones de extractos y presentaciones recientes con respecto a la terapia de protón para el cáncer pancreático:

Cánceres del hígado y del sistema biliar

El carcinoma hepatocelular (HCC) es uno de los cánceres más comunes en Asia y la cuarta causa principal de muerte relacionada con el cáncer por todo el mundo. La mayoría de los pacientes presentan con etapa avanzada y el 80% no son elegibles para la cirugía a la hora de la presentación. La radioterapia convencional es difícil de administrar debido a la sensibilidad del hígado normal a la radiación que reduce la capacidad de entregar dosis bastante altas para matar el HCC. El daño inducido por la radiación del hígado (RILD, por sus siglas en ingles) y la destrucción de cantidades grandes del hígado normal son comunes con la radiación convencional, que ha limitado su utilización. Los protones pueden ahorrar perceptiblemente la exposición del tejido fino normal a la radiación y pueden ser un tratamiento viable para esos pacientes con HCC. Han habido estudios preliminares emocionantes fuera de China que han demostrado un nivel alto de control local y de la sobrevivencia total en un año y se discuten más adelante en los enlaces abajo.

Enlaces a revisiones de extractos y de presentaciones recientes con respecto a la terapia de protón para el cáncer del hígado:

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