Hospicio: Nociones básicas

OncoLink
Ultima Vez Modificado: 21 de diciembre de 2016

¿Qué es un hospicio?

El hospicio no es un lugar físico o una ubicación a la que se envía a un paciente, sino que es una filosofía que un paciente y su familia adoptan y siguen. La palabra hospicio proviene de la palabra latina “hospitium”, que significa albergue. Originalmente deriva de la costumbre medieval de albergar a peregrinos religiosos que estaban enfermos y cansados a causa de sus viajes, o que resultaban heridos durante su peregrinación, a fin de permitirles descansar y estar cómodos en su viaje. No fue sino hasta la década de 1960 que un médico británico, el Dr. Cicely Saunders, inició la moderna idea de hospicio y fundó el hospicio St. Christopher's cerca de Londres. El hospicio contemporáneo ofrece un programa completo e integral de atención a los pacientes y sus familias.

El hospicio es una filosofía que se enfoca en proporcionar la mejor calidad de vida posible a los pacientes que deben enfrentar una enfermedad terminal. Algunos pueden pensar en el hospicio como una forma de “entregarse”, sin embargo, el hospicio es realmente un cambio en el enfoque del cuidado, desde tratamientos y exámenes para el cáncer que prolongan la vida, hasta medidas que mejorarán la calidad de vida de la persona, como el alivio del dolor y otros síntomas. El hospicio cuenta con un equipo que trabaja con toda la familia para brindar apoyo emocional y espiritual, así como apoyo en el momento del duelo después de que muere el paciente. El hospicio enseña a aprovechar cada día al máximo y muestra que la muerte es una parte normal de la vida.

¿Cómo funciona el hospicio?

El cuidado en el hospicio está a cargo de un equipo, que incluye un médico, enfermeros, trabajadores sociales, consejeros, capellanes, administradores de casos y voluntarios capacitados. El cuidado que se proporciona se enfoca en las necesidades del paciente y de la familia. El equipo oncológico del paciente inicialmente establece el cuidado en un hospicio, que puede ser en el hogar del paciente o en un servicio de hospitalización.

Un médico, quien se especializa en el manejo de los síntomas, supervisa el cuidado del paciente. Cuando el cuidado se proporciona en el hogar, los enfermeros hacen visitas regulares para evaluar y manejar las necesidades del paciente, se comunican con el médico y el equipo del hospicio en relación con la condición del paciente y otras necesidades. Los proveedores de atención médica domiciliaria se pueden organizar para ayudar a los pacientes con la higiene personal. Los administradores de casos pueden ocuparse de que se proporcionen suministros médicos en el hogar de los pacientes, tales como camas de hospital, tocadores portátiles, andadores, sillas de ruedas, etc. Los consejeros y trabajadores sociales no solo brindan apoyo al paciente sino a toda la familia, quienes también deben enfrentar la enfermedad, la agonía y la muerte del paciente. Cuando el cuidado se proporciona en un servicio de hospitalización, todo el equipo está disponible según sea necesario, y se brindan cuidados de enfermería las 24 horas.

¿Cuándo es el momento adecuado para considerar el hospicio?

El hospicio es apropiado en cualquier momento, cuando los objetivos del cuidado cambiaron de terapia curativa a paliación de los síntomas; no es simplemente un cuidado al “final de la vida”. La decisión de iniciar el hospicio es muy personal y debe conversarse con el equipo de atención médica, la familia y los amigos. Lo ideal es que el concepto de hospicio se presente mientras el paciente es capaz de expresar sus opiniones y deseos, aunque este no es siempre el caso. El paciente, la familia o el médico pueden solicitar información del hospicio o una visita de referencia del equipo de hospicio en cualquier momento, cuando el enfoque del tratamiento está cambiando de un tratamiento agresivo a uno que mantiene la comodidad y proporciona alivio de los síntomas. Los pacientes deben entender que adoptar un hospicio no significa que usted, el médico o el equipo de oncología “se hayan rendido”. Su médico todavía tiene un rol activo en el proceso del hospicio y para garantizar su comodidad y buena calidad de vida.

El hospicio está reservado para pacientes que tienen una esperanza de vida limitada, la mayoría de las aseguradoras requieren que un proveedor de atención médica indique que la esperanza de vida del paciente es de seis meses o menos. No obstante, si el paciente vive más de seis meses, no será “expulsado” del hospicio. En ese momento, el equipo de atención médica puede analizar si el hospicio sigue siendo apropiado y, si es así, afirmar nuevamente que el paciente tiene una esperanza de vida de seis meses.

¿Cuál es el costo del hospicio?

La mayoría de los planes de salud ofrecen algún tipo de beneficio de hospicio. Los pacientes mayores de 65 años califican para el beneficio de hospicio de Medicare en los Estados Unidos y Medicare cubre la mayoría de los aspectos del cuidado de hospicio. Para los menores de 65 años, muchos planes de salud privados tienen algún tipo de provisión de hospicio. Es posible que deba revisar su póliza, llamar a su compañía de seguros o reunirse con un trabajador social para determinar la cobertura proporcionada en su plan. Medicaid cubre el cuidado de hospicio en casi todos los estados. Incluso si los pacientes no tienen cobertura de hospicio, muchos hospicios continúan brindando atención a las personas. Por lo general, el personal de un hospicio tiene un especialista en finanzas que brinda asesoramiento acerca de recibir ayuda económica, que puede provenir de donaciones, subvenciones u otras recaudaciones de fondos en la comunidad.

¿Cuáles son algunos conceptos erróneos comunes sobre el hospicio?

El hospicio puede acelerar la muerte. El hospicio no acelera ni aplaza la muerte de una persona. El hospicio proporciona un servicio personalizado al paciente y a la familia, para que todos puedan prepararse para la muerte inevitable y que pueda ser digna y noble. El cuidado de hospicio se enfoca en mejorar o mantener una buena calidad de vida durante la fase final de la vida.

Una vez que me inscriba, nunca podré volver a recibir tratamiento para el cáncer. Otra idea errónea es que un paciente no puede decidir dejar de recibir servicios de hospicio una vez que se inscribe. Si el estado del paciente mejora y/o el paciente decide continuar con el tratamiento, como un estudio clínico o un nuevo tratamiento, el paciente puede ser dado de alta del hospicio.

No practico una religión específica, así que no puedo participar. Algunos creen que el hospicio está vinculado con ciertas creencias religiosas. En realidad, el hospicio no está asociado a ninguna religión en particular. Simplemente proporciona atención médica, emocional, espiritual y psicológica de una manera más beneficiosa para el paciente y sus propias creencias. Los servicios de hospicio nunca interferirían con las convicciones o creencias religiosas de un paciente. Se incentiva a todos los pacientes a que busquen y practiquen libremente su fe y espiritualidad. Por lo tanto, si se desea, también se acepta que se evoque la participación del propio clero.

Debo esperar a que mi proveedor de atención médica me ofrezca hospicio. El paciente o sus familiares pueden comenzar a hablar sobre el hospicio en cualquier momento. Es posible que algunos proveedores de atención médica duden acerca de hablar sobre el hospicio por temor a que el paciente no esté abierto a la idea. Si el paciente está interesado en obtener más información sobre las opciones de hospicio, no deben dudar en hablar sobre esto con el equipo de atención médica.

¿Provee ayuda el hospicio a los cuidadores o a la familia?

Las agencias de hospicio entienden que las necesidades de los cuidadores frecuentemente se pasan por alto en el enfoque de todos en el paciente. El mismo apoyo emocional y espiritual que se ofrece a los pacientes se ofrece a los cuidadores. Algunos hospicios proporcionan servicios de relevo a los cuidadores, lo cual brinda un descanso temporal que puede ser esencial para aliviar el estrés, recuperar energía y promover el equilibrio en su vida. A su vez, proporcionar cierto alivio de la angustia física y emocional asociada al cuidado de un ser querido permite al proveedor de cuidados proporcionar un mejor cuidado al paciente. El proveedor de cuidados puede trabajar con el hospicio para organizar el cuidado en el hogar o en un centro de enfermería especializada para cuidar al paciente del hospicio. La duración de los descansos puede ser de algunas horas o algunos días. Además, hay grupos de apoyo para cuidadores que pueden resultar beneficiosos.

El dolor y la angustia emocional del cuidador no finalizan con la muerte del enfermo. Por este motivo, los hospicios pueden proporcionar apoyo continuo para los cuidadores hasta durante un año completo después de la muerte de un ser querido. La mayoría de los hospicios organizan grupos para brindar apoyo en el duelo a cualquier persona que haya sufrido la pérdida, independientemente de si el ser querido era un paciente a su cargo. Además, algunos hospicios pueden proporcionar asistencia en la planificación financiera del funeral. Los familiares que sufren una pérdida no suelen estar en condiciones para los preparativos fúnebres y los voluntarios del hospicio pueden brindar asistencia en estas negociaciones.

Estos son enlaces adicionales a recursos para cuidadores:

Estos son recursos sobre el cuidado en hospicios:

Frequently Asked Questions


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