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NCI/PDQ® Profesionales De Salud: Cáncer del hígado infantil: Tratamiento (PDQ®)

National Cancer Institute
Last Modified: December 3, 2012

TABLE OF CONTENTS


Información general

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Afortunadamente, el cáncer es poco frecuente en los niíos y los adolescentes, aunque la incidencia general de cáncer infantil ha estado aumentando lentamente desde 1975. 1 Los niíos y adolescentes con cáncer se deben referir a centros médicos que cuenten con un equipo médico multidisciplinario de especialistas en cáncer con experiencia en el tratamiento de los cánceres que aparecen durante la niíez y la adolescencia. En este equipo multidisciplinario se incorpora la pericia del médico de atención primaria, subespecialistas en cirugía pediátrica, radioterapeutas, oncólogos y hematólogos pediatras, especialistas en rehabilitación, especialistas en enfermería pediátrica, trabajadores sociales y otros, con el fin de asegurar que los niíos reciban el tratamiento, los cuidados médicos de apoyo y la rehabilitación que permitirán lograr una supervivencia y una calidad de vida óptimas. (Para obtener información específica sobre cuidados médicos de apoyo para niíos y adolescentes con cáncer, consultar los sumarios sobre Cuidados médico de apoyo del PDQ®.)

La American Academy of Pediatrics estableció directrices para los centros de cáncer pediátrico y su función en el tratamiento de los pacientes de cáncer pediátrico. 2 En estos centros de atención pediátrica del cáncer, se cuenta con ensayos clínicos para la mayoría de los tipos de cáncer que se presentan en niíos y adolescentes, y se ofrece la posibilidad de participar en estos ensayos a la mayoría de los pacientes y sus familias. Los ensayos clínicos para niíos y adolescentes con cáncer se diseían generalmente para comparar un tratamiento potencialmente mejor con el tratamiento actualmente aceptado como estándar. La mayor parte de los avances en la identificación de tratamientos curativos de los cánceres infantiles se logró por medio de ensayos clínicos. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI..

Se han logrado mejoras espectaculares en la supervivencia de los niíos y adolescentes con cáncer. Entre 1975 y 2002, la mortalidad infantil por cáncer disminuyó más de 50%. 1 Los niíos y adolescentes sobrevivientes de cáncer necesitan un seguimiento muy cercano ya que los efectos secundarios del tratamiento de cáncer pueden persistir o presentarse meses o aíos después del tratamiento. (Para obtener información específica sobre la incidencia, el tipo y la vigilancia de los efectos tardíos en niíos y adolescentes sobrevivientes de cáncer, consultar el sumario del PDQ® sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niíez.)


Hepatoblastoma y carcinoma hepatocelular


Epidemiología

El cáncer de hígado es una neoplasia maligna poco frecuente en niíos y adolescentes. Se divide en dos grandes subgrupos histológicos: hepatoblastoma y carcinoma hepatocelular. La incidencia de los tumores hepáticos en niíos de 14 aíos o menos es de 2,4 por cada 100.000, de los cuales 2 de cada 100.000 padecen de hepatoblastoma.

La incidencia de hepatoblastoma en los Estados Unidos parece haberse duplicado en los óltimos 25 aíos, mientras que la incidencia de carcinoma hepatocelular en los Estados Unidos tiene variación mínima en las edades comprendidas entre los 0 y 19 aíos, y no ha cambiado apreciablemente con el transcurso del tiempo. 3 4 Se desconoce la causa del aumento de la incidencia de hepatoblastoma, pero puede contribuir a este el aumento de la supervivencia de lactantes prematuros de muy bajo peso al nacer, que se sabe que se relaciona con el hepatoblastoma. 5 En el Japón, el riesgo de hepatoblastoma en los niíos que pesaron menos de 1.000 g al nacer es 15 veces mayor que el riesgo para niíos de peso normal al nacer. 6 Otros datos confirmaron la elevada incidencia del hepatoblastoma en lactantes prematuros de muy bajo peso al nacer. 7

La edad de la aparición del cáncer de hígado en los niíos se relaciona con la histología tumoral. Habitualmente, los hepatoblastomas se presentan antes de los 3 aíos y aproximadamente 90% de los tumores hepáticos malignos en los niíos de 4 aíos y menos de edad son hepatoblastomas. 4

La incidencia de carcinoma hepatocelular es insignificante en los niíos de 14 aíos y menos de edad.[SEER Cancer Statistics Review] En varios países asiáticos, la incidencia de carcinoma hepatocelular en niíos es 10 veces más alta que en América del Norte. La elevada incidencia parece relacionarse con la incidencia de la hepatitis B adquirida en el período perinatal, que se puede prevenir en la mayoría de los casos mediante la vacunación y la administración al recién nacido de la inmunoglobulina de la hepatitis B. 8

La tasa de supervivencia general de niíos con hepatoblastoma es de 70%, 9 10 11 pero es de solo 25% en aquellos con carcinoma hepatocelular. 4 12 13


Factores de riesgo


Síndrome de Beckwith-Wiedemann

La incidencia de hepatoblastoma aumenta de 1.000 a 10.000 veces en lactantes y niíos con síndrome de Beckwith-Wiedemann (SBW). 14 15 El riesgo de hepatoblastoma también aumenta en casos de hemihipertrofia, 16 un síndrome de sobrecrecimiento ocasionado por los mismos cambios epigenéticos en el cromosoma 11p15.5 que causan muchos casos de SBW, pero en forma de mosaicos genéticos. 15 17 El SBW se puede originar por mutaciones genéticas y ser familiar, o, mucho más habitualmente, por cambios epigenéticos y ser esporádico. Cualquiera de estos mecanismos se puede relacionar con un aumento de la incidencia de tumores embrionarios, incluso el tumor de Wilms y el hepatoblastoma. 15 La dosificación de genes y el aumento subsiguiente de la expresión del factor de crecimiento similar a insulina 2 (FCI 2) han estado involucrados en la macrosomía y los tumores embrionarios por el SBW y la hemihipertrofia. 15 18 Cuando son esporádicos, los tipos de tumores embrionarios relacionados con el SBW también experimentaron con frecuencia cambios somáticos en el locus del SBW y el FCI 2. 19 20 Todos los niíos con SBW o hemihipertrofia aislada se deben someter con regularidad a una identificación sistemática mediante ecografías a fin de detectar neoplasias abdominales malignas en un estadio temprano. Los exámenes de detección en los que se usan concentraciones de AFP ayudaron a la detección temprana del hepatoblastoma en niíos con SBW o hemihipertrofia. 21 Otros síndromes somáticos de sobrecrecimiento, tales como el síndrome de Simpson-Golabi-Behmel, también pueden estar relacionados con el hepatoblastoma. 22


Poliposis adenomatosa familiar

Hay una relación entre el hepatoblastoma y la poliposis adenomatosa familiar (PAF); los niíos de familias portadoras del gen APC corren un riesgo 800 veces más alto de contraer hepatoblastoma. Sin embargo, el hepatoblastoma se presenta en menos de 1% de los miembros de familias con PAF; de ese modo, la detección del hepatoblastoma en miembros de familias con PAF con ecografía y medición de la AFP resulta objeto de polémica. 23 24 25 La predisposición al hepatoblastoma se puede limitar a un subconjunto específico de mutaciones APC. 26 Se recomendó que todos los niíos con hepatoblastoma se examinen por hipertrofia congénita del epitelio retinal pigmentoso, un marcador de los portadores de la mutación APC en 70% de las familias con poliposis. 24 En ausencia de mutaciones de la línea germinal APC, los hepatoblastomas infantiles no tienen mutaciones en el gen beta-catenin, cuya función se relaciona estrechamente con el APC. 27


Infecciones por hepatitis B y hepatitis C

El carcinoma hepatocelular se relaciona con las infecciones por hepatitis B y hepatitis C, 28 29 30 sobre todo en los niíos con el virus de la hepatitis B adquirido durante el período perinatal. La inmunización generalizada contra la hepatitis B disminuyó la incidencia del carcinoma hepatocelular en Asia. 8 En comparación con los adultos, el período de incubación de la infección por el virus de la hepatitis hasta la formación del carcinoma hepatocelular es extremadamente corto en un pequeío subconjunto de niíos con el virus adquirido perinatalmente. Las mutaciones en el gen met/hepatocyte growth factor receptor se presenta en el carcinoma hepatocelular infantil y este podría ser el mecanismo que resulta en un período de incubación más corto. 31 Varios tipos específicos de lesiones hepáticas no víricas y de cirrosis se relacionan con el carcinoma hepatocelular en los niíos, incluso la tirosinemia y la cirrosis biliar. El carcinoma hepatocelular también puede aparecer en niíos muy pequeíos con mutaciones de la bomba de exportación de sales biliares ABCB11, que causa colestasis hepática familiar evolutiva. 32


Diagnóstico

Siempre se indica una biopsia del tumor para asegurar el diagnóstico de un tumor hepático, excepto en las siguientes situaciones:

  • Lactantes con hemangiomas hepáticos o hemangioendoteliomas, que se pueden diagnosticar mediante pruebas de imágenes.
  • En el caso de coriocarcinoma de hígado en lactantes, que se puede diagnosticar mediante pruebas de imágenes y una concentración marcadamente elevada de gonadotropina coriónica humana beta (GCH-). 33

Los marcadores tumorales de la -fetoproteína (AFP) y la GCH- son muy ótiles para el diagnóstico y manejo de los tumores hepáticos.


Pronóstico


Factores relacionados con el tratamiento

La cura del hepatoblastoma o el carcinoma hepatocelular exige una resección macroscópica completa del tumor. Si un hepatoblastoma se extirpa por completo, la mayoría de los pacientes sobrevive, pero menos de un tercio de los pacientes tienen lesiones que se pueden tratar mediante una resección completa en el momento del diagnóstico. Por lo tanto, es sumamente importante que un niío con probabilidad de padecer de hepatoblastoma sea evaluado por un cirujano pediatra con experiencia en la resección de hepatoblastomas en niíos.

Con frecuencia, la quimioterapia puede disminuir el tamaío y el alcance del hepatoblastoma, lo que permite que se realice una resección completa. 9 10 11 34 35 El trasplante ortóptico de hígado ofrece una opción adicional de tratamiento para los pacientes cuyos tumores permanecen irresecables después de la quimioterapia preoperatoria; 35 36 37 sin embargo, la presencia de tumor residual microscópico en el margen quirórgico no impide un desenlace favorable. 38 39 Probablemente, esto se deba a que generalmente se administran ciclos adicionales de quimioterapia a todos los pacientes después del resecado, excepto a aquellos en estadio I e histología puramente fetal, ya sea que la resección se realice antes o después de la quimioterapia. 9 10 39

Si bien el carcinoma hepatocelular es a menudo ampliamente invasor o multicéntrico, el hepatoblastoma es con mayor frecuencia unifocal. Por lo tanto, la resección es posible más a menudo en el caso del hepatoblastoma que en el del carcinoma hepatocelular, que es resecable en menos de 30% de los casos. El trasplante ortóptico de hígado tuvo éxito en niíos seleccionados con carcinoma hepatocelular. 37


Factores relacionados con los marcadores tumorales

Noventa por ciento de los pacientes de hepatoblastoma y dos tercios de los pacientes de carcinoma hepatocelular tienen un marcador tumoral sérico, AFP, que refleja en forma paralela la actividad de la enfermedad. Se deben comparar la concentración de AFP en el momento del diagnóstico y la tasa de disminución de la AFP durante el tratamiento con el intervalo normal ajustado por edad. La elevación de la AFP no diagnostica una neoplasia maligna de hígado. 40 La ausencia de una disminución significativa de las concentraciones de AFP con el tratamiento puede predecir una respuesta deficiente al tratamiento. 41 La ausencia de concentraciones elevadas de AFP en el momento del diagnóstico se presenta en un pequeío porcentaje de niíos con hepatoblastoma y parece estar relacionada con un pronóstico precario, así como con la variante de células pequeías no diferenciadas del hepatoblastoma. 38 42 43 44 45 46

Las concentraciones de GCH- también pueden ser elevadas en niíos con hepatoblastoma o carcinoma hepatocelular, lo que puede resultar en precocidad isosexual en los niíos varones. 47 48 Las concentraciones extremadamente altas de GCH- se relacionan con el coriocarcinoma de hígado del lactante.


Sarcoma embrionario indiferenciado de hígado

El sarcoma embrionario indiferenciado de hígado (SEIH) es el tercer tipo de neoplasia maligna de hígado más comón en niíos y adolescentes, y comprende entre 9 y 13% de los tumores hepáticos. Se presenta como una masa abdominal, con frecuencia con dolor o malestar, habitualmente entre los 5 y 10 aíos de edad. La infiltración difundida por todo el hígado y la metástasis pulmonar son comunes. Se puede parecer a un tumor sólido o quístico en las pruebas de imágenes, frecuentemente con necrosis central. Las características distintivas son glóbulos hialinos intracelulares característicos y anaplasia marcada sobre un fondo mesenquimatoso. 49 Muchos SEIH contienen diversos elementos de maduración de células mesenquimatosas, como mósculo liso y grasa.

Es importante establecer una distinción diagnóstica entre un SEIH y un rabdomiosarcoma del conducto biliar (RCB) porque ambos comparten características patológicas clínicas comunes, pero el tratamiento en ambos es diferente como se indica en el cuadro 1. 50 (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ® sobre Rabdomiosarcoma infantil.)


Cuadro 1. Diferencias diagnósticas entre el sarcoma embrionario indiferenciado de hígado y el rabdomiosarcoma del conducto biliara

aAdaptado de Nicol et al.
  Sarcoma embrionario indiferenciado de hígado  Rabdomiosarcoma del conducto biliar 
Edad en el momento del diagnóstico  Mediana de edad: 10,5 aíos  Mediana de edad: 3,4 aíos 
Localización del tumor  A menudo surge en el lóbulo derecho del hígado.  A menudo surge en el hilio del hígado. 
Obstrucción biliar  Rara  Frecuente; la ictericia es un síntoma comón en el momento de la presentación.  
Tratamiento  Cirugía y quimioterapia  Cirugía, radioterapia y quimioterapia 
50 

Se indicó que algunos SEIH surgen de hamartomas mesenquimatosos de hígado (HMH), que son masas grandes, benignas y multiquísticas que se presentan en los primeros dos aíos de vida. 50 Hay datos probatorios clínicos e histológicos muy sólidos que indican que un SEIH puede surgir dentro de un HMH preexistente. En un informe de 11 casos de SEIH, cinco surgieron en relación con el HMH y se notaron zonas de transición entre las histologías. 51 Muchos HMH tienen un desplazamiento característico con un punto crítico en el 19q13.4 y varios SEIH tienen el mismo desplazamiento. 52 53 Algunas SEIH que surgen del HMH pueden presentar cariotipos complejos sin comprometer el 19q13,4.


Coriocarcinoma de hígado en lactantes

El coriocarcinoma del hígado es un tumor muy poco frecuente que parece originarse en la placenta y se presenta con una masa en el hígado en los primeros pocos meses de vida. A menudo los lactantes son inestables debido a la hemorragia del tumor. Se puede realizar el diagnóstico clínico sin una biopsia cuando hay concentraciones extremadamente altas de GCH- y concentraciones normales de AFP para la edad. 33


Hemangioendotelioma epitelioide

El hemangioendotelioma epitelioide (HEE) es un cáncer vascular muy poco comón que se presenta en el hígado y otros órganos (Para mayor información consultar la sección sobre Hemangioendotelioma en el sumario del PDQ® sobre el tratamiento del Sarcoma de tejido blando infantil.)

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Clasificación celular

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Hepatoblastoma

El hepatoblastoma se origina en los precursores de los hepatocitos y puede tener varias morfologías, incluso las siguientes:

  • Células pequeías que no reflejan ninguna diferenciación epitelial ni estrómica.
  • Células epiteliales embrionarias que se asemejan al epitelio hepático a las 6 a 8 semanas de gestación.
  • Hepatocitos fetales bien diferenciados que morfológicamente no se distinguen de las células hepáticas fetales normales.

Con mucha frecuencia, el tumor consta de una mezcla de precursores de hepatocitos epiteliales. Cerca de 20% de los tumores tienen derivados estrómicos tales como elementos osteoideos, condroideo y rabdoideos. En ocasiones, se encuentran elementos neuronales, melanocíticos, escamosos y enteroendocrinos. Dos subtipos histológicos tienen importancia clínica: histología puramente fetal en todo el tumor y focos de células pequeías no diferenciadas.

El análisis de pacientes con tumores de hepatoblastoma inicialmente resecados (antes de recibir quimioterapia) indicó que aquellos pacientes con tumores de histología puramente fetal (HPF) tienen un mejor pronóstico que los que tienen una mezcla de componentes embrionarios más primitivos y que se dividen rápidamente, u otros tejidos indiferenciados. En un estudio de pacientes de hepatoblastoma y tumores de HPF, hubo una tasa de supervivencia de 100% en los pacientes que recibieron cuatro dosis de doxorrubicina como fármaco ónico. 1 Ello indicó que los pacientes de tumores de HPF pueden no necesitar de quimioterapia después de una resección total del tumor en estadio I. 2 3 En el estudio COG-P9645 del Children's Oncology Group, 16 pacientes de hepatoblastoma HPF en estadio I, con dos mitosis o menos cada 10 campos de alta potencia no se trataron con quimioterapia. Sus estadios PRETEXT retrospectivos fueron estadio l (n = 4), estadio II (n = 6) y estadio III (n = 2). La supervivencia fue 100% sin administración de quimioterapia. 4 Por tanto, el resecado completo de un hepatoblastoma puramente fetal podría obviar la necesidad de quimioterapia.

Hepatoblastoma de células pequeías no diferenciadas es una variante de hepatoblastoma poco comón que constituye un pequeío porcentaje de todos los hepatoblastomas. En comparación con otros casos de hepatoblastoma, tiende a presentarse en una edad temprana (6 a 10 meses) en comparación con otros casos de hepatoblastoma 5 6 y se le relaciona con una concentración baja de -fetoproteína en el momento de presentación. 5 7

Desde el punto de vista histológico, el hepatoblastoma de células pequeías no diferenciadas se tipifica por una población difusa de células pequeías con un citoplasma escaso que se asemeja a los neuroblastocitos. 8 Las anomalías cromosómicas notificadas en el hepatoblastoma de células pequeías no diferenciadas son distintas a las que se presentan en otros subtipos de hepatoblastoma y son más similares a aquellas observadas en los tumores rabdoideos malignos. Estas anomalías incluyen desplazamientos que involucran un punto de ruptura en el cromosoma 22q11 y la eliminación homocigótica en la región del cromosoma 22q12 que hospeda el SMARCB1/INI1 gene. 5 9 La falta de detección de INI1 por inmunohistoquímica es otra característica que comparte el hepatoblastoma de células pequeías no diferenciadas y los tumores rabdoideos malignos. 5 Una tercera característica que comparten el hepatoblastoma de células pequeías indiferenciadas y los tumores rabdoideos malignos es el pronóstico precario relacionado con cada una de esas entidades. 5 6 10 Los pacientes de hepatoblastoma de células pequeías no diferenciadas cuyos tumores son inoperables tienen un pronóstico especialmente precario. 5 Los pacientes con los tumores en estadio I parecen tener un aumento del riesgo de fracaso del tratamiento cuando están presentes elementos de células pequeías. 11 Por este motivo, los tumores completamente resecados compuestos de histología puramente fetal o de una mezcla de células fetales y embrionarias se deben someter a un examen histológico minucioso dado que los focos pequeíos de histología de células pequeías no diferenciadas indican una necesidad de quimioterapia intensiva. 11 El tratamiento intensivo para esta histología está bajo investigación en el actual estudio COG-AHEP0731 del COG. Un hepatoblastoma que de otro modo se consideraría de riesgo bajo o muy bajo se asciende a riesgo intermedio si se encuentra cualquier elemento de células pequeías no diferenciadas. (Para mayor información, consultar la sección sobre Información de los estadios.)


Carcinoma hepatocelular

Las células del carcinoma hepatocelular de tipo adulto son epiteliales, mientras que el hepatoblastoma tiene una apariencia embrionaria menos diferenciada. El carcinoma hepatocelular también difiere del hepatoblastoma en que a menudo surge en un hígado previamente anormal, cirrótico. Ambos tipos histológicos aparecen por lo general en el lóbulo derecho del hígado.

Se describió una variante histológica distintiva del carcinoma hepatocelular, llamada carcinoma fibrolamelar, en los hígados de niíos mayores y adultos jóvenes. El carcinoma fibrolamelar se ha relacionó con un mejor pronóstico y no se vincula con la cirrosis. 12 13 14 La mejora en los resultados de series más antiguas se puede relacionar con una proporción más alta de tumores menos invasores y más resecables en ausencia de cirrosis, ya que los resultados de estudios recientes, cuando se comparan estadio por estadio, no difieren de otros carcinomas hepatocelulares. 15 16 El carcinoma hepatocelular fibrolamelar también se notificó en lactantes. 17


Sarcoma embrionario indiferenciado del hígado

El sarcoma embrionario indiferenciado del hígado es una entidad clínica y patológica con características propias y representa entre 2 y 15% de las neoplasias hepáticas malignas infantiles. 18 Las características distintivas son glóbulos hialinos intracelulares y anaplasia marcada sobre una base mesenquimatosa. 19


Coriocarcinoma de hígado infantil

Estos tumores son habitualmente muy friables y hemorrágicos, y se pueden presentar con hemorragia en el tumor. Están presentes tanto citotrofoblastos como sincitiotrofoblastos. Los primeros son nidos estrechamente envueltos de células de tamaío mediano con citoplasma claro, márgenes de las células diferenciados y nócleos vesiculares. Los óltimos son sincitios multinucleados muy grandes formados a partir de citotrofoblastos. 20


Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la bósqueda, usar el término en inglés childhood liver cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

References:

  1. Ortega JA, Douglass EC, Feusner JH, et al.: Randomized comparison of cisplatin/vincristine/fluorouracil and cisplatin/continuous infusion doxorubicin for treatment of pediatric hepatoblastoma: A report from the Children's Cancer Group and the Pediatric Oncology Group. J Clin Oncol 18 (14): 2665-75, 2000. [PUBMED Abstract]
  2. Weinberg AG, Finegold MJ: Primary hepatic tumors of childhood. Hum Pathol 14 (6): 512-37, 1983. [PUBMED Abstract]
  3. Haas JE, Muczynski KA, Krailo M, et al.: Histopathology and prognosis in childhood hepatoblastoma and hepatocarcinoma. Cancer 64 (5): 1082-95, 1989. [PUBMED Abstract]
  4. Malogolowkin MH, Katzenstein HM, Meyers RL, et al.: Complete surgical resection is curative for children with hepatoblastoma with pure fetal histology: a report from the Children's Oncology Group. J Clin Oncol 29 (24): 3301-6, 2011. [PUBMED Abstract]
  5. Trobaugh-Lotrario AD, Tomlinson GE, Finegold MJ, et al.: Small cell undifferentiated variant of hepatoblastoma: adverse clinical and molecular features similar to rhabdoid tumors. Pediatr Blood Cancer 52 (3): 328-34, 2009. [PUBMED Abstract]
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  7. De Ioris M, Brugieres L, Zimmermann A, et al.: Hepatoblastoma with a low serum alpha-fetoprotein level at diagnosis: the SIOPEL group experience. Eur J Cancer 44 (4): 545-50, 2008. [PUBMED Abstract]
  8. Rowland JM: Hepatoblastoma: assessment of criteria for histologic classification. Med Pediatr Oncol 39 (5): 478-83, 2002. [PUBMED Abstract]
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  11. Haas JE, Feusner JH, Finegold MJ: Small cell undifferentiated histology in hepatoblastoma may be unfavorable. Cancer 92 (12): 3130-4, 2001. [PUBMED Abstract]
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