Viviendo con el “quimio-cerebro” (disfunción cognoscitiva después del cáncer)

OncoLink
Ultima Vez Modificado: 4 de diciembre del 2014

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Muchos sobrevivientes que han recibido previamente o están recibiendo actualmente quimioterapia reportan que experimentan cambios cognoscitivos, referidos a menudo como “quimio-cerebro.” Estos cambios incluyen dificultad con la memoria a corto plazo, trabajos múltiples, el aprendizaje nuevo, comprensión de lo que se lee, trabajar con números y una disminución en la capacidad de la concentración. Por muchos años, esto fue atribuido por los médicos y los investigadores a la depresión o a la ansiedad sobre la diagnosis y el tratamiento del cáncer. Más recientemente, los investigadores han comenzado a estudiar y a documentar lo qué los sobrevivientes han estado diciendo desde hace mucho; los cambios cognoscitivos después de la quimioterapia son verdaderos. Aunque no podemos todavía establecer claramente si solamente ciertas drogas de quimioterapia son responsables, parece cierto que los efectos son acumulativos. Es decir, los que reciben más quimioterapia tienden experimentar mayor déficit. Los estudios han encontrado que la capacidad cognoscitiva puede mejorar en un cierto plazo en algunos sobrevivientes, pero el déficit todavía está presente a plazo largo en muchos sobrevivientes, incluso años después del tratamiento. La experiencia de cada persona es única, haciéndolo difícil de predecir qué déficit, si alguno, una persona experimentara, y si o no persistirán después del tratamiento.

En los últimos años, se han divulgado un número de estudios, muchos que demostraron un cierto nivel de declinación en la función del cerebro después de la terapia en los sobrevivientes del cáncer, aunque algunos estudios no han encontrado algún cambio. El efecto puede ser un empeoramiento en un problema cognoscitivo preexistente, o un cambio nuevo en la función. Algunos participantes del estudio empeoraron durante la terapia y mejoraron gradualmente después de la terapia, mientras que otros encontraron que sus discapacidades eran duraderas, si no permanentes.

¿Cuáles exactamente son estos efectos cognoscitivos? Los sobrevivientes identifican cambios en la atención/concentración, velocidad procesando, memoria verbal y visual, trabajos múltiples, encontrando palabras, y dificultad con la organización. Estos efectos pueden conducir a una inhabilidad de realizar su trabajo, dificultad manejando las responsabilidades de la familia/el hogar, e incluso retiro social por el miedo de la vergüenza. La familia, los amigos y los compañeros de trabajo esperan a menudo que el sobreviviente esté “de nuevo a lo normal”, sólo agregando al estrés de los cambios cognoscitivos.  

¿Así pues, qué puede una persona hacer para mejorar la función de su cerebro? Desafortunadamente, la investigación en esta área está en su infancia y será probablemente un número de años antes de que tengamos cualquier respuesta definitiva a esa pregunta. Podemos tomar algunas lecciones de la investigación en la demencia y la enfermedad de Alzheimer y tener en cuenta el sentido común de desarrollar algunos consejos para recuperar y/o a optimizar su capacidad intelectual.

Medicamentos

Algunos medicamentos se están estudiando como tratamientos potenciales para los cambios cognoscitivos, pero no hay todavía bastantes datos para apoyar su uso. Metilfenidato (Ritalin) y dexmetilfenidato HCL (Focalin), medicamentos usados para tratar el desorden de la hiperactividad del déficit de la atención (ADHD) y el modafinil (provigil), un medicamento aprobado para tratar la narcolepsia, se han estudiado en la disfunción cognoscitiva después de la terapia del cáncer. La teoría es que estos medicamentos estimulan el cerebro y por lo tanto pueden dar lugar a una mejoría en la concentración, la memoria y la atención, así como la fatiga. Con el mismo enfoque, la cafeína es un estimulante que se compra sin receta médica que mejora la función cognoscitiva para millones de gente a diario. Es una manera relativamente segura para que mucha gente estimule su función cerebral.

Algunas terapias herbarias pueden ser de beneficio. El ginsén ha demostrado algunos efectos positivos sobre la fatiga relacionada al cáncer. En el libro “Su cerebro después de la quimio”, los autores precisan que no todo el ginsén está creado igualmente. Algunas compañías utilizan un proceso de fabricación llamado la extracción del alcohol, que se ha demostrado tener características  como estrógeno. Eso es una preocupación para la gente con los tumores sensibles al estrógeno. Observan que puede ser difícil determinar el proceso de fabricación y si el producto está libre de contaminantes. El ginkgo biloba se promueve a menudo como reforzador de la memoria, pero los estudios no han encontrado esto ser verdadero. Un estudio grande de pacientes mayores no encontró ninguna disminución en la enfermedad de Alzheimer, y actualmente observo un aumento en la demencia y derrame cerebrales en el grupo que tomaba el suplemento. El ginkgo biloba aumenta el riesgo de la sangría y se debe utilizar con precaución. Como con todas las terapias herbarias, solo porque dicen son “naturales” no significa que no tienen efectos secundarios. Investigue los efectos secundarios posibles de cualquier suplemento, así como la reputación del fabricante y de sus productos. El sitio de web consumerlab.com prueba independientemente las terapias herbarias y las vitaminas para la pureza. Hay costo para ser miembro, pero esto lo mantiene libre de influencia de anuncios y es mínimo comparado a los 34 mil millones de dólares que los consumidores americanos pagan para la medicina alternativa cada año. 

“Rehabilitación del Cerebro”

Los programas de rehabilitación cognoscitiva son programas estructurados que utilizan el ejercicio, las tareas que utilizan memoria y los rompecabezas para “rehabilitar” su mente. Estos programas se utilizan típicamente para la gente con lesiones del cerebro, pero los terapeutas han adaptado los programas para los sobrevivientes del cáncer. Un número de compañías ofrecen los programas de computadora cual meta es mejorar la función del cerebro. Hay estudios actualmente en curso evaluando la eficacia de estos programas en sobrevivientes del cáncer, así que manténgase alerta para los resultados.

Los crucigramas que usan números, como Sudoku, pueden ayudar “a hacer ejercicio” para su cerebro. Dan Silverman, MD, PhD, co-autor de Su Cerebro Después de Quimio, se siente que éstos pueden ser beneficiosos, pero no es conocido, por ejemplo, como de bien terminando un crucigrama traduce a un efecto sobre la memoria verbal. Sería provechoso si la investigación futura mirara estos “juegos del cerebro”. Es probable que cualquier estímulo del cerebro pueda ser provechoso y ciertamente no pueda lastimar si se hace a través de un juego, tomando un curso en una escuela local o tomando parte de un club de discusión de libros.

La fatiga puede realzar los problemas cognoscitivos, así que evite la fatiga consiguiendo bastante sueño, incorporando ejercicio en su vida y comiendo una dieta saludable.

Otras causas

Es importante recordar que algunos problemas muy tratables pueden dar lugar a las dificultades cognoscitivas, tales como disfunción de la tiroides, depresión y ansiedad, así que es importante excluir o tratar estas diagnosis. El hipotiroidismo (el nivel de la hormona de tiroides baja) es un problema común para los sobrevivientes y puede hacer que se sienta “como nublada” o “fuera de si.” Esto es fácilmente tratable con la hormona de tiroides suplementar. Los sobrevivientes que pueden estar deprimidos o experimentan ansiedad beneficiarían de consultar con un siquiatra o un psicólogo experimentado en el trabajo con los pacientes o los sobrevivientes del cáncer. No asuma que sus preocupaciones cognoscitivas son debidas al quimio-cerebro.

Consejos

Como usted puede ver, no hay “arreglo rápido” para el quimio-cerebro, así que vuélvase creativo e incorpore las cosas en su vida diaria que puedan ayudar a combatir los síntomas.

  • Guarde un calendario o un planificador detallado. ¿Tiene un teléfono que se puede programar? Fije alarmas para recordarle de citas importantes.
  • ¡Notas que se puedan pegar son importantes - apenas este seguro de ponerlas en lugares que usted las verá!
  • Por la tarde, comience una lista para el día siguiente - ¿qué necesita hacer? ¿quién necesita llamar? Mantenga un cuaderno para esto así que usted pueda moverse hacia delante fácilmente y añadir algo a la semana próxima cuando le venga en mente.
  • Mantenga una lista para mantener notas en la cocina para su lista de compras - cuando usted ve que algo está bajo en munición, escríbalo de enseguida.
  • Ponga una canasta cerca de la puerta delantera para esos artículos que usted necesita todos los día - el teléfono celular, las llaves, etc.
  • ¿Tiene problemas recordando nombres? Piense en una cosa tonta para activar esa memoria - recuerdo el nombre de mi vecina Ángela, asociándola con cara de ángel ¡Suena tonto, pero nunca me olvidé de su nombre otra vez!
  • ¿Problemas recordando que algo se está cocinando? Nunca ponga algo en la estufa sin fijar el contador de tiempo - ¡solo recuerde no irse del cuarto sin el contador de tiempo! Consiga uno que pueda guindar de su camisa si eso es una preocupación.
  • Los sistemas de navegación/GPS pueden ser un salvavidas para llegar a los lugares.

Más importante, sepa sus limitaciones. No asuma tareas que requieren demasiados trabajos múltiples. Pida ayuda. Intente guardar una perspectiva positiva y encontrar un cierto humor en sus “momentos de quimio-cerebro”.

Referencias y lecturas adicionales

Jansen CE et al. (2008). Preliminary results of a longitudinal study of changes in cognitive function in breast cancer patients undergoing chemotherapy with doxorubicin and cyclophosphamide. Psycho-Oncology. 17(12):1189-95, 2008.

Mitsiades N et al. (2008). Cognitive effects of hormonal therapy in older adults. Seminars in Oncology. 35(6):569-81, 2008.

Nelson CJ (2007). Chemotherapy and cognitive deficits: mechanisms, findings, and potential interventions. Palliative & Supportive Care. 5(3):273-80, 2007.

Silverman D & Davidson, I (2009). Your Brain After Chemotherapy. Cambridge, MA: DaCapo Press.

Weiss, B (2008) Chemobrain: a translational challenge for neurotoxicology. Neurotoxicology. 29(5):891-8, 2008.

The American Cancer Society: Chemo Brain

CANCERcare Information sheets on Chemo-Brain (under Managing side effects)



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